Revista Chacmool: un puente entre Yucatán y Cuba

Marina Menéndez Quintero

Sergio Guerra, Pedro P. Rodríguez y Carlos Bojórquez Urzaiz

De “acontecimiento feliz” calificó el cubano Pedro Pablo Rodríguez, Premio Nacional de Historia e investigador del Centro de Estudios Martianos, la presentación en la capital cubana de la edición número VI de los cuadernos Chacmool.

Y, en efecto, el suceso fue, como los propios textos, una ocasión propicia para reunir a yucatecos y cubanos en el espacio brindado por la Sociedad Cultural José Martí, que este miércoles abrió sus puertas a personalidades como Armando Hart, presidente de esa entidad en la Isla y director de la Oficina del Programa Martiano; el Doctor Sergio Guerra Vilaboy, secretario de la Asociación de Historiadores de Latinoamérica y el Caribe y jefe del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana; el prestigioso antropólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Yucatán, Carlos Bojórquez Urzaiz, así como la señora Alicia Figueroa, Directora de Relaciones Públicas Internacionales de este diario y quien representó en la cita a su Director, Don Mario Renato Menéndez.

A él, precisamente, está dedicado uno de los artículos del número: “Mario Menéndez y la utilidad de la virtud”, escrito por Armando Hart y Eloísa Carreras a propósito de la entrega al Director de POR ESTO!, en el año 2009, de la distinción Utilidad de la Virtud, máximo galardón que confiere la Sociedad Cultural José Martí a las personalidades e instituciones destacadas en la promoción, divulgación y defensa de los fundamentos de la nación cubana.

Al abrir la presentación, el Doctor Guerra Vilaboy recordaría el nacimiento de los cuadernos Chacmool en el año 2003 por iniciativa de cubanos y mexicanos (fundamentalmente yucatecos), como una vía de difusión de las relaciones entre los dos países y para dar a conocer los trabajos e investigaciones de intelectuales de ambos territorios. La iniciativa fue tomada en sus manos por Bojórquez, quien tiene el propósito de que en el año 2013 sumen diez las ediciones. En sus números, la revista ha compendiado,  fundamentalmente, estudios que reflejan las relaciones entre Cuba y Yucatán —de las cuales Bojórquez es un tenaz y fructífero investigador—, teniendo como eje central a la
figura de José Martí.

No obstante, explicó, autores de otras latitudes como Venezuela, Guatemala y Costa Rica se han sumado al empeño.

En declaraciones para este diario, Carlos Bojórquez Urzaiz consideró los cuadernos como “un vehículo de interacción cultural e intelectual entre Cuba y México (en especial, su región Sureste), y una manera de garantizar los lazos históricos que unen a la Isla y a Yucatán”. Al describir el contenido de esta edición, Pedro Pablo Rodríguez apuntaría los nexos de amistad que refrenda la revista, y se referiría a ella como “ancho puente de colaboración e intercambio cultural”.

Dedicada al Bicentenario de la Independencia de Nuestra América, la publicación de Chacmool. Cuadernos de trabajo cubano-mexicanos VI, recibió los auspicios del Instituto de Cultura de Yucatán y, en especial, de su Director General, Renán Guillermo González, cuya colaboración fue determinante para poner en circulación la edición, así reconocida y agradecida por Bojórquez y Guerra Vilaboy en la página de presentación del título.

Con un empaque que no tiene nada que envidiar a otras publicaciones de su naturaleza, el número muestra en su portada la suerte de autorretrato que hiciera José Martí a partir de la figura del Chacmool y, en la contraportada, el bello cuadro alusivo a la efigie maya que realizara el laureado artista cubano René de la Nuez, Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba 2007, y cuyas caricaturas e ilustraciones son atractivo y motivo de reflexión permanente para los lectores de este diario.

Fuente: http://www.poresto.net

René de la Nuez (derecha) junto a Sergio Guerra Vilaboy. La Habana. 2005

Presentación de la revista Chacmool número VI (1)

Pedro Pablo Rodríguez
19 de abril de 2011

Un nuevo número de la revista Chacmool es siempre acontecimiento feliz porque nos pone al alcance nuevos materiales que explican la larga amistad entre nuestros dos pueblos, porque permite que nos reunamos un grupo de amigos, y porque da lugar a una nueva visita de este mexicano descendiente de cubanos que es Carlos Bojórquez Urzaiz, quien, junto con mi colega Sergio Guerra Vilaboy arma estos Cuadernos de Trabajo Cubano-Mexicanos.
Destaco la amistad entre pueblos y personas porque son los sentimientos y lazos que aquella provoca el sostén de la publicación. Amistad, lisa y llanamente, que no amiguismos, porque aunque en torno suyo se ha involucrado gente amiga de los dos países, esta no es revista de un grupo, de piñitas, sino que ha estado abierta y estoy seguro que siempre será así, a cuanta persona tenga algo que decir a propósito de Cuba y de México. Es la revista, pues, ancho puente de colaboración e intercambio intelectual que continúa abriendo sus páginas a cuanto autor tenga algo valioso que decir acerca de sus temas.
Como dicen sus editores, el bicentenario de las independencias de nuestra América motiva a la publicación, y al asunto se dedican entonces sus tres primeros textos. El acucioso investigador Enrique López Mesa demuestra que en poco espacio se puede decir mucho y, sobre todo, bueno. Él lleva tiempo rastreando en los periódicos neoyorquinos en español y ello le ha permitido entregarnos información de primera mano acerca del discurso de José Martí la noche del martes 15 de septiembre de 1891 ante el octogésimo primer aniversario del Grito de Dolores, oración de la que no sabíamos.

Sergio Guerra Vilaboy, con esa buena manía que ha demostrado de historiar a través de la comparación lanza una mirada abarcadora acerca de la influencia de los sucesos españoles de 1808 en la región, donde fueron recibidos con el rechazo a la invasión francesa de la Península. Ese alineamiento, demuestra el historiador, salvo muy contadas excepciones, todas fracasadas, como el formidable alzamiento revolucionario de Miguel Hidalgo seguido por José María Morelos, fue manejado por las élites locales que tendieron a mantener el status quo, y particularmente la esclavitud. De ahí, entonces, concluye Guerra, la importancia del estado haitiano, como permanente ejemplo de hasta dónde podía llegar una insurrección de esclavos y como sistemático sostén de muchos esfuerzos independentistas en las Antillas y en el propio continente.

El trabajo de Jorge Enrique Elías Caro incursiona por un tema escasamente conocido, al menos entre los cubanos: las relaciones políticas y militares entre dos ciudades realistas: Santa Marta y La Habana. Es correcto que el historiador colombiano brinde luz sobre algo evidente, pero opacado una y otra vez por las miradas sobre su opuesto, es decir, sobre las relaciones entre los patriotas enemigos de España. Esta, antigua y experimentada potencia imperial, supo engarzar sus posesiones en la tenaz defensa de su dominación americana. Con información extraída en parte del Archivo Nacional de Cuba, este texto demuestra que a ello se sumó el interés de los grupos de comerciantes y productores de esas localidades, interesados en favorecer el intercambio entre ambos puertos.

Carlos Bojórquez Urzaiz entrega interesantes comentarios acerca del escrito de José Peón Contreras para el álbum de bodas de Carmen Zayas Bazán, la esposa de Martí, texto que el dramaturgo mexicano publicara en la Revista de Mérida el 6 de enero de 1878. El profesor universitario cubano Arturo Sorhegui sondea las posturas de la historiografía nacional ante la modernidad, asunto que hasta hora parece no había preocupado a estudioso alguno. Por eso el recorrido de Sorhegui por los escritos del siglo XVIII y un grupo del XIX incita a continuar y profundizar tal examen que, seguramente, ayudará a explicar mucho mejor cómo fue recibida esa modernidad en Cuba desde entonces y cómo se fue formando una idea acerca de ella.

Creo que ninguno de los presentes sabía que hubo una representación en Cuba de los constitucionalistas de Venustiano Carranza desde 1913 y 1920. Pues debemos leer el trabajo de la mexicana Indra Labardini Fragoso para enterarnos de las altas y las bajas de las relaciones diplomáticas entre ambos países seriamente afectadas por la actitud proyanqui del gobierno de Mario García Menocal, incapaz de comprender la neutralidad mexicana durante la Primera Guerra Mundial, y por el atentado a la inmunidad diplomática de Isidro Fabela a su paso por La Habana rumbo a Europa.
Otros dos textos cierran la sección de Artículos de Chacmool número VI. De los mexicanos Rodrigo E. Ordóñez Sosa y Cristóbal León Campos se ocupan del poema titulado “América”, del escritor yucateco Carlos Moreno Medina (1913-1971), quien desde esta pieza literaria llamó a la lucha antimperialista por la libertad del Continente. Y, finalmente, el texto del canadiense Jason Yaremko, traducido de inglés para este número, que se refiere a la guerra de castas en Yucatán y al comercio de indios mayas vendidos a los esclavistas cubanos.

En la sección “Notas y comentarios” se incluyen textos de Miguel León Portilla sobre Cuba y México; el recuerdo de Celia Hart Santamaría en la memoria de Carlos Bojórquez; de Eloísa Carreras y Armando Hart a propósito de la entrega a Mario Menéndez de la distinción “La utilidad de la virtud” que otorga la Sociedad Cultural José Martí. Y las palabras de Sergio Guerra para el artista cubano René de la Nuez, en el homenaje que le fuera tributado en la Casa de México, en La Habana Vieja. Mientras que el profesor santiaguero Luis A. Clergé Fabra entrega su recuerdo emocionado sobre Vilma Espín. Por último, el tema caribeño en la revista Arenas Blancas, publicación de los estudiantes de la Maestría en Lenguas y Lingüística de la Universidad Estatal de Nuevo León, es asunto que trata Tomás Ramos Rodríguez.

Varios libros son comentados en esta Chacmool. Los recuerdos de Gilberto Bosque como embajador mexicano en Cuba mueven al análisis de Wilfredo Padrón Iglesias. La Obra reunida, en tres volúmenes, del pedagogo cubano-mexicano Rodolfo Menéndez de la Peña, gana el comentario de Faulo M. Sánchez Novelo. La Breve historia de Europa contemporánea debida a Evelio Díaz Lezcano recibe el criterio de Rolando López del Amo. Y la profesora Eurídice González se refiere al libro de Jorge R. Bermúdez titulado Chac Mol en Martí.

Y, por cierto, la cubierta de la revista reproduce facsimilarmente la hoja manuscrita con el dibujo de Chacmool de José Martí, una especie de autorretrato en que la escultura yacente aparece con el rostro del cubano. El reverso, en consonancia con el dibujo martiano, copia un cuadro de René de la Nuez, parte de una colección de doce, en que el artista actual recrea a su modo lo hecho por Martí.

Con sumo placer veo que los editores culminan este número con mis palabras en el acto de entrega de la distinción “Pensar es servir”, del Centro de Estudias Martianos, a Carlos Bojórquez Urzaiz, por su sostenida obra en torno a José Martí, siempre desde posiciones revolucionarias.

Bienvenido pues, los mil ejemplares de Chacmool, que parece erguirse desde sus codos con este hermoso ejemplo de intercambio entre cubanos y mexicanos.

Fuente: http://www.poresto.net
NOTA

(1) Presentada en la Sociedad Cultural José Martí el 20 de abril de 2011.

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