Por Sergio Guerra Vilaboy

El 17 de diciembre de 1819, Simón Bolívar fundó en Angostura la gran República de Colombia, que agrupó a los territorios de Nueva Granada, Venezuela y Quito. Pocos conocen que los habitantes de Santo Domingo, impresionados por la victoria de Bolívar en Carabobo (21 de julio en 1821), pidieron su incorporación a la Colombia bolivariana y tampoco el papel decisivo que correspondió a un antiguo esclavo nacido en África: Pablo Ali.   

Su nombre aparece por primera vez entre los esclavos sublevados en 1791 en la colonia francesa de Saint Domingue. Como muchos de sus compañeros de infortunio, seducido por las promesas de la Corona de Madrid de reconocerles la libertad, en el verano de 1793 Ali se pasó al bando hispano en la guerra franco-española, sirviendo en las llamadas Tropas Auxiliares Negras a las órdenes del general Jorge Biassou. En 1794, cuando la república en París abolió la esclavitud en sus colonias y varios jefes de esas fuerzas, entre ellos Toussaint Louverture, Jean Jacques Dessalines y Henri Christophe, dejaron su alianza con la Corona española para respaldar a la Revolución Francesa, las tropas de Biassou siguieron fieles a Madrid hasta que terminó la contienda por el Tratado de Basilea de 1795. Por este acuerdo, España tuvo que ceder a Francia su colonia primada de América y disponía de un año para evacuar a sus funcionarios y fuerzas militares hacia Cuba u otras posesiones hispanas; aunque Pablo Ali fue uno de los pocos oficiales de bajo rango de las Tropas Auxiliares Negras que permaneció en Santo Domingo.

La permanencia de Ali en la antigua colonia española, desde 1801 bajo la dominación de Louverture y después del ejército napoleónico, le significó grandes penurias. Por ello solicitó a las autoridades le permitieran unirse a su antiguo jefe Biassou en La Florida, donde residía con sus oficiales más allegados desde 1796. Incluso, en 1798 escribió a Carlos IV para que se le siguiera pagando su salario de capitán de las fuerzas negras auxiliares. Al estallar en 1808 la guerra contra los ocupantes franceses de Santo Domingo, en el contexto de la rebelión del pueblo español contra la invasión napoleónica, Ali se distinguió entre los seguidores del criollo Juan Sánchez Ramírez. Cuando la contienda concluyó y los franceses debieron abandonar Santo Domingo, que volvió a la soberanía española desde el 9 de agosto de 1809, la Regencia le otorgó a Ali dos años después el grado de teniente coronel y una medalla de oro con el rostro de Fernando VII.

Entonces Pablo Ali fue nombrado al frente de uno de los principales cuerpos militares de la restablecida colonia española, el denominado “batallón de morenos libres”. Pero una década después recibió un mensaje del presidente de Haití Jean Pierre Boyer, en que le pedía su apoyo para ocupar la parte española. Pablo Ali rechazo la oferta de colaboración y se unió a los criollos de habla hispana, encabezados por José Núñez de Cáceres, para declarar la independencia de España y pedir su incorporación a la República de Colombia para evitar la anunciada invasión haitiana.

El 30 de noviembre de 1821, Núñez de Cáceres acompañado por el coronel Pablo Alí, al mando del Batallón de Pardos Libres, sorprendieron a la guardia del Gobernador español y tomaron la mayor fortaleza militar y toda la capital. Pero el Estado Independiente de la Parte Española de Haití, como se denominó, duró pocas semanas. El enviado a Venezuela con la solicitud de anexión, José María Pineda, no tuvo tiempo de ver a Bolívar que avanzaba sobre Quito, pues el el 8 de febrero de 1822 el poderoso ejército haitiano, encabezado por el propio Boyer ocupó Santo Domingo. Hasta 1844, la parte oriental de La Española formó parte de la República de Haití.

Alí no ofreció resistencia a los 20 mil hombres del ejército haitiano y durante dos décadas permaneció al servicio de las nuevas autoridades. En 1843, cuando estalló en Haití la revuelta contra Boyer, el antiguo esclavo volvió a tener un papel protagónico. El derrocamiento del presidente haitiano se supo en Santo Domingo el 24 de marzo de ese año. De inmediato, Juan Pablo Duarte y los demás miembros de la sociedad patriótica La Trinitaria, que propugnaba la independencia de la parte oriental, lograron que Pablo Alí con sus tropas se sublevara, obligando a capitular al gobernador haitiano. La Junta que tomó el poder nombró a Ali comandante de armas del departamento de Santo Domingo. En ese cargo murió el 14 de febrero de 1844, trece días antes de la fundación oficial de la República Dominicana.

Publicado en informefracto.com 6 de enero de 2020

Publicado por ADHILAC Internacional © www.adhilac.com.ar

Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC (ver) complete el siguiente formulario (ver)

E-mail: info@adhilac.com.ar

Twitter: @AdhilacInfo

Ver Presentación de ADHILAC