Por Gustavo Veiga

La secuencia del boicot a la cumbre de la Celac es larga y compleja. Sus artesanos tomaron como plataforma a Cadal (el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina), una ONG con sede en Buenos Aires y fluidas relaciones con los contrarrevolucionarios cubanos que operan desde Miami. Gabriel Salvia, su presidente, confirmó que asistirá a La Habana para participar en un evento que se denomina II Foro Democrático en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Y que pretende coincidir con la reunión de la organización que agrupa a 33 países latinoamericanos y del Caribe. continúe leyendo…