{"id":10270,"date":"2014-12-10T06:53:08","date_gmt":"2014-12-10T09:53:08","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=10270"},"modified":"2014-12-11T13:50:33","modified_gmt":"2014-12-11T16:50:33","slug":"la-batalla-de-ayacucho-190-aniversario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=10270","title":{"rendered":"La batalla de Ayacucho: 190 Aniversario"},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #339966;\"><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Sucre-A-J.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-10271\" title=\"Sucre A J\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Sucre-A-J.jpg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Sucre-A-J.jpg 580w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Sucre-A-J-169x300.jpg 169w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/Sucre-A-J-578x1024.jpg 578w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/a>Sergio Guerra Vilaboy<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 9 de diciembre de 1824, hace ahora 190 a\u00f1os, el general Antonio Jos\u00e9 de Sucre, a las \u00f3rdenes de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, quien un par de d\u00edas antes hab\u00eda entrado en la capital del Virreinato de Per\u00fa, obten\u00eda el memorable triunfo de Ayacucho sobre los doce mil hombres de los ej\u00e9rcitos del Virrey Jos\u00e9 de la Serna, acontecimiento que signific\u00f3 la derrota definitiva del colonialismo espa\u00f1ol en la Am\u00e9rica continental. Dos d\u00edas antes de la hist\u00f3rica batalla de Ayacucho, Bol\u00edvar hab\u00eda enviado las invitaciones al Congreso de Panam\u00e1, con el prop\u00f3sito de impulsar la liberaci\u00f3n de Cuba y Puerto Rico, piezas claves en su proyecto de integraci\u00f3n de las antiguas colonias espa\u00f1olas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: \u00a0Antonio Jos\u00e9 de\u00a0Sucre<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La victoria de Ayacucho fue posible gracias al rumbo revolucionario que el <em>Libertador<\/em> hab\u00eda impuesto a la lucha independentista desde 1816, <!--more-->al concitar la incorporaci\u00f3n de las masas populares al ej\u00e9rcito patriota, a diferencia de lo que suced\u00eda en otras partes del continente. En gran medida la radicalizaci\u00f3n de Bol\u00edvar estaba asociada al influjo y apoyo de la revoluci\u00f3n haitiana. Fue la rep\u00fablica negra que hab\u00eda abolido la esclavitud y extendido la peque\u00f1a propiedad campesina, presidida por Petion, \u201cuna especie de democracia patriarcal, a la vez nacionalista y sosegada\u201d como la defini\u00f3 el pensador y pol\u00edtico dominicano Juan Bosch, la que hab\u00eda acogido a cientos de criollos perseguidos por los realistas tras el fracaso de la segunda rep\u00fablica venezolana y la reconquista de Nueva Granada por las tropas espa\u00f1olas en 1816.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la generosa patria de Louverture, el <em>Libertador<\/em> qued\u00f3 impactado por la espont\u00e1nea solidaridad haitiana, por aquella sociedad de hombres libres \u2013la \u00fanica en todo el continente-, que determin\u00f3 un cambio profundo en su pensamiento y convicciones revolucionarias. A tal extremo, que todav\u00eda once a\u00f1os despu\u00e9s de su estancia en este territorio caribe\u00f1o, el 25 de mayo de 1826, al dirigirse a los diputados al congreso constituyente de Bolivia, puso a Hait\u00ed como modelo de naci\u00f3n, a la que calific\u00f3 \u201cde la Rep\u00fablica m\u00e1s democr\u00e1tica del mundo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los antiguos esclavos, y en particular del presidente Petion, a quien en ese mismo texto el <em>Libertador<\/em> llama \u201cgrande hombre\u201d, Bol\u00edvar recibi\u00f3 recursos materiales imprescindibles \u2013artiller\u00eda, fusiles, municiones, cinco goletas y una imprenta- para reemprender la lucha por la independencia. Desde su desembarco en suelo venezolano, a mediados de 1816, con dos centenares de hombres, Bol\u00edvar qued\u00f3 ligado a las demandas populares y al principio de la igualdad. Convencido de la imperiosa necesidad de hacer coincidir la aspiraci\u00f3n independentista con la abolici\u00f3n de la esclavitud, el <em>Libertador<\/em> escribi\u00f3 a Francisco de Paula Santander, el 10 de mayo de 1816: \u201cMe parece una locura que en una revoluci\u00f3n de libertad se pretenda mantener la esclavitud\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una misiva posterior al propio Santander, fechada el 20 de abril de 1820, agreg\u00f3: \u201cEs, pues, demostrado por las m\u00e1ximas de la pol\u00edtica, sacada de los ejemplos de la historia, que todo gobierno libre que comete el absurdo de mantener la esclavitud es castigado por la rebeli\u00f3n y algunas veces por el exterminio, como en Hait\u00ed.\u201d \u00a0En consecuencia, lo primero que hizo el <em>Libertador<\/em> cuando pis\u00f3 tierra venezolana en Ocumare, el 6 de julio de 1816, fue dar a conocer un decreto abolicionista editado en la peque\u00f1a imprenta obsequiada por los haitianos, donde se\u00f1alaba: \u201cLa desgraciada porci\u00f3n de nuestros hermanos que ha gemido hasta ahora bajo el yugo de la servidumbre ya es libre. La naturaleza, la justicia, y la pol\u00edtica, exigen la emancipaci\u00f3n de los esclavos. En lo futuro no habr\u00e1 en Venezuela m\u00e1s que una clase de hombres: todos ser\u00e1n ciudadanos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este decreto radical, inspirado por la revoluci\u00f3n haitiana, le enajen\u00f3 ahora el apoyo de la aristocracia venezolana, cuyos miembros eran conocidos como <em>mantuanos<\/em>, lo que impidi\u00f3 estabilizar sus fuerzas en el litoral venezolano y liberar, como era su prop\u00f3sito, el coraz\u00f3n de la provincia de Caracas. Por ello, tras varios reveses y frustrados desembarcos en su tradicional zona de operaciones, debi\u00f3 marchar al interior de Venezuela (2 de abril de 1817), donde la correlaci\u00f3n de fuerzas sociales era ahora muy diferente a la existente durante las dos primeras rep\u00fablicas (1811-12\u00a0 y 1813-1814).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el preterido interior de Venezuela, Bol\u00edvar entr\u00f3 en contacto directo con las fuerzas irregulares que all\u00ed actuaban contra Espa\u00f1a. Las exitosas guerrillas populares de la Guayana y los llanos del Orinoco le dieron un contenido m\u00e1s democr\u00e1tico a la lucha independentista. La marcada inclinaci\u00f3n social que adquiri\u00f3 la lucha emancipadora en esos territorios venezolanos, ten\u00eda tambi\u00e9n que ver con la p\u00e9rdida de influencia de la antigua oficialidad, de estirpe aristocr\u00e1tica, que hab\u00eda dominado al ej\u00e9rcito en las dos primeras rep\u00fablicas. La pol\u00edtica igualitarista le gan\u00f3 a los patriotas el apoyo de los humildes llaneros, que hab\u00edan abandonado el campo realista ante el incumplimiento de las promesas espa\u00f1olas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ello dio una nueva dimensi\u00f3n social a la causa de la independencia. A diferencia de las ordenadas y bien vestidas tropas de infanter\u00eda de las dos primeras rep\u00fablicas, la temible caballer\u00eda llanera era, seg\u00fan la v\u00edvida descripci\u00f3n dejada por un veterano de las guerras europeas, el coronel Gustavus Hippisley: \u201c[&#8230;] una mezcla extra\u00f1a de hombres de todos los tama\u00f1os y todas las edades, de caballos y mulas. Varios tienen sillas, la mayor parte carecen de ellas. Algunos tienen frenos, otros simples cabezadas de cuero o riendas. En cuanto a los soldados mismos, ten\u00edan desde trece a\u00f1os hasta los treinta y seis a cuarenta, negros, morenos, p\u00e1lidos, seg\u00fan la casta a la que pertenec\u00edan. Montaban bestias hambrientas, rocines resabiados, caballos o mulas; algunos sin calzones; sin ropa, no ten\u00edan de vestido sino una tira de lana o de algod\u00f3n azul en torno a los ri\u00f1ones y cuyo extremo, pasando entre las piernas, se ata en la cintura. Cog\u00edan las riendas con la mano izquierda, y en la derecha una vara de ocho a diez pies de largo, con un fierro de lanza en la punta, casi plano, muy agudo y cortante por los dos lados [&#8230;]. Una manta de cerca de una vara cuadrada, con un hueco, o m\u00e1s bien una ranura en el centro, a trav\u00e9s de la cual quien la porta pasa la cabeza, cae de sus hombros, cubriendo as\u00ed el cuerpo, y dejando los brazos desnudos y en perfecta libertad para manejar el caballo, la mula o la lanza.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las m\u00e1rgenes del Orinoco, el <em>Libertador<\/em> proclam\u00f3, a principios de 1819, en el congreso de Angostura, la restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Venezuela, tras consolidar su jefatura, autoridad y la disciplina del ej\u00e9rcito con la ejecuci\u00f3n de Manuel Piar (16 de octubre de 1817), quien alentaba un movimiento sedicioso de tintes racistas. Desde esta s\u00f3lida base llanera, Bol\u00edvar emprendi\u00f3 la liberaci\u00f3n de Nueva Granada, Venezuela y Quito, campa\u00f1as donde obtendr\u00eda, entre otras resonantes victorias, las de Boyac\u00e1 (7 de agosto de 1819) y Carabobo (24 de junio de 1821).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Angostura, convertida en capital provisional de la restablecida Rep\u00fablica de Venezuela, Bol\u00edvar lanz\u00f3 otro decreto trascendente que establec\u00eda el reparto de bienes y tierras entre los miembros del ej\u00e9rcito libertador, en premio a sus m\u00e9ritos de guerra. Esta ley, del 10 de octubre de 1817, dirigida en \u00faltima instancia a democratizar la propiedad rural, junto a la abolici\u00f3n incondicional de la esclavitud, proclamada con anterioridad, contribuy\u00f3 de manera decisiva a consolidar el respaldo de las amplias masas y a consagrar su autoridad personal. De ah\u00ed que el <em>Libertador<\/em> pudiera escribir al reci\u00e9n electo vicepresidente de Venezuela, Francisco Antonio Zea, el 13 de julio de 1819: \u201cLos espa\u00f1oles temen, no solamente al ej\u00e9rcito sino al pueblo, que se manifiesta extremadamente afecto a la causa de la libertad. Muchos pueblos distantes del centro de mis operaciones han venido a ofrecer cuanto poseen para el servicio del ej\u00e9rcito y aquellos que encontramos en nuestro tr\u00e1nsito nos reciben con mil demostraciones de j\u00fabilo, todos arden por vernos triunfar y prestan generosamente cuanto puede contribuir a darnos la victoria.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El valioso avance revolucionario de las disposiciones bolivarianas, no tard\u00f3 en ser opacado por la connotaci\u00f3n negativa de una serie de restricciones impuestas por la asamblea de Angostura \u2011formada por seis ricos propietarios, diez abogados, diez militares, dos sacerdotes y dos m\u00e9dicos\u2011, a la ley abolicionista de Bol\u00edvar, que en la pr\u00e1ctica la hac\u00eda inoperante. Consciente de este peligro, Bol\u00edvar hab\u00eda suplicado a los diputados en su discurso inaugural del congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819: \u201cYo abandono a vuestra soberana decisi\u00f3n la reforma o la revocaci\u00f3n de todos mis Estatutos, Decretos; pero yo imploro la confirmaci\u00f3n de la libertad absoluta de los Esclavos, como implorar\u00eda mi vida, y la vida de la Rep\u00fablica.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00a0el <em>Libertador<\/em> no pudo poner en pr\u00e1ctica en forma completa el decreto abolicionista, aun cuando sigui\u00f3 batallando contra la esclavitud hasta el final de su existencia. Constancia de ello dej\u00f3 en la constituci\u00f3n que elabor\u00f3 para la reci\u00e9n fundada Rep\u00fablica de Bolivia en 1826, donde insisti\u00f3 en proscribir la infame instituci\u00f3n con estos argumentos: \u201cLegisladores, la infracci\u00f3n de todas las leyes es la esclavitud. La ley que la conservara, ser\u00eda la m\u00e1s sacr\u00edlega. \u00bfQu\u00e9 derecho se alegar\u00eda para su conservaci\u00f3n? Trasmitir, prorrogar, eternizar este crimen mezclado de suplicios, es el ultraje m\u00e1s chocante. Fundar un principio de posesi\u00f3n sobre la m\u00e1s feroz delincuencia no podr\u00eda concebirse sin el trastorno de los elementos del derecho, y sin la perversi\u00f3n m\u00e1s absoluta de las nociones del deber. Nadie puede romper el santo dogma de la <em>igualdad<\/em>. Y \u00bfhabr\u00e1 esclavitud donde reina la igualdad?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obsesi\u00f3n antiesclavista de Bol\u00edvar hizo temer a los norteamericanos que pudiera afectar a los propios Estados Unidos, donde la oprobiosa instituci\u00f3n estaba en pleno apogeo como base de la expansi\u00f3n de la econom\u00eda algodonera de sus estados sure\u00f1os. El c\u00f3nsul de Estados Unidos en Lima, William Tudor, en insistentes mensajes a Washington consideraba al <em>Libertador<\/em> un \u201cpeligroso enemigo futuro\u201d y, en un informe del 24 de agosto de 1826, fundamentaba sus criterios contra Bol\u00edvar, en que \u201csu principal seguridad para conciliar el partido liberal en todo el mundo se funda en la emancipaci\u00f3n de los esclavos, es sobre este punto que secretamente puede atacarnos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los deseos y decretos abolicionistas del <em>Libertador<\/em>, la esclavitud persisti\u00f3 despu\u00e9s de la independencia, pues no se consigui\u00f3 entonces el fin de la oprobiosa instituci\u00f3n en ninguna otra parte fuera de Hait\u00ed. Ello se debi\u00f3, primero, a que durante el corto periodo de plena vigencia del decreto abolicionista de Bol\u00edvar, las mayores zonas de concentraci\u00f3n de esclavos en Nueva Granada \u2013la costa y los valles del Cauca- y Venezuela \u2013valles del Aragua, del Tuy y de la Victoria- aun no hab\u00edan sido liberadas por su ej\u00e9rcito; y, despu\u00e9s, cuando ya fueron ocupadas por las tropas bolivarianas, estaban en vigor las restricciones impuestas a la manumisi\u00f3n por los diputados en Angostura, que el 22 de enero de 1820 hab\u00edan resuelto suspender su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s lejos todav\u00eda llegar\u00eda el congreso de C\u00facuta. En esta convenci\u00f3n, que ratific\u00f3 la existencia de Colombia como una rep\u00fablica unitaria \u2013fundada por el <em>Libertador<\/em> el 17 de diciembre de 1819-, fue sustituida la radical ley abolicionista de Bol\u00edvar por una de vientres libres (21 de julio de 1821), semejante a la adoptada por el general Jos\u00e9 de San Mart\u00edn casi al un\u00edsono en Per\u00fa. La moderada legislaci\u00f3n abolicionista adoptada en C\u00facuta fue considerada por los constituyentes una concesi\u00f3n al <em>Libertador<\/em>, que pocos d\u00edas antes hab\u00eda pedido a los diputados que al menos aprobaran, como recompensa por su resonante victoria de Carabobo, \u201cla libertad absoluta de todos los colombianos al acto de nacer en el territorio de la rep\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar, que ve\u00eda impotente como su programa social y concepciones revolucionarias eran cercenados \u00a0por los diputados al congreso de C\u00facuta, expres\u00f3 a Santander toda su decepci\u00f3n en carta que citamos in extenso: \u201cPor fin, por fin, han de hacer tanto los letrados, que se proscriban de la Rep\u00fablica de Colombia, como hizo Plat\u00f3n con los poetas en la suya. Esos se\u00f1ores piensan que la voluntad del pueblo, es la opini\u00f3n de ellos, sin saber que en Colombia el pueblo est\u00e1 en el ej\u00e9rcito [&#8230;]. Esta pol\u00edtica, que ciertamente no es la de Rousseau, al fin ser\u00e1 necesario desenvolverla para que no nos vuelvan a perder esos se\u00f1ores. Piensan esos caballeros que Colombia est\u00e1 cubierta de lanudos [como denominaban en Venezuela a los neogranadinos (SGV)], arropados en las chimeneas de Bogot\u00e1, Tunja y Pamplona. No han echado sus miradas sobre los caribes del Orinoco, sobre los pastores del Apure, sobre los marineros de Maracaibo, sobre los bogas del Magdalena, sobre los bandidos de Patia, sobre los ind\u00f3mitos pastusos, sobre los guajibos de Casanare y sobre todas las hordas salvajes de \u00c1frica y de Am\u00e9rica que, como gamos, recorren las soledades de Colombia.\u00a0No le parece a Usted, mi querido Santander, que esos legisladores m\u00e1s ignorantes que malos, y m\u00e1s presuntuosos que ambiciosos, nos van a conducir a la anarqu\u00eda, y despu\u00e9s a la tiran\u00eda, y siempre a la ruina? Yo lo creo as\u00ed; y estoy cierto de ello. De suerte, que si no son los llaneros los que completan nuestro exterminio, ser\u00e1n los suaves fil\u00f3sofos de la legitimada Colombia. Los que se creen [&#8230;] n\u00famenes que el cielo envi\u00f3 a la tierra para que acelerasen su marcha hacia la eternidad, no para darles rep\u00fablicas como las griegas, romana y americana, sino para amontonar escombros de f\u00e1bricas monstruosas y para edificar sobre una base g\u00f3tica un edificio griego al borde de un cr\u00e1ter.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras\u00a0 conseguir la liberaci\u00f3n de Nueva Granada, Venezuela y Quito,\u00a0 \u201credondeando\u201d a Colombia como escribiera a Jos\u00e9 Mar\u00eda del Castillo y Rada, como resultado de la victorias obtenidas en 1822 por las fuerzas bajo su mando en las alturas de Bombon\u00e1 (7 de abril) y la de Sucre en Pichincha (24 de mayo), \u00a0fue que Bol\u00edvar decidi\u00f3 ofrecer su ayuda al general Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, al frente del gobierno en Lima con el t\u00edtulo de <em>Protector de la Libertad del Per\u00fa<\/em> en carta fechada el 17 de junio de ese mismo a\u00f1o: \u201cTengo la mayor satisfacci\u00f3n en anunciar a V. E. que la Guerra de Colombia est\u00e1 terminada y que su ej\u00e9rcito est\u00e1 pronto a marchar donde quiera que sus hermanos lo llamen y muy particularmente a la patria de nuestros vecinos del sur, a quienes por tantos t\u00edtulos debemos preferir como los primeros amigos y hermanos de armas.\u201d \u00a0Por eso, tras la entrevista sostenida con San Mart\u00edn en Guayaquil los d\u00edas 26 y 27 de julio de 1822, el Libertador dio orden a Sucre de marchar con sus tropas al antiguo Virreinato del Per\u00fa para contribuir a asestar el golpe final a la dominaci\u00f3n colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, San Mart\u00edn, desalentado por la creciente animadversi\u00f3n de la aristocracia criolla, que ve\u00eda empantanarse su econom\u00eda ante la prolongaci\u00f3n de la guerra, y consider\u00e1ndose un obst\u00e1culo para el paso de Bol\u00edvar a completar la emancipaci\u00f3n del Per\u00fa, renunci\u00f3 ante la asamblea constituyente peruana inaugurada el 20 de septiembre de 1822, menos de dos meses despu\u00e9s de la reuni\u00f3n con Bol\u00edvar en Guayaquil. Detr\u00e1s de esta decisi\u00f3n, estaba la incapacidad de San Mart\u00edn para darle a la independencia peruana una base de masas, as\u00ed como su profunda decepci\u00f3n por la actitud hip\u00f3crita de las clases privilegiadas peruanas, renuentes a proporcionarle m\u00e1s recursos para continuar la campa\u00f1a libertadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de respaldo del gobierno de Buenos Aires, de cuyo territorio proced\u00eda una parte apreciable de las fuerzas de San Mart\u00edn, era una viejo dolencia que tambi\u00e9n aquejaba al <em>Ej\u00e9rcito de los Andes<\/em> desde antes de su salida de Valpara\u00edso rumbo al Per\u00fa (1820). Golpeado sin cesar en sus posiciones en la costa peruana por contingentes realistas que descend\u00edan por las laderas de los Andes, imposibilitado de recibir recursos de Buenos Aires o Chile \u2013que todav\u00eda no hab\u00eda completado la liberaci\u00f3n de su territorio-, el <em>Ej\u00e9rcito Unido<\/em> de San Mart\u00edn en Per\u00fa estaba atrapado entre la espada y la pared, sin posibilidad alguna de desarrollar los planes para liberar en su totalidad el virreinato peruano. Adem\u00e1s, como expusiera en misiva dirigida a su amigo y aliado el general chileno Bernardo O&#8217;Higgins, el 25 de agosto de 1822: \u201cEstoy cansado de que me llamen tirano, que en todas partes quiero ser rey, emperador, y hasta demonio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi un a\u00f1o despu\u00e9s de la renuncia de San Mart\u00edn, Bol\u00edvar desembarc\u00f3 en Per\u00fa, lo que coincidi\u00f3 con la proclamaci\u00f3n de la rep\u00fablica el 1 de septiembre de 1823. Su llegada fue precedida de importantes contingentes de tropas comandados por Sucre, quien con mucha habilidad se las ingeni\u00f3 para convencer a la aristocracia peruana de solicitar la ayuda personal del <em>Libertador<\/em>, como \u00fanica soluci\u00f3n para terminar la guerra con Espa\u00f1a. Bol\u00edvar consideraba entonces peligrosa y comprometida la situaci\u00f3n de los nuevos estados hispanoamericanos ante los acontecimientos europeos, despu\u00e9s de restablecido el absolutismo en 1823. Estaba muy preocupado con la posibilidad de que Espa\u00f1a pudiera organizar una expedici\u00f3n de reconquista con el apoyo de la Santa Alianza, por lo que cre\u00eda imperdonable \u201cdejar una puerta abierta tan grande como la del Sur, cuando podemos cerrarla antes que lleguen los enemigos por el Norte.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>Libertador<\/em> encontr\u00f3 al Per\u00fa sumergido en un clima generalizado de desaliento, provocado por sucesivas derrotas militares de los generales rioplatenses de San Mart\u00edn y los peruanos, junto al recrudecimiento de la lucha de facciones pol\u00edticas entre los partidarios de Jos\u00e9 de la Riva Ag\u00fcero y los del marqu\u00e9s de Torre Tagle. Por eso expres\u00f3, casi al entrar en Lima: \u00abeste pa\u00eds requiere una reforma radical o m\u00e1s una regeneraci\u00f3n absoluta.\u00bb \u00a0Tras recibir amplios poderes, Bol\u00edvar puso en vigor una constituci\u00f3n democr\u00e1tica (13 de noviembre de 1823), elaborada por el congreso lime\u00f1o presidido por el sacerdote criollo Francisco Javier Luna Pizarro, que sancionaba la ley de vientres libres dictada por San Mart\u00edn. A continuaci\u00f3n, sali\u00f3 en campa\u00f1a militar y dej\u00f3 encargado del gobierno en Lima a Torre Tagle quien, desmoralizado, no tard\u00f3 en pasarse al enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como hab\u00eda detectado Sucre en carta a Bol\u00edvar, del 11 de enero de 1824, entre muchos oficiales peruanos cund\u00eda el descontento y sin recato alguno expresaban que \u201cm\u00e1s vale sufrir a los espa\u00f1oles que el yugo del Libertador y de los colombianos\u201d, comentarios derrotistas que han \u201checho creer a este pueblo [&#8230;] que los colombianos son herejes y que vienen a dominar al Per\u00fa.\u201d Una expresi\u00f3n del creciente malestar existente en Per\u00fa, fue el amotinamiento de la guarnici\u00f3n rioplatense-chilena de El Callao, el 5 de febrero de 1824, que exig\u00eda su repatriaci\u00f3n inmediata, y que determin\u00f3 que esa estrat\u00e9gica plaza pasara poco despu\u00e9s a manos realistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra manifestaci\u00f3n fue la mencionada traici\u00f3n de Torre Tagle que, destituido de su cargo por el congreso lime\u00f1o, se pas\u00f3 de nuevo al bando realista con la intenci\u00f3n de evitar mayores sacrificios econ\u00f3micos a la aristocracia peruana. Para justificar su alevosa actitud, y la de m\u00e1s de trescientos oficiales criollos que le acompa\u00f1aron, Torre Tagle dio a conocer una proclama plagada de los prejuicios e intereses de la elite del Per\u00fa: \u00a0\u00a0\u201cPor todas partes no se ven sino ruinas y miserias. En el curso de la guerra quienes sino muchos de los llamados defensores de la patria, han acabado con nuestras fortunas, arrasados nuestros campos, relajado nuestras costumbres, oprimido y vejado a los pueblos. \u00bfY cu\u00e1l ha sido el fruto de esta revoluci\u00f3n? No contar con propiedad alguna, ni tener seguridad individual. De la uni\u00f3n sincera y franca de peruanos y espa\u00f1oles bien debe esperarse, de Bol\u00edvar la desolaci\u00f3n y la muerte.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos penosos acontecimientos, posibilitaron la f\u00e1cil reconquista realista de Lima y El Callao el 29 de febrero de 1824. Ese fue el punto m\u00e1s cr\u00edtico de toda la campa\u00f1a militar del Per\u00fa, cuando incluso lleg\u00f3 a valorarse la posibilidad de reembarcar hacia Colombia al ej\u00e9rcito libertador. Bol\u00edvar, enfermo de gravedad desde principios de ese a\u00f1o, y nombrado por el congreso lime\u00f1o, en un gesto desesperado antes de disolverse, dictador de la Rep\u00fablica Peruana, estaba a punto de agonizar en Pativilca junto con la propia causa patriota. Como escribi\u00f3 su edec\u00e1n, Daniel O\u00b4Leary: \u201cMuy diferente era la situaci\u00f3n del Per\u00fa [&#8230;] de la \u00e9poca en que desembarc\u00f3 San Mart\u00edn, cuatro a\u00f1os antes. Mucho hab\u00edan cambiado las cosas. En aquel tiempo era general en todo el Per\u00fa la decisi\u00f3n por la independencia, y el entusiasmo de sus habitantes al ver a sus libertadores fue tan grande como eran abundantes los recursos de este rico pa\u00eds. San Mart\u00edn no ten\u00eda m\u00e1s que venir, ver y vencer; vino, vio y pudo haber vencido; pero la empresa era quiz\u00e1 superior a sus fuerzas o al menos as\u00ed lo crey\u00f3; vacil\u00f3 y al fin la abandono. Cuando el Congreso cometi\u00f3 a Bol\u00edvar la salvaci\u00f3n de la Rep\u00fablica le entreg\u00f3 un cad\u00e1ver.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, cada vez le era m\u00e1s dif\u00edcil al <em>Libertador<\/em> conseguir recursos de Colombia, ante la ruina de Venezuela y la resistencia de las elites neogranadinas, que contaban con la complicidad del vicepresidente Francisco de Paula Santander, encargado del poder ejecutivo en Bogot\u00e1. En la correspondencia entre Santander y Bol\u00edvar, en estos momentos finales de la contienda, puede apreciarse el choque de intereses que termin\u00f3 por abrir un abismo entre estas dos grandes personalidades de la independencia y que ser\u00eda fatal para el destino futuro de la <em>Gran<\/em> Colombia. \u00a0En una de esa misivas, fechada el 30 de octubre de 1823, \u00a0el <em>Libertador<\/em> lleg\u00f3 a decirle a Santander: \u201cNo hablar\u00e9 a Ud. m\u00e1s de auxilios de tropas porque [&#8230;] se enfada cuando le piden, y yo no s\u00e9 si ser\u00e1 mejor perder que no pedir\u201d. Al mismo tiempo, se quejaba a Sucre el 16 de enero de 1824: \u201cHe amenazado al gobierno de irme del Per\u00fa si dentro de un mes no me dan dinero para mantener la tropa\u201d. A\u00f1os atr\u00e1s, cuando la tirantez con Santander apenas se insinuaba, le hab\u00eda escrito con fina iron\u00eda al propio vicepresidente colombiano el 19 de junio de 1820: \u00a0\u201cHay un buen comercio entre Ud. y yo; Ud. me manda especies y yo le mando esperanzas. En una balanza ordinaria se dir\u00eda que Ud. era m\u00e1s liberal, pero esto es un error. Pensemos un poco lo que Ud. me da y lo que yo le env\u00edo. \u00bfCree Ud. que la paz se puede comprar con sesenta mil pesos? \u00bfCree Ud. que la gloria de la libertad se puede comprar con las minas de Cundinamarca? Pues esta es mi remisi\u00f3n de hoy. Vea Ud. si tengo buen humor.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar, aislado en la costa norte con las avanzadas del ej\u00e9rcito colombiano y las pocas fuerzas peruanas y rioplatenses a\u00fan leales, una vez recuperado de su grave enfermedad, tom\u00f3 una serie de audaces medidas de emergencia, vali\u00e9ndose de la condici\u00f3n de Dictador del Per\u00fa que le hab\u00eda dado el Congreso lime\u00f1o, en uno de sus \u00faltimos actos antes de disolverse. Entre marzo y abril de 1824 el <em>Libertador<\/em> estableci\u00f3 su cuartel general en Trujillo -declarada capital provisional del Per\u00fa- y despu\u00e9s en Huamachuco, decidido a convertir el norte peruano en la base para la preparaci\u00f3n de un nuevo ej\u00e9rcito de liberaci\u00f3n, que ten\u00eda por base las avanzadas militares colombianas y las pocas fuerzas peruanas y rioplatenses a\u00fan leales. Para lograrlo orden\u00f3 la total destrucci\u00f3n del territorio que se abandonaba al enemigo para, como dijera a Sucre, \u00abponer un desierto entre los godos y nosotros\u00bb, as\u00ed como la recaudaci\u00f3n de una contribuci\u00f3n obligatoria entre todos los grandes propietarios, junto a la expropiaci\u00f3n del ganado, haciendas y objetos de valor de las iglesias. A continuaci\u00f3n, Bol\u00edvar decret\u00f3 la entrega en propiedad a los indios de las tierras comunales que trabajaban (8 de abril) y otras disposiciones favorables a los pueblos originarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los realistas, por su lado, amenazaban con \u201cproclamar el imperio de los Incas y ayudar a los indios a sostenerlo, antes de consentir que lo ocupasen los s\u00fabditos rebeldes que no ten\u00edan m\u00e1s derechos que los que hab\u00edan adquirido de sus antepasados los espa\u00f1oles.\u201d El general peninsular Jer\u00f3nimo Vald\u00e9s lleg\u00f3 a vanagloriarse de que ten\u00edan como ayudante de campo a un descendiente de los incas, a quien declarar\u00edan Inca, \u201cdando con esto principio a una nueva guerra y a un nuevo orden de cosas, cuyo resultado no ser\u00eda f\u00e1cil de prever.\u201d En realidad, los realistas hab\u00edan conseguido sumar miles de ind\u00edgenas a su ej\u00e9rcito no tanto por esta h\u00e1bil campa\u00f1a demag\u00f3gica, sino mediante la leva, lo que les permiti\u00f3 nutrir sus fuerzas con numerosos contingentes abor\u00edgenes del Per\u00fa y el Alto Per\u00fa. Pero estas tropas peleaban con mucho desgano, tal como reconocer\u00eda despu\u00e9s el propio alto oficial espa\u00f1ol en su <em>Exposici\u00f3n que dirige al Rey Don Fernando VII el Mariscal de Campo don Jer\u00f3nimo Vald\u00e9s sobre las causas que motivaron la p\u00e9rdida del Per\u00fa<\/em> (1827).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la adopci\u00f3n de medidas revolucionarias, Bol\u00edvar rompi\u00f3 toda posibilidad de entendimiento con la aristocracia peruana y se lanz\u00f3 a arrebatarle a los realistas el apoyo de la mayoritaria poblaci\u00f3n ind\u00edgena. El <em>Libertador<\/em> estaba convencido de que \u201cen el Per\u00fa no nos quieren porque somos demasiado liberales, y ellos no quieren la igualdad\u201d, aunque \u201cel pueblo y el ej\u00e9rcito nos desean porque sin Colombia el Per\u00fa es perdido\u201d. M\u00e1s adelante, en ruta hacia el Alto Per\u00fa, el <em>Libertador<\/em> complementar\u00eda sus reformas en favor del indio con la abolici\u00f3n de la servidumbre, el tributo y de todo tipo de trabajo forzado (Cusco, 4 de julio de 1825), que inclu\u00eda la devoluci\u00f3n a los ind\u00edgenas de las tierras confiscadas por los espa\u00f1oles en represalia por la sublevaci\u00f3n de Pumacahua (1814-1815). Adem\u00e1s, elimin\u00f3 el tributo (22 de diciembre), sustituido por una contribuci\u00f3n igualitaria para todos los habitantes, y estableci\u00f3 el derecho de los abor\u00edgenes a sus tierras, pues como el mismo comunicara a Santander el 28 de junio de 1825: \u201cLos pobres ind\u00edgenas se hallan en un estado de abatimiento verdaderamente lamentable. Yo pienso hacerles todo el bien posible: primero por el bien de la humanidad y segundo porque tiene derecho a ello [&#8230;].\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A aliviar la comprometida situaci\u00f3n del ej\u00e9rcito bolivariano, contribuy\u00f3 la oportuna llegada de nuevos refuerzos militares colombianos. Adem\u00e1s, en enero de 1824, se produjo la inesperada divisi\u00f3n realista promovida por los militares absolutistas que segu\u00edan a Pedro Antonio de Ola\u00f1eta y que el <em>Libertador<\/em> contribuy\u00f3 a ahondar sembrando ciza\u00f1a entre sus adversarios. Este alto oficial realista, al conocer el colapso del r\u00e9gimen liberal en Espa\u00f1a, dej\u00f3 de reconocer a La Serna como virrey al grito de <em>\u00a1Viva la religi\u00f3n!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para dar las batallas decisivas a los espa\u00f1oles, Bol\u00edvar reuni\u00f3 efectivos que representaban ex profeso a la mayor\u00eda de los pueblos de Texas a la Patagonia: \u00aba fin de que no falte ning\u00fan americano en el ej\u00e9rcito unido de la Am\u00e9rica Meridional\u00bb, seg\u00fan el mismo declarara. Adem\u00e1s, una parte apreciable de sus fuerzas estaban constituidas por antiguos esclavos, como pudo apreciar el comerciante ingl\u00e9s James Hamilton: \u201cDe los 2 mil soldados que vi en Cartagena marchar para Per\u00fa, al menos la mitad eran m\u00e1s o menos de color africano\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 6 de agosto de 1824, en las pampas de Jun\u00edn, el <em>Libertador<\/em> destroz\u00f3 a las fuerzas interpuestas por los realistas encabezadas por el general espa\u00f1ol Jos\u00e9 Canterac, obligado despu\u00e9s a replegarse hacia el Cusco y el Alto Per\u00fa. El 7 de diciembre, Bol\u00edvar entr\u00f3 otra vez en Lima, liberada ahora en forma definitiva. A los dos d\u00edas, Sucre obtuvo el memorable triunfo en el tablero formado por las cumbres y abismos de Ayacucho, en plena sierra de Los Andes, sobre los doce mil hombres de los ej\u00e9rcitos del virrey La Serna, que cerr\u00f3 con broche de oro la dominaci\u00f3n colonial espa\u00f1ola en la Am\u00e9rica continental. Seg\u00fan el parte oficial firmado por Sucre, fueron hechos prisioneros, adem\u00e1s del Virrey La Serna y el teniente general Canterac, 4 mariscales, 10 generales de brigada, 16 coroneles, 78 tenientes coroneles, 484 oficiales y m\u00e1s de dos mil soldados. En el campo de batalla quedaron tendidos 1800 realistas, junto a \u00a0700 heridos, mientras los patriotas hab\u00edan perdido cerca de mil hombres, de ellos trescientos muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bol\u00edvar, que conoci\u00f3 la noticia del triunfo patriota en Lima el d\u00eda 18 de diciembre, escribi\u00f3 enseguida: \u201cLa batalla de Ayacucho, es la cumbre de la gloria americana y la obra del general Sucre. La disposici\u00f3n de ella ha sido perfecta y su ejecuci\u00f3n divina. Maniobras h\u00e1biles y prontas desbarataron en una hora a los vencedores de catorce a\u00f1os y a un enemigo perfectamente constituido y h\u00e1bilmente mandado [&#8230;] Ayacucho, semejante a Waterloo, que decidi\u00f3 el destino de la Europa, ha fijado la suerte de las naciones americanas [&#8230;].\u201d Unos d\u00edas despu\u00e9s, el 26 de diciembre, el <em>Libertador<\/em> ascendi\u00f3 a Sucre a Gran Mariscal, el grado m\u00e1s alto en el escalaf\u00f3n militar peruano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos efectivos realistas comandados por el general Pedro Antonio Ola\u00f1eta, atrapados entre dos fuegos en el Alto Per\u00fa, quedaron aislados. De un lado, las fuerzas al mando del general Juan Antonio \u00c1lvarez de Arenales que ascend\u00edan la sierra andina procedente del R\u00edo de La Plata. Del otro, el ej\u00e9rcito de Sucre que avanzaba desde Per\u00fa. En estas condiciones, los partidarios de Ola\u00f1eta terminaron por eliminar a su jefe y acogerse a las condiciones de la capitulaci\u00f3n de Ayacucho. Conseguido este \u00faltimo triunfo, Sucre, conociendo los deseos y proyectos de Bol\u00edvar, le escribi\u00f3 desde La Paz, el 4 de marzo de 1825: \u201cEn todo abril se habr\u00e1 acabado esta fiesta y veremos de qu\u00e9 nos ocupamos por la Patria. Tal vez la Habana es un buen objetivo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el formulario correspondiente\u00a0<a title=\"(Ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=4779\" target=\"_blank\">(ver)<\/a><\/p>\n<p>E-mail:\u00a0<a title=\"info@adhilac.com.ar\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/info@adhilac.com.ar\" target=\"_blank\">info@adhilac.com.ar<\/a> \u2013 \u00a0Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Guerra Vilaboy El 9 de diciembre de 1824, hace ahora 190 a\u00f1os, el general Antonio Jos\u00e9 de Sucre, a las \u00f3rdenes de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, quien un par de d\u00edas antes hab\u00eda entrado en la capital del Virreinato de Per\u00fa, obten\u00eda el memorable triunfo de Ayacucho sobre los doce mil hombres de los ej\u00e9rcitos del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[381,6],"tags":[590,49],"class_list":["post-10270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-archivo","category-biblioteca","tag-batalla-ayacucho","tag-independencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10270"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10300,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10270\/revisions\/10300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}