{"id":1451,"date":"2011-05-03T18:30:37","date_gmt":"2011-05-03T21:30:37","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=1451"},"modified":"2012-07-29T18:30:46","modified_gmt":"2012-07-29T21:30:46","slug":"manuel-belgrano-consulado-de-buenos-aires-memoria-sobre-la-agricultura-la-industria-y-el-comercio-1796","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=1451","title":{"rendered":"Manuel Belgrano. Consulado de Buenos Aires. Memoria sobre la agricultura, la industria y el comercio. 1796."},"content":{"rendered":"<h3><span style=\"color: #339966;\">Memoria<\/span><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/BELGRANO-CasaTucuman.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3971 alignleft\" title=\"BELGRANO-CasaTucuman\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/BELGRANO-CasaTucuman.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"463\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/BELGRANO-CasaTucuman.jpg 567w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/BELGRANO-CasaTucuman-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda. Manuel Belgrano. Casa Hist\u00f3rica. San Miguel de Tucum\u00e1n. Jura de la Independencia de las Provincias Unidas en Sudam\u00e9rica. Foto: Carolina Crisorio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMemoria que ley\u00f3 el Licenciado Don Manuel Belgrano, abogado de los Reales Consejos y Secretario por su Majestad del Real Consulado de esta capital, en la sesi\u00f3n que celebr\u00f3 su Junta de Gobierno el 15 de julio del presente a\u00f1o de 1796.\u00bb<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCriar debe el pueblo con muy gran fomentaci\u00f3n los frutos de la tierra labr\u00e1ndola e enderez\u00e1ndola, para [h]aberlos de ella&#8230; E por ende todo se deben trabajar que la tierra [d]onde moran, sea bien labrada (Ley 4\u00ba p\u00e1g. 2, tit 20)\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\u00abCa por seso (1) deben los omes (2) conocer la tierra e saber para qu\u00e9 m\u00e1s provechosa e labrada, \u00e9 deriscada,(3) por maestr\u00eda, ca la non deben despreciar, diciendo que non es buena, ca si es non fuere para unas cosas, serla ha para otra&#8230; (Ley 6\u00ba ibid).<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio, son los tres importantes objetos que deben ocupar la atenci\u00f3n cuidado de VV.SS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Nadie duda que un estado que posea con la mayor perfecci\u00f3n el verdadero cultivo de su terreno; en el que las artes se hallan en manos de hombres industriosos con principios, y en el que el comercio se haga con frutos y g\u00e9neros suyos es el verdadero pa\u00eds de la felicidad pues en \u00e9l se encontrar\u00e1 la verdadera riqueza, ser\u00e1 bien poblado y tendr\u00e1 los medios de subsistencia y aun otros que la servir\u00e1n de pura comodidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atendiendo, pues, a estos principios y deseando nuestro augusto soberano que todos sus dominios logren de la mayor abundancia, y que sus vasallos vivan felices, aun en los pa\u00eds m\u00e1s distantes, tuvo la bondad de erigir este consulado para que atendiendo a los ramos de agricultura, industria y comercio, como que son las tres fuentes universales de la riqueza, hiciese la felicidad de estos pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando no hubiese otro premio a las fatigas que VV.SS. deben tener para la consecuci\u00f3n de unos fines tan dignos en la humanidad, esta misma deb\u00eda mover sus corazones, como a los de una materia cuya importancia y buenos efectos resultan todos los fines de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Qu\u00e9 m\u00e1s digno objeto de la atenci\u00f3n del hombre que la felicidad de sus semejantes; que \u00e9sta se adquiere en un pa\u00eds cuando se atiene a sus circunstancias y se examinan bien los medios de hacerlo prosperar, poniendo en ejecuci\u00f3n las ideas m\u00e1s bien especuladas, nadie duda. En esta inteligencia me he propuesto para el cumplimiento de mi obligaci\u00f3n hacer todos los a\u00f1os una memoria alusiva al instituto de esta junta, describiendo en ella cada a\u00f1o, una provincia de las que est\u00e1n sujetas a su jurisdicci\u00f3n, y que bien a mi pesar no he podido principiar \u00e9ste, por no hallarme a\u00fan en condiciones suficientes. Por ellas se instruir\u00e1n VV.SS. del estado en que se halla la agricultura y de qu\u00e9 fomento pueda ser susceptible, como tambi\u00e9n del modo que las artes se encuentran y cu\u00e1l es el comercio que hacen estas provincias; qu\u00e9 relaciones tienen unas con las otras y de qu\u00e9 modo se las puede hacer prosperar, que es el fin de todas nuestras miras, siguiendo as\u00ed las sabias providencias de su majestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, pues, me contentar\u00e9 con exponer a VV.SS. las ideas generales que he adquirido sobre tan \u00fatiles materias, y con m\u00e1s particularidad tratar\u00e9 de proponer medios generales para el adelantamiento de la agricultura, como que es la madre fecunda que proporciona todas las materias que dan movimiento a las artes y al comercio, aunque no dejar\u00e9 de exponer algunas para el adelantamiento de estas dos \u00faltimas ramas.<br \/>\n<em><br \/>\nLa agricultura <\/em><br \/>\nLa agricultura es el verdadero destino del hombre. En el principio de todos los pueblos del mundo cada individuo cultivaba una porci\u00f3n de tierra, y aqu\u00e9llos han sido poderosos, sanos, ricos, sabios y felices, mientras conservaron la noble simplicidad que procede de una vida siempre ocupada, que en verdad preserva de todos los vicios y males. La rep\u00fablica romana jam\u00e1s fue m\u00e1s feliz y m\u00e1s respetada, como en el tiempo de Cincinato; lo mismo ha sucedido a todos los dem\u00e1s pueblos, y as\u00ed que en todos ha tenido la mayor estimaci\u00f3n, como que es sin contradicci\u00f3n el primer arte, el m\u00e1s \u00fatil, m\u00e1s extensivo y m\u00e1s esencial de todas las artes. Tenemos a los egipcios que honraban a Osiris como inventor de la agricultura; los griegos a Ceres y Triptolomeo, su hijo; los habitantes del Lacio a Saturno o Jano, su rey, que pusieron entre sus dioses en reconocimiento de los favores que les hab\u00eda dispensado. La agricultura fue casi el \u00fanico empleo de los patriarcas m\u00e1s respetables de los hombres por la simplicidad de sus costumbres, la bondad de su alma y la elevaci\u00f3n de sus pensamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos los pueblos antiguos la sido la delicia de los grandes hombres y aun la misma naturaleza parece que se ha complacido y complace en que los hombres se destinen a la agricultura, y si no \u00bfpor qui\u00e9n se renuevan las estaciones? \u00bfPor qui\u00e9n sucede el fr\u00edo al calor para que repose la tierra y se reconcentren las sales que la alimentan? Las lluvias, los vientos, los roc\u00edos, en una palabra, este orden admirable e inmutable que Dios ha prescripto a la naturaleza no tiene otro objeto que la renovaci\u00f3n sucesiva de las producci\u00f3n necesarias a nuestra existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo depende y resulta del cultivo de las tierras; sin \u00e9l no hay materias primeras para las artes, por consiguiente, la industria no tiene c\u00f3mo ejercitarse, no pueden proporcionar materias para que el comercio se ejecute. Cualquiera otra riqueza que exista en un estado agricultor, ser\u00e1 una riqueza precaria, y que dependiendo de otros, est\u00e9 seg\u00fan el arbitrio de ellos mismos. Es, pues, forzoso atender primeramente a la agricultura como que es el manantial de los verdaderos bienes, de las riquezas que tienen un precio real, y que sea susceptible y hacerlo que prospere en todas las provincias que sean capaces de alguno de sus ramos, pues toda prosperidad que no est\u00e9 fundada en la agricultura es precaria; toda riqueza que no tiene su origen en el suelo es incierta; todo pueblo que renuncie a los beneficios de la agricultura y que ofuscado con los lisonjeros beneficios de las artes y del comercio, no pone cuidado en los que le pueden proporcionar las producciones de su terreno, se puede comparar, dice un sabio pol\u00edtico, a aquel avariento que por una mayor ganancia contingente pospone imponer su dinero en los fondos de un rico, por darlo a un hijo de familia que lo gastar\u00e1 en el momento y no volver\u00e1 capital ni intereses.<br \/>\n<em><br \/>\nEimulo a la agricultura. Las Sociedades Econ\u00f3micas y los premios<\/em><br \/>\nSe ha escrito sobre los medios de fomentar la agricultura y hacer que prospere, por antiguos y modernos; y en ning\u00fan siglo m\u00e1s que en el nuestro, se han puesto en Europa tantas academias y sociedades, cuyo celo y trabajo merecen la estimaci\u00f3n de los verdaderos amigos del bien com\u00fan, y se han adoptado los premios para recompensar el trabajo de los sabios que se han destinado al estudio m\u00e1s \u00fatil de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los soberanos se han empe\u00f1ado en sostener estos establecimientos, y se han esmerado en atender los campos; su paternal reconocimiento que \u00e9stos son la madre fecunda y la verdadera nodriza de sus vasallos, ha dirigido todas sus miras y cuidados a la agricultura, como que es la \u00fanica fuente absoluta e independiente de las riquezas. Nosotros mismos estamos palpando la prueba de esta verdad. Pocas son las ciudades y villas de nuestra Pen\u00ednsula que no tengan una sociedad econ\u00f3mica, cuyo instituto es mirar por la agricultura y artes, premiando a cuantos se destinan con aplicaci\u00f3n a cualquiera de estas ramas y aun los que estamos tan distantes, logramos de la beneficencia de nuestro augusto soberano. Sus miras en el establecimiento de esta junta de gobierno, no han sido otras que las de que haya un cuerpo que atienda con el mayor desvelo el fomento de la agricultura, que anime a la industria y proteja el comercio en todo el distrito de este virreinato, cuyas vastas provincias en que la naturaleza parece que ha echado todo el resto de\u00a0 su fertilidad, deben ser cultivadas, como que son capaces de suministrar una subsistencia c\u00f3moda a sus habitantes y medios de que florezca la metr\u00f3poli. Ahora, pues, \u00bfde qu\u00e9 medios nos valdremos para llevar estas sabias y ben\u00e9ficas intenciones hasta el fin? He dicho al principio de mi discurso que no conozco el pa\u00eds, y por tanto, que me contentar\u00eda con exponer algunas ideas generales principalmente sobre la agricultura; as\u00ed por ahora no puedo hacer presente a VV.SS. los medios m\u00e1s oportunos y adecuados a los pa\u00edses que deben atender, pero s\u00ed dir\u00e9 aquellos que son comunes a todos los estados agricultores, y que no se puede prescindir en cualquier paraje que sa a pesar de circunstancias, clima, costumbre, etc. pues la tierra siempre es preciso conocerla, para adecuar el cultivo de que es susceptible.<br \/>\n<em><br \/>\nLa importancia del estudio de la agricultura<\/em><br \/>\nUna de las causas a que atribuyo el poco producto de las tierras y, por consiguiente el ning\u00fan adelantamiento del labrador, es porque no se mira la agricultura como un arte que tenga necesidad de estudio, de reflexiones, o de regla. Cada uno obra seg\u00fan su gusto y pr\u00e1ctica, sin que ninguno piense en examinar seriamente lo que conviene, ni hacer experiencia y unir los preceptos a ellas. No pensaron as\u00ed los antiguos. Juzgaban que tres cosas eran necesarias para acertar en la agricultura; primera, querer: es necesario amarla, aficionarse y gustar de ella, tomar esta ocupaci\u00f3n con deseo y hacerla a su placer;\u00a0 segunda, poder: es preciso hallarse en estado de hacer gastos necesarios para las mejoras, para la labor y para lo que puede mejorar una tierra que es lo que falta a la mayor parte de los labradores; tercera, saber: es preciso haber estudiado a fondo todo lo que tiene relaci\u00f3n con el cultivo de las tierras, sin que las dos primeras partes no s\u00f3lo se hagan in\u00fatiles, sino que causan grandes p\u00e9rdidas al padre de familia que tiene el dolor de ver que el producto de sus tierras no corresponde de ning\u00fan modo a los gastos que han adelantado y la esperanza que habr\u00e1 concebido, pues aquellos se hicieron sin discernimiento ni conocimiento de causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos muchos libros que contienen descubrimientos y experiencias que los antiguos y modernos han hecho en la agricultura, pero estos libros no han llegado jam\u00e1s al conocimiento del labrador y otras gentes del campo. Muy pocos se han aprovechado. \u00bfAcaso las gentes del campo saben con perfecci\u00f3n, como es necesario, las cosas m\u00e1s ordinarias y comunes? Por ejemplo, el modo m\u00e1s f\u00e1cil de plantar un \u00e1rbol fruct\u00edfero o silvestre, de injertarlo y podarlo, no se conoce casi por ninguno en el campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se conociese por todos, la cantidad de frutos aumentar\u00eda considerablemente, siendo una parte considerable de las riquezas del Estado. Ahora, pues, si la riqueza de todos los hombres tienen su origen en la de los hombres del campo, y si el aumento general de los bienes de la tierra hace a todos m\u00e1s ricos, es de inter\u00e9s del que quiere proporcionar la felicidad del pa\u00eds, que los misterios que lo facilitan se manifiesten a todas las gentes ocupadas en el cultivo de las tierras, y que el defecto de la ignorancia tan f\u00e1cil de corregir no impida el adelantamiento de la riqueza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Crear escuelas de agricultura<\/em><br \/>\n\u00bfY de qu\u00e9 modo manifestar estos misterios y corregir la ignorancia?<br \/>\nEstableciendo una escuela de agricultura, donde a los j\u00f3venes labradores se les hiciese conocer los principios generales de la vegetaci\u00f3n y desenvoltura de las siembras, donde se les ense\u00f1ase a distinguir cada especie de la tierra por sus producciones naturales, y el cultivo conveniente a cada una, los diferentes arados que hay y las razones de preferencia de algunos seg\u00fan la naturaleza del terreno; el modo de formar sangr\u00edas en los terrenos pantanosos; la calidad y cantidad de simientes que convengan a esta o aquella tierra, el modo y la necesidad de prepararlas para darlas en la tierra; el verdadero tiempo de sembrar, el cuidado que se debe poner en las tierras sembradas; el modo de hacer y recoger una cosecha; los medios de conservar sin riesgos y sin gastos los granos; las causas y el origen de todos los insectos y sabandijas; y los medios de preservar los campos y graneros de ellas; los medios de hacer desmontes; los de mejorar los prados; los de aniquilar en la tierra los ratones y otros animales perjudiciales, tal como la hormiga, etc. y, por \u00faltimo, donde pudiera recibir lecciones pr\u00e1cticas de este arte tan excelente. Premiando a cuantos en sus ex\u00e1menes dieran pruebas de su adelantamiento, franque\u00e1ndoles instrumentos para el cultivo y anim\u00e1ndolos por cuantos medios fuesen posibles, haci\u00e9ndoles los adelantamientos primitivos para que comprasen un terreno proporcionado en que pudiesen establecer su granja y las semillas que necesitasen para sus primeras siembras, sin otra obligaci\u00f3n que volver igual cantidad que las que se hab\u00eda expedido para su establecimiento en el t\u00e9rmino que se considerase fuese suficiente para que sin causarles extensi\u00f3n ni incomodidad lo pudiesen ejecutar. Adoptando los recursos que han tomado las sociedades patri\u00f3ticas, dando premios ya a aquellos que han presentado memorias sobre varios asuntos pertenecientes a su instituto, que han propuesto al p\u00fablico; ya a los mismos labradores que han dado tanto n\u00famero de \u00e1rboles arraigados, que han hecho un nuevo cultivo, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dudar\u00edamos de la verdad si probablemente no vi\u00e9semos los efectos tan excelentes de estas provincias. Rec\u00f3rrase toda la Europa culta, y encontr\u00e1rase todos los pol\u00edticos enajenados en el estudio m\u00e1s \u00fatil a sus Estados, formando proyectos adecuados a las experiencias que continuamente se est\u00e1n haciendo, escribiendo memorias \u00fatiles sobre los asuntos que anualmente se proponen por las sociedades econ\u00f3micas. Encontr\u00e1rase a los labradores ocupados en sus trabajos por conseguir un peque\u00f1o premio que en alg\u00fan modo les resarza aquellas fatigas y les de \u00e1nimo para emprender otras mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una corta cantidad que se destine a este fin todos los a\u00f1os, har\u00e1 ver los progresos de estas ideas; se deber\u00eda expender parte de ella en medallas que teniendo las armas del consulado por el anverso, tuviese el reverso un lema que diese idea del trabajo que se hab\u00eda premiado, y s\u00f3lo se dar\u00edan a aquellas personas literatas que con m\u00e1s desempe\u00f1o hubiesen expuesto sus pensamientos \u00fatiles sobre el asunto que se les propusiese; para lo cual se deber\u00edan nombrar jueces que imparcialmente determinasen qui\u00e9n ser\u00eda digno del premio en primero, segundo y tercer lugar, a fin de adjudicarse de este modo los premios con la mayor justicia, pues aunque todos tres deben llevar premios no es regular sea igual, y se podr\u00eda diferenciar con la calidad, o peso de la medalla, o bien adjuntando a cada uno su lema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los labradores bastar\u00eda que hiciesen constar con certificados de su cura p\u00e1rroco, si hab\u00edan hecho un nuevo cultivo o hab\u00edan injertado, podado, etc. de este o de aquel modo que se le hubiese propuesto, para que se les adjudicase el premio que deber\u00eda ser en instrumentos de agricultura, o bien en dinero efectivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Promover el comercio de los frutos de la tierra<\/em><br \/>\nEl inter\u00e9s es el \u00fanico m\u00f3vil del coraz\u00f3n del hombre y bien manejado puede proporcionar infinitas utilidades. Si en los premios se les agrega al labrador una pronta y f\u00e1cil venta de sus frutos con las ventajas que se ha propuesto, desde luego su aplicaci\u00f3n es m\u00e1s constante en todos aquellos ramos que se la proporcionan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pronta y f\u00e1cil venta se podr\u00e1 verificar siempre que las extracciones de sus frutos sea libre. No por tener a precio c\u00f3modo en las ciudades los frutos, se ha de sujetar al labrador a que venda a un cierto precio, acaso puesto por un hombre sin inteligencia ni conocimiento en los gastos, cuidados y trabajos a que est\u00e1 sujeto el cultivo; y verdaderamente es un dolor que se imponga\u00a0 la ley a la primera mano en una ocasi\u00f3n que al cabo de cinco, seis o m\u00e1s a\u00f1os se le presenta de tener una ventaja; alguna disculpa merecer\u00eda si se hiciese con las segundas manos; pero aun esto es injusto mientras no haya monopolio. Ni tampoco se le debe impedir\u00a0 que vaya a vender donde le tenga m\u00e1s cuenta, pues el labrador debe lograr a toda franqueza en sus ventas y extracciones, que proporcion\u00e1ndole las utilidades que se ha propuesto lo animar\u00e1n al trabajo; entonces el cultivo se aumentar\u00e1, etc\u00e9tera, as\u00ed esta junta cuando est\u00e9 instruida de los obst\u00e1culos que impiden los adelantamientos de los labradores, etc., deber\u00e1 hacerlos presente a su majestad para que se quiten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La escuela de agricultura<\/em><br \/>\nSi se adoptase la idea de poner una escuela pr\u00e1ctica de agricultura, tendr\u00e9 la satisfacci\u00f3n de presentar a VV.SS. una cartilla para el fin, traducida del alem\u00e1n, al paso que se puede proponer por premio, un asunto tan interesante como \u00e9ste, a todo el orbe literario, pues como dejo expuesto sin saber nada se adelanta, y haciendo aprender las reglas a los j\u00f3venes labradores, al mismo tiempo que se les ense\u00f1ase pr\u00e1cticamente, podr\u00edan sacar muchas utilidades proporcionando todas las materias primeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entretanto que se puedan verificar estas ideas, dir\u00e9 que uno de los primeros casos que deber\u00e1n explicarse al labrador por nosotros mismos es que jam\u00e1s se deje la tierra en barbecho, que el verdadero descanso de ella es la mutaci\u00f3n de producciones y si es posible proporcionarse dos o tres cosechas en un a\u00f1o, haciendo a su debido tiempo las siembras, seguros de que la naturaleza recompensar\u00e1 su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por mutaci\u00f3n de producciones, entiendo las diferentes semillas que deben sembrarse, y que \u00e9sta es util\u00edsima para los adelantamientos de la agricultura, nadie puede dudar. Que la tierra es capaz de estas diferencias, tambi\u00e9n es constante, pues todos saben contiene en s\u00ed las partes constitutivas de las plantas, y que \u00e9stas no llevan sino las que corresponden a su propia naturaleza, luego si una vez siembro trigo, otra cebada, otra ma\u00edz en un mismo terreno, a todas proveer\u00e1 de las partes que le correspondan y as\u00ed lo que deber\u00e1 observarse es no sembrar una misma semilla seguida, sino variar y dejar pasar tres o cuatro a\u00f1os sin sembrar en aquel mismo lugar semillas de una misma especie. Para esto podr\u00e1 muy bien dividirse el terreno en cuatro partes iguales y destinarlas todos los a\u00f1os\u00a0 a la variedad propuesta, sembrando en el primer a\u00f1o trigo, en el segundo ma\u00edz, en el tercero habichuelas, en el cuarto cebada, etc., o adoptando aquellas semillas que tengan m\u00e1s utilidad al labrador; lo cierto es que es indispensable la mutaci\u00f3n de producciones, como es in\u00fatil dejar la tierra en barbecho. El pretendido descanso de la tierra no debe existir, sus perjuicios son considerables, como que queda expuesta a los calores del sol se debilita exhal\u00e1ndose todas las sales y aceites que tiene, los aires adem\u00e1s atraen infinitas semillas de las yerbas que llamamos in\u00fatiles\u00a0 por no conocer sus cualidades, y se absorben todos aquellos jugos que alimentan las plantas que nosotros pusi\u00e9semos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos principios son constantes y las consecuencias felices que han tenido en Inglaterra, Francia, Alemania e Italia, son bien notorias y han hecho que algunos en nuestra pen\u00ednsula hayan observado un m\u00e9todo tan \u00fatil y ventajoso a los estados. Es positivo que casi la mitad, o al menos una tercera parte del terreno que se labra en Europa quedaba inculto, por dejarlo en barbecho; pero luego que los f\u00edsicos se han aplicado al estudio de la naturaleza, que han hecho ver con sus experiencia que la tierra contiene en s\u00ed todas las partes constitutivas de las plantas, se ha adoptado un m\u00e9todo desconocido, y que con todo no se hubiera llevado a efecto si las sabias providencias de los gobiernos no se hubieran destinado a estas especulaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se debe explicar al labrador el modo de beneficiar sus tierras, y cu\u00e1les son los mejores esti\u00e9rcoles para el fin. Por ejemplo el excremento de las palomas, p\u00e1jaros y gallinas, deber\u00e1 preferirse al de asno, al de ovejas, luego el del hombre, el de los bueyes y vacas, el del caballo y por \u00faltimo el del cerdo. Para estercolar deben observarse estas tres reglas: 1\u00ba, se deben escoger los materiales que contengan el mayor n\u00famero de partes constitutivas de las plantas que atraen del aire; 2\u00ba el esti\u00e9rcol debe ponerse bien abajo de la tierra a fin de que sus vapores se queden en la tierra y plantas y no se vayan al aire; 3\u00ba, luego que se haya mezclado bien el terreno con el esti\u00e9rcol y se haya repartido por todas partes s siembra la semilla o se ponen las plantas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es forzoso advertir que el mejor esti\u00e9rcol es el de lodo de los lagos donde va a beber el ganado, el lodo de las calles, paredes viejas, etc., porque todos contienen muchas part\u00edculas de yerbas, y atraen muchas de ellas del aire; por su pesadez, las contienen mucho tiempo, no se disuelven\u00a0 con facilidad y hacen compacto el terreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro modo de beneficiar el terreno es con la misma tierra, por ejemplo la tierra muy compacta mezcl\u00e1ndola con arena y otras tierras calizas, adquiere un grado de divisibilidad\u00a0 suficiente para toda planta y que no vegete bien en ella; este m\u00e9todo lo usan mucho los extranjeros y principalmente los ingleses, pues se proporcionan abundantes cosechas, fertiliz\u00e1ndose as\u00ed las tierras est\u00e9riles. Igualmente se consiguen buenas cosechas, sembrando siempre granos diferentes de los que se hayan recogido, es decir si en este a\u00f1o siembro trigo del pa\u00eds, el que viene sembrar\u00e9 de C\u00f3rdoba, etc.; son conocidas las ventajas de este m\u00e9todo, tanto que aconsejan los autores, que aunque no sea m\u00e1s que sembrar al sur lo que se sembr\u00f3 al norte, se debe hacer pues la experiencia ha acreditado los buenos efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos c\u00edrculos de Alemania, lo curas p\u00e1rrocos tienen obligaci\u00f3n de hacer sus experiencias por estos principios en la tierra, para lo que se les dan semillas por el gobierno, es de advertir que no pueden obtener ning\u00fan curato, que no tenga algunos principios de qu\u00edmica, f\u00edsica, etc., para que con entero conocimiento se dedique a hacer las experiencias en la agricultura, y las ense\u00f1e a sus feligreses, a fin de que viendo sus utilidades se apliquen a ellas, pues com\u00fanmente el hombre sigue la senda que ha encontrado, e infinitos no hicieran una cosa o no ver sus grandes utilidades, porque sus padres no la hicieron. De este modo se ha conseguido un aumento considerable en la agricultura que les proporciona la felicidad; y no dudo que igualmente la proporcionar\u00eda a este pa\u00eds, si los p\u00e1rrocos se aplicasen a hacer los plant\u00edos por s\u00ed, para los cuales se les auxiliar\u00eda por esta junta, y se les ense\u00f1asen a sus feligreses alg\u00fan nuevo m\u00e9todo de labranza que adoptasen, mostr\u00e1ndoles las utilidades que resultar\u00e1n, e inspir\u00e1ndoles por este medio amor al trabajo, que ciertamente recompensar\u00edan sus cuidados, gratific\u00e1ndoles con medios para gozar de la vida con m\u00e1s comodidad. No se crea que es ajeno del ministerio eclesi\u00e1stico el instruir y el comunicar luces sobre el cultivo de las tierra, artes, comercio, etc. pues el mejor medio de socorrer la mendicidad y miseria es prevenirla y atenderla en su origen, y nunca se puede prevenir si no se proporcionan los medios de que el mendigo busque su subsistencia; adem\u00e1s de que en una provincia de las que est\u00e1n sujetas a nuestro conocimiento, el Paraguay, aunque los curas p\u00e1rrocos no tienen obligaci\u00f3n de hacer por s\u00ed las experiencias en la tierra, no obstante, una de sus funciones es la visitar en persona las plantaciones de los indios para excitarlos al trabajo y al aprovechamiento de las tierras, atendiendo continuamente a que no las abandonen, as\u00ed es una provincia abundant\u00edsima en frutos, y en donde se cultiva muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Promover el ganado lanar teniendo en cuenta las variedades nativas<\/em><br \/>\nOtro medio principal\u00edsimo de fomentar la agricultura es la cr\u00eda del ganado, pero no me detendr\u00e9 en esta materia porque s\u00e9 la abundancia que han de \u00e9l en este pa\u00eds, y lo dejar\u00e9 en este sentido entretanto conozca con m\u00e1s fundamento mi patria, y aunque se que algunas provincias de las que est\u00e1n bajo nuestras miras carecen del ganado que necesitan, no puedo hablar en particular mientras no tenga otros cocimientos que los que me asisten, pero entretanto, debo recomendar much\u00edsimo la cr\u00eda del ganado lanar; las utilidades que proporciona son bien conocidas y nunca estar\u00eda de m\u00e1s apurar todos los medios posibles para tenerlo en grande abundancia y arreglar su esquileo, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n recomiendo la vicu\u00f1a y la alpaca, cuyas lanas saben todos la estimaci\u00f3n que tienen en Europa, y por consiguiente son un objeto de comercio que puede traer muchas ventajas tanto a los pa\u00edses donde se cr\u00edan estos \u00fatiles animales, como aquellos por donde pase su lana, pues todos los frutos dejan siempre utilidad a las manos por donde pasan, a imitaci\u00f3n del agua, que desde su origen va humedeciendo el camino que lleva a su fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Explotar y proteger los recursos forestales. Propiciar los cercamientos<\/em><br \/>\nNo se debe menos la atenci\u00f3n a los montes. Es indispensable poner todo cuidado y hacer los mayores esfuerzos en poblar la tierra de \u00e1rboles, mucho m\u00e1s en las tierras llanas, que son propensas a la sequedad cuando no estaban defendidas; la sombra de los \u00e1rboles contribuye mucho para conserva la humedad, los troncos quebrantan los aires fuertes, y proporcionan mil ventajas al hombre, as\u00ed es que conocidos en el d\u00eda en Europa, se premia por cada \u00e1rbol que se ha arraigado un tanto; y sin esto, los particulares, por su propia utilidad se destinan a este trabajo, adem\u00e1s de haberse prescripto leyes por los gobiernos para un objeto tan \u00fatil como \u00e9ste. Tal es en algunos cantones de Alemania (seg\u00fan Evelyn en su \u00abDiscourse of forest trees\u00bb) que no se puede cortar \u00e1rbol ninguno por propio que separa los usos de carpinter\u00eda sin antes haber probado que se ha puesto otro en su lugar, a\u00f1adiendo a esto que ning\u00fan habitante de la campa\u00f1a puede casarse sin presentar una certificaci\u00f3n de haber comenzado a cultivar un cierto n\u00famero de \u00e1rboles; tambi\u00e9n asegura, y me es notorio, que en Vizcaya hay mucho cuidado para que todo propietario que corte un \u00e1rbol ponga en su lugar tres. Pero no es necesario recurrir a la legislaci\u00f3n extranjera, pues nuestros c\u00f3digos est\u00e1n llenos de las disposiciones m\u00e1s sabias que se pueden desear en la materia, sin contar con infinitas pragm\u00e1ticas, c\u00e9dulas y \u00f3rdenes reales, con que nuestros augustos soberanos, atendiendo al bien y felicidad de sus vasallos han procurado el adelantamiento de los bosques, montes, etc. Se podr\u00eda principiar cercando las heredades o posesiones con los mismos \u00e1rboles, particularmente los que se destinan para sembrar, las utilidades que resultan de este m\u00e9todo son notorias, y se ha adoptado en Inglaterra, Alemania y dem\u00e1s pa\u00edses de Europa, incluy\u00e9ndose igualmente parte de la Espa\u00f1a que es la Vizcaya. Los cercos seguramente contribuyen a la fertilidad del terreno, defienden en mucha parte de los grandes vientos, y hacen que se mantenga alg\u00fan tiempo m\u00e1s la humedad, siendo de \u00e1rboles como propongo, pueden franquear le\u00f1a a los due\u00f1os para sus necesidades y frutos en los tiempos en que la naturaleza los dispensa, y adem\u00e1s, con el tiempo, podremos tener madera en abundancia para nuestros edificios y dem\u00e1s usos, y acaso hacer el servicio de la metr\u00f3poli; y el comercio de presentarles modos de tener buques para su servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si a estos medios se agrega el establecimiento de un fondo con destino a socorrer al labrador ya al tiempo de las siembras, como al de la recolecci\u00f3n de frutos, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 negar que es uno de los principales fomentos que se pueden proporcionar a la agricultura y podr\u00e1 alguno dudar de las ventajas que resultar\u00e1n de \u00e9l, sin m\u00e1s que el labrador beneficiado vuelva en grano al corriente de la plaza la cantidad que se le franquee? No, ciertamente, yo espero que por aclamaci\u00f3n se adopte el pensamiento para evitar los grandes monopolios que en esta parte tengo noticias se ejecutan en esta capital, por aquellos hombres que desprendidos de todo amor hacia sus semejantes s\u00f3lo aspiran a su inter\u00e9s particular, y nada les importa el que la clase m\u00e1s \u00fatil del estado, o como dicen los economistas la clase productiva de la sociedad, viva en la miseria y desnudez que es consiguiente a estos procedimientos tan repugnantes a la naturaleza, y que la misma religi\u00f3n y leyes detestan. En este caso se podr\u00edan prescribir las reglas m\u00e1s adecuadas y convenientes al buen \u00e9xito que tan continuamente se ha experimentado, conocidos del labrador, y en los pa\u00edses donde se ha adoptado semejante proyecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien veo que \u00e9stas parecer\u00e1n ideas a\u00e9reas a muchos de aquellos que no han detenido su reflexi\u00f3n para meditar, y que s\u00f3lo aspirando a lograr las utilidades por s\u00ed, no han pensado dejar a sus sucesores medios de que encuentren su bienestar. Ciertamente no nos cansar\u00edamos en proponerlos si nuestros antepasados hubieran mirado por nosotros, y lo que es m\u00e1s si los a\u00fan existen se hubieran aplicado por mera diversi\u00f3n, al menos a algunos ramos de la agricultura. Pero no, se\u00f1ores, s\u00f3lo se ha cultivado superficialmente una peque\u00f1a parte del terreno que rodea nuestras habitaciones, y sin atender a que los frutos de la tierra son la principal riqueza, s\u00f3lo se ha pensado que el dinero era la verdadera; as\u00ed es que a la plata y oro se han pospuesto infinitos otros medios m\u00e1s \u00fatiles a la humanidad en un pa\u00eds todo agricultor, como es el que habitamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Promover el trabajo<\/em><br \/>\nNo vivamos de la persuasi\u00f3n de que jam\u00e1s ser\u00e1 esto otra cosa, y de que la abundancia es el castigo que el Todopoderoso ha dado a este pa\u00eds, as\u00ed como a otros la escasez, pues el hombre por su naturaleza aspira a lo mejor, por consiguiente desea tener m\u00e1s comodidades, y no se contenta s\u00f3lo con comer. Claramente palparemos estas verdades, luego se proporcionen a nuestros compatriotas medios de que salgan de la miseria en que viven, y s\u00f3lo cuando con ellos los veamos en la holgazaner\u00eda(4), que juzgo imposible, podremos persuadirnos a una m\u00e1xima tan ajena del coraz\u00f3n del hombre. La holgazaner\u00eda de nuestros compatriotas se ha decantado y decanta, como la de los espa\u00f1oles, sin saber que las causas que la motiva est\u00e1n en los mismos que se duelen de ella, y sino \u00bfqu\u00e9 establecimiento se ha puesto en este pa\u00eds para fomentarlos por estos hombres decantadores de la holgazaner\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta poco tiempo ha no se ha exportado otro fruto de este pa\u00eds que el cuero, y acaso ha faltado gente para esta faena, \u00bfse ha despreciado por ninguno este trabajo? Adem\u00e1s, cuando se han puesto los establecimientos de carnes, tasajo, sebo, etc. la gente de este pa\u00eds \u00bfse ha negado a ofrecer sus brazos? Las obras p\u00fablicas, las casas, etc. qui\u00e9n las hace. \u00a1Ah! se\u00f1ores es preciso confesar que el mal ha estado y est\u00e1 en nosotros mismos, y que los pudientes no han hecho m\u00e1s que el comercio con Europa, retornando los cueros sin atender a otros ramos ni mirar que la tierra bien o mal empleada, el cultivo de las tierras bien o mal dirigido, deciden de la riqueza o indigencia no s\u00f3lo de los labradores, sino tambi\u00e9n en general de todas las clases de un estado en que el comercio y el bien m\u00e1s real dependen esencialmente de las producciones de la tierra. Ya es preciso que despertemos de este letargo, que discurramos y meditemos en el arte m\u00e1s soberano del mundo, en la agricultura. Ella ha de ser la que nos ha de proporcionar todas nuestras comodidades, la poblaci\u00f3n se aumentar\u00e1, las riquezas se repartir\u00e1n y la patria ser\u00e1 feliz; haciendo igualmente la suya la metr\u00f3poli, a quien en recompensa de la seguridad que nos franquee deberemos presentarle todas nuestras materias primeras para que nos d\u00e9 manufacturadas, y prontas a nuestro servicio. Constituy\u00e9ndonos labradores y que la Providencia sea la industriosa; pero no por \u00e9stos se crea que debemos abandonar aquellas artes y f\u00e1bricas que se hallan establecidas en los pa\u00edses que est\u00e1n bajo nuestro conocimiento, antes bien es forzoso dispensarles toda la protecci\u00f3n posible, y que igualmente se las auxilie en todo y se las proporcione cuantos adelantamientos puedan tener, para animarlas y ponerlas en estado m\u00e1s floreciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La academia de dibujo y dise\u00f1o artesanal e industrial<\/em><br \/>\n\u00bfC\u00f3mo, pues, la pondremos en este estado? Con unos buenos principios y el premio, pues aunque es cierto que el honor anima a las artes, no obstante debe ser precisamente alguna cosa de real, porque las ideas morales en el hombre cuando no tiene algo de f\u00edsico llegan a hacerse cantidades negativas. Los buenos principios los adquirir\u00e1 el artista en una escuela de dibujo que sin duda es el alma de las artes, algunos creen in\u00fatil el conocimiento, pero es tan necesario, que todo menestral lo necesita para perfeccionarse en su oficio; el carpintero, cantero, bordador, sastre, herrero y hasta los zapateros no podr\u00e1n cortar unos zapatos con el ajuste y perfecci\u00f3n debida sin saber dibujar. A\u00fan se extienden a m\u00e1s que los artistas, los beneficios que resultan de una escuela de dibujo: sin este conocimiento los fil\u00f3sofos principiantes no entender\u00e1n los planisferios de las esferas celeste y terrestre, de las armilares que se ponen para el movimiento de la tierra, y m\u00e1s planetas en sus respectivos sistemas, y por consiguiente los dise\u00f1os de las m\u00e1quinas el\u00e9ctricas y neum\u00e1ticas y otros muchos que se ponen ya en sus libros, al te\u00f3logo a quien le es indispensable alg\u00fan estudio de geograf\u00eda, le facilitar\u00e1 el manejo del mapa y del comp\u00e1s, al ministro y abogado el de los planos iconogr\u00e1ficos y agrimensores de las casas y terrenos y sembrados que presentan los litigantes en los pleitos, el m\u00e9dico entender\u00e1\u00a0 con m\u00e1s facilidad las partes del pleitos, el m\u00e9dico entender\u00e1 con m\u00e1s facilidad las partes del cuerpo humano, que se ve y estudia en las l\u00e1minas y libros de anatom\u00eda; en una palabra, debe ser este conocimiento tan general, que a\u00fan las mujeres lo deb\u00edan tener para el mejor desempe\u00f1o de sus labores: as\u00ed se explica el sabio escritor P\u00e1ramo, y yo, no teniendo qu\u00e9 a\u00f1adir, digo que es forzoso que esta junta cuya obligaci\u00f3n es atender por todos los medios posibles a la felicidad de estos pa\u00edses lo establezcan (igualmente que una arquitectura, pues en los pa\u00edses cultos no solamente es \u00fatil, sino de primera necesidad) en todas las ciudades principales del virreinato, y con m\u00e1s prontitud en esta capital para cuyo caso tendr\u00e9 el honor de presentar una constituciones, y m\u00e9todo de ense\u00f1ar principalmente a aquellos que se destinan a los oficios menestrales, pues no deber\u00edan ser maestros en ning\u00fan oficio \u00ednterin(5) no lo hubiesen hecho sus ex\u00e1menes sin tener que exigir ning\u00fan derecho con aprobaci\u00f3n del director y maestro de la escuela, que es indispensable se hagan venir de la metr\u00f3poli; los premios que se propusiesen a los escolares deber\u00edan igualmente aplicarse por \u00e9stos al m\u00e1s benem\u00e9rito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos premios deber\u00edan ser, o de medallas, como antes propuse, o de dinero efectivo\u00a0 y seg\u00fan la calidad de la persona, as\u00ed deber\u00edan aplicarse, por ejemplo, si el que lo merec\u00eda era un hombre distinguido le ser\u00eda m\u00e1s honor\u00edfico darle una medalla que pudiese traerla a su pecho, con las armas del consulado y al reverso su correspondiente lema alusivo al m\u00e9rito contra\u00eddo, si era un menestral o alguna persona menos decorosa, deber\u00eda d\u00e1rsele en dinero efectivo no ya por menos precio, sino porque con \u00e9l podr\u00eda acudir a sus necesidades, y esto mismo ser\u00eda causa de su aplicaci\u00f3n, que resultar\u00eda universal de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juzgo in\u00fatil detenerme en probar ni hacer ver los adelantamientos que resultar\u00edan a las artes con el dibujo, pues son bien notorios: baste por ahora, e \u00ednterin tengo mayores conocimientos del pa\u00eds, decir que es general el medio de adelantar las artes por el dibujo, como es el premio el \u00fanico m\u00f3vil para animarlas. Adem\u00e1s, las artes y las f\u00e1bricas deben fomentarse para que el labrador tenga un recurso con que pueda atender a sus necesidades si se aplica. Todo el mundo sabe que en el a\u00f1o hay muchos meses en que no tiene necesidad de atender el cultivo, y en este tiempo deber\u00eda destinarse a alg\u00fan ramo de la industria que pudiese sacar su subsistencia, y que le proporcionase otras muchas comodidades con que pudiese hacer su vida m\u00e1s agradable, y evitar la ociosidad, origen de todos los males en la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Educaci\u00f3n y trabajo para mejorar la condici\u00f3n de vida de los labriegos<\/em><br \/>\nHe visto con dolor sin salir de esta capital una infinidad de hombres ociosos en quienes no se ve otra cosa que la miseria y la desnudez; una infinidad de familias que s\u00f3lo deben su subsistencia a la feracidad del pa\u00eds, que est\u00e1 por todas partes denotando la riqueza que encierra, esto es la abundancia; y comodidades en su vida. Esos miserables ranchos donde ve uno la multitud de criaturas que llegas a la edad de pubertad sin haber ejercido otra cosa que la ociosidad, deben ser atendidos hasta el \u00faltimo punto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lana es bien abundante en este pa\u00eds, el algod\u00f3n del Paraguay, Chaco, etc., otras infinitas materias primeras que tenemos y podemos tener con nuestra industria, puede proporcionar mil medios de subsistencia a estas infelices gentes que, acostumbradas a vivir en la ociosidad, como llevo expuesto, desde ni\u00f1os, les es muy penoso el trabajo en la edad adulta y o resultan unos salteadores o unos mendigos; estados seguramente deplorables que pod\u00edan cortarse si se les diese auxilio desde la infancia proporcion\u00e1ndoles una regular educaci\u00f3n que es el principio de donde resultan ya los bienes y los males de la sociedad. Unos de los principales medios que se deben adoptar a este fin son las escuelas gratuitas adonde pudiesen los infelices mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna por su instrucci\u00f3n, all\u00ed se les podr\u00eda dictar buenas m\u00e1ximas e inspirarles amor al trabajo, pues en un pueblo donde no reine \u00e9ste, decae el comercio y toma su lugar la miseria, las artes que producen la abundancia, que las multiplica despu\u00e9s en recompensa, perecen, y todo en una palabra desaparece cuando se abandona la industria porque se cree que no es de utilidad alguna. Para hacer felices a los hombres es forzoso poner en la precisi\u00f3n del trabajo con el cual se precave la holgazaner\u00eda y ociosidad que es el origen de la disoluci\u00f3n de costumbres. A muy poco costo pod\u00eda esta junta tomar medidas para llevar a efecto estas ideas. Despu\u00e9s que ya los ni\u00f1os salieran de aprender los rudimentos de las primeras letras, pod\u00edan ser admitidos por aquellos maestros menestrales que mejor sobresaliesen en su arte, quienes tendr\u00edan la obligaci\u00f3n de mandarlos a la escuela de dibujo velando su conducta, consign\u00e1ndoles una cierta cantidad, por su cuidado en la ense\u00f1anza y adem\u00e1s se\u00f1alando cierto premio al que en determinado tiempo diese a sus disc\u00edpulos en esto, aquello, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semejante premio les estimular\u00eda a tener muchos aprendices, y por el contrario, atenidos a aquel salario desmayar\u00edan en la ense\u00f1anza o lo recatar\u00edan.<br \/>\n<em><br \/>\nEscuelas para ni\u00f1as<\/em><br \/>\nIgualmente se deben poner escuelas gratuitas para las ni\u00f1as, donde se les ense\u00f1ara la doctrina cristiana, a leer, escribir, coser, bordar, etc. y principalmente inspirarles el amor al trabajo para separarlas de la ociosidad, tan perjudicial o m\u00e1s en las mujeres que en los hombres, entonces las j\u00f3venes aplicadas usando de sus habilidades en sus casas o puestas a servicio no vagar\u00edan ociosas, ayudar\u00edan a sus padres, o los descargar\u00edan del cuidado de su sustento, lejos de ser onerosas en sus casas la multitud de hijos har\u00eda felices las familias; con el trabajo de sus manos se ir\u00edan formando peculio para encontrar pretendiente a su consorcio: criadas en esta forma ser\u00edan madres de una familia \u00fatil y aplicada, ocupadas en trabajos que les ser\u00edan lucrosos tendr\u00edan retiro, rubor y honestidad.<br \/>\nC\u00f3mo deber\u00edan ser las escuelas: gratuidad, calidad, cantidad.<br \/>\nDeb\u00eda confiarse el cuidado de las escuelas gratuitas a aquellos hombres y mujeres que por oposici\u00f3n hubiesen mostrado su habilidad, y cuya conducta fuese de p\u00fablico y notorio irreprensible, adem\u00e1s de que dos de los se\u00f1ores conciliarios (6) que se comisionasen por esta junta deb\u00edan ser los inspectores para velar sobre las operaciones de los maestros y maestras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas escuelas deb\u00edan ponerse con distinci\u00f3n de barrios y deb\u00edan promoverse en todas las ciudades, villas y lugares que est\u00e1n sujetas a nuestra jurisdicci\u00f3n, comisionando para ellos a nuestros diputados y pidiendo auxilio al excelent\u00edsimo se\u00f1or virrey a fin de que comunicase sus \u00f3rdenes para que todos los gobernadores y dem\u00e1s jefes cooperasen a estos establecimientos tan \u00fatiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me olvido de lo \u00fatil que ser\u00eda el establecimiento de escuela de hilaza de lana, para igualmente desterrar la ociosidad, y remediar la indigencia de la juventud de ambos sexos y esta junta deb\u00eda igualmente tratar de que se verificase en todos los lugares que hubiese proporci\u00f3n de lanas de cualquier clase que sean. Con \u00e9l se dar\u00eda ocupaci\u00f3n a las gentes pobres y especialmente a los ni\u00f1os y aun a aquellos que no pudiesen abandonar sus casas, se les podr\u00eda franquear la lana y utensilios para su hilado, se\u00f1alando un tanto por su trabajo, que igualmente deb\u00eda darse a todos los ni\u00f1os y dem\u00e1s que trabajasen en la escuela, para cuyo fin deber\u00eda ponerse un arancel que determinase las cantidades que no dudo se resarcir\u00edan con las ventajas que proporcionar\u00edan las lanas hiladas en sus ventas por las f\u00e1bricas de nuestra Pen\u00ednsula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo pod\u00eda extenderse el hilado al algod\u00f3n o al menos a su desmote y limpieza, as\u00ed recabar\u00edan los jornales que en eso se emplear\u00edan en la Pen\u00ednsula; maestros y compatriotas y las f\u00e1bricas se encontrar\u00edan abastecidas de materias primeras, ya en disposici\u00f3n de manufacturarse y con mayor porci\u00f3n de brazos, para el aumento de sus telares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traer maquinaria de Europa<br \/>\nPara esto ser\u00eda preciso que trajesen de Europa todos los tornos necesarios y maestros que ense\u00f1en su uso a los ni\u00f1os, y maestras que doctrinasen a las ni\u00f1as, pues contemplo util\u00edsimo que haya esta separaci\u00f3n en la escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Est\u00edmulos a la educaci\u00f3n<\/em><br \/>\nMe parece tambi\u00e9n indispensable que adem\u00e1s del tanto que se se\u00f1alase\u00a0 a los alumnos y dem\u00e1s, por la porci\u00f3n de lanas que hilen, algod\u00f3n que desmoten, limpieza, etc. se les se\u00f1ale un premio al ni\u00f1o o ni\u00f1a que mejor lo ejecutase, para por este medio obligarlos m\u00e1s a su aplicaci\u00f3n. Jam\u00e1s me cansar\u00e9 de recomendar la escuela y el premio; nada se puede\u00a0 conseguir sin \u00e9stos y nuestros trabajos e indagaciones quedar\u00e1n siempre sin efecto si no se adopta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la verdad podemos decir que nos hallamos a los principios de la sociedad, y que tenemos arbitrio para plantificar cuantos medios sean posibles a su felicidad sin costarnos mucho trabajo separar a las gentes que habitan con nosotros, de antiguos caminos, en las artes, y la industria, pues apenas hay quien los conozca por el nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey, nuestro se\u00f1or, ha conocido muy bien este estado de casi toda Am\u00e9rica y fundados estos consulados se ha propuesto al mismo tiempo de que haya un tribunal de justicia, haya igualmente un cuerpo que dispense toda la protecci\u00f3n posible a las gentes infelices, que anime la industria, cuando haya fomentado la agricultura, que da las materias para aqu\u00e9lla, y que igualmente proteja el comercio, como que resulta de aquellos antecedentes que jam\u00e1s florecer\u00edan sin \u00e9ste, pues su dependencia es mutua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos, pues, se\u00f1ores, en estado de proteger al comercio; soy muy amante de que todas las ciencias sepan por principios y nadie pueda tener conocimiento de aqu\u00e9llas sin estar instruidos en \u00e9stos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciencia del comercio no se reduce a comprar por diez y vender por veinte; sus principios son m\u00e1s dignos y la extensi\u00f3n que comprenden, es mucho m\u00e1s de lo que puede suceder a aquellos que sin conocimientos han emprendido sus negociaciones, cuyos productos habi\u00e9ndolos deslumbrado, los han persuadido de que est\u00e1n inteligenciados en ellos. Pero no es esto de lo que debo tratar y as\u00ed pasar\u00e9 a proponer los medios de protegerlo. Sea el primero una escuela titulada de comercio, en el modo de llevar las cuentas y raz\u00f3n, y tener los libros; en el c\u00e1lculo\u00a0 y regla de cambio; en las reglas de la navegaci\u00f3n mercantil, de los seguros, etc.; en el modo de establecer la correspondencia mercantil, y mantenerla, en las leyes y costumbres usadas entre negociantes, etc., donde al menos se les ense\u00f1en los principios generales de la geograf\u00eda y las producciones de que abunda o escasean los pa\u00edses, a fin de que con estos principios puedan hacer sus especulaciones con el mayor acierto posible y que si se dedican comercio les proporcionen ventajas y adelantamiento que los empe\u00f1en al trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Compa\u00f1\u00eda de seguros<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro medio de proteger\u00a0 al comercio es establecer una compa\u00f1\u00eda de seguros tanto para el comercio mar\u00edtimo como para el terrestre; sus utilidades son bien conocidas, tanto a los aseguradores como a los que aseguran, y deber\u00edan empe\u00f1arse en semejante compa\u00f1\u00eda al principio todos aquellos hombres pudientes de esta capital, y dem\u00e1s ciudades del virreinato a fin de que desde sus principios tuviesen grandes fondos, dispens\u00e1ndoles este cuerpo toda la protecci\u00f3n posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Propuesta final<\/em><br \/>\nSer\u00e1 excusado repita aqu\u00ed se atienda a los caminos, muelles, limpieza del puerto de Montevideo, etc., cuando ya su majestad lo encarga en su real c\u00e9dula de erecci\u00f3n, bien persuadido de que son unos de los principales medios para que florezca el comercio; pero s\u00ed digo a VV.SS. que es forzoso se ponga igualmente como medio de la protecci\u00f3n del comercio una escuela de n\u00e1utica sin cuyos principios nadie pudiese ser patr\u00f3n de lancha en este r\u00edo, y adem\u00e1s hubiese j\u00f3venes de quien echar mano para las embarcaciones que vienen de Espa\u00f1a, caso de encontrarse sin piloto o pilot\u00edn. La utilidad y ventaja que proporcionar\u00e1 este establecimiento aun para los que no quieran seguir la carrera de la navegaci\u00f3n, no ser\u00e1 bien ponderada jam\u00e1s, ni yo puedo hacerla ver m\u00e1s claramente que llamando la atenci\u00f3n de VV.SS. a los progresos que han hecho los j\u00f3venes en las innumerables escuelas que de estos principios tiene\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Belgrano: Memoria sobre la agricultura, la industria y el comercio. 1796, en M. Belgrano: Escritos econ\u00f3micos. Buenos Aires. Editorial Raigal. 1956. Introducci\u00f3n de Gregorio Weinberg<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) \u201cCa por seso\u201d : Es por eso<br \/>\n(2) \u201cOmes\u201d: hombres.<br \/>\n(3) Deriscar: Desriscar, limpiar, desmalezar. Real Academia Espa\u00f1ola (RAE)<br \/>\n(4) Recordemos que habla el joven Belgrano, reci\u00e9n llegado de Europa.<br \/>\n(5) \u00cdnterin: mientras<br \/>\n(6) Conciliario o consiliario: consejero<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente documento se transcribe en su totalidad. Para agilizar su  lectura se han colocado t\u00edtulos orientadores del contenido. El resaltado  del texto es nuestro. Carolina Crisorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E-mail: info@adhilac.com.ar<strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria Izquierda. Manuel Belgrano. Casa Hist\u00f3rica. San Miguel de Tucum\u00e1n. Jura de la Independencia de las Provincias Unidas en Sudam\u00e9rica. 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