{"id":17435,"date":"2020-11-11T23:51:00","date_gmt":"2020-11-12T02:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=17435"},"modified":"2020-12-15T08:56:27","modified_gmt":"2020-12-15T11:56:27","slug":"el-baron-negro-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=17435","title":{"rendered":"El Bar\u00f3n Negro de Brasil"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized is-style-rounded\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Baron-Negro-800x413.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17436\" width=\"550\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Baron-Negro-800x413.jpeg 800w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Baron-Negro-300x155.jpeg 300w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Baron-Negro-768x396.jpeg 768w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Baron-Negro.jpeg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Sergio Guerra Vilaboy<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La esclavitud en Am\u00e9rica Latina fue un fen\u00f3meno m\u00e1s complejo de lo que a veces se piensa. Al lado de los millones de v\u00edctimas de la inhumana trata y del trabajo brutal en las plantaciones, muchos esclavos pudieron formar familias, sostenidas por sus integrantes contra viento y marea, y toleradas por los propietarios para la reproducci\u00f3n de sus dotaciones.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esas dif\u00edciles condiciones, algunos trabajadores negros consiguieron la libertad, o la de sus hijos, y en ocasiones excepcionales, incluso lograron cierta fortuna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese fue la evoluci\u00f3n de Juan Bautista Fajardo en Cuba, de origen <em>carabal\u00ed,<\/em> que, despu\u00e9s de conseguir su liberaci\u00f3n, pose\u00eda en 1820 una docena de casas y casi medio centenar de esclavos, seg\u00fan menciona Mar\u00eda del Carmen Barcia en su enjundioso libro <em>Los ilustres apellidos. Negros en La Habana colonial<\/em> (2009). En Saint Domingue, en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n Haitiana, exist\u00eda un nutrido sector de plantadores mulatos y negros libres, hijos de colonos blancos sin otra descendencia, due\u00f1os de dotaciones y de un cuarto de la riqueza de esa colonia. Pero de todos los casos conocidos, sin duda el m\u00e1s afortunado de todos los propietarios negros, devenidos capitalistas en medio de la injusta sociedad esclavista, fue el de Francisco Paulo de Almeida (1826-1901) en Brasil, conocido como el <em>Bar\u00f3n Negro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacido en Minas Geraes en 1826, era hijo de un modesto comerciante, Antonio Jos\u00e9 de Almeida, y de una esclava nombrada Palolina. Tuvo que trabajar desde muy joven confeccionando botones y collares, mientras en sus ratos libres tocaba el viol\u00edn en entierros, donde obten\u00eda las velas que le permit\u00edan estudiar en la noche. Dedicado a vender ganado, pudo adquirir en 1860 su primera hacienda en el Arraial de S\u00e3o Sebasti\u00e3o do Rio Bonito y dedicarse al cultivo de caf\u00e9. A su despegue contribuy\u00f3 su matrimonio con una joven de 16 a\u00f1os, hija de un hacendado fluminense, cuyos bienes quedaron a su cargo tras el fallecimiento de su suegro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9xito obtenido en la producci\u00f3n del arom\u00e1tico grano, le permit\u00f3 comprar siete haciendas en el valle del Paraiba (Rio de Janeiro), entre ellas las <a href=\"https:\/\/pt.wikipedia.org\/wiki\/Fazenda_do_Pocinho\">de Pocinho<\/a> y la Veneza. Se calcula que en todas sus tierras lleg\u00f3 a tener mil esclavos, pues seg\u00fan justifica su bi\u00f3grafo, el historiador brasile\u00f1o Carlos Alberto Dias Ferreira, en su libro&nbsp;<em>Bar\u00e3o de Guaraciaba: Francisco Paulo de Almeida: um negro no Brasil Imp\u00e9rio-Escravagista<\/em>: \u201c<em>No se trata de una contradiccion que fuera negro y due\u00f1o de esclavos, pues tenia conciencia del per\u00edodo en que v\u00edv\u00eda y necesitaba mano de obra para trabajar en sus haciendas. Y la mano de obra disponible era la esclava<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los a\u00f1os del imperio en Brasil (1821-1889), de Almeida fue el empresario negro m\u00e1s exitoso, con una fortuna estimada en 700 mil contos de r\u00e9is. Adem\u00e1s de sus numerosas <em>fazendas<\/em> cafetaleras, era banquero, socio fundador del Banco Territorial de Minas Geraes, del Banco de Cr\u00e9dito Real de Minas Geraes, y accionista de la Compa\u00f1\u00eda Mineira de Electricidad. Estuvo en 1889 entre los inversores de la primera usina brasile\u00f1a -ubicada en Juiz de Fora, Minas Geraes-y del ferrocarril de Santa Isabel do Rio Preto. Esta l\u00ednea, inaugurada por el propio emperador Pedro II en 1883, atravesaba sus propiedades en Valen\u00e7a y era vital para las exportaciones de caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los lazos con la monarqu\u00eda de los Bragan\u00e7a le facilitaron adquirir en septiembre de 1887, por 750 mil r\u00e9is, el t\u00edtulo de bar\u00f3n de Guaraciaba. Para su residencia principal compr\u00f3 en Petr\u00f3polis el emblem\u00e1tico Palacio Amarelo, de dos inmensas plantas y rodeado de exhuberantes jardines. Adaptado al estilo de vida de la corte brasile\u00f1a, aprovech\u00f3 los privilegios de su t\u00edtulo nobiliario para seguir desarrollando lucrativos negocios, con frecuentes viajes a Europa, donde estudiaron varios de sus numerosos hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar del privilegiado estatus alcanzado, Francisco Paulo de Almeida no pudo escapar a los prejuicios raciales de su tiempo, pues la alta sociedad brasile\u00f1a lo rechazaba, siendo con frecuencia v\u00edctima de discriminaciones y burlas por miembros de la nobleza y la burgues\u00eda, que a sus espaldas lo llamaban \u201c<em>bar\u00f3n de chocolate<\/em>\u201d. Tras la ca\u00edda del Imperio, la presi\u00f3n del nuevo gobierno republicano lo oblig\u00f3 a vender el envidiado Palacio Amarelo, que hoy alberga a la c\u00e1mara municipal de Petr\u00f3polis. Desde entonces fue alej\u00e1ndose de los negocios y deshaci\u00e9ndose de muchos de sus bienes, aunque mantuvo su buen nivel de vida hasta que falleci\u00f3 en casa de una hija en Rio de Janeiro (1901).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: www.informefracto.com &#8211; 10 de noviembre de 2020 <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"> Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC&nbsp;<a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el siguiente formulario&nbsp;(<a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=4779\">ver<\/a>)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"> E-mail:&nbsp;info@adhilac.com.ar <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"> Twitter: @AdhilacInfo <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"85\" height=\"85\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Logo-ADHILAC-Internacional-PEQ.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10473\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ver <a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=541\">Presentaci\u00f3n de ADHILAC<\/a><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:21px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=541\">QUIENES SOMOS<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15507\">DIRECTIVA DE ADHILAC INTERNACIONAL<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=267\">Declaraci\u00f3n de Caracas de ADHILAC (2007)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15873\">ADHILAC: Historia &#8211; Historidorxs<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15876\">ADHILAC 20 a\u00f1os despu\u00e9s (1974-1994)<\/a> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15861\">ADHILAC Breve Historia<\/a> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15887\">ADHILAC: Miembrxs fundadores<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=15943\">ADHILAC: Historiadorxs Destacadxs<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=4779\">SOCIXS<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">Estatutos de ADHILAC<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=8220\">BICENTENARIO<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=8279\">BIBLIOTECA<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-very-light-gray-color has-vivid-cyan-blue-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=1698\">ENLACES<\/a> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-vivid-cyan-blue-color has-very-light-gray-background-color has-text-color has-background wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\">VISITE ARIADNA TUCMA REVISTA LATINOAMERICANA<\/a><\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sergio Guerra Vilaboy La esclavitud en Am\u00e9rica Latina fue un fen\u00f3meno m\u00e1s complejo de lo que a veces se piensa. 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