{"id":10215,"date":"2014-11-26T16:26:49","date_gmt":"2014-11-26T19:26:49","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=10215"},"modified":"2014-11-29T04:57:58","modified_gmt":"2014-11-29T07:57:58","slug":"hace-cien-anos-la-entrada-triunfal-de-villa-y-zapata-en-la-ciudad-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=10215","title":{"rendered":"Hace cien a\u00f1os: la entrada triunfal de Villa y Zapata en la ciudad de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #339966;\"><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Villa-EulalioGutierrez-Zapata.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10216\" title=\"Villa-EulalioGutierrez-Zapata\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Villa-EulalioGutierrez-Zapata.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"260\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Villa-EulalioGutierrez-Zapata.jpg 500w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/Villa-EulalioGutierrez-Zapata-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a>Sergio Guerra Vilaboy<\/span>*<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de noviembre de 1914 las fuerzas zapatistas entraron en la capital mexicana. Unos d\u00edas despu\u00e9s, el 3 de diciembre, tambi\u00e9n irrump\u00edan en la ciudad de M\u00e9xico, por Tacuba y Atzcapozalco, \u00a0las tropas villistas de la Divisi\u00f3n del Norte. Al d\u00eda siguiente, se celebr\u00f3 la hist\u00f3rica entrevista de Emiliano Zapata y Pancho Villa en Xochimilco, simbolizando el momento m\u00e1s alto alcanzado por el movimiento campesino independiente durante la Revoluci\u00f3n Mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causas de la Revoluci\u00f3n Mexicana de 1910 estaban relacionadas con la larga dictadura del general Porfirio D\u00edaz, iniciada en 1876 tras la muerte de Benito Ju\u00e1rez (1872) y el derrocamiento por la fuerza del presidente Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada (1876),<!--more--> que desvi\u00f3 el proceso de reformas liberales en provecho exclusivo de la oligarqu\u00eda terrateniente exportadora y el capital extranjero. Durante su largo mandato, Porfirio D\u00edaz no s\u00f3lo estableci\u00f3 un r\u00e9gimen represivo que acallaba a sangre y fuego cualquier brote opositor -como sucedi\u00f3 con las huelgas obreras de Cananea y R\u00edo Blanco (1906)-, sino que tambi\u00e9n permiti\u00f3 que la propiedad latifundista, tanto nacional como for\u00e1nea, se ampliara a costa del campesinado y las empobrecidas masas ind\u00edgenas y mestizas: en 1910 de 15 millones de mexicanos, el 77% viv\u00eda en el campo y el 96,6% carec\u00eda de tierras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran descontento que el r\u00e9gimen porfirista gener\u00f3 en los m\u00e1s dis\u00edmiles sectores de la sociedad mexicana con su pol\u00edtica entreguista y antipopular estall\u00f3 en 1910. La Revoluci\u00f3n comenz\u00f3 cuando Francisco I. Madero, un terrateniente ligado a la relegada burgues\u00eda nacional -derrotado en la \u00faltima reelecci\u00f3n fraudulenta de D\u00edaz en junio de ese a\u00f1o- proclam\u00f3 (octubre) el Plan San Luis Potos\u00ed que llamaba a la insurrecci\u00f3n nacional. Este programa desconoc\u00eda al presidente D\u00edaz, esgrim\u00eda la no reelecci\u00f3n presidencial, ofrec\u00eda la igualdad de derechos de mexicanos y extranjeros e inclu\u00eda vagas promesas de devoluci\u00f3n de tierras a los campesinos que terminaron por desencadenar el levantamiento armado (20 de noviembre).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los principales jefes surgidos en esta fase inicial de la Revoluci\u00f3n Mexicana se encontraban Emiliano Zapata en Morelos y Francisco Villa en Chihuahua. Para intentar mellar el filo social de la insurrecci\u00f3n, que r\u00e1pidamente se extend\u00eda por todo el pa\u00eds, la oligarqu\u00eda porfirista -conocida como <em>cient\u00edfica<\/em> por su apego a la filosof\u00eda positivista entonces en boga- \u00a0y los intereses extranjeros obligaron al viejo caudillo a pactar con Madero los acuerdos de ciudad Ju\u00e1rez (mayo, 1911), que allanar\u00edan el camino para entregar el gobierno al l\u00edder opositor a cambio de desmovilizar sus ej\u00e9rcitos campesinos y de mantener intactos el aparato burocr\u00e1tico y las fuerzas represivas porfiristas. Sobre la base de esta transacci\u00f3n interburguesa, Madero pudo ocupar la presidencia, luego de unos comicios electorales en que no tuvo verdadera oposici\u00f3n, el 6 de noviembre de 1911.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La promesa incumplida de devolver las tierras usurpadas a los campesinos, contenida en el Plan San Luis Potos\u00ed, pronto le enajen\u00f3 a Madero el apoyo de Zapata, quien termin\u00f3 por enarbolar en Morelos su conocido Plan de Ayala que exig\u00eda una inmediata reforma agraria (25 de noviembre). Pero los antiguos porfiristas no tardaron en situarse tambi\u00e9n contra Madero debido a su manifiesta incapacidad para acallar las protestas obreras y campesinas que sacud\u00edan al pa\u00eds, lo que condujo el 9 de febrero de 1913 a la \u00abdecena tr\u00e1gica\u00bb \u2013como fueron denominados los enfrentamientos armados en la capital entre las tropas porfiristas y las leales a Madero-, que culmin\u00f3 con el sangriento golpe de Estado del general Victoriano Huerta, resultado de una descarnada conspiraci\u00f3n fraguada en la propia sede de la Embajada de Estados Unidos en ciudad M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dictadura de Huerta, erigida sobre los asesinatos de Madero y su vicepresidente Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez (25 de febrero), fue una reedici\u00f3n, corregida y aumentada, de la dictadura de Porfirio D\u00edaz, quien muri\u00f3 exiliado en Francia a los 85 a\u00f1os de edad (1915). Contra ella se levantaron en armas Zapata en Morelos, donde operaba su denominado Ej\u00e9rcito Libertador del Sur, y los \u00abconstitucionalistas\u00bb de Venustiano Carranza, ex ministro de Madero y gobernador del estado de Coahuila, que enarbol\u00f3 el Plan de Guadalupe que lo proclamaba continuador del ideario maderista. Carranza fue secundado por las fuerzas rebeldes organizadas por los generales \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, Pablo Gonz\u00e1lez y Pancho Villa, este \u00faltimo situado al frente de la poderosa Divisi\u00f3n del Norte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la ca\u00edda de la dictadura de Huerta en julio de 1914, acelerada por la intervenci\u00f3n norteamericana en Veracruz (abril), se reuni\u00f3 la convenci\u00f3n militar de Aguascalientes (octubre y noviembre). Aqu\u00ed afloraron r\u00e1pidamente las divergencias que separaban al ej\u00e9rcito \u00abconstitucionalista\u00bb entre un ala campesina (Villa) &#8211;que pronto se ali\u00f3 a los representantes del ej\u00e9rcito zapatista, invitados al c\u00f3nclave&#8211; y otra burguesa (Carranza-Obreg\u00f3n) de la Revoluci\u00f3n Mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esas contradicciones reveladas en las postrimer\u00edas de la lucha contra el r\u00e9gimen de Huerta, hab\u00edan estado a punto de provocar una abierta ruptura en las filas constitucionalistas. El latente antagonismo entre la direcci\u00f3n burguesa del movimiento revolucionario y su fracci\u00f3n campesina m\u00e1s representativa se agudizaba en la misma medida que se aproximaba la victoria final contra la dictadura de Huerta, pues la Divisi\u00f3n del Norte pasaba a ocupar un primer plano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, durante la toma de Torre\u00f3n -entre marzo 22 y abril 2 de 1914-, la incontenible ofensiva del ej\u00e9rcito villista hizo que Carranza pusiera obst\u00e1culos a nuevos avances de la Divisi\u00f3n del Norte, para dar tiempo a que el Ej\u00e9rcito del Noroeste comandado por \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, entrara primero en la capital del pa\u00eds. De ah\u00ed, la orden dada a Villa de trasladar cinco mil de sus efectivos a Zacatecas para reforzar las tropas del general P\u00e1nfilo Natera, ocupadas en el asedio de la ciudad. Al negarse Villa a dividir su ej\u00e9rcito, Carranza le suspendi\u00f3 el apoyo log\u00edstico lo que trajo aparejado la renuncia del jefe de la Divisi\u00f3n del Norte, apresuradamente aceptada por el mando constitucionalista, pero rechazada por el estado mayor villista. La batalla de Zacatecas (23 de junio de 1914), ganada al final por las fuerzas guiadas por Villa y contra la voluntad de Carranza, fue la m\u00e1s sangrienta de toda esta fase de la Revoluci\u00f3n Mexicana y precipit\u00f3 el colapso de la dictadura de Huerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ofensiva revolucionaria, las tropas de Villa desempe\u00f1aron el papel principal, lo que en definitiva impidi\u00f3 a Carranza desplazar a su intranquilo subordinado. La oposici\u00f3n de la oficialidad villista, y el manifiesto descontento entre muchos de los propios generales constitucionalistas de extracci\u00f3n popular, forz\u00f3 las negociaciones entre representantes de ambos bandos que culminaron en el famoso Pacto de Torre\u00f3n, firmado el 8 de julio de 1914.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por este acuerdo, la Divisi\u00f3n del Norte reconoc\u00eda a Carranza como \u201cPrimer Jefe\u201d, mientras el alto mando constitucionalista confirmaba a Villa al frente de sus fuerzas y le promet\u00eda mantener la provisi\u00f3n de suministros y armamentos. Adem\u00e1s de estos arreglos, las dos partes conven\u00edan en convocar, tras el triunfo contra Huerta, a una convenci\u00f3n de oficiales y delegados de las tropas revolucionarias, con el objetivo de fijar la fecha de las pr\u00f3ximas elecciones y aprobar un programa para el futuro gobierno. El propio Pacto de Torre\u00f3n, inclu\u00eda el famoso art\u00edculo octavo, impuesto por Villa en las negociaciones y que ser\u00eda conocido como la \u201ccl\u00e1usula de oro\u201d, una verdadera declaraci\u00f3n de principios que llamaba a la reforma social y econ\u00f3mica, ausente en el Plan de Guadalupe enarbolado por Carranza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, la inclusi\u00f3n de esa cl\u00e1usula en el Pacto del Torre\u00f3n revelaba la fuerza -militar y social- que entonces ten\u00eda el villismo y, al mismo tiempo, su debilidad para darse un programa pol\u00edtico propio. Cuando ya Obreg\u00f3n se encontraba a punto de tomar la ciudad de M\u00e9xico, Carranza repudi\u00f3 dicho Pacto, argumentando que no lo hab\u00eda firmado, pues s\u00f3lo le parec\u00eda aceptable el reconocimiento que los oficiales villistas hac\u00edan de su indiscutida jefatura m\u00e1xima. Casi al mismo tiempo, el 15 de julio de 1914, renunciaba Huerta, dejando el gobierno al presidente de la Corte Suprema, Francisco Carvajal, quien de inmediato negoci\u00f3 la rendici\u00f3n incondicional con el jefe del Ej\u00e9rcito del Noroeste. Obreg\u00f3n ocup\u00f3 la capital mexicana el 15 de agosto de 1914, en medio de un gran j\u00fabilo popular, y cinco d\u00edas despu\u00e9s Carranza hizo su entrada en la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estrepitosa ca\u00edda de Huerta puso de nuevo sobre el tapete las latentes contradicciones entre los componentes burgu\u00e9s y campesino de la Revoluci\u00f3n: el primero, representado por Carranza y buena parte de sus generales; el segundo, por la Divisi\u00f3n del Norte y el movimiento zapatista. Desde varios puntos de vista, la postura de Carranza era continuadora de la pol\u00edtica liberal del asesinado presidente Madero, pues se negaba a poner en vigor un programa de reivindicaciones populares fundamentales, mientras se rodeaba de un gabinete formado por intelectuales y figuras representativas de la burgues\u00eda, excluyendo en la pr\u00e1ctica a sus propios jefes militares de una participaci\u00f3n efectiva en el gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, la composici\u00f3n social del movimiento constitucionalista se diferenciaba en forma abismal del que apoyara a Madero, pues en este no ejerc\u00edan influencia los viejos hacendados del porfiriato -derrotados y desalojados del poder-, sino un emergente grupo de pol\u00edticos y oficiales, casi todos procedentes de las heterog\u00e9neas capas medias. Este sector, se hab\u00eda ido apoderando de muchas haciendas y negocios de la antigua oligarqu\u00eda y, por tanto, ten\u00eda mucho que perder de retornar el antiguo r\u00e9gimen. Por eso, a diferencia de lo que hizo Madero, ahora se disolvi\u00f3 sin contemplaciones al ej\u00e9rcito federal -acuerdos de Teoloyucan, 13 de agosto de 1914- y se expuls\u00f3 a la burocracia porfirista de todas sus posiciones en el aparato estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva burgues\u00eda, que se incubaba en el seno del movimiento constitucionalista, no estaba interesada en una reforma agraria que pusiera en peligro sus riquezas y posiciones reci\u00e9n conquistadas, aunque por el momento estaba obligada a hacer ciertas concesiones al campesinado, la fuerza social que sosten\u00eda su ascenso. De esta manera, en casi todas partes el avance de los revolucionarios conllevaba la eliminaci\u00f3n de la servidumbre por deudas de los peones, se introduc\u00edan disposiciones de beneficio social, como el salario m\u00ednimo, mientras se promet\u00eda atender otras reivindicaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una importante caracter\u00edstica de la pol\u00edtica carrancista, fue su firme posici\u00f3n frente a las pretensiones y exigencias de Estados Unidos. La postura nacionalista de Carranza, era expresi\u00f3n de las contradicciones entre una burgues\u00eda nacional emergente, constre\u00f1ida en su desarrollo por los intereses de los monopolios for\u00e1neos, en particular norteamericanos, que tradicionalmente hab\u00edan perjudicado al pueblo mexicano. En los estados controlados por Carranza, estaban las minas, plantaciones y campos petroleros explotados por los capitalistas del norte y donde, por tanto, eran m\u00e1s virulentas las fricciones con los representantes de Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oposici\u00f3n campesina a Carranza comenz\u00f3 a manifestarse justamente en los mismos territorios (Chihuahua y Morelos) que mayor resistencia hab\u00eda hecho al ef\u00edmero gobierno de Madero. Al frente de estos movimientos se encontraban Villa -quien nunca lleg\u00f3 a romper con Madero- y Zapata, Jefe del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur. La posici\u00f3n de Villa ten\u00eda que ver con el enorme peso campesino en sus fuerzas; lo cual, por otro lado, no impidi\u00f3 que tambi\u00e9n generara su propio grupo de jefes y funcionarios privilegiados, menos poderosos que los del c\u00edrculo cercano a Carranza, aunque m\u00e1s conciliadores con los norteamericanos. En gran medida, ello obedec\u00eda a que los villistas se financiaban con la venta en Estados Unidos del algod\u00f3n de La Laguna y el ganado de los grandes latifundios intervenidos en Chihuahua, una de las razones esgrimidas para postergar la reforma agraria en esos emporios productivos. La base de masas del villismo, no obstante, ven\u00eda dada por la amplia distribuci\u00f3n de bienes y dinero entre las clases explotadas, junto a la promesa de repartir tierras cuando terminara la contienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enfrentamiento entre Villa y Carranza, se ven\u00eda agudizando en la medida que se acercaba la victoria sobre el r\u00e9gimen de Huerta. Poco despu\u00e9s de la ca\u00edda del dictador, Villa lanz\u00f3 un airado manifiesto en el que llamaba a destituir a Carranza y designar en su lugar a un presidente interino que adoptara \u201cmedidas suficientemente eficaces para garantizar la resoluci\u00f3n del problema agrario en un sentido pr\u00e1cticamente favorable para las clases populares\u201d. En cumplimiento de lo estipulado en el Pacto de Torre\u00f3n, que s\u00f3lo hab\u00eda pospuesto el inevitable enfrentamiento entre villistas y partidarios de Carranza, y cortadas las negociaciones con Zapata, un grupo de jefes y oficiales carrancistas, formaron el 26 de septiembre de 1914, la \u201cComisi\u00f3n Permanente de la Pacificaci\u00f3n\u201d, para trabajar en calidad de mediadores entre Carranza, Villa y Zapata. En definitiva, la reuni\u00f3n sirvi\u00f3 para aprobar los acuerdos entre Obreg\u00f3n y Villa, de llevar a cabo una gran asamblea en la ciudad de Aguascalientes \u2013que se iniciar\u00eda el 10 de octubre de 1914-, donde deb\u00edan participar todas las fuerzas anti-huertistas. La ciudad de Aguascalientes era una plaza neutral, pues la capital de la rep\u00fablica estaba en manos carrancistas. En el Teatro Morelos se reunir\u00edan los convencionistas para decidir el destino de la Revoluci\u00f3n triunfante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La animadversi\u00f3n entre Zapata y Carranza expresaba todav\u00eda en forma m\u00e1s clara que la de Carranza y Villa la muralla china que separaba a la burgues\u00eda del campesinado. Aunque Zapata nunca hab\u00eda reconocido la autoridad del \u201cPrimer Jefe\u201d del constitucionalismo, durante la lucha contra el r\u00e9gimen huertista se hab\u00eda abstenido de atacarlo. Pero ante la inminente ca\u00edda del dictador, desconfiando de Carranza -quien no parec\u00eda m\u00e1s dispuesto que Madero a realizar una reforma agraria-, el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur anunci\u00f3 un nuevo punto del Plan de Ayala por medio del cual se proclamaba al guerrillero de Morelos como jefe m\u00e1ximo de la Revoluci\u00f3n. La prevenci\u00f3n zapatista, se vio reforzada con los manejos de Obreg\u00f3n para impedir la entrada de sus fuerzas en ciudad M\u00e9xico tras la fuga de Huerta. De todos modos, Carranza trat\u00f3 de neutralizar la oposici\u00f3n de Zapata, para lo cual envi\u00f3 en agosto de 1914 al estado de Morelos a una delegaci\u00f3n conciliadora presidida por Luis Cabrera, quien desde 1911 se hab\u00eda mostrado partidario de la reforma agraria. Rotas las negociaciones ante la intransigencia zapatista, el resultado l\u00f3gico era el gradual acercamiento entre Villa y Zapata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en la Convenci\u00f3n Militar de Aguascalientes, reunida del 10 de octubre<strong> <\/strong>al 10 de noviembre de 1914, donde mejor se perfilaron las distintas facciones en que se hab\u00eda desvertebrado el movimiento revolucionario mexicano. Por un lado se ubicaron los seguidores de Carranza, quien estaba dispuesto a defender a toda costa su posici\u00f3n de \u201cPrimer Jefe del Ej\u00e9rcito Constitucional Encargado del Poder Ejecutivo\u201d, condici\u00f3n inaceptable para el grupo villista. Por su parte, los delegados zapatistas -llegados 16 d\u00edas despu\u00e9s del comienzo de la Convenci\u00f3n, pues no pertenec\u00edan al movimiento constitucionalista- se sumaron a las posiciones de Villa a cambio de que se aceptara el Plan de Ayala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que advertir que el ej\u00e9rcito constitucionalista estaba formado principalmente por campesinos y trabajadores rurales, pero a excepci\u00f3n de la Divisi\u00f3n del Norte, la mayor parte de sus oficiales pertenec\u00eda a la peque\u00f1a burgues\u00eda provinciana: maestros, empleados municipales, granjeros y rancheros. Por su parte, el ej\u00e9rcito zapatista se nutr\u00eda de campesinos muy humildes que luchaban por la restituci\u00f3n de sus antiguas tierras comunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra facci\u00f3n, integrada fundamentalmente por oficiales constitucionalistas procedentes de las capas medias y dirigido por Obreg\u00f3n -del que formaban parte algunos jefes independientes, como Eulalio Guti\u00e9rrez-, convencidos de la necesidad impostergable de hacer ciertas reformas sociales y econ\u00f3micas, ocup\u00f3 en los debates un lugar intermedio entre el bando campesino y el carrancista. A diferencia del ala burguesa del movimiento constitucionalista representada por Carranza, esta \u00faltima facci\u00f3n se mostraba m\u00e1s dispuesta a hacer concesiones al campesinado para obtener el liderazgo de la Revoluci\u00f3n, forzando de paso el retiro de Zapata, Villa y Carranza. De ah\u00ed su proposici\u00f3n -aceptada por todas las partes- de elegir el 6 de noviembre a Eulalio Guti\u00e9rrez como presidente de la Convenci\u00f3n, que ya hab\u00eda hecho suyo el Plan de Ayala. El evidente fracaso de este compromiso, pronto demostr\u00f3 que el grupo centrista de la asamblea no era lo suficientemente fuerte y cohesionado como para asumir la direcci\u00f3n del proceso revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al quedar en minor\u00eda, los carrancistas se retiraron el 10 de noviembre de la Convenci\u00f3n. Poco despu\u00e9s, ante los primeros choques armados en Sonora entre los partidarios de Guti\u00e9rrez y Carranza, el grupo centrista que lideraba Obreg\u00f3n se escindi\u00f3. Guti\u00e9rrez, con varios de sus hombres, se sum\u00f3 a las tropas de Villa, mientras la mayor\u00eda segu\u00eda bajo la direcci\u00f3n de Obreg\u00f3n, quien dej\u00f3 atr\u00e1s sus vacilaciones y se reconcili\u00f3 con Carranza; siguiendo sus inclinaciones clasistas y valorando las alternativas de \u00e9xito de los bandos en pugna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines de 1914, el fortalecimiento de la comunidad de intereses y las mutuas afinidades entre Zapata y Villa, unidos por la lucha contra el enemigo com\u00fan (Carranza), inclin\u00f3 moment\u00e1neamente la correlaci\u00f3n de fuerzas a favor de los dos l\u00edderes campesinos de la Revoluci\u00f3n. En aquella coyuntura, las filas carrancistas estaban menguadas y con las pocas tropas leales que a\u00fan les respond\u00edan debieron abandonar la capital el 1 de noviembre para retirarse a Puebla, despu\u00e9s a Orizaba y finalmente a Veracruz, mientras zapatistas y villistas entraban en ciudad M\u00e9xico. En pocas semanas, las fuerzas carrancistas s\u00f3lo ocupaban la periferia del territorio nacional, mientras sus adversarios dominaban pr\u00e1cticamente todo el centro y sur del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconociendo al nuevo gobierno emanado de la Convenci\u00f3n, Carranza instal\u00f3 el suyo en el puerto de Veracruz -evacuado previamente por los norteamericanos-, donde radic\u00f3 hasta octubre de 1915. Para ese momento, la condici\u00f3n de Carranza era de extrema debilidad, sobre todo despu\u00e9s que los zapatistas ocuparon Puebla (15 de diciembre) y se ubicaron a las puertas del Estado de Veracruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de ocupada la capital por los ej\u00e9rcitos campesinos, el gobierno emanado de la Convenci\u00f3n, encabezado por el general Eulalio Guti\u00e9rrez, que hab\u00eda nombrado a Villa comandante en jefe de las fuerzas revolucionarias, traslad\u00f3 su sede a la ciudad de M\u00e9xico. Pero como pronto se revelar\u00eda, este gobierno no era un verdadero poder revolucionario y carec\u00eda de la m\u00e1s m\u00ednima capacidad de gesti\u00f3n y autoridad, consecuencia directa de la incoherencia del movimiento campesino para vertebrar una pol\u00edtica propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en enero de 1915, las vacilaciones del gobierno de la Convenci\u00f3n -despu\u00e9s de la deserci\u00f3n de Eulalio Guti\u00e9rrez pas\u00f3 a manos del villista Roque Gonz\u00e1lez Garza y, por \u00faltimo, a Francisco Lagos Ch\u00e1zaro-, junto a la falta de una estrategia pol\u00edtico-militar, auguraban el fracaso del movimiento campesino para consolidarse como real alternativa de poder. Lamentablemente, ni Villa ni Zapata ten\u00edan una proyecci\u00f3n nacional de gobierno y limitaban sus aspiraciones al tema de los repartos agrarios, con agendas puramente regionales, sin siquiera poder establecer un clima de estabilidad en la ciudad de M\u00e9xico -que ambos abandonaron pronto, entre los d\u00edas 9 y 10 de diciembre de 1914-, agobiada por una severa escasez de alimentos, agravada por comerciantes inescrupulosos, y una ola de extorsiones, saqueos y asesinatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo de sus adversarios, en cambio, la creciente presi\u00f3n ejercida sobre Carranza por la oficialidad nacionalista y de izquierda lo obligaron a adoptar disposiciones sociales que terminar\u00edan por inclinar la balanza a su favor, facilitando despu\u00e9s la toma de Puebla y la posterior ocupaci\u00f3n de ciudad M\u00e9xico por las fuerzas comandadas por Obreg\u00f3n (22 de enero de 1915). Nos referimos a las reivindicaciones sociales y econ\u00f3micas a\u00f1adidas por Carranza en Veracruz, el 12 de diciembre de 1914, al Plan de Guadalupe y a la ley agraria decretada el 6 de enero de 1915. En el decreto de reforma agraria carrancista, se estipulaba que las tierras expropiadas a los pueblos les ser\u00edan devueltas, mientras los latifundios pod\u00edan ser confiscados para repartirlos. Desde ese momento, a todos los documentos oficiales carrancistas los acompa\u00f1\u00f3 el lema \u201cConstituci\u00f3n y Reformas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, estas medidas significaron una gran concesi\u00f3n al campesinado. Detr\u00e1s de las promesas de reparto agrario, se escond\u00eda el objetivo de recuperar el apoyo social perdido por el constitucionalismo, pues con ellas Carranza pretend\u00eda neutralizar h\u00e1bilmente el atractivo que representaban las consignas revolucionarias de Zapata y Villa. Debe a\u00f1adirse,\u00a0 que la ley agraria redactada por Luis Cabrera, era m\u00e1s amplia que las reformas pol\u00edtico sociales dictadas por la Convenci\u00f3n en febrero de 1915, cuando ya hab\u00eda sido obligada a trasladar su sede al baluarte villista de Chihuahua, o incluso la adoptada despu\u00e9s por el propio Villa en mayo de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A largo plazo, las enmiendas al Plan de Guadalupe servir\u00edan tambi\u00e9n para que la elite carrancista se apoderara de m\u00e1s tierras, permitiendo a muchos generales y funcionarios constitucionalistas convertirse en latifundistas y nuevos ricos, aunque en\u00a0 algunas regiones, como en Tabasco y Yucat\u00e1n, se llevaron a cabo notables acciones de reforma social. En estos estados, la aplicaci\u00f3n de una serie de medidas econ\u00f3micas y sociales radicales -entre ellas la eliminaci\u00f3n del peonaje por deudas y repartos de tierras-, se efectu\u00f3 bajo la direcci\u00f3n de los generales carrancistas del ala izquierda nacionalista, Francisco J. M\u00fagica y Salvador Alvarado respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Yucat\u00e1n, ello ocurri\u00f3 gracias a la derrota de la resistencia contrarrevolucionaria de los elementos latifundistas encabezados por Abel Ortiz Argumedo, despu\u00e9s de la invasi\u00f3n de la pen\u00ednsula yucateca por el ej\u00e9rcito carrancista comandado por Salvador Alvarado. La aplicaci\u00f3n de las leyes revolucionarias constitucionalistas sacudi\u00f3 el dominio de los hacendados, \u00edntimamente asociados a la International Harvester Company; empresa norteamericana en cuyas manos estaba la comercializaci\u00f3n de las codiciadas fibras de henequ\u00e9n. A pesar de que los terratenientes de Yucat\u00e1n no fueron expropiados, se les oblig\u00f3 a vender su producci\u00f3n al Estado y a introducir salarios m\u00ednimos en sus haciendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los carrancistas tambi\u00e9n consiguieron, en la dif\u00edcil coyuntura por la que atravesaban a fines de 1914 y principios de 1915, atraerse el apoyo de un amplio sector de la clase obrera. A ello no s\u00f3lo contribuy\u00f3 la postura nacionalista de Carranza y su respaldo a la formaci\u00f3n de sindicatos en el territorio ocupado por sus fuerzas, sino tambi\u00e9n las contribuciones extraordinarias y requisas impuestas a ricos propietarios y comerciantes por Obreg\u00f3n, tras ocupar la ciudad de M\u00e9xico, que aliviaron las penurias de la poblaci\u00f3n urbana que las fuerzas zapatistas y villistas no hab\u00edan sido capaces de paliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un factor adicional que propici\u00f3 el definitivo desencuentro entre el naciente movimiento obrero y los campesinos fue la devoci\u00f3n religiosa de estos \u00faltimos, que chocaba con el arraigado anticlericalismo de los trabajadores inculcado por la ideolog\u00eda anarquista del Partido Liberal Mexicano. Los zapatistas que ocupaban la ciudad de M\u00e9xico, ante la sor el estupor de muchos obreros, vagaban d\u00f3cilmente por las calles pidiendo pan, con un distintivo de la Virgen de Guadalupe en el sombrero, lo que explica el siguiente testimonio de un l\u00edder de la Casa del Obrero Mundial: \u201cVe\u00edamos a Zapata como el Espartaco moderno [&#8230;] Pero [&#8230;] llegan los zapatistas a la capital y en vez de indios ind\u00f3mitos que celebraran gallardos sus triunfos, contemplan nuestros ojos asombrados a cohibidos y humildes parias que piden temerosos a los transe\u00fantes una limosna <em>por amor de Dios<\/em>&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste, Obreg\u00f3n no s\u00f3lo ordenaba el arresto de m\u00e1s de un centenar de sacerdotes, para obligar a la Iglesia e entregar importantes recursos destinados a la poblaci\u00f3n humilde de la capital, sino que adem\u00e1s donaba a los trabajadores la imprenta de un peri\u00f3dico clerical expropiado y el propio convento de Santa Br\u00edgida, convertido en sede de la Casa del Obrero Mundial, organizaci\u00f3n proletaria creada en 1912 y reabierta desde el 25 de agosto de 1914. De esta manera, en el mes y medio que dur\u00f3 la segunda estancia de Obreg\u00f3n en ciudad M\u00e9xico (febrero-marzo de 1915) el jefe del Ej\u00e9rcito de Operaciones, nueva denominaci\u00f3n dada por Carranza a sus fuerzas, convirti\u00f3 en poco tiempo a la capital en su m\u00e1s firme base de apoyo pol\u00edtico y social para la ofensiva que se preparaba contra los villistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el respaldo obrero a Carranza no mejor\u00f3 sustancialmente la explotaci\u00f3n de que eran v\u00edctimas los trabajadores, sirvi\u00f3 para movilizarlos contra la resistencia campesina. La Casa del Obrero Mundial ofreci\u00f3 al carrancismo el concurso de sus miembros formados en \u201cBatallones Rojos\u201d, para combatir, bajo las \u00f3rdenes de Obreg\u00f3n, al campesinado revolucionario en nombre de la lucha contra \u201cla reacci\u00f3n\u201d. El acuerdo formal, entre los dirigentes obreros y el gobierno constitucionalista, se firm\u00f3 en Veracruz el 17 de febrero de 1915. Ante un delegado personal de Carranza, la Casa del Obrero Mundial se comprometi\u00f3 a organizar \u201cBatallones Rojos\u201d e incorporarlos al ej\u00e9rcito constitucionalista, a cambio de que el gobierno reiterara sus promesas a los sindicatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La manipulaci\u00f3n del proletariado urbano no durar\u00eda mucho tiempo: en 1916 Carranza responder\u00eda a los desilusionados trabajadores \u2013que iniciaron un vigoroso movimiento de paros y protestas que alcanz\u00f3 su cenit en la huelga general de agosto de ese a\u00f1o- con la disoluci\u00f3n de los \u201cBatallones Rojas\u201d, la ocupaci\u00f3n de los locales sindicales, la detenci\u00f3n de algunos de sus dirigentes y la prohibici\u00f3n de la Casa del Obrero Mundial. El 1 de agosto de 1916, cuando ya el villismo hab\u00eda dejado de constituir una amenaza para la burgues\u00eda y el carrancismo, el \u201cPrimer Jefe\u201d dict\u00f3 adem\u00e1s una ley draconiana que amenazaba con la pena de muerte a los que inciten a la suspensi\u00f3n del trabajo en las f\u00e1bricas o empresas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, la exitosa ofensiva constitucionalista de 1915 contra las fuerzas convencionistas -particularmente las villistas- tuvo como principal asidero las concesiones hechas al movimiento popular a\u00f1adidas al Plan de Guadalupe en diciembre de 1914 -que como hemos visto inclu\u00edan un programa de reforma agraria, adem\u00e1s de importantes medidas a favor de la clase obrera-, a lo que debe a\u00f1adirse la ausencia casi absoluta de una estrategia pol\u00edtico-militar en el campo contrario. Como bien advirti\u00f3 el recientemente desaparecido historiador michoacano Arnaldo C\u00f3rdova, al analizar las limitaciones del movimiento dirigido por Villa y Zapata: \u201csu localismo les impidi\u00f3 que pudieran hacer frente al programa reformista de los constitucionalistas y luchar por la conquista del poder pol\u00edtico que, en el fondo, ni siquiera se llegaron a proponer y que cuando lo tuvieron a su alcance no supieron que hacer con \u00e9l.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento, el avance carrancista fue indetenible. Despu\u00e9s de la recuperaci\u00f3n de Puebla y la capital, la campa\u00f1a del Ej\u00e9rcito de Operaciones se extendi\u00f3 hacia el centro-norte del pa\u00eds (10 de marzo), en persecuci\u00f3n de las fuerzas villistas, mientras las zapatistas quedaban aislados en su basti\u00f3n de Morelos. Esa ofensiva culmin\u00f3 a mediados de 1915 cuando Obreg\u00f3n derrot\u00f3 en cuatro grandes batallas -dos de ellas en Celaya (6-7 y 13 de abril) y las otras en Trinidad y Aguascalientes- a la Divisi\u00f3n del Norte, que determin\u00f3 el repliegue y la disoluci\u00f3n de sus efectivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A este desenlace contribuy\u00f3 la llamada invasi\u00f3n punitiva del ej\u00e9rcito de Estados Unidos por la frontera norte, en marzo de 1916, enfilado contra los restos de las antiguas fuerzas del jefe de la  Divisi\u00f3n del Norte. No obstante, las tropas norteamericanas no pudieron cumplir sus objetivos \u2013entre ellos la captura de Villa- y debieron retirarse de M\u00e9xico un a\u00f1o despu\u00e9s, ante las protestas de Carranza por esta injerencia extranjera en territorio mexicano y la presi\u00f3n creada por la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1916, Pancho Villa reapareci\u00f3 al frente de sus huestes. Ya en octubre hac\u00eda un nuevo llamado a la resistencia nacional contra los invasores norteamericanos. Convertida otra vez\u00a0 Chihuahua en el centro de sus operaciones, y con un ej\u00e9rcito estimado en m\u00e1s de cinco mil hombres, Villa devino en un verdadero azote a la estabilidad del gobierno carrancista.\u00a0 En noviembre y diciembre de ese a\u00f1o logr\u00f3 incluso tomar transitoriamente las ciudades de Torre\u00f3n y Chihuahua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta vez, el vertiginoso ascenso del villismo no durar\u00eda mucho tiempo. Su decadencia comenz\u00f3 tras ser sorprendido por fuerzas carrancistas en la hacienda Babicora, en abril de 1917, aunque gracias a su experiencia guerrillera logr\u00f3 mantenerse en actividad hasta 1920, cuando finalmente depuso las armas. Tres a\u00f1os despu\u00e9s fue asesinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi a la par prosegu\u00eda en el sur la guerra genocida de Pablo Gonz\u00e1lez contra los seguidores de Zapata, que se transformaba otra vez en una campa\u00f1a de exterminio contra la poblaci\u00f3n campesina. Mediante una proclama, emitida el 11 de noviembre de 1916, Gonz\u00e1lez decret\u00f3 el fusilamiento de todos los zapatistas y a quienes los apoyaran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a estas duras medidas, se consolidaban las bases campesinas del Ej\u00e9rcito Libertador del Sur, pues el antiguo aparato estatal estaba destruido, las haciendas expropiadas y repartidas e instituido un sistema democr\u00e1tico basado en \u00f3rganos electivos municipales. En esas circunstancias, Zapata pudo pasar a la ofensiva, hasta recuperar su dominio absoluto sobre el territorio de Morelos en febrero de 1917.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta \u00e9poca, Zapata hab\u00eda devenido en un dirigente de estatura nacional, proclamando su solidaridad con los sindicatos -ya reprimidos duramente por Carranza- y ofreciendo todo su apoyo a las reivindicaciones econ\u00f3micas y sociales fundamentales de la clase obrera: derecho de asociaci\u00f3n, de huelga, jornada de ocho horas y beneficios sociales. Adem\u00e1s, el l\u00edder agrarista de Morelos no se limitaba a organizar eficientemente la administraci\u00f3n de los territorios liberados, sino que lleg\u00f3 a incursionar en asuntos de pol\u00edtica exterior como ocurri\u00f3 al saludar la Revoluci\u00f3n Rusa, a la que compar\u00f3 con la mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que Zapata se esforzaba, en medio de grandes dificultades \u2013agravadas por las crecientes disensiones internas de su movimiento-, por reconstruir la econom\u00eda y la vida pol\u00edtica de los pueblos en Morelos, su aislamiento se acentuaba, sobre todo tras la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1917. A fines de ese a\u00f1o, cortadas sus v\u00edas de comunicaci\u00f3n y aprovisionamiento con el exterior, las tropas de Gonz\u00e1lez lograron empujar otra vez a las fuerzas zapatistas hacia las monta\u00f1as, donde sigui\u00f3 libr\u00e1ndose la lucha guerrillera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas condiciones Zapata, enga\u00f1ado por una argucia de las fuerzas enemigas guiadas por el coronel carrancista Jes\u00fas Guajardo, a las \u00f3rdenes del sanguinario Pablo Gonz\u00e1lez, fue asesinado a traici\u00f3n en la hacienda de Chinameca el 10 de abril de 1919.\u00a0 El asesinato de Zapata, casi coincidente con la captura, enjuiciamiento y ejecuci\u00f3n del lugarteniente de Villa, Felipe \u00c1ngeles, en noviembre de 1919, \u00a0consolid\u00f3 el triunfo carrancista y a estabilizar su dominio sobre el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Zapata y Villa, y la derrota de sus partidarios, no menoscaban el profundo significado de la intransigencia del movimiento campesino, frente a la despiadada represi\u00f3n gubernamental, que se negaba a desmovilizarse y a abandonar las reivindicaciones agraristas, en particular el zapatismo, devenido en la conciencia cr\u00edtica de la Revoluci\u00f3n Mexicana. A pesar de sus limitaciones, y la tr\u00e1gica desaparici\u00f3n del sector m\u00e1s avanzado del campesinado representado por Zapata y Villa, la Revoluci\u00f3n Mexicana de 1910 fue sin duda el movimiento pol\u00edtico-social m\u00e1s radical que hasta ese momento se hab\u00eda producido en el continente americano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Habana, 24 de noviembre de 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* El Dr. Sergio Guerra Vilaboy es de la Universidad de La Habana y Presidente de la Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC Internacional)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el formulario correspondiente\u00a0<a title=\"(Ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=4779\" target=\"_blank\">(ver)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E-mail:\u00a0<a title=\"info@adhilac.com.ar\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/info@adhilac.com.ar\" target=\"_blank\">info@adhilac.com.ar<\/a> \u2013 \u00a0Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Guerra Vilaboy* El 24 de noviembre de 1914 las fuerzas zapatistas entraron en la capital mexicana. 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