{"id":2012,"date":"2010-07-19T12:35:57","date_gmt":"2010-07-19T15:35:57","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2012"},"modified":"2012-07-16T03:54:13","modified_gmt":"2012-07-16T06:54:13","slug":"luis-vitale-historia-social-comparada-de-los-pueblos-de-america-latina-independencia-y-formacion-social-republicana-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2012","title":{"rendered":"Historia Social comparada de los pueblos de Am\u00e9rica Latina. Independencia y formaci\u00f3n social republicana. II. Luis Vitale"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #339966;\"><strong>Luis Vitale. Historia Social comparada de los pueblos de Am\u00e9rica Latina.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Independencia y formaci\u00f3n social republicana II<\/p>\n<p>Siglo XIX. Tomo II. I Parte.\u00a0Cap\u00edtulo II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LAS PROTESTAS, LAS REBELIONES Y LOS MOVIMIENTOS PRECURSORES DE LA INDEPENDENCIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/BoliviaCaliente-VictoriaCrisorio-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2077\" title=\"BoliviaCaliente-VictoriaCrisorio-\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/BoliviaCaliente-VictoriaCrisorio-.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"397\" \/><\/a><\/strong><em>Izquierda: \u00abBolivia caliente\u00bb. Victoria Crisorio. Foto: Carolina Crisorio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La frecuencia y el encadenamiento de los movimientos contra las autoridades espa\u00f1olas, demuestra que la Revoluci\u00f3n por la Independencia no fue un estallido circunstancial, sino la culminaci\u00f3n de un proceso con momentos pre-revolucionarios y otros de retrocesos transitorios que se ven\u00eda gestando desde la segunda mitad del siglo XVIII. Las manifestaciones de este proceso -que entreg\u00f3 valiosas experiencias a la vanguardia pol\u00edtica de los criollos y mestizos- fueron variadas y respondieron a veces a contenidos de clase distintos: las protestas y rebeliones contra los abusos de las autoridades coloniales; levantamientos ind\u00edgenas de car\u00e1cter separatista, como los de T\u00fapac Amaru; las insurrecciones de esclavos negros combinadas con las demandas pol\u00edticas, como las de Jos\u00e9 Leonardo Chirino en Venezuela y fundamentalmente, la revoluci\u00f3n negra de Hait\u00ed. Finalmente, los movimientos abiertamente separatistas y anticolonialistas de los criollos (20)<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REBELIONES CONTRA IMPUESTOS Y ESTANCOS <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las protestas contra los abusos de las autoridades espa\u00f1olas, el aumento de impuestos y el estanco del tabaco no tuvieron la intencionalidad pol\u00edtica de romper con el nexo colonial; pero fueron forjando una praxis de lucha contra las instituciones, que contribuy\u00f3 a desarrollar una conciencia pol\u00edtica y una reafirmaci\u00f3n de autonom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e1s importantes movimientos de protesta contra el estado colonial se produjo en M\u00e9xico en 1623 y culmin\u00f3 en el incendio del palacio de Gobierno y en la renuncia del virrey Gelves, por exigencia de criollos y mestizos ante los elevados impuestos. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s se rebel\u00f3 el obispo Manso, en pos de la abolici\u00f3n del repartimiento ind\u00edgena y la administraci\u00f3n local para los criollos. Esta reivindicaci\u00f3n, hecha por primera vez en Am\u00e9rica Latina de manera tan tajante, fue elevada al virrey Escalona por el obispo Juan de Palafox, provocando la crisis y la movilizaci\u00f3n popular de 1645. Palafox no estaba dispuesto a romper con la monarqu\u00eda espa\u00f1ola, pero la din\u00e1mica de su movimiento conduc\u00eda al enfrentamiento con el estado colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Real Audiencia de Quito, miles de criollos, mestizos e ind\u00edgenas se amotinaron durante cuarenta d\u00edas, del 22 de mayo al 3 de Julio de 1765, en protesta contra el estanco del tabaco y las medidas aduaneras. Para una mayor ilustraci\u00f3n, nos permitimos transcribir parte del informe elaborado por las autoridades coloniales de Quito: La noche del d\u00eda 2 de Mayo, empez\u00f3 la m\u00e1s lastimosa tragedia que puedan referir las historias; a las 11 se juntaron tumultuosamente los Barrios todos tocando a rebato, en todas sus iglesias, y con \u00edmpetu el mas violento, acometieron la Casa real de la Aduana y Estanco; la que al punto saquearon y arruinaron totalmente en menos de 3 horas con p\u00e9rdida de m\u00e1s de 30.000 pesos (&#8230;) Amaneci\u00f3 el d\u00eda 23, acompa\u00f1ado de las inquietudes del bulgo, y de los temores de la ciudad, pues se hab\u00edan esparcido Voces, de que enfurecida la plebe, quer\u00eda acometer a otras casas de particulares. (&#8230;) Se\u00f1or Obispo Doctor Don Pedro Ponze Carrasco, quien subi\u00f3 a la parroquia de San Roche adonde despu\u00e9s de haber hablado al Pueblo, prometio en nombre del rey, que se quitar\u00eda la Aduana, para siempre y tambi\u00e9n el estanco del Aguardiente hasta dar parte al Se\u00f1or Virrey en Santa Fe (&#8230;) Ynsistia essa plebe, en que se les entregasen las Armas, y se depocitassen en algun Combento, y en que saliessen de la Ciudad quanto antes todos los Europeos, chapetones. (&#8230;)\u00a0 El d\u00eda mi\u00e9rcoles 26 amanecieron los Mosos, mas insolentes y atrevidos que nunca con el frenes\u00ed y empe\u00f1o rabioso de matar a todos los Europeos o chapetones, assi vecinos desta ciudad, como forasteros. (&#8230;) Las capitulaciones que eneste dia se hicieron son estas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1a. Que seles entregassen atodos los Barrios las piezas todas de Artilleria,\u00a0 los fusiles, y lanzas de la Sala de Armas, para depocitarlas en los Combentos, o Yglessias, como tambien los informes = Consedido.<br \/>\n2a. Que salgan todos los Europeos, solteros y no solteros, de Quito = Consedido lo primero= delos no solteros negado, y saldr\u00e1n dentro del t\u00e9rmino de 8 d\u00edas.<br \/>\n3a. Que se quite el Corregidor, y el fiscal deel Rey, y salgan tambien como que son Europeos = negado: pero si ellos pidiesen salir seles dara libre facultad, para asserlo enel modo, y por el tiempo que jusgaren combeniente los Se\u00f1ores dela Real Audiencia.<br \/>\n4. -Que no haya soldados de guardia en Quito, y se quiten los 50 que hai con sus Oficiales = Concedido.<br \/>\nAcordados ya estos art\u00edculos por la Real Audiencia con Acto p\u00fablico, que luego se pregono por toda la Ciudad en la forma acostumbrada, se repartieron los Barrios las piezas, los fusiles, las lanzas, y la caja de Guerra, y entre los m\u00e1s festivos V\u00edtores, se retiro Cada partido a su Barrio. Entre tanto Corri\u00f3 Voz, por toda la ciudad, como se hiban asercando en gran numero los Yndios armados que habian Sido llamados delos Barrios: Esta notizia asusto atodos y pusso en gran cuidado assi alos se\u00f1ores Ministros, como tambien alos mismos alzados(&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto finalmente paro la tormenta y este fuel el termino detantas revoluciones e inquietudes que obligaron por el espacio de 43 d\u00edas a esta Ciudad, a costa delos Caudales, que se perdieron, y de serca de 300 hombres, entre muertos y heridos.(21)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gerardo Venegas opina que \u00abla insurrecci\u00f3n de los estancos inaugura o inicia la ruptura del bloque de clase colonial; por un lado la burocracia colonial (propietaria, obrajera y hacendaria) incluido el alto clero y los comerciantes de ultramar, por otro, los latifundistas (adem\u00e1s due\u00f1os de minas y obrajes) m\u00e1s los comerciantes urbanos\u00bb (22). El conflicto es objetivamente de car\u00e1cter anticolonial, pero \u00aben este momento de la lucha no existe conciencia de la necesidad de una Rep\u00fablica o de una monarqu\u00eda republicana, como tampoco hay bases objetivas que nos permitan vislumbrar indicios de constituci\u00f3n del estado Nacional\u00bb (23)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras colonias, como en la Capitan\u00eda General de Chile, tambi\u00e9n se agudizaron los movimientos de protesta a ra\u00edz del aumento de los derechos de aduana y alcabala, decretados por el rey en 1776. Los criollos de Santiago se levantaron ese mismo a\u00f1o contra las nuevas medidas impositivas, obligando a renunciar al contador Gonz\u00e1lez Blanco, luego de varios meses de agitaci\u00f3n. En su informe al rey, el gobernador Alvarez de Acevedo dej\u00f3 claramente establecido que en dicha protesta hab\u00edan participado connotados miembros de la sociedad. La agitaci\u00f3n pol\u00edtica acaecida en Santiago hizo decir el 4 de abril de 1777 al peri\u00f3dico parisino Courrier de L\u00bbEurope: \u00abAqu\u00ed se asegura que el reino de Chile, que depende de Espa\u00f1a, se encuentra en abierta rebeli\u00f3n contra su soberano.\u00bb (24)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA REVOLUCION SOCIAL Y ETNICA DE TUPAC AMARU <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El levantamiento general y masivo de Tup\u00e1c Amaru, que en 1780 abarc\u00f3 a casi todo el territorio del antiguo imperio incaico, debe ser calificado como una revoluci\u00f3n social y \u00e9tnica. No fue una rebeli\u00f3n m\u00e1s, sino una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n dirigida contra el sistema de dominaci\u00f3n colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es cierto que la mayor\u00eda de los participantes fue ind\u00edgena, las \u00faltimas investigaciones prueban que un sector apreciable de mestizos y espa\u00f1oles pobres estuvieron involucrados en el enfrentamiento como resultado de sus roces con los corregidores y otros representantes del estado colonial. Estas contradicciones entre la peque\u00f1a burgues\u00eda rural y urbana con los corregidores tambi\u00e9n se dieron entre los corregidores y los caciques o \u00abcuracas\u00bb, que hac\u00edan las veces de encargados de reclutar fuerza de trabajo y del reparto y cobranza de las mercanc\u00edas a sus comunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos autores, como Oscar Cornblit, han destacado la participaci\u00f3n activa de los \u00abforasteros\u00bb, es decir de los indios que no pertenec\u00edan a los ayllus de la zona y, por lo tanto, al ser despojados de sus tierras se hab\u00edan trasladado all\u00ed en busca de trabajo o huyendo de la mita. Cabe aclarar que en los censos, la poblaci\u00f3n tributaria aparec\u00eda clasificada en dos categor\u00edas: originarios y forasteros, adem\u00e1s de \u00abMontrescos\u00bb u originarios de la zona pero sin tierras. El indio forastero pagaba la mitad del tributo de un originario y no ten\u00eda la obligaci\u00f3n de incorporarse a la mita de la zona. Cornblit sostiene que \u00abT\u00fapac Amaru recibi\u00f3 el apoyo principal de su propia comunidad, para la cual constitu\u00eda un l\u00edder notable, y de la masa de indios de los errantes, o que se hab\u00edan establecido recientemente, o resid\u00edan pr\u00f3ximos a su influencia. Resulta bastante significativo que las rebeliones se extendieron como el fuego a trav\u00e9s de aquellas regiones con una mayor proporci\u00f3n de indios forasteros, es decir las zonas de La Paz, Chuquisaca y de las provincias del obispado de Cuzco que rodean al lago Titicaca (&#8230;) La gran movilidad geogr\u00e1fica de los indios m\u00e1s desarraigados era un factor esencial que posibilit\u00f3 la r\u00e1pida difusi\u00f3n de la revuelta\u00bb. (25)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin desconocer la importancia de los indios \u00abforasteros\u00bb, Jurgen Golte opina que los participantes m\u00e1s activos eran de las zonas en conflicto, por ser los m\u00e1s directamente expoliados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa de estructura que motiv\u00f3 esta revoluci\u00f3n social fue sin duda la opresi\u00f3n colonial, tanto \u00e9tnica como cultural y pol\u00edtica, pero hubo una forma espec\u00edfica de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica en la zona andina. Ella fue el sistema de \u00abrepartimiento de efectos \u00ab, introducido en el siglo XVII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00abrepartimientos de efectos\u00bb -distintos a los repartimientos de indios- estaban destinados a lograr una mayor integraci\u00f3n de los abor\u00edgenes y mestizos a la econom\u00eda de mercado y a conseguir una mano de obra segura, r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n defendido por Carri\u00f3 de la Vandera, probable autor del Lazarillo de Ciegos Caminantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lograr estos objetivos se reforz\u00f3 el papel de los corregidores, d\u00e1ndoles nuevas funciones, como las de forzar la venta de mercanc\u00edas a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y mestiza y exigir el pago de estos \u00abrepartimientos de efectos\u00bb mediante el uso de la fuerza policial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jurgen Golte sostiene que \u00abcon el repartimiento forzoso de mercanc\u00edas por el corregidor, se romp\u00eda la autosubsistencia de los productores campesinos, quienes ten\u00edan que aceptar los bienes distribuidos y estaban forzosamente obligados a vender sus productos o fuerza de trabajo para poder pagar las \u00abmercanc\u00edas\u00bb que se les hab\u00eda repartido. (&#8230;) El volumen de repartimientos se triplic\u00f3 entre los a\u00f1os 1754 y 1780, pasando de 1.224.108 pesos a 3.672. 324 pesos \u00ab. (26)<br \/>\nLos corregidores compraban sus cargos en cifras que fluctuaron entre 6.000 pesos en 1712 y 8.5000 en 1745, llegando a m\u00e1s de 25.000 pesos en la segunda mitad del siglo XVIII, con lo cual se beneficiaba tambi\u00e9n la corona espa\u00f1ola. Los grandes comerciantes lime\u00f1os -beneficiarios principales de este r\u00e9gimen de expoliaci\u00f3n- prestaban dichas sumas a los corregidores, adem\u00e1s de otorgarles cr\u00e9ditos a un 8% anual para la adquisici\u00f3n de mercader\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abrepartimiento de efectos\u00bb ten\u00eda car\u00e1cter obligatorio, como lo testifica en 1766 el cura Oropesa, provincia de Quispicanchis, a mediados del siglo XVIII, \u00abluego que los corregidores llegan a cualquier pueblo de su provincia env\u00edan a sus criados con los alcaldes y alguaciles para que de casa en casa, y de hacienda en hacienda, notifiquen a los espa\u00f1oles e indios (de quienes anticipadamente tienen n\u00f3mina) comparezcan ante s\u00ed, a sacar el repartimiento, y sus cajeros los reparten no los efectos que piden, sino los que ellos quieren darles, y sin decirles los precios, ni ajustarlos con ellos, les entregan sus envoltorios (&#8230;) Si algunos de los llamados no comparecen, mandan a los alcaldes y alguaciles y mozos que tienen destinados para semejantes diligencias, que los traigan, y si no los hallan, los env\u00edan a sus casas el repartimiento o llevan a sus mujeres por fuerza y se lo entregan.\u00bb (27)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retraso en el pago de las mercader\u00edas acarreaba el remate, la p\u00e9rdida de las propiedades y utensilios de labranza y hasta la libertad individual, hechos denunciados, por ejemplo, por el cura de Corporaque en 1778: \u00abse les arrasan las cosechas, y quedan los desdichados imposibilitados, y sin medios, no solamente para poder pagar los repartimientos, sino tambi\u00e9n para poder mantener su familia\u00bb. (28)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro informante manifestaba: los \u00abponen en la c\u00e1rcel, y el tiempo que est\u00e1n presos pierden su trabajo personal tan necesario para mantenerse ellos, sus mujeres e hijos. A los que totalmente no tienen de donde pagar los venden a los obrajes adonde perpetuamente quedan esclavizados\u00bb (29)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente, se hab\u00eda impuesto en el siglo XVIII el pago del tributo en dinero, medida que obligaba a los ind\u00edgenas a vender su fuerza de trabajo por un salario o acelerar la venta de su producci\u00f3n comunal al mercado.<br \/>\nEstas fueron las causas coyunturales y espec\u00edficas regionales que, sumadas a las causas estructurales de dominaci\u00f3n colonial, motivaron las rebeliones de mediados del siglo XVIII en el Alto Per\u00fa. Entre 1730 y 1739 se registraron diez rebeliones, la mitad en la d\u00e9cada 1740, once de 1750 a 1759, veinte entre 1760 y 1769 y sesenta y seis de 1770 a 1779 \u00ab(30)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor\u00eda de ellas hubo corregidores y oficiales muertos, adem\u00e1s de miles de ind\u00edgenas y mestizos. Los movimientos de protesta \u00abse produc\u00edan en el momento en que el corregidor o sus servidores trataban de efectuar el reparto o cobrarlo.(&#8230;) El escenario de las rebeliones era, por lo general, el pueblo. Los participantes eran los campesinos ind\u00edgenas y, a veces, los espa\u00f1oles pobres, mestizos y arrieros. A fines de la d\u00e9cada del 70, la creciente participaci\u00f3n de poblaci\u00f3n no-campesina de pueblos y peque\u00f1as ciudades, incluso de los caciques, fue base para formas m\u00e1s complejas de levantamientos violentos de car\u00e1cter supraregional\u00bb. (31)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales rebeliones fueron las de 1730 en Cochabamba y Oruro, la de Tarma y Jauja en 1742 y la de Huarochiri en 1750. En \u00e9sta ultimaron al corregidor Villa de Moros, \u00ablo mismo que a las personas que le acompa\u00f1aban (&#8230;) se contrajeron a formar tropas, quebrar caminos, destruir puentes y propagar la insurrecci\u00f3n en los pueblos circunvecinos\u00bb (32) La rebeli\u00f3n de 1742, que se prolong\u00f3 hasta 1755, fue liderada por Juan Santos Atahualpa, quien se dec\u00eda descendiente de los incas, hablaba lat\u00edn, adem\u00e1s del espa\u00f1ol y quechua.(33) un dirigente tan capaz y carism\u00e1tico como T\u00fapac Amaru, en su regi\u00f3n \u00abpudo aventajar la capacidad de maniobras del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, contando por otra parte con un apoyo considerable de las tribus que viv\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de la frontera de la cultura colonial. Sin embargo no pudo ampliar el movimiento mediante un apoyo popular que proviniese del seno de la sociedad colonial espa\u00f1ola\u00bb (34)<br \/>\nMeses antes del gran levantamiento de T\u00fapac Amaru se produjeron dos rebeliones: la de Arequipa el 1 de febrero de 1780 y la del Cuzco, encabezada por Lorenzo Farf\u00e1n de los Godos el 13 de abril, donde participaron tambi\u00e9n artesanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos movimientos de rebeld\u00eda contra los invasores estaban impregnados de una ideolog\u00eda aparentemente ut\u00f3pica, pero que ten\u00eda sus ra\u00edces en una tradici\u00f3n milenaria y en el recuerdo idealizado de la era incaica. Los centros de \u00abesta tendencia nacionalista inca fueron escuelas de caciques de Lima y Cuzco, en las que aprend\u00edan no s\u00f3lo los conocimientos de la \u00e9poca, sino tambi\u00e9n entraban en contacto con otras como las del inca Garcilaso de la Vega y su interpretaci\u00f3n ut\u00f3pico-renacentista del Imperio de los incas. Su lectura pudo ofrecer una nueva v\u00eda hacia la recuperaci\u00f3n de un pasado parcialmente sepultado. Todo en su relaci\u00f3n con el mesianismo incaico de las masas campesinas, ese movimiento constituy\u00f3 el elemento de unidad ideol\u00f3gica entre desiguales aliados de la rebeli\u00f3n: caciques y campesinos\u00bb. (35)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una muestra de la fuerza de esta ideolog\u00eda se encuentra en la carta enviada por Juan Manuel, obispo del Cuzco, a Jusef Antonio de Areche, nuevo comisionado o visitador del rey, el 1 de abril de 1781: \u00abSi los comentarios de Garcilaso no hubieran sido toda la lectura e instrucci\u00f3n del Insurgente Jos\u00e9 Gabriel Tupa Amaro; (&#8230;)\u00a0 si lo que habla de los Se\u00f1ores Virreyes que governaron los principios de este Reynado de las reales Audiencias, y dem\u00e1s Jueces, no se hubiese permitido dar tan f\u00e1cilmente a la prensa, y en una palabra, si \u00e9stas y otras lecciones de algunos autores regn\u00edcolas no hubieran tenido la aceptaci\u00f3n del Traydor en lo mucho que en ellas se vierte sobre la conquista no emprender\u00eda Tupa Amaro el arrojo detestable de su reveli\u00f3n\u00bb.(36)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo fundamental de esta ideolog\u00eda es que daba una apoyatura trascendental para un proyecto alternativo de poder. Las rebeliones ind\u00edgenas no eran sin causa ni destino, sino que planteaban una sociedad alternativa, basada en una experiencia milenaria de vida. En la carta de 1781 citada, el obispo del Cuzco manifestaba: \u00abTienen a los ojos las im\u00e1genes de sus ascendientes, los escudos con que ennoblec\u00edan los Reyes a sus abuelos, y es consiguiente presten adoraci\u00f3n a los que consideran autores de sus honores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El investigador boliviano Mariano Baptista Gumucio opina tambi\u00e9n que el \u00abretorno a la utop\u00eda del incanato\u00bb fue el motor que motiv\u00f3 a las masas ind\u00edgenas dirigidas por T\u00fapac Amaru. (37). As\u00ed se inci\u00f3 la gesta de Jos\u00e9 Gabriel Condorcanqui nacido el 24 de mayo de 1740, hijo de Miguel Condorcanqui y Rosa Noguera, que adopt\u00f3 el nombre de T\u00fapac Amaru en memoria del inca que hab\u00eda encabezado en el siglo XVI la resistencia contra los espa\u00f1oles en la zona de Vilcambamba. Junto a su compa\u00f1era, Micaela Bastidas, que pele\u00f3 en todos los frentes, inici\u00f3 la insurrecci\u00f3n el 4 de noviembre de 1780. Con el apresamiento del corregidor Antonio de Arriaga de la provincia de Tinta, donde se hab\u00eda criado T\u00fapac, a 25 leguas del Cuzco. Prestamente, T\u00fapac Amaru estableci\u00f3 su cuartel general en Tungasuaca, obligando al corregidor a redactar una carta dirigida al cajero colonial en la que se ordenaba entregar todos los fondos y las armas. De este modo, T\u00fapac Amaru, montado en su caballo blanco y vestido de terciopelo negro, dirig\u00eda la actividad insurreccional enviando cartas a los caciques principales en las cuales les encargaba (&#8230;) la detenci\u00f3n de los corregidores\u00bb(38).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de noviembre de 1780 logr\u00f3 derrotar en Sangarar\u00e1 a un ej\u00e9rcito de m\u00e1s de 600 espa\u00f1oles. En lugar de avanzar hacia el Cuzco, como le insinuaba su compa\u00f1era Micaela, prefiri\u00f3 regresar a Tungasuca, llev\u00e1ndose m\u00e1s de 400 fusiles. Despu\u00e9s del notable triunfo de T\u00fapac en Sangarar\u00e1, Micaela, \u00abque no se quedaba atr\u00e1s de su marido\u00bb (39) le envi\u00f3 una carta reproch\u00e1ndole no haber marchado sobre el Cuzco. \u00abparece que una noticia que le envi\u00f3 T\u00fapac Amaru tuvo el efecto de tranquilizarla un poco. Pero nada m\u00e1s que eso, pues un d\u00eda despu\u00e9s de su mencionada carta, el 7 de diciembre, le escribe otra en un tono m\u00e1s reposado, aunque con iguales censuras e insistencias sobre la necesidad de dirigir todo el poder\u00edo ind\u00edgena contra la vieja capital del Tahuantinsuyo\u00bb (40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, en el Cuzco se formaron dos bandos: uno, dispuesto a resistir y otro, a entregarle la ciudad a T\u00fapac Amaru. Despu\u00e9s de un mes y medio de negociaciones con los cuzque\u00f1os, T\u00fapac Amaru se decidi\u00f3 a atacar el 8 de enero de 1781, pero fue derrotado. Los espa\u00f1oles recibieron refuerzos de Lima, llegando a constituir un ej\u00e9rcito de 17.000 hombres, que avanzaron sobre Tinta, aplastando a T\u00fapac el 21 de marzo de 1782. Junto con el l\u00edder ind\u00edgena cayeron prisioneros Micaela y sus dos hijos, logrando salvarse Diego, hermano de T\u00fapac Amaru, y el hijo Mariano. A Micaela le cortaron la lengua y la mataron de un garrotazo. A T\u00fapac Amaru le ataron sus extremidades a cuatro caballos y como no lograron despedazarlo, lo descuartizaron, cort\u00e1ndole la cabeza, los brazos y los pies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante esta derrota, la rebeli\u00f3n prosigui\u00f3 al mando del hermano de T\u00fapac Amaru, Diego Crist\u00f3bal, en la regi\u00f3n de Collao, abarcando parte del sur de Per\u00fa y el altiplano boliviano. \u00abLos hechos de armas de esta etapa son m\u00e1s importantes que de los de la anterior, cont\u00e1ndose entre ellos la conquista de Sorata y la desolaci\u00f3n casi completa de La Paz\u00bb. (41) Diego Crist\u00f3bal estableci\u00f3 su cuartel general en Lesangro, cerca del lago Titicaca, contando con la colaboraci\u00f3n de Mariano, el hijo de T\u00fapac Amaru, y su sobrino Andr\u00e9s, conquistador de Sorata, luego de tres meses de asedio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Bolivia hab\u00eda surgido otro l\u00edder ind\u00edgena, Juli\u00e1n Apasa o T\u00fapac Catari, quien puso sitio a La Paz el 13 de marzo de 1781 con su ej\u00e9rcito de 40.000 ind\u00edgenas (42). Pronto se le sum\u00f3 Andr\u00e9s, que tambi\u00e9n hab\u00eda adoptado el nombre de T\u00fapac Amaru. Despu\u00e9s de varios combates, los espa\u00f1oles lograron romper el cerco el 17 de noviembre de 1781.<br \/>\nUn poco m\u00e1s al norte de la zona de operaciones de T\u00fapac Catari, en el corregimiento de Larecaja, combati\u00f3 Andr\u00e9s Mandigure, conocido con el nombre de Andr\u00e9s T\u00fapac Amaru, sobrino de Jos\u00e9 Gabriel Concorcanqui. Fue, quiz\u00e1s, \u00abel m\u00e1s brillante de los rebeldes. Bajo su conducci\u00f3n los rebeldes tomaron la ciudad de Sorata, un acontecimiento de importancia en la historia de los levantamientos\u00bb (43) . Por otra parte, actuaba el hermano de Jos\u00e9 Gabriel, llamado Diego Crist\u00f3bal, en la regi\u00f3n de Puno. En enero de 1781 controlaba la zona, resolviendo en mayo de ese a\u00f1o poner sitio a Puno. Boleslao Lawin sostiene que \u00ablos hechos de armas de esta etapa son m\u00e1s importantes que la anterior, cont\u00e1ndose entre ellos la conquista de Sorata y la disoluci\u00f3n casi completa de la Paz (44). Mientras tanto en la provincia de Chyanta (Audiencia de Charcas) continuaba el combate iniciado por Tom\u00e1s Catari en julio de 1780, llevando a sitiar Chuquisaca en febrero de 1781.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro foco insurreccional estall\u00f3 en Oruro el 10 de febrero de 1781, pero con la especificidad de que fue acaudillado por los hermanos Rodriguez, de ascendencia espa\u00f1ola, due\u00f1os de una mina de plata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas rebeliones que se prolongaron hasta 1782 ocasionaron un n\u00famero incalculable de muertos. Escritores contempor\u00e1neos de los sucesos como Sahuaraura, estimaron las bajas en cerca de 100.000 personas. (45) Solamente en el sitio de La Paz habr\u00edan muerto unos 6.000. Las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas fueron elevad\u00edsimas; m\u00e1s de dos millones y medio de pesos en gastos militares, es decir el equivalente a las recaudaciones anuales del Virreinato del Per\u00fa.<br \/>\nLa insurrecci\u00f3n ind\u00edgena se propag\u00f3 r\u00e1pidamente al norte argentino. \u00abEl gobernador Andr\u00e9s Mestre, qui\u00e9n dirigi\u00f3 la cruel represi\u00f3n del movimiento Tupamarista, afirma que los indios y la plebe urbana estaban impresionados del eco que les ha hecho el nombre de T\u00fapac Amaru. Los n\u00facleos rebeldes en la regi\u00f3n de Jujuy fueron capitaneados por el mestizo Jos\u00e9 Quiroga, de unos 40 a\u00f1os de edad e int\u00e9rprete en la reducci\u00f3n de San Ignacio de Indios Tobas; Quiroga aprovech\u00f3 sus relaciones con los Tobas y con los ind\u00edgenas del Chaco, donde hab\u00eda servido como soldado, para organizar -en febrero de 1781- un vasto movimiento tupamarista\u00bb(46). El 28 de marzo intentaron el asalto de Jujuy y en abril la rebeli\u00f3n se extendi\u00f3 a Salta. En mayo y junio lograron coordinar acciones con los revolucionarios del Alto Per\u00fa, que estaban sitiando La Paz. Seg\u00fan Boleslao Lewin, \u00bb la actividad de los insurrectos en el actual territorio argentino termin\u00f3, pr\u00e1cticamente a fines de Junio, aunque segu\u00edan ardiendo algunos focos rebeldes\u00bb.(47)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prueba de que este vasto movimiento insurreccional abarc\u00f3 gran parte del antiguo imperio incaico la tenemos en la influencia que ejerci\u00f3 en Ecuador y Colombia. En Quito el empleado judicial, Miguel Tovar y Ugarte, envi\u00f3 una carta a T\u00fapac Amaru incit\u00e1ndole a extender su alzamiento a la Real Audiencia de Quito. Por este acci\u00f3n, Tovar fue apresado el 24 de noviembre de 1781 y condenado a diez a\u00f1os de c\u00e1rcel. En la regi\u00f3n de Nueva Granada, el movimiento de los comuneros de Socorro reivindicaba la figura de T\u00fapac Amaru. Los comuneros luchaban por sus propias reivindicaciones, pero en muchas de sus actividades y manifestaciones contra las autoridades espa\u00f1olas se hac\u00eda sentir la influencia de T\u00fapac Amaru.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las repercusiones del movimiento revolucionario de T\u00fapac Amaru llegaron hasta el oeste de Venezuela, como lo prueban documentos reci\u00e9n descubiertos en este pa\u00eds, entre ellos un \u00ablibro privado\u00bb del obispo Mariano Mart\u00ed Estadella, encargado de la di\u00f3cesis de Caracas de 1770 a 1784. El obispo testimonia que la rebeli\u00f3n de los comuneros de Socorro lleg\u00f3 hasta la regi\u00f3n andina de Venezuela, a San Crist\u00f3bal, M\u00e9rida y Trujillo. En Nirgua, el obispo encontr\u00f3 a Joseph G\u00f3mez Montero, espa\u00f1ol americanizado, protagonista del movimiento de los comuneros, quien le manifest\u00f3 que T\u00fapac Amaru viv\u00eda y que su imagen hab\u00eda desplazado al retrato del rey espa\u00f1ol no s\u00f3lo en Quito sino en la mism\u00edsima Audiencia de Santa Fe de Bogot\u00e1. Por lo cual el obispo de Caracas considera \u00abque el levantamiento de Santa Fe tiraba o miraba a coronaci\u00f3n, que algunos han entendido del Inca o de T\u00fapac Amaru (&#8230;) los rebeldes del Per\u00fa hab\u00edan ganado a Lima a fuego y sangre y la ciudad de Quito se hab\u00eda entregado sin resistencia\u00bb (48) Aunque gran parte de estas noticias no eran veraces, demuestran la onda expansiva, tanto militar como ideol\u00f3gica, del movimiento ind\u00edgena de T\u00fapac Amaru. (49)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica de alianzas llevada adelante por T\u00fapac Amaru y sus compa\u00f1eros ind\u00edgenas ten\u00eda por finalidad concretar un frente con los mestizos y los criollos, disconformes con las medidas que la administraci\u00f3n colonial implement\u00f3 a ra\u00edz de las reformas Borb\u00f3nicas; sobre todo busc\u00f3 acuerdos con los peque\u00f1os propietarios del campo, de minas, obrajes y comercios, afectados por el sistema de \u00abrepartimientos de efectos \u00ab, impuesto por los corregidores, y por el aumento de las alcabalas. Los caciques o curacas sirvieron de puente entre la poblaci\u00f3n aborigen y los mestizos y blancos para tratar de concretar este frente policlasista contra los corregidores y la administraci\u00f3n local de la colonia. \u00bb Los caciques estuvieron ocupados en aplacar los temores de criollos y mestizos, quienes cre\u00edan, no sin raz\u00f3n, que las acciones de los ind\u00edgenas podr\u00edan dirigirse tambi\u00e9n contra ellos minando su posici\u00f3n de dominio sobre los mismos\u00bb. (50)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de sus proclamas, T\u00fapac Amaru dec\u00eda: \u00abS\u00f3lo siento de los paisanos criollos, a quienes ha sido mi \u00e1nimo no se les siga alg\u00fan perjuicio, sino que vivamos como hermanos y congregados en un cuerpo, destruyendo a los europeos\u00bb (51). Fundamentaba su proposici\u00f3n de alianza en un programa com\u00fan de reivindicaciones inmediatas, como lo expres\u00f3 en una carta dirigida al padre Jos\u00e9 Paredes : \u00abme es preciso hacerle a V. -escrib\u00eda T\u00fapac Amaru- una breve insinuaci\u00f3n de mi empresa, la que solamente se dirige a quitar los abusos, malas costumbres y latrocinios que se han experimentado por los que han gobernado en este Reyno\u00bb (52).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante estos llamados a la acci\u00f3n com\u00fan, la alianza de ind\u00edgenas con mestizos y criollos se fue resquebrajando hasta quedar s\u00f3lo peleando los abor\u00edgenes, salvo el caso de los hermanos Rodr\u00edguez en Oruro y de un Balderrama de la provincia de Condesuyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un punto clave del programa de T\u00fapac Amaru fue el t\u00e9rmino del sistema de mitas, atnato minera como la que reg\u00eda en los obrajes textiles. Una semana despu\u00e9s del grito de Tinta, T\u00fapac \u00abmand\u00f3 abrir en su presencia el obraje de Pomacanchi, orden\u00f3 que se abonara a los operarios lo que el due\u00f1o les adeudaba y los bienes restantes los reparti\u00f3 entre los indios\u00bb (53)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de T\u00fapac Amaru se hizo claramente pol\u00edtico al proclamarse rey de Per\u00fa, Chile, Quito y Tucum\u00e1n. La din\u00e1mica de su lucha lo llevaba a un proceso separatista respecto de la metr\u00f3poli espa\u00f1ola, raz\u00f3n por la cual no resulta extra\u00f1o que los ingleses se interesaran por el destino de este movimiento. Algunos datos revelan la intenci\u00f3n de T\u00fapac Amaru de introducir paulatinamente la idea de luchar contra la dominaci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boleslao Lewin sostiene que cuando T\u00fapac Amaru \u00abobtuvo su resonante victoria de Sangarar\u00e1 y su dominio estaba extendi\u00e9ndose a todo el altiplano Per\u00fa- Boliviano y a algunas regiones argentinas, al dirigirse a sus vasallos (criollos) de Arequipa se refiri\u00f3 a las \u00abamenazas hechas por el reino de Europa\u00bb y les prometi\u00f3 que en \u00abbreve se ver\u00edan libres de todo (&#8230;) este documento indica con bastante claridad el prop\u00f3sito de romper los lazos con Espa\u00f1a\u00bb. (54)<br \/>\nEsta opini\u00f3n del mejor tratadista de la vida y obra de T\u00fapac Amaru induce a pensar que este gran l\u00edder del movimiento ind\u00edgena fue tambi\u00e9n uno de los precursores de la independencia, un hombre capaz de concebir y combinar la revoluci\u00f3n pol\u00edtica contra el colonialismo espa\u00f1ol con la revoluci\u00f3n social en defensa de su etnia y de su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA REBELION DE LOS COMUNEROS <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s importante movimiento de protesta contra el r\u00e9gimen impositivo espa\u00f1ol sucedi\u00f3 en el Vireynato de Nueva Granada en 1781, abarcando desde Socorro, en la regi\u00f3n central de la actual Colombia, hasta los Andes venezolanos.<br \/>\nEl motivo desencadenante de la rebeli\u00f3n de los comuneros fue el r\u00e9gimen impositivo y fiscal de la dinast\u00eda borb\u00f3nica y las arbitrariedades cometidas por el Visitador Regente Francisco Guti\u00e9rrez de Pi\u00f1eras, qui\u00e9n lleg\u00f3 incluso a tener roces con el Virrey Florez a fines de la d\u00e9cada de 1770. Pero la protesta contra la pol\u00edtica fiscal no fue m\u00e1s que la expresi\u00f3n coyuntural de un proceso m\u00e1s de fondo, de causas estructurales de descontento.<br \/>\nPor un lado, la oligarqu\u00eda terrateniente criolla que, aspiraba a ocupar cargos claves en la administraci\u00f3n del aparato estatal colonial y a establecer alguna forma de autonom\u00eda regional. Por otro, los artesanos y peque\u00f1os comerciantes afectados por los impuestos y la introducci\u00f3n de mercanc\u00edas que les hac\u00edan competencia; los campesinos sin tierra y los ind\u00edgenas; los esclavos y el proletariado embrionario agr\u00edcola y minero.<br \/>\nObviamente estos intereses eran contradictorios puesto que los terratenientes criollos eran los m\u00e1s interesados en liquidar el sistema de Resguardos, que de alguna manera proteg\u00eda a los ind\u00edgenas; y redoblar la explotaci\u00f3n de los esclavos y asalariados. De todos modos, estas capas sociales contrapuestas se unieron coyunturalmente para protestar con la pol\u00edtica fiscal y los abusos del Visitador Regente.<br \/>\nAsimismo, es importante destacar la especificidad de la regi\u00f3n donde estall\u00f3 el conflicto: Socorro, en la zona Santanderana, donde se hab\u00eda producido un importante crecimiento demogr\u00e1fico durante el siglo XVIII. All\u00ed exist\u00eda un vasto sector de campesinos hambrientos de tierra, que se constituy\u00f3 en uno de los motores de la insurrecci\u00f3n, por razones diametralmente opuestas a las de los terratenientes criollos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas causas generales y espec\u00edficas hab\u00edan suscitado el estallido de movimientos de protestas, como los de las zonas de V\u00e9lez en 1740 y de Neiva en 1767. A principios de 1780 se produjeron amotinamientos y protestas en Mogotes, Sinacota, Charal\u00e1, Tunja y Onzaga, fen\u00f3meno que oblig\u00f3 al Visitador Regente a suprimir ciertos impuestos al algod\u00f3n y los hilados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n comunera de 1781 tuvo un desarrollo contradictorio, que el investigador colombiano Mario Aguilera ha sintetizado en la siguiente periodizaci\u00f3n: \u00aba)una etapa inicial de tumultos, donde el liderazgo fue asumido por las capas dominantes. La alianza de grupos sociales y la generalizaci\u00f3n de la protesta trajo consigo la estructuraci\u00f3n del ej\u00e9rcito com\u00fan, cuyo alto organismo, el Consejo Supremo de Guerra, se constituye en un poder paralelo a la corona; b) una etapa, enfocada no desde el punto de vista de la pugna entre los capitanes de la regi\u00f3n del Socorro y de Tunja, sino de las contradicciones generadas al interior de las filas de los comuneros del Socorro: de un lado, las capas sociales altas, que pretend\u00edan \u00fanicamente suplantar a las autoridades coloniales o al menos impedir la ejecuci\u00f3n de las medidas fiscales, y de otro, los sectores sociales pobres que buscaban conjuntamente el derrumbe de las instituciones coloniales y la instauraci\u00f3n de un nuevo orden econ\u00f3mico y social; c) la tercera etapa del movimiento se inicia con la capitulaci\u00f3n de los sectores poderosos, en la medida en que las Capitulaciones satisfacen sus demandas econ\u00f3micas. En contraposici\u00f3n surge la acci\u00f3n desesperada del Comandante Jos\u00e9 Antonio Gal\u00e1n, que tiene como escenario la hoya del Magdalena, donde las desigualdades sociales y los anhelos libertarios de las masa oprimidas encuentran como perspectiva la proclamaci\u00f3n de un nuevo rey de Am\u00e9rica: el inca T\u00fapac Amaru\u00bb (55).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 16 de marzo de 1781 estall\u00f3 la rebeli\u00f3n de los comuneros en el Socorro, precisamente cerca de los muros de la casa Municipal donde se hab\u00eda pegado el Edicto real con los nuevos impuestos. La vendedora Manuela Beltr\u00e1n se atrevi\u00f3 a romper el Edicto y lo lanz\u00f3 en pedazos al aire con gesto desafiante. Centenares de personas asaltaron los estancos, persiguieron a los funcionarios, saquearon sus casas y pusieron en libertad a los presos, apoder\u00e1ndose de las alcabalas, tabaco, aguardiente y otras rentas fiscales. Los criollos acomodados, como Salvador Plata, trataron de apaciguar a los rebeldes mediante una resoluci\u00f3n del Cabildo que suspend\u00eda la vigencia de algunos tributos e impuestos. No obstante, la rebeli\u00f3n se propag\u00f3 r\u00e1pidamente a San Gil, Simacota y Mogotes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las autoridades coloniales huyeron de Socorro y la ciudad qued\u00f3 en manos de los sectores populares. D\u00edas despu\u00e9s se reunieron en la plaza de Socorro unos mil delegados de distintas zonas, que nombraron el 17 de abril un comando dirigente, presidido por Juan Francisco Berbeo, en representaci\u00f3n del com\u00fan, el pueblo.<br \/>\nLa alianza coyuntural entre los criollos acomodados y los peque\u00f1os comerciantes, artesanos y oprimidos en general se manten\u00eda sobre la base de la hegemon\u00eda de los terratenientes y medianos propietarios, que se presentaban como Capitanes del \u00abcom\u00fan\u00bb. (56). En la regi\u00f3n de Santander, de un total de 45 capitanes, 34 eran terratenientes, 5 peque\u00f1os comerciantes y 6 artesanos y jornaleros. Los peque\u00f1os comerciantes, como Ignacio y Pablo Ardila, controlaban la venta de carne y otros art\u00edculos en la plaza del Scocorro y s\u00f3lo aspiraban a reformar la pol\u00edtica fiscal. En cambio, los artesanos, jornaleros o ind\u00edgenas planteaban reivindicaciones sociales de fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Berbeo, un criollo acomodado, se puso al frente del movimiento para que las masas no desbordaran los objetivos reformistas. De todos modos, tuvo que adoptar medidas dr\u00e1sticas para garantizar el \u00e9xito de su movimiento, como la creaci\u00f3n del Supremo Consejo de Guerra, que de hecho fue un poder paralelo, llegando a ejercer justicia local. El ej\u00e9rcito del Com\u00fan se financi\u00f3 con el dinero saqueado a la Real Hacienda y con la administraci\u00f3n del estanco de aguardiente y las Salinas de Zipaquir\u00e1, adem\u00e1s de pr\u00e9stamos y multas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presionado por el pueblo, Berbeo avanz\u00f3 hacia la capital, Santa F\u00e9 con un ej\u00e9rcito de aproximadamente unas 20.000 personas, que hab\u00eda recorrido centenares de kil\u00f3metros desde cerca de Bucaramanga hasta Zipaquir\u00e1, casi a las puertas de Bogot\u00e1, hecho que da una idea del enorme territorio \u00abliberado\u00bb por el \u00abcom\u00fan\u00bb. A esa altura de los acontecimientos ya hab\u00eda emergido un ala plebeya y revolucionaria encabezada por Jos\u00e9 Antonio Gal\u00e1n, Juan Dionisio Plata, Juan Agust\u00edn Serrano e Isidro Molina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero era hijo del gallego Mart\u00edn Gal\u00e1n y de la nativa Paula Francisca Zorro. Nacido en Charal\u00e1, muy j\u00f3ven fue incorporado al batall\u00f3n de \u00abpardos\u00bb y enviado a Cartagena. Su primera acci\u00f3n, al frente de una peque\u00f1a columna que llevaba como divisa \u00abUni\u00f3n de los oprimidos contra los opresores\u00bb, fue ocupar Facatativ\u00e1, donde incit\u00f3 a los ind\u00edgenas a recuperar las tierras de sus antiguos \u00abresguardos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrotados los espa\u00f1oles en puente Real el 7 de mayo de 1781, Berbeo amenaz\u00f3 con ocupar Santa F\u00e9, para forzar a las autoridades coloniales a un acuerdo conciliatorio (57). En la capital cund\u00eda el terror en las familias acomodadas, pero un gran j\u00fabilo entre los oprimidos, al decir del informe an\u00f3nimo enviado desde Santa F\u00e9 al general Miranda, encargado de la defensa: \u00abla plebe de Santa F\u00e9 se halla content\u00edsima y muy alegre con la venida de estos hombres (los comuneros), llam\u00e1ndolos sus redentores y amigos\u00bb. (58)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las autoridades que quedaban en la capital, especialmente la Junta de Tribunales, acord\u00f3 nombrar una comisi\u00f3n para iniciar las negociaciones con Berbeo, recayendo los cargos en el Arzobispo Antonio Caballero y G\u00f3ngora y el alcalde Eustaquio Galavis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Percibiendo que Berbeo estaba dispuesto a conciliarse con los enemigos del pueblo, los capitanes del Socorro, Antonio Monsalve y Francisco Rosillo le enviaron una nota el 23 de mayo, con el fin de que no cayera en vacilaciones.<br \/>\nDesoyendo estas advertencias, Berbeo firm\u00f3 el acuerdo de Zipaquir\u00e1 el 8 de Junio de 1781 con el Arzobispo. (59) Las autoridades coloniales tuvieron que aceptar la abolici\u00f3n y la rebaja de algunos impuestos, la extinci\u00f3n del estanco del tabaco, la disminuci\u00f3n del impuesto a la alcabala en un 2%, la eliminaci\u00f3n de peajes y para los ind\u00edgenas la garant\u00eda de los Resguardos, la rebaja de tributos, la exoneraci\u00f3n del pago de los servicios religiosos y el derecho a quedar como administradores y beneficiarios de las minas de sal. Los criollos lograron, asimismo, la promesa de no ser m\u00e1s marginados de la administraci\u00f3n p\u00fablica. Por su parte, Berbeo se comprometi\u00f3 a desmovilizar el \u00abej\u00e9rcito del com\u00fan\u00bb y a reprimir a los exaltados, que no acataran las capitulaciones firmadas. El ala plebeya de los comuneros desconoci\u00f3 el Acta de capitulaci\u00f3n, con lo cual se inicia una nueva fase de la rebeli\u00f3n, caracterizada por una polarizaci\u00f3n social y pol\u00edtica. En la nota que Gal\u00e1n env\u00eda el 23 de septiembre de 1781 al consejo de capitanes del Socorro no s\u00f3lo denuncia \u00aba los que nos han dejado vendidos, avariciosos, p\u00edcaros y traidores, a lo que no hallamos otro remedio que volver a acometer con m\u00e1s maduras reflexiones\u00bb, sino que plantea la necesidad de avanzar sobre la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ind\u00edgenas hab\u00edan comenzado a ocupar haciendas desde hac\u00eda varios meses, con el fin de recuperar sus tierras de \u00abResguardo\u00bb y terminar con el tributo, Sensible a esta \u00faltima reivindicaci\u00f3n, Gal\u00e1n decret\u00f3 el no pago de tributos a su paso por Chiquinquir\u00e1, Sus\u00e1, Ubat\u00e9 y Tausa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las comunidades abor\u00edgenes de Pasto se negaron a pagar los tributos impuestos por el Visitador Guti\u00e9rrez de Pi\u00f1eres: \u00abEl mot\u00edn, en que el grueso de los manifestantes lo compon\u00edan los indios iba creciendo por momento, en forma cada vez m\u00e1s amenazante, frente al vetusto edificio, en actitud de asaltar el refugio del doctor Peredo para hecharlo de la ciudad\u00bb (60).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de 1,500 ind\u00edgenas se alzaron en T\u00e1mara, Pore, Morcotes, Paya y Pisba, en la zona de Tocaima y los Llanos, alcanzando a la Sabana de Bogot\u00e1. Los abor\u00edgenes de las l\u00edneas exigieron la administraci\u00f3n de la sal, que se les hab\u00eda prometido en las Capitulaciones de Zipaquir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el incumplimiento del punto de las capitulaciones referente a las Resguardos, los ind\u00edgenas redoblaron el combate. Un informe enviado desde Santa F\u00e9 al general Miranda manifestaba este malestar: \u00abCon motivo de ellas han ocurrido todos los indios de los pueblos extinguidos a pedir sus tierras y Salinas, y se han librado despachos para que se les restituyan las que no estuviesen vendidas al contado, y de ello ha resultado que los indios con grande ardor est\u00e1n tratando de desalojar a los blancos y mestizos que las ocupan\u00bb. (61)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente crec\u00eda la participaci\u00f3n de los asalariados, aunque de manera desigual. Aguilera anota que \u00abno fue igual la expresi\u00f3n insurgente de las regiones de trabajadores libres (Socorro, San Gil, etc.), a la de las regiones de trabajadores serviles o semiserviles (Tunja, Sogamoso)\u00bb(62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunas zonas actuaban conjuntamente trabajadores libres con ind\u00edgenas y esclavos, particularmente en la regi\u00f3n de Antioqu\u00eda, liderados por el capit\u00e1n mulato Jos\u00e9 Ignacio Zapata. En la zona de Villavieja, junto a los esclavos -dice un informe: \u00abhay muchos libres encubiertos, as\u00ed concertados como arrendatarios, todos metidos en la facci\u00f3n siendo aun peores los libres que inducen a los esclavos\u00bb. (63)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n de los esclavos hab\u00eda comenzado en la provincia de Mariquita, en el norte del Virreynato, propag\u00e1ndose r\u00e1pidamente a Antioqu\u00eda, donde exist\u00edan m\u00e1s de 10.700 esclavos. En el informe del alcalde de Medell\u00edn, Juan Callejas, a las autoridades de R\u00edonegro se dec\u00eda; \u00abHabi\u00e9ndose dado aviso de que los negros esclavos de esta ciudad intentan sublevarse y proclamar la libertad, usando de la fuerza por medios b\u00e1rbaros y crueles, he procurado indagar la certeza de sus intentos\u00bb. (64)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 25 de julio de 1781, los esclavos de la hacienda Villavieja, de propiedad de Joaqu\u00edn Arce, amordazaron al administrador \u00abcantando a boca llena que toda la hacienda les pertenece como herederos de los jesuitas\u00bb. (65) El 9 de diciembre del mismo a\u00f1o, se descubri\u00f3 un levantamiento general que los esclavos estaban preparando en toda la regi\u00f3n de Antioqu\u00eda con el pretexto de que se les estaba ocultando una C\u00e9dula Real que decretaba su libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La liberaci\u00f3n de los esclavos practicada por Gal\u00e1n el 18 de junio de 1781 en las minas de Malpaso (Mariquita) fue importante, afirma Aguilera, pero \u00abse le hace aparecer como un acto individual, es decir, como un chispazo del l\u00edder m\u00e1s sobresaliente de la insurrecci\u00f3n comunera (&#8230;).\u00a0 Mas aparte, se pierde de vista la continuidad de una posici\u00f3n pol\u00edtica; la de los sectores oprimidos del com\u00fan. Es decir, que no se advierte que la rebeli\u00f3n que abandera Gal\u00e1n en Tolima y Huilla es el pin\u00e1culo de la radicalizaci\u00f3n de las masas desheredadas que participaron en el movimiento comunero de 1781\u00bb. (66)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n de los comuneros abarc\u00f3 miles de kil\u00f3metros del Virreynato de Nueva Granada: del Socorro y Tunja hasta Santa f\u00e9, gran parte de la hoya del r\u00edo Magdalena, Antioqu\u00eda, el Choco, el Valle del Cauca hasta Popay\u00e1n; extendi\u00e9ndose hasta los Andes venezolanos, de San Crist\u00f3bal hasta M\u00e9rida donde se plegaron significativos contingentes ind\u00edgenas.<br \/>\nLos comunero de Venezuela, dirigidos por Juan Jos\u00e9 Garc\u00eda de Hevia, se apoderaron de los fondos de la real hacienda y del estanco del tabaco en San Crist\u00f3bal, M\u00e9rida y otras ciudades. Algunos hacendados, opuestos a la revoluci\u00f3n comunera, fueron expropiados, entre ellos Jos\u00e9 Nepomuceno Uzc\u00e1tegui. Desde M\u00e9rida se enviaron emisarios a Barinas y al Zulia para extender el movimiento. Mientras tanto, m\u00e1s de 2.000 personas marcharon sobre Trujillo. Ante la falta de respaldo en esa ciudad, comenzaron las vacilaciones de los dirigentes, quienes terminaron retrocediendo sin combate y dispersando las tropas. (67)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pasquines de La Grita, pegados en distintas paredes proclamaban: \u00abLos principales lugares de este reino, cansados de sufrir las cont\u00ednuas presiones con que el mal gobierno de Espa\u00f1a nos oprime, con la esperanza de ir a peor seg\u00fan noticia, hemos resuelto sacudir tan pesado yugo y seguir otro partido para vivir con alivio\u00bb. Era una clara demostraci\u00f3n del anhelo libertario de romper con el nexo colonial por parte de algunos sectores del movimiento comunero. Los criollos acomodados tuvieron m\u00e1s temor al alzamiento de los ind\u00edgenas y esclavos que a las medidas del Estado colonial; por eso, se apresuraron a firmar la Capitulaci\u00f3n de Zipaquir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edderes m\u00e1s radicalizados como el ya mencionado Garc\u00eda de Hevia y Vicente Aguiar, trataron de extender el movimiento hasta Maracaibo, seg\u00fan un documento reproducido por el especialista venezolano en el tema, J.N. Contraras Serrano: \u00abla intenci\u00f3n era llegar a Maracaibo y Caracas, diciendo que s\u00f3lo esto faltaba para sublevarse todas las Indias contra los nuevos tributos, ya que el Reino de Lima y el de Santa f\u00e9 estaban sublevados por lo mismo\u00bb (68)<br \/>\nEl desenlace del levantamiento general de los Comuneros de Nueva Granada y la Capitan\u00eda General de Venezuela se produjo el 13 de octubre de 1871 con el descuartizamiento de Gal\u00e1n. Arciniegas sostiene que Berbeo y Nieto dieron informaciones sobre el paradero de Gal\u00e1n a las autoridades coloniales para lograr, con esta delaci\u00f3n, no ser juzgados por su participaci\u00f3n en el levantamiento: \u00abEn la captura de Gal\u00e1n el trabajo m\u00e1s eficaz estuvo a cargo de estos capitanes de marcha atr\u00e1s. Con tan buen resultado que, as\u00ed como se colg\u00f3 en la horca al charale\u00f1o, los antiguos fingidos guerrilleros murieron todos en la cama\u00bb. (69)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n fueron asesinados otros l\u00edderes como Isidro Molina y Lorenzo Alcantuz, mientras que Hip\u00f3lito Gal\u00e1n, Jos\u00e9 Tom\u00e1s Velandia y Antonio Pab\u00f3n fueron condenados a cadena perpetua. La posici\u00f3n de la Iglesia fue abiertamente contrarrevolucionaria, desde la actitud del Arzobispo Caballero y G\u00f3ngora hasta la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica de las provincias, donde los cl\u00e9rigos intervinieron para disolver las manifestaciones de protesta, amenazando con la excomuni\u00f3n, como lo hicieron los sacerdotes Joaqu\u00edn de Arrojo en El Socorro y Filiberto Estev\u00e9z en Oiba y Puente Real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, hubo curas que estuvieron junto a su pueblo, como el franciscano Villamizar de la parroquia Guadalupe, el presb\u00edtero Erazo que incit\u00f3 a los esclavos y los curas de Tunja que aletearon al \u00abcapit\u00e1n del com\u00fan\u00bb, Isidro Molina, dici\u00e9ndole que \u00abno pecaba en tomar las rentas reales\u00bb. (70)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La religiosidad popular se expres\u00f3 en consignas como aquella de que los socorranos \u00abno eran gente del Socorro sino \u00e1ngeles que hab\u00edan bajado del cielo a favorecer a los pobres\u00bb. (71) Algunos llegaron a corear: \u00abmuera el mal gobierno y viva la fe de jesucristo\u00bb, asimismo se nombr\u00f3 capitana de la movilizaci\u00f3n social a \u00abNuestra Se\u00f1ora del Socorro\u00bb, con el fin de legitimizar la insurrecci\u00f3n popular. En fin, la religiosidad popular desempe\u00f1\u00f3 un papel importante para contrarrestar, en nombre de Cristo, el peso de la ideolog\u00eda reaccionaria de la alta jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica.<br \/>\nLas ra\u00edces \u00e9tnicas tambi\u00e9n jugaron un papel fundamental. Est\u00e1 demostrada la influencia decisiva que ejerci\u00f3 T\u00fapac Amaru en la rebeli\u00f3n comunera de Nueva Granada y los Andes venezolanos. Numerosos capitanes del \u00abcom\u00fan\u00bb, entre ellos Javier de Mendoza en los llanos y Juan Olaya en Tolima, adoptaron medidas y resoluciones en nombre del rey inca T\u00fapac Amaru. En Tocaima tambi\u00e9n fue proclamado Tupac Amaru como soberano. En Lagunillas, pueblo de la Capitan\u00eda General de Venzuela, el \u00abcom\u00fan\u00bb se apoder\u00f3 de la aldea al grito de \u00a1Viva el rey del Cuzco!. El 14 de junio de 1781 \u00aben el pueblo de Silos se juntaron todos los del com\u00fan y en voz alta dec\u00eda un documento de la \u00e9poca- con bandera, p\u00edfano y tambor se hizo voz: Que viva el Rey Inca y muera el Rey de Espa\u00f1a y todo su mal gobierno\u00bb. (72) El gobernador de Mariquita, Juan\u00a0 F\u00e9lix de arellano, denunciaba que el capit\u00e1n comunero, Jacinto Arteaga, de gran influencia en Espinal, Coello, Upito, La Mesa, Bitiuma y Anapoima, incitaba a cantar: \u00abViva el Rey Inca\/ y mueran los chapetones,\/que si el Rey tiene calzones;\/ yo tambi\u00e9n los tengo\/ y si tiene vasallos\/ con bocas de fuego\/ yo tambi\u00e9n los tengo,\/ con hondas, que es mejor\u00bb. (73) Juan de Dios Zamora, administrador del estanco de aguardiente de San Jos\u00e9, informaba que \u00able consta que todos generalmente dec\u00edan: Viva el rey Inca y muera el mal gobierno del Rey de Espa\u00f1a\u00bb (74). Los ind\u00edgenas, como los coyaimes y natagaimas, expresaron abiertamente su deseo de que los gobernara el rey del Cuzco, a quien se cre\u00eda ya triunfante seg\u00fan las noticias difundidas por un artesano lime\u00f1o, Melchor Guzm\u00e1n, residente en Santa F\u00e9. (75)<br \/>\nEl hecho m\u00e1s relevante fue la proclamaci\u00f3n de T\u00fapac Amaru como Rey hecha en reiteradas ocasiones por el capit\u00e1n m\u00e1s popular de los comuneros, Jos\u00e9 Antonio Gal\u00e1n, como lo testifican los documentos del Archivo Hist\u00f3rico Nacional de Colombia. El funcionario de Mariquita, Francisco Navarro de Amaya, informaba que Gal\u00e1n lleg\u00f3 a \u00absembrar la semilla de que con este Reino no se juntar\u00eda m\u00e1s m\u00edo Monarca, que Inca era a quien iba a proclamar tal\u00bb.(76)<br \/>\nEste \u00e9nfasis en proclamar Rey a T\u00fapac Amaru muestra que el ala plebeya y revolucionaria de los comuneros aspiraba no s\u00f3lo a protestar contra el estanco, los impuestos y otras medidas decretadas por el Visitador Regente, sino tambi\u00e9n a plantear una forma de autonom\u00eda pol\u00edtica que de hecho cuestionaba el sistema colonial espa\u00f1ol. La c\u00e9dula del pueblo citada apuntaba a tal fin: \u00abA m\u00e1s de que si estos dominios tienen\/ sus propios due\u00f1os, se\u00f1ores naturales,\/ \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n a gobernaros vienen\/ de otras regiones malditos nacionales?\/ De esto nuestras desdichas nos provienen,\/ y as\u00ed, para excusar fines fatales,\/ un\u00e1monos, por Dios, si les parece,\/ y veamos el reino a quien le pertenece?(&#8230;) con qu\u00e9 \u00e1nimo, qu\u00e9 gente en contra nuestra,\/ que no hay, por Dios, me atrevo a asegurarlo,\/ pues Quito, Popay\u00e1n y su palestra\/ a Tupac Amaro gritan por amarlo&#8230;\u00bb.<br \/>\nEn s\u00edntesis, la rebeli\u00f3n de los comuneros colombianos y venezolanos, iniciada como movimiento de protesta contra el r\u00e9gimen impositivo y tributario espa\u00f1ol, se transform\u00f3 r\u00e1pidamente en el proceso de la lucha en una acci\u00f3n contra el estado colonial, fen\u00f3meno que conduc\u00eda a una din\u00e1mica independentista. Por eso, la rebeli\u00f3n de los comuneros es uno de los movimientos precursores m\u00e1s importantes de la Independencia. No por azar, descendientes de estos comuneros participaron m\u00e1s tarde en el proceso independentista. El 11 de agosto de 1815, Blas Lamota, coronel de infanter\u00eda espa\u00f1ol dec\u00eda en carta al rey: \u00abY si V.M. pidiera los autos y expedientes de la sublevaci\u00f3n que en los a\u00f1os de 1780 constern\u00f3 la capital de Santaf\u00e9, hallar\u00eda en ellos que fueron los cabecillas de ella, los padres y parientes de los que han promovido y mantenido la de 1810\u00bb (77).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS INSURRECCIONES DE ESCLAVOS NEGROS DE CONTENIDO POLITICO-SEPARATISTA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante las pruebas documentales y los hechos objetivos resaltantes que confirman el papel de precursores de la Independencia a estas rebeliones, la mayor\u00eda de los historiadores considera las insurrecciones negras del siglo XVIII como una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de las rebeliones de esclavos. Esta tendencia de la historiograf\u00eda tradicional de menospreciar el papel jugado por los negros, zambos y mulatos en el proceso independentista condujo a que durante muchas d\u00e9cadas se ignorara a la revoluci\u00f3n haitiana como la primera rep\u00fablica independentista de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En rigor, los movimientos libertarios de los negros de la regi\u00f3n del Caribe fueron precursores de la independencia haitiana y venezolana, interinfluy\u00e9ndose a trav\u00e9s de contactos entre islas antillanas y la costa firma caribe\u00f1a. Esta relaci\u00f3n se hizo por encima de las fronteras coloniales y de las diferencias idiom\u00e1ticas, puesto que los negros de las islas de habla inglesa se comunicaban con los de habla francesa y espa\u00f1ola. La coordinaci\u00f3n emerg\u00eda di\u00e1fana de los problemas comunes y de la explotaci\u00f3n tambi\u00e9n com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el levantamiento pol\u00edtico-social de los esclavos de Jamaica a mediados del siglo XVIII hasta la revoluci\u00f3n haitiana de 1795, se sucedieron una serie de rebeliones negras que postularon tanto la igualdad social y la abolici\u00f3n de la esclavitud como la lucha anticolonial. Este sector de negros no s\u00f3lo ten\u00eda conciencia de clase y de etnia oprimida, sino que al mismo tiempo fue forjando una conciencia pol\u00edtica cuya m\u00e1s alta expresi\u00f3n se dio en la revoluci\u00f3n haitiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esclavos de Jamaica, Granada, Guadalupe y las Guayanas realizaron movimientos que rebasaban las reivindicaciones sociales inmediatas al comprender que la abolici\u00f3n de la esclavitud estaba ligada con la necesidad de romper el nexo colonial. Franceses de avanzada, como V\u00edctor Hughes, colaboraron en la rebeli\u00f3n de los esclavos de la isla de Guadalupe y Jamaica \u00abAdem\u00e1s dirigi\u00f3 una contienda similar en San Vicente en 1797\u00bb (78)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de Hait\u00ed, Venezuela fue la colonia que m\u00e1s gener\u00f3 movimientos negros precursores de la Independencia. El m\u00e1s importante de ellos fue acaudillado por Jos\u00e9 Leonardo Chirino, que hab\u00eda tomado conocimiento de la revoluci\u00f3n haitiana en un viaje que hizo a la isla. No por casualidad, su movimiento estall\u00f3 el 10 de marzo de 1795, casi paralelo con el de Toussaint de Louverture. Junto a Chirino actuaba Jos\u00e9 Caridad Gonz\u00e1les, hombre bien informado de los acontecimientos que hab\u00eda desencadenado la Revoluci\u00f3n Francesa. El movimiento de Chirino adquiri\u00f3 un marcado tinte anticolonialista, en el que participaron no s\u00f3lo negros, zambos y mulatos sino tambi\u00e9n ind\u00edgenas. Se combin\u00f3 as\u00ed la lucha de los abor\u00edgenes por la tierra y el t\u00e9rmino del tributo con el combate de los negros por la abolici\u00f3n de la esclavitud y la igualdad social. Chirino proclam\u00f3 la \u00abley de los franceses\u00bb es decir, la rep\u00fablica, como forma de gobierno surgida del derrocamiento de la monarqu\u00eda de \u00ablos Luises\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n se inici\u00f3 en la hacienda El Socorro, en la zona de Coro, al noroeste de Caracas, ajusticiando de inmediato a varios terratenientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de varios combates, la insurrecci\u00f3n fue aplastada por el ej\u00e9rcito, pero sus planteamientos libertarios siguieron influenciando a los ulteriores movimientos precursores de la Independencia. El proceso incoado contra Chirino qued\u00f3 rotulado con el nombre de \u00abSedici\u00f3n e insurrecci\u00f3n en contra de la corona espa\u00f1ola\u00bb. El objetivo estrat\u00e9gico de Jos\u00e9 Leonardo era la liberaci\u00f3n de los esclavos y la ruptura con el imperio espa\u00f1ol. Por eso, el historiador venezolano Manuel Vicente Magallanes sostienen que el movimiento de Chirino constituye \u00abel primer intento de Independencia registrado en nuestros anales hist\u00f3ricos\u00bb (79)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LOS PRECURSORES DE LA INDEPENDENCIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos movimientos se dieron tanto en las colonias hispanoamericanas como en Brasil, donde en 1789 estall\u00f3 una rebeli\u00f3n dirigida por Francisco Jos\u00e9 Da Silva Xavier, llamada \u00abTiradentes\u00bb. Esta conspiraci\u00f3n, iniciada en la ciudad de Villa Rica, fue apoyada por algunos empresarios mineros, afectados por la crisis del oro, y por una minor\u00eda ilustrada que aspiraba a una rep\u00fablica liberal. Aunque la rebeli\u00f3n fue aplastada por el vizconde de Barbacena, resurgi\u00f3 con la conjuraci\u00f3n de los \u00abalfaiates\u00bb de Bah\u00eda en 1798, que agrup\u00f3 a criollos y mulatos con la intenci\u00f3n de crear la \u00abRep\u00fablica Bahiense\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Ecuador, el m\u00e1s destacado de los precursores fue Eugenio Espejo, bautizado en Quito, en 1752 con el nombre de Francisco Javier Eulogio Santa Cruz y Espejo. Se recibi\u00f3 de m\u00e9dico, pero por su calidad de mestizo se le neg\u00f3 el reconocimiento oficial del t\u00edtulo. Su padre, Luis Chusing, era un indio picapiedrero que lleg\u00f3 a ejercer la cirug\u00eda en el Hospital de la Misericordia; su madre, Mar\u00eda Catalina Aldes, era \u00abchola mulata\u00bb, hija de esclava. Espejo fue uno de los hombres m\u00e1s cultos de la colonia, autor del libro El Nuevo Luciano (80), donde criticaba a la Iglesia y denunciaba las \u00f3rdenes como ignorantes y retr\u00f3gradas, adem\u00e1s de numerosos op\u00fasculos cient\u00edficos, filos\u00f3ficos y sociales. Fue secretario de Sociedades Patri\u00f3ticas y editor del peri\u00f3dico \u00abPrimicias de la Cultura\u00bb, \u00f3rgano de la Sociedad de Amigos del Pa\u00eds, disuelta por el Estado colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al presentar \u00abprimicias\u00bb&#8230;\u00bbel 5 de enero de 1792, Espejo critic\u00f3 el periodismo formal que se hac\u00eda en la colonia, apegado a los c\u00e1nones espa\u00f1oles. Alejandro Carri\u00f3n Aguirre apunta que Espejo alcanz\u00f3 a esbozar una teor\u00eda del periodismo: \u00abEl discurso destinado a adoctrinar domina su peri\u00f3dico, estando en raz\u00f3n de aquella \u00e9poca estrechamente limitado al campo de la informaci\u00f3n en s\u00ed (&#8230;) Previendo que el temor a las autoridades arredrara a los posibles colaboradores, insinu\u00f3 la conveniencia de la colaboraci\u00f3n an\u00f3nima y sugiri\u00f3 que se la entregara desliz\u00e1ndola por debajo de la puerta de la Biblioteca. No podemos saber c\u00f3mo habr\u00eda evolucionado su \u00abpapel peri\u00f3dico\u00bb, ya que apenas vivi\u00f3 hasta el n\u00famero 7, que sali\u00f3 el jueves 29 de marzo de 1792- apenas tres meses de vida\u00bb (81).<br \/>\nEn \u00abPrimicias&#8230;\u00bb tambi\u00e9n plante\u00f3 los fundamentos de una nueva pedagog\u00eda por cuanto \u00abvivimos en la m\u00e1s grosera ignorancia y en la llamada \u00abEscuela de la Concordia\u00bb, adonde asistieron numerosos artesanos.<br \/>\nAunque tom\u00f3 conocimiento del pensamiento ilustrado franc\u00e9s y manejaba con soltura las ideas de Hobbes, Montesquieu y Voltaire -puestas de manifiesto en su ensayo La ciencia blancardina (1780) donde compara a estos autores con Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles y Maquiavelo en relaci\u00f3n al tema del poder y del deber social Espejo tuvo mayor influencia de las ideas liberales espa\u00f1olas. En sus escritos se trasluce un deseo de retornar al cristianismo de los primeros tiempos. Dentro de esta concepci\u00f3n -dice Arturo Andr\u00e9s Roig- \u00abtiene lugar en Espejo la revaluaci\u00f3n del utopismo cl\u00e1sico. La cuesti\u00f3n se relaciona de modo muy interesante con el problema de la verdad. Sabemos que Espejo, en contra del probabilismo, al que ataca durante en El Nuevo Luciano de Quito, se hab\u00eda declarado \u00abverista\u00bb. Ahora bien resulta que su \u00abverismo\u00bb no es incompatible, seg\u00fan surge de sus escritos, con lo ut\u00f3pico, entendido como momento metodol\u00f3gico dentro del pensar pol\u00edtico. El regreso a la Utop\u00eda de Moro se da en Espejo, como es l\u00f3gico pensarlo, dentro de una comprensi\u00f3n del ya lejano pensamiento renacentista, que es la reelaborada en el siglo XVIII. Las ideas pol\u00edticas de Voltaire, su concepci\u00f3n de la cr\u00edtica de textos, a la que adhiere Espejo declaradamente y la apertura hacia el g\u00e9nero ut\u00f3pico que se hab\u00eda manifestado el escritor franc\u00e9s constituyen el marco de aquel regreso(&#8230;) Es importante recordar que en el libro de Moro, tan admirado por Espejo, se afirma que el origen de todos los males se deriva de la \u00abpropiedad privada\u00bb (&#8230;) Si leemos con cuidado el valios\u00edsimo estudio de Espejo Defensa de los curas de Riobamba (1786) veremos que el tema del \u00abendeudamiento\u00bb no aparece referido al ind\u00edgena, que no es considerado \u00abdeudor\u00bb, a pesar de que as\u00ed surg\u00eda, de hecho y jur\u00eddicamente, del sistema de \u00abconcertaje, sino que es atribuido al terrateniente obrajero. Se relaciona con esta posici\u00f3n la lucha de Espejo por la generalizaci\u00f3n del sistema de salario pagado en moneda y, sobre todo, de salarios justos\u00bb. (82)<br \/>\nEugenio Espejo apoy\u00f3 sin vacilaciones la rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru en una s\u00e1tira titulada \u00abEl retrato del Golilla\u00bb. En su lucha por la Independencia fue encarcelado tres veces. Difund\u00eda sus manifiestos libertarios a trav\u00e9s de pasquines que pegaba en las paredes quite\u00f1as, aprovechando la oscuridad de la noche. Su estilo sarc\u00e1stico hac\u00eda regocijar a los criollos, pero s\u00f3lo en el interior de sus casas. En 1792, denunciaba que \u00abadem\u00e1s de la extracci\u00f3n de dinero que experimenta esta provincia para Europa, los negociantes quite\u00f1os llevan plata y oro para Lima, a traer ropas, vinos y todo lo que se llama mercader\u00eda. De ac\u00e1 no pueden llevar m\u00e1s que algunos pocos sayales, algunos tejidos de hilo, que dicen trencillas y a tal o cual baratijas muy menudas de las que no resulta venta alguna al com\u00fan. En semejantes coyunturas ha quedado la provincia sin dinero y en breve se har\u00e1 absolutamente exhausta de \u00e9l\u00bb(83).<br \/>\nEspejo fu\u00e9 uno de los primeros en plantear la nacionalizaci\u00f3n del clero. Quer\u00eda un clero patriota, culto y progresista que cumpliera su misi\u00f3n, sin intervenir en los asuntos del Estado.<br \/>\nSu lucha por la Independencia no se limit\u00f3 a la Real Audiencia de Quito. \u00abEscrib\u00eda cartas clandestinas &#8211; dice uno de sus bi\u00f3grafos- para todos los confines de Am\u00e9rica para fundar la democracia republicana en cada pa\u00eds. \u00bb (84) En una de sus tantas detenciones por pegar pasquines, Espejo fue trasladado a Bogot\u00e1 para ser juzgado con la siguiente carta de presentaci\u00f3n a las autoridades de Quito: \u00abHierven las ideas liberales, no solamente en la cabeza de Espejo, sino en la de muchos literatos y personas de grande influencia, por lo que los remito a Bogot\u00e1. \u00bb (85) En Bogot\u00e1 Espejo logr\u00f3 contactar con Nari\u00f1o, Zea y otros luchadores por la Independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1789 regres\u00f3 a Quito m\u00e1s convencido que nunca de sus ideas libertarias y de la necesidad de difundirlas a nivel continental. De ah\u00ed, su nutrida correspondencia con revolucionarios de Lima, Santa F\u00e9 de Bogot\u00e1 y Popay\u00e1n. En 1794 estuvo a punto de viajar a M\u00e9xico, Venezuela y Argentina para anudar contactos con quienes compart\u00edan su misma concepci\u00f3n continental de la revoluci\u00f3n por la Independencia. Su estrategia fue denunciada a la corona espa\u00f1ola por Molina, Presidente de la Real Audiencia de Quito. Poco despu\u00e9s, Espejo era apresado y mor\u00eda en la c\u00e1rcel en diciembre de 1795, probablemente envenenado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego fue procesado su hermano Juan Pablo, por seguir las mismas ideas, acusado de ser junto con Eugenio \u00ablos autores de los letreros sediciosos que aparecieron por repetidas veces en la ciudad de Quito, incitando al pueblo a la rebeli\u00f3n (&#8230;) estar en consultas secretas con Santa F\u00e9 de Bogot\u00e1 para la sublevaci\u00f3n, de donde esperaban noticias para la insurgencia (&#8230;) haber divulgado en el pueblo de Quito que uno de los primeros postulados de la revoluci\u00f3n que se pondr\u00edan en pr\u00e1ctica ser\u00eda el reparto de las enormes riquezas de los nobles entre la gente del pueblo \u00abpara que todos fuesen iguales\u00bb y ofrecer que tambi\u00e9n los ilimitados bienes de los conventos de la Provincia se destinar\u00edan a fines que aproveche el pueblo com\u00fan\u00bb (86)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Colombia, diez a\u00f1os despu\u00e9s del levantamiento de los Comuneros, se destac\u00f3 Antonio de Nari\u00f1o, quien en 1793 tradujo del franc\u00e9s los principios sobre los derechos del Hombre. A causa de su pr\u00e9dica en favor de la libertad fue condenado a diez a\u00f1os de c\u00e1rcel en Africa, de donde logr\u00f3 fugarse para continuar la lucha en pro de la Independencia. Fuertemente influenciado por la Revoluci\u00f3n Francesa, regres\u00f3 a Colombia en 1797 para preparar la revoluci\u00f3n separatista. El 16 de Diciembre de \u00e9se a\u00f1o public\u00f3 un Ensayo sobre un nuevo plan de administraci\u00f3n en el Nuevo Reino de Granada, donde se\u00f1al\u00f3: \u00abHay un g\u00e9nero de contribuciones que son m\u00e1s gravosas por los obst\u00e1culos que oponen al adelantamiento de los vasalllos, que por la cantidad que de ellos se exige o por lo que el Erario reporta. Tales son en este Reino las alcabalas interiores, y los estancos de aguardiente y de Tabaco.(&#8230;) Suprimido su estanco, se sacar\u00e1n tres ventajas: el fomento de los az\u00facares que abundan en el reino, y que nunca merecen tanta atenci\u00f3n como en el d\u00eda, por la destrucci\u00f3n o atraso de las islas francesas; el producto que deben dejar al Erario los derechos, que as\u00ed el az\u00facar como el aguardiente deber\u00e1n pagar a la salida, y el remedio del Reino de que se trata(&#8230;) Parecer\u00e1 una paradoja el que se diga que para la prosperidad de las alcabalas conviene suprimirlas en lo interior de reino; pero si se examina maduramente este cuento, se ver\u00e1 que no lo es. Las alcabalas producen en raz\u00f3n del consumo y de la extracci\u00f3n, y as\u00ed producir\u00e1n m\u00e1s o menos abundantes. Las alcabalas interiores son unos obst\u00e1culos invencibles para la prosperidad del reino, que limitan la extracci\u00f3n y el consumo, y por consiguiente la prosperidad del mismo ramo\u00bb. (87)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s fue detenido, permaneciendo en la c\u00e1rcel hasta Agosto de 1803. Administr\u00f3 libremente su finca de Fucha, en las afueras de Santa Fe. Retorn\u00f3 a la vida pol\u00edtica a ra\u00edz del levantamiento de los criollos de Quito, en 1809.<br \/>\nEn una aguda semblanza de \u00e9l Jos\u00e9 Mar\u00eda Vergara y Vergara dijo: \u00abaprendi\u00f3 por s\u00ed s\u00f3lo algunas lenguas vivas y muchas artes liberales; regener\u00f3 las malas ideas literarias recibidas en el colegio; estudi\u00f3 agricultura aplicada a las condiciones de su suelo nativo; y en medicina sobresali\u00f3 tanto, que recetaba con \u00e9xito notable(&#8230;)Sus amigos le amaron hasta el fanatismo y no reconocieron nunca ni el menor defecto en aquel su semidios; y sus enemigos lo odiaron como no ha sido odiado ning\u00fan otro hombre entre nosotros\u00bb (88).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro importante precursor de la independencia en Colombia, fue Ferm\u00edn de Vargas, considerado el padre de la ciencia econ\u00f3mica de su pa\u00eds. despu\u00e9s de haber ejercido el cargo de Corregidor sali\u00f3 a las Antillas, Europa y Estados Unidos en busca de ayuda para organizar la revoluci\u00f3n por la Independencia. \u00abPerseguido, dice Alvaro Delgado, por el gobierno mon\u00e1rquico bajo la acusaci\u00f3n de subversi\u00f3n y pr\u00f3fugo en el suelo extranjero, Vargas se pronunci\u00f3 por la completa libertad del comercio exterior. En ese sentido, su ideario luce m\u00e1s acabado y audaz que el del resto de los precursores de la Independencia en el extremo norte de Suram\u00e9rica.\u00bb (89).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conspiraci\u00f3n de los Tres Antonios en Chile (1780) fue tambi\u00e9n un movimiento precursor de la Independencia. Los franceses Antonio Gramusset y Antonio Berney, apoyados por Jos\u00e9 Antonio de Rojas, un criollo acaudalado y culto, concibieron un plan para emancipar a Chile del dominio colonial espa\u00f1ol. El proyecto de los Tres Antonios iba m\u00e1s all\u00e1 de un simple cambio pol\u00edtico, puesto que el gobierno republicano que aspiraba a implantar estar\u00eda basado en un cuerpo colegiado nombrado por el pueblo, incluidos los Mapuches. Desaparecer\u00edan las jerarqu\u00edas sociales, aboli\u00e9ndose de inmediato la esclavitud. Uno de los puntos m\u00e1s notables del programa era el esbozo de un proyecto de reforma agraria que se expresaba en la redistribuci\u00f3n igualitaria de la tierra. Planteaba, asimismo, el libre comercio con todas las naciones del mundo, como parte de un plan universal de fraternidad entre los pueblos. (90)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Denunciados por el abogado Mariano P\u00e9rez de Saravia, a quien los Tres Antonios hab\u00edan comunicado sus aspiraciones libertarias, Berney y Gramusset fueron deportados de Chile en 1781. Sin embargo, sus ideas continuaron circulando, inclusive dentro de las filas del ej\u00e9rcito. Refiri\u00e9ndose a un oficial chileno de Talcahuano, un marino norteamericano anotaba en su Diario: \u00abEl fuego de la independencia est\u00e1 cundiendo en todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica, nos dec\u00eda (el oficial chileno), y los pueblos est\u00e1n formando grupos selectos de dos, tres, cuatro que se agrupan en clubes en todas las ciudades importantes, confeder\u00e1ndose bajo ciertos compromisos y comunic\u00e1ndose las noticias unos a otros. El era uno de ellos y era un apasionado por las ideas de la emancipaci\u00f3n (91)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Venezuela, uno de los movimientos m\u00e1s relevantes fue encabezado en 1797 por Picornell, Gual y Espa\u00f1a. La Historiograf\u00eda tradicional ha dado ha conocer este complot con el nombre de \u00abConspiraci\u00f3n de Gual y Espa\u00f1a\u00bb, omitiendo a Picornell, que en rigor fue el verdadero inspirador de un programa que no s\u00f3lo planeaba la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica-burguesa, sino tambi\u00e9n la igualdad social y una clara posici\u00f3n en defensa de los ind\u00edgenas y negros. Estos postulados fueron redactados por un preso de La Guaira, Juan Bautista Picornell y Gomilla, un mallorqu\u00ed libertario que hab\u00eda dirigido en 1795 una conspiraci\u00f3n en Espa\u00f1a para derrocar a la monarqu\u00eda, raz\u00f3n por la cual fue condenado y remitido a la c\u00e1rcel de susodicho puerto venezolano. All\u00ed, Picronell logr\u00f3 relacionarse con el soldado Jos\u00e9 Rusi\u00f1ol y, por su intermedio, con Manuel Gual, capit\u00e1n retirado, y con Jos\u00e9 Mar\u00eda Espa\u00f1a, Justicia Mayor de Macuto, quienes formaban parte de un grupo de revolucionarios venezolanos, entre los cuales estaban el intelectual Caballero, poseedor de una de las mejores bibliotecas liberales de Caracas, y los barberos Francisco Javier de Le\u00f3n y Narciso del valle, adem\u00e1s de otros criollos, canarios, catalanes y pardos, impactados por el movimiento de Jos\u00e9 Leonardo Chirino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Particip\u00f3, asimismo, Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, el maestro de Sim\u00f3n Bol\u00edvar: \u00abYo era -dijo a\u00f1os m\u00e1s tarde Rodr\u00edguez- presidente de una junta secreta de conspiradores. Denunciados por un traidor y hechos blanco de las iras del Capit\u00e1n General, logr\u00e9 sustraerme a las persecuciones y a la muerte, porque ya embarcado en el puerto de La Guaira en un buque norteamericano, y antes de darnos a la vela, supe que muchos de mis compa\u00f1eros hab\u00edan sido pasados por las armas sin juicio previo y sin capilla\u00bb (92).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el proceso incoado por la Real Audiencia se pudo comprobar que los venezolanos comprometidos directamente en el conspiraci\u00f3n pasaban de cincuenta, sin contar a los criollos influyentes que lograron eludir la condena, especialmente sacerdotes y militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan de Gual, encargado de las operaciones militares, contemplaba realizar ataques simult\u00e1neos en Caracas, Coro, Valencia, puerto Cabello, Maracaibo y Cuman\u00e1. Pero la conspiraci\u00f3n fue descubierta. El 13 de Julio de 1797 y el gobernador espa\u00f1ol ya sab\u00eda los pormenores de la insurrecci\u00f3n por confidencias de comerciantes y curas. De la lectura de las memorias del fiscal de la Audiencia, Level de Goda, se deduce que la burgues\u00eda criolla colabor\u00f3 con el estado colonial ofreciendo milicias y actuando como delatora: \u00abTan pronto como el capit\u00e1n General acept\u00f3 la oferta de los mantuanos, se constituyeron dos compa\u00f1\u00edas del cuerpo de nobles de la ciudad, que montaron guardia frente a la sala capitular para seguridad del orden. Era aquella una prueba de fidelidad dada por el conde Tovar, el conde de San Xaviere, el conde de La Granja, Manuel Felipe Tovar el marques del Toro (&#8230;) quienes llam\u00e1ndose a s\u00ed mismos \u00abhumildes vasallos del rey\u00bb constitu\u00edan las figuras m\u00e1s notables de la oligarqu\u00eda esclavista de la colonia\u00bb (93).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Picornell hab\u00eda propuesto adelantar la fecha del levantamiento, pero Gual se opuso por considerar que ni hab\u00eda preparaci\u00f3n suficiente. Se organiz\u00f3 la fuga de Picornell y otros presos a Curazao y de Gual y Espa\u00f1a a Las Antillas. Jos\u00e9 Mar\u00eda Espa\u00f1a retorn\u00f3 a Venezuela en forma clandestina, siendo apresado despu\u00e9s de varios meses de actividad revolucionaria y condenado a la horca en 1799. Manuel Gual aguard\u00f3 ansioso el momento del retorno, pero muri\u00f3 en Trinidad envenenado por un esp\u00eda espa\u00f1ol el 25 de octubre de 1800. Un a\u00f1o antes hab\u00eda escrito una bella carta a Francisco de Miranda: \u00abSi por mal que le han pagado a usted los hombres, si por amor a la lectura y a una vida privada, no ha renunciado usted a estos hermosos climas y a la gloria pura de ser el salvador de su patria, el Pueblo Americano no desea sino uno: venga usted a hacerlo, Miranda. Yo no tengo otra pasi\u00f3n que la de ver realizada esta hermosa obra, ni tendr\u00e9 otro honor que de ser un subalterno de usted\u00bb. (94)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamada a la lucha unitaria del pueblo americano fue uno de los ejes centrales del movimiento de Picornell, Gual y Espa\u00f1a. En el documento \u00abOrdenanzas- Constituciones\u00bb, Picornell planteaba una patria organizada en base al sistema republicano, federal y democr\u00e1tico. Bregaba tanto por la igualdad legal como \u00e9tnica: \u00abEntre blancos, indio, pardos y morenos, reine la mayor armon\u00eda, mir\u00e1ndose todos como hermanos de Jesucristo. \u00bb (95)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales reivindicaciones econ\u00f3micas eran el libre comercio, la siembra y venta libre del tabaco, la abolici\u00f3n de los impuestos de alcabala y otros. Uno de los puntos m\u00e1s notables del programa estaba relacionado con las reivindicaciones para los ind\u00edgenas: \u00abqueda abolido el pago de tributo de los indios naturales con que denigrativamente los ten\u00eda marcados y oprimidos el gobierno tirano que se lo impuso sobre las tierras que les usurp\u00f3, y ser\u00e1 uno de los cuidados del nuestro darles la propiedad de las que poseen, o de otras que les sean m\u00e1s \u00fatiles, proporcion\u00e1ndoles medios para que sean tan felices como los dem\u00e1s ciudadanos\u00bb. (96)Picornell plante\u00f3 tambi\u00e9n un punto se\u00f1ero en el proceso de la lucha igualitaria de la mujer, exigiendo un riguroso castigo para qui\u00e9n las ofendiera.<br \/>\nEl programa de Picornell, Gual y Espa\u00f1a propon\u00eda en el punto 34 la abolici\u00f3n de la esclavitud: queda desde luego abolida la esclavitud como contraria a la humanidad. En virtud de esta providencia, todos los amos presentar\u00e1n a la Junta Gubernativa de sus respectivos pueblos cu\u00e1ntos esclavos tuviere con una raz\u00f3n jurada en su nombre, patria, edad, sexo, oficio, coste que le yuvo y a\u00f1os que le sirve, con m\u00e1s de una nota de su conducta y achaques si los hubiere, para que en su visita de la Junta General se determine y mande abonar a sus respectivos due\u00f1os de los fondos p\u00fablicos lo que merezcan en justicia.\u00bb (97)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Picornell, Gual y Espa\u00f1a combinaron las reivindicaciones pol\u00edticas separatistas con la igualdad social, postulando la unidad del \u00abpueblo americano\u00bb. Picornell nunca dej\u00f3 de luchar por esta concepci\u00f3n unitaria. Fugado de la c\u00e1rcel venezolana, estuvo en Curazao y otras islas antillanas, donde redact\u00f3 un manifiesto introductorio a la constituci\u00f3n francesa de 1793, dirigido a los \u00abamericanos de todos los Estados, profesiones, colores, edades y sexos\u00bb en el que planteaba con sencillez los postulados igualitarios. En Curazao, convers\u00f3 largamente con los hermanos Piar, tambi\u00e9n perseguidos pol\u00edticos. Viaj\u00f3 a Par\u00eds donde se recibi\u00f3 de m\u00e9dico, pero luego retorn\u00f3 a su querida Am\u00e9rica. Enterado en Martinica del levantamiento independentista de Caracas, regres\u00f3 a Venezuela de inmediato para ponerse al servicio de la Rep\u00fablica, pero sus m\u00e9ritos no fueron reconocidos ni su capacidad adecuadamente empleada. Un tanto amargado, sali\u00f3 para Curazao y de all\u00ed a Nueva Orleans donde se cas\u00f3. Luego estuvo en la capital de la primera Rep\u00fablica Negra, Puerto Pr\u00edncipe, donde curaba enfermos, actividad que sigui\u00f3 haciendo en Cuba en el pueblo de San Fernando de Nuevitas, donde muri\u00f3 en 1825 a la edad de 66 a\u00f1os, quiz\u00e1 con la esperanza de ver a Cuba libre de esclavos y de la dominaci\u00f3n colonial. As\u00ed se acababa la vida de este mallorqu\u00ed revolucionario, a quien tanto deben los Latinoamericanos por su consecuente y visionaria concepci\u00f3n de la unidad del continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco de Miranda no s\u00f3lo fue precursor de la independencia sino pionero de la unidad latinoamericana. Por eso, fue el hombre m\u00e1s buscado en Europa por el espionaje espa\u00f1ol. Miranda era considerado por los gobiernos europeos como el representante de los latinoamericanos en el exilio, que luchaban por el t\u00e9rmino de los lazos coloniales. No s\u00f3lo era visitado por los exiliados sino tambi\u00e9n por la mayor\u00eda de los hombres avanzados de Am\u00e9rica que viajaban a Europa. Fue, en s\u00edntesis, el indiscutible precursor de la Independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hijo de un comerciante canario, naci\u00f3 en Caracas en 1750. A los 21 a\u00f1os viaj\u00f3 a Espa\u00f1a para enrolarse en el ej\u00e9rcito. Luego combati\u00f3 por la independencia norteamericana, junto a Jorge Washington, reafirmando all\u00ed su compromiso de luchar por la libertad de su Am\u00e9rica Latina. Regres\u00f3 a Francia en v\u00edsperas de la gran Revoluci\u00f3n, apoyando al ala girondina y participando en las campa\u00f1as militares bajo el mando de Dumouriez. Pronto Napole\u00f3n dir\u00e1 de Miranda que \u00abes un Don Quijote, con la diferencia de que \u00e9ste no est\u00e1 loco; este hombre tiene fuego sagrado en el alma\u00bb (98).<br \/>\nMiranda mantuvo un estrecho contacto con jesuitas expulsados de Hispanoam\u00e9rica, quienes le informaron detalladamente sobre la situaci\u00f3n de cada una de las colonias. De este modo Miranda pudo conocer, de primera fuente, la especificidad de cada regi\u00f3n del continente. El jesuita Clavijero, autor de la \u00abHistoria Antigua de M\u00e9xico\u00bb, le hizo conocer Nueva Espa\u00f1a por dentro. Otros, como los padres Alegre, Caro y, sobre todo, el peruano Juan Pablo Vizcardo y Guzm\u00e1n, le ense\u00f1aron a Miranda los principales motivos de descontento en las diferentes colonias. Tambi\u00e9n entrevist\u00f3 al abate Raynal, gran conocedor de los problemas americanos. Estos antecedentes le permitieron evaluar mejor los movimientos de rebeli\u00f3n, como el de los comuneros de Colombia, el del negro Chirino, el de Picornell, Gual y Espa\u00f1a; aquilat\u00f3 la insurrecci\u00f3n de T\u00fapac Amaru como una advertencia sobre la potencialidad de lucha de los ind\u00edgenas, fen\u00f3meno que influy\u00f3 en su ulterior planteamiento sobre un incanato para el continente, Miranda hizo difundir por Am\u00e9rica la famosa carta del jesuita Vizcardo Guzm\u00e1n, llamada \u00abCarta a los espa\u00f1oles americanos\u00bb, el m\u00e1s importante documento de propaganda anticolonial, escrito en un lenguaje accesible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha criticado a Miranda por sus acuerdos puntuales con los gobernantes ingleses en su af\u00e1n de obtener ayuda militar. Ofreci\u00f3 a Inglaterra \u00abstatus\u00bb de naci\u00f3n favorecida en cuanto a lo comercial, una vez que se lograra la independencia, pero \u00absobre la base inquebrantable de nuestra autonom\u00eda pol\u00edtica (&#8230;) ni por un minuto consentir\u00eda yo que una fuerza extranjera ejercitase ninguna autoridad ni tomase el tono de conquistador en el pa\u00eds\u00bb.(99). Miranda fue el primero en reprochar a los ingleses su intento de conquistar Buenos Aires y Montevideo en 1806 y 1807.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miranda no solamente pensaba en la liberaci\u00f3n de Venezuela sino en la de todo el continente. Uno de sus planes consist\u00eda en utilizar las islas Trinidad y Barbados como puente para invadir tierra firme por el Orinoco y los Llanos, mediante \u00abun ej\u00e9rcito continental que penetre hasta Nueva Granada y acaso hasta Quito (&#8230;) otras fuerzas se dirigir\u00e1n por el Atl\u00e1ntico sur hasta el R\u00edo\u00a0 de la Plata\u00bb (100). De ah\u00ed, los contactos permanentes de Miranda con Saturnino Rodr\u00edguez, San Mart\u00edn y O\u2019Higgins, sus compa\u00f1eros del cono sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miranda fue uno de los primeros hombres de Am\u00e9rica &#8211; y quiz\u00e1 del mundo- en apreciar la magnitud de la opresi\u00f3n ejercida por la sociedad patriarcal sobre la mujer. A fines del siglo XVIII lleg\u00f3 a plantear que las mujeres deb\u00edan ser consultadas en las actividades pol\u00edticas, pues esa \u00abmitad de individuos\u00bb ten\u00eda derecho a estar representada en el gobierno. Esta marginaci\u00f3n de la mujer, dec\u00eda Miranda, constituye una \u00abinjusticia irritante, muy digan de ser tomada n consideraci\u00f3n por nuestros sabios legisladores americanos\u00bb (101).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miranda fue el latinoamericano m\u00e1s culto de su tiempo. Le\u00eda siete idiomas, era m\u00fasico y conoc\u00eda las obras de arte de los pa\u00edses europeos que recorri\u00f3, desde Inglaterra hasta Rusia y de Noruega a Italia, convirti\u00e9ndose en la personalidad militar y pol\u00edtica m\u00e1s notable de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 1800 estaba decidido a organizar la expedici\u00f3n libertadora. En carta a Manuel Gual, manifestaba desde Londres: \u00abTrabajaremos, pues, con perseverancia y rectas intenciones en esta notable empresa (&#8230;) que cuando no nos resultase (a nosotros personalmente) m\u00e1s gloria que la de haber trazado el plan, y echado los primeros fundamentos de tan magn\u00edfica empresa, harto pagados quedaremos: delegando a nuestros virtuosos y dignos sucesores el complemento de esta estupenda estructura, que debe si no me enga\u00f1o sorprender los siglos venideros.\u00bb (102). Miranda tard\u00f3 quince a\u00f1os en reunir fondos y apoyos pol\u00edticos para emprender su campa\u00f1a libertadora, pasando momentos amargos con los diplom\u00e1ticos ingleses que quer\u00edan utilizarlo como pe\u00f3n en el tablero de ajedrez de la pol\u00edtica brit\u00e1nica para Am\u00e9rica.<br \/>\nAl fin. en 1806, pudo zarpar con doscientos hombres y una nave, llamada \u00abEl Leandro\u00bb en honor a su hijo. Recal\u00f3 no por azar en Hait\u00ed, la primera Rep\u00fablica independiente, donde iz\u00f3 el 12 de Marzo de 1806 el pabell\u00f3n tricolor dise\u00f1ado para Am\u00e9rica, con los colores negro, rojo y amarillo que representaban a los negros, pardos e indios, dejando curiosamente fuera a los blancos. En Hait\u00ed, reafirmaba el nombre de \u00abEj\u00e9rcito de Colombia para el servicio del pueblo libre de Sur Am\u00e9rica \u00bb y hac\u00eda jurar a cada uno de sus hombres \u00abser fiel y leal al pueblo libre del Sur\u00a0 Am\u00e9rica, independiente de Espa\u00f1a\u00bb (103). En la isla ya emancipada, Miranda se entrevist\u00f3 con Dessalines, manifest\u00e1ndole su aspiraci\u00f3n de proclamar la Independencia por un Acta en la que convocar\u00eda a los notables de Venezuela. El primer presidente libre de Am\u00e9rica Latina le contest\u00f3: \u00abSe\u00f1or, yo os veo ya fusilado y colgado&#8230; habi\u00e1is de emplear en vuestra tarea a los notables, al papel y a la tinta. Sabed, se\u00f1or, que para hacer una revoluci\u00f3n triunfante no hay sino dos recursos: cortar cabezas e incendiarlo todo\u00bb (104).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expedici\u00f3n de Miranda fue derrotada cerca de la costa de Ocumare y luego en Coro, donde no encontr\u00f3 ning\u00fan apoyo de la poblaci\u00f3n. Sus 35 a\u00f1os de ausencia del pa\u00eds no le permitiendo calibrar la coyuntura pol\u00edtica ni darse cuenta que, adem\u00e1s de las fuerzas militares, era necesario un paciente trabajo de adhesi\u00f3n y participaci\u00f3n de los sectores sociales interesados en la Independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Proyecto de Miranda contemplaba una organizaci\u00f3n en la que figuraban dirigentes con nombres ind\u00edgenas: el Hatunapa y los Curacas, elegidos por una Asamblea formada a base de delegados de los Cabildos. Se establecer\u00eda un imperio federado cuya capital ser\u00eda la ciudad de Colombia, en el centro de Am\u00e9rica del Sur. El poder ejecutivo de este gobierno estar\u00eda jefaturizado por dos Incas designados por el Congreso Colombiano, integrado por ciudadanos propietarios de tierras y de m\u00e1s de 40 a\u00f1os. El poder Legislativo se compondr\u00eda de dos c\u00e1maras, una de caciques vitalicios, nombrados por los Incas, y otra, la C\u00e1mara de los Comunes, elegida por votaci\u00f3n popular. En el fondo, era una variante de monarqu\u00eda constitucional. Posteriormente, Miranda contempl\u00f3 la posibilidad de cuatro gobiernos: uno, en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica; otro, integrado por Colombia, Venezuela y Ecuador; otro, por Per\u00fa, Bolivia y Chile y, finalmente, Argentina, Uruguay y Paraguay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de su derrota temporal en las costas venezolanas, Miranda trat\u00f3 en vano de obtener ayuda de las Antillas inglesas y francesa. Posteriormente, instal\u00f3 su centro de operaciones pol\u00edticas en Londres, donde reagrup\u00f3 a los sectores latinoamericanos de vanguardia. All\u00ed anudaron sus planes y sue\u00f1o libertarios Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, Bernardo O&#8217;Higgins, Antonio Nari\u00f1o, Jos\u00e9 Antonio de Sucre, Jos\u00e9 del Pozo, Mat\u00edas de Irigoyen, Saturnino Rodr\u00edguez Pe\u00f1a, Carlos Mont\u00fafar y muchos otros que formaban parte de la Logia \u00abGran reuni\u00f3n Americana\u00bb, en la que todos se consideraban compatriotas. Por eso, no fue por azar que el estallido revolucionario contra Espa\u00f1a se produjera en forma conjunta y coordinada, con un criterio continental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miranda estimul\u00f3 al ingl\u00e9s William Burke a escribir sobre la independencia de Am\u00e9rica, y apara que redactase \u00abL a Emancipaci\u00f3n de Suram\u00e9rica\u00bb, donde se narraban las actividades en pro de la independencia. Trab\u00f3 amistad con Jerem\u00edas Bentham, quien le sugiri\u00f3 un proyecto de Constituci\u00f3n de la \u00abRep\u00fablica de Colombia\u00bb. Conoci\u00f3 a Jos\u00e9 Mar\u00eda Blanco, quien en Inglaterra hab\u00eda adoptado el nombre de Blanco White; este espa\u00f1ol planteaba que la lucha contra Napole\u00f3n era tambi\u00e9n la lucha contra la monarqu\u00eda espa\u00f1ola; consecuente con este idea, preconizaba que las\u00a0 colonias deb\u00edan romper con la corona espa\u00f1ola e implantar gobiernos libres y aut\u00f3nomos. Para Blanco, la lucha por la independencia de las colonias hispanoamericanas formaba parte de la guerra nacional espa\u00f1ola. (105). Su peri\u00f3dico \u00abEl Espa\u00f1ol\u00bb fundado en Londres a comienzos de 1810, se convirti\u00f3 en propagandista de la Independencia Latinoamericana. Ese mismo a\u00f1o, Miranda cre\u00f3 el peri\u00f3dico \u00abEl Colombiano\u00bb, con noticias sobre las colonias. Rechaz\u00f3 el proyecto de la princesa Carlota Loaquina, hija de Carlos IV y miembro de la familia real portuguesa, para ser reconocida reina de Am\u00e9rica. Su agente, Felipe Montucci, hab\u00eda iniciado gestiones en el R\u00edo de la Plata y en el Alto Per\u00fa solicitando a Miranda que respaldara esta alternativa. Miranda respondi\u00f3 secamente: ni pensar en \u00abintroducir extranjeros y nuevos soberanos en aquellas provincias\u00bb (106).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actividad de Miranda comenz\u00f3 a dar tempranos reto\u00f1os al estallar el proceso revolucionario independentista en casi todas las colonias hispanoamericanas entre 1809 y 1811. Muchos de los sue\u00f1os de Miranda bordearon la utop\u00eda, pero en lo fundamental se cumplieron las l\u00edneas gruesas de la estrategia dise\u00f1ada por el indiscutible precursor de nuestra independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20 LINCOLN MACHADO RIBAS: Movimientos Revolucionarios en las colonias espa\u00f1olas de Am\u00e9rica, Ed. Claridad, Buenos Aires, 1940.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21 Archivo Nacional de Historia, Secci\u00f3n del Azuzy, Fondo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abAlberto Mu\u00f1oz Vernaza\u00bb: Libro Documentos de la Colonia,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 folios 69-78<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22 GERARDO VENEGAS: Movimientos sociales urbanos (siglos XVI y XVIII), en Rev. del IDIS. 1981, Universidad de uenca, Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23 IBID. pag. 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24 Citado por BOSLESLAO LEWIN: La rebeli\u00f3n (&#8230;). op. cit., p. 61.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25 OSCAR CORNBLIT: Levantamiento de masas en Per\u00fa y Bolivia durante el siglo dieciocho\u00bb, en TULIO HALPERIN DONGHI\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (comp.) :\u00a0 El ocaso del orden colonial en Hispanoam\u00e9rica,\u00a0 Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1978, p. 113 y 114.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26 JURGEN G\u00d6LTE : Repartos y rebeliones. T\u00fapac Amaru y las contradicciones de la econom\u00eda colonial, Instituto de Estudios Peruanos (IEP), Lima, 1980, pp.14, 15 y 16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 Biblioteca Nacional, Lima, C 3969: Informes de los curas de Oropesa, San Andr\u00e9s de Checa y Tinta acerca de la consulta formulada por el cabildo del Cuzco respecto de los repartimientos hechos por los corregidores 1766, citado por J. Golte: op cit., p. 114.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28 JURGEN G\u00d6LTE op. cit., p. 122.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29 Ibid., p. 123<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30 SCARLETT O\u2019 PHELAN : T\u00fapac Amaru y las sublevaciones del\u00a0 s. XVIII\u00bb, en ALBERTO FLORES GALINDO (comp): T\u00fapac Amaru\u00a0 II, Lima, 1796, p. 75. Adem\u00e1s ver : JULIO CESAR CHAVES: Los corregimientos y la revoluci\u00f3n de T\u00fapac Amaru, en Actas del primer Congreso venezolano de Historia, Caracas, 1972, t. I, pp. 115 a 124.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31 J. GLOTE: op. cit., pp. 149 y 150.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32 MANUEL MENDIBURU :\u00a0 Diccionario Hist\u00f3rico-bibliogr\u00e1fico\u00a0 del Per\u00fa, 2nda. edici\u00f3n., Lima 1935, Vol. VII, p. 201.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33\u00a0 Carta al padre Fray Jos\u00e9 Gil Mu\u00f1oz a Fray Manuel del Santo y otros, reproducida con comentarios de Francisco A. Loayza en \u00abJuan Santos el invencible, manuscritos de 1742 a 1755\u00bb, Lima, 1952.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34\u00a0 OSCAR CORNBLIT : op. cit., p. 108.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">35 J. GOLTE: OP. CIT., P. 162 y 163.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">36 Archivo General de Indias, Sevilla, Cuzco 29. Ver tambi\u00e9n\u00a0 JOHN H. ROWE: El movimiento nacional Inca del siglo XVIII, en Revista Universitaria del Cuzco, a\u00f1o XLIII,\u00a0 N\u00fam. 107, 1954.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">37 MARIANO BAPTISTA GUMUCIO: Aproximaciones a la acci\u00f3n y al pensamiento de algunas figuras de la independencia\u00bb, ponencia presentada al Congreso del Pensamiento Pol\u00edtico Latinoamericano, Caracas, 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">38 BORESLAO LEWIN : T\u00fapac Amaru, ed. siglo XX, Buenos Aires,\u00a0 1973, p. 81<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">39 Ibid., p. 35.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">40 Ibid., p. 35 y 36.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">41 Ibid., p. 111<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">42 AGUSTO GUZMAN : T\u00fapac Katari, ED. FCE, M\u00e9xico, 1944.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">43 O. CORNBLIT: op. cit., p. 66.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">44 BOLESLAO LEWIN op. cit., p. 111<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">45 RAFAEL SAHUARAURA TITU ATAUCHI: Estado del Per\u00fa,\u00a0 a.o de\u00a0 1784, Lima, 1944, p. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">46 BOLESLAO LEWIN : op cit., p. 122.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">47 Ibid., p. 124. Oscar Cornblit estima que en las\u00a0 insurrecciones ind\u00edgenas desde el inicio de la rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru murieron 6.000 espa\u00f1oles y entre 100 y 200.000 ind\u00edgenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">48 RATTO-CIARLO: Resonancias de T\u00fapac Amaru en Venezuela, en\u00a0 El Nacional, Cuerpo A, p. 6 Historia, 7-6- 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">49 T\u00fapac Amaru lleg\u00f3 a ser conocido en Brasil, donde Jos\u00e9 Basilio de Gama (1740. 1795) escribi\u00f3 un poema dedicado\u00a0 a la rebeli\u00f3n del descendiente de los incas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50 J. GOLTE: op. cit., p. 186.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">51 Ibid. , p. 187.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">52 Ibid., p. 188<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">53 BOLESLAO LEWIN: op., cit., p. 67<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">54 Ibid. p. 70<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">55 MARIO AGUILEAR PE\u00d1A: Los comuneros. Guerra Social y lucha anticolonial, Universidad Nacional de Colombia,\u00a0 Bogot\u00e1, 1985, p. 7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">56 JHON PHELAN: El pueblo y el rey, Ed. Carlos Valencia,\u00a0 Bogot\u00e1, 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">57 PABLO CARDENAS ACOSTA: El movimiento comunal de 1781 en el Nuevo Reino de Granada, Ed. Kelly, Bogot\u00e1, 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">58 INDALECIO LIEVANO AGUIRRE : Los grandes conflictos\u00a0 sociales y econ\u00f3micos de nuestra historia, Ed. Tercer\u00a0 Mundo, d\u00e9cima edici\u00f3n, Bogot\u00f1a, 1984, tomo I p. 454<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">59 Sus detalle pueden verse en GERMAN ARCINIEGAS :\u00a0 Los Comuneros, Ed. ABC. Bogot\u00e1, 1938, y un an\u00e1lisis m\u00e1s\u00a0 revelador en INES PINTO E. : La rebeli\u00f3n del com\u00fan, Univ. Pedag\u00f3gica y Tecnol\u00f3gica, Tunja, 1976 y FRANCISCO POSADA: El movimiento revolucionario de los Comuneros, Ed. Siglo XXI, Bogot\u00e1, 1970.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">60 I LIEVANO AGUIERRA: op. cit. T.I, p. 457.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">61 Ib\u00edd., t. II, p. 471.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">62 MARIO AGUILERA: op. cit., p. 50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">63 Ibid., p. 138, cita documento de BNC, Comuneros, t. 4, f.\u00a0 91v.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">64\u00a0 Citado por I. LIEVANO AGUIRRE : op. cit., t. I, p. 461<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">65 BNC, Comuneros, t. 3, f.284. en M. Aguilera:op cit. p.140<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">66 MARIO AGUILERA: op. cit. p. 134.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">67 J.N. CONTRERAS SERRANO: Comuneros venezolanos, Caracas, 1961.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">68 Ibid., p. 120<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">69 GERMAN ARCINIEGAS: \u00bfQui\u00e9nes fueron los traidores?, en \u00abEl Nacional\u00bb, Caracas, mayo 1981<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">70 Ibid., p. 100, AHN, Justicia, t.3, f 605v.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">71\u00a0 Ibid., p. 100, AHN, Aguardientes de Bocay\u00e1, t.2, f. 367v.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">72\u00a0 Citado por INDALECIO LIEVANO AGUIRRE: Op cit., t. II, p. 470.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">73\u00a0 BNC, Comuneros, t.4, f.128r-v, en M.AGUILERA: Op. cit.,\u00a0 p. 143.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">74\u00a0\u00a0 Ibid., p. 143, AHN, Real Hacienda, t. 25, f. 450r.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">75\u00a0\u00a0 FRANCISCO POSADA :\u00a0 El movimiento revolucionario de los comuneros, Siglo XXI ed., Bogot\u00e1, 1975, p. 54<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">76 Ibid., p. 69, AHN. Milicias y Marina, t. 147, f. 87v<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">77\u00a0\u00a0 Archivo General de Indias, Audiencia Santaf\u00e9, Legajo 549, Sevilla, cit. por JUAN FRIEDE: La otra verdad. La independencia americana vista por los espa\u00f1oles, ed. Carlos Valencia, Bogot\u00e1, 1979, p. 17<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">78\u00a0\u00a0\u00a0 MARGARITA GONZALES: Bol\u00edvar y la Independencia de Cuba, Ed. El Ancora, Bogot\u00e1, 1985, p. 30<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">79\u00a0\u00a0 MANUEL VICENTE MAGALLANES: Historia Pol\u00edtica de Venezuela, p. 115, 5nta edici\u00f3n, Caracas, 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">80\u00a0\u00a0 Por referencia a Luciano de Samosata, sat\u00edrico griego de ascendencia siria, que critic\u00f3 la sociedad antigua del siglo II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">81\u00a0\u00a0 ALEJANDRO CARRION AGUIRRE: Ensayo period\u00edstico en Espejo,\u00a0 Solano Montalvo, en Escritor del Dr. Francisco Javier\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eugenio Santa Cruz y Espejo, tomo III, p. 235, Ed. Artes Gr\u00e1ficas, Quito, 1923<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">82\u00a0\u00a0\u00a0 ARTURO ANDRES ROIG: Momentos y corrientes del pensamiento ut\u00f3pico en el Ecuador, en Arte y cultura. Ecuador: 1830-1980, p. 103 a 106, corporaci\u00f3n Editora Nacional, Quito, 1980<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">83\u00a0\u00a0\u00a0 cit. por LEOPOLDO BENITEZ V. :\u00a0 Precursores. Biblioteca Ecuatoriana M\u00ednima, p. 218. Quito. p. 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">84\u00a0\u00a0\u00a0 ENRIQUE GARCES: Eugenio Espejo, m\u00e9dico y duende.\u00a0 Universidad Central de Quito. p. 21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">85\u00a0\u00a0 Ibid. p. 78<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">86\u00a0 Ibid. p. 309<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">87\u00a0\u00a0 ANTONIO NARI\u00d1O : Escritos pol\u00edticos. Ed. Ancora, Bogot\u00e1\u00a0 1982, p. 15 a 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">88\u00a0\u00a0 JOSE MARIA VERGARA Y VERGARA: Historia de la literatura\u00a0\u00a0 en Nueva Granada, Bogot\u00e1 1974, t. II cap. XI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">89\u00a0\u00a0 ALVARO DELGADO : La colonia, Fondo Editorial\u00a0 Suramericana, Bogot\u00e1 1976, p. 273 y 277.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">90\u00a0\u00a0 MIGUEL LUIS AMUNATEGUI: Una conspiraci\u00f3n de 1780,\u00a0 Santiago, 1853. Del mismo autor: Los precursores de la\u00a0 independencia de Chile, Santiago, 1870<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">91\u00a0\u00a0 Diario de WILLIAM MOULTON, escrtio a bordo del \u00abOnico\u00bb,\u00a0 4-1-1802, citado por Jaime Eyzaguirre: Ideario y ruta de la emancipaci\u00f3n chilena, p- 88. Ed. Universitaria,\u00a0 Santiago, 1957<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">92\u00a0\u00a0\u00a0 Cit. por ALFONSO RUMAZO GONZALEZ en su introducci\u00f3n a\u00a0 las Obras completas, de Sim\u00f3n Rodriguez, t.I, p. 46,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Universidad Sim\u00f3n Rodriguez, Caracas, 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">93\u00a0\u00a0 HECTOR MALAVE MATA: Formaci\u00f3n Hist\u00f3rica del antidesarrollo de Venezuela, p. 86, Casa de las Am\u00e9ricas, La Habana, 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">94\u00a0\u00a0 Documentos relativos a la Revoluci\u00f3n de Gual y Espa\u00f1a, Instituto Panamericano de Geograf\u00eda e Historia, num. 2,\u00a0 p. 302, Caracas, 1949<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">95\u00a0 Ibid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">96\u00a0 Ibid, p. 355<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">97\u00a0\u00a0 Ibid. p. 347<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">98\u00a0\u00a0 CARACCIOLO PARRA PEREZ: Miranda y la Revoluci\u00f3n Francesa, t. II, P. 182. ED. Culturales del Banco del Caribe, Caracas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">99\u00a0\u00a0 Diario de F. Miranda, citado por MARIANO PICON SALAS: Miranda, p. 83. Ed. Monte Avila, Caracas, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">100\u00a0 Ibid, pp. 89 y 90.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">101\u00a0\u00a0 LUCILA LUCIANI DE PEREZ DIAZ: Miranda, precursor del\u00a0 feminismo, en\u00a0 Revista Nacional de Cultura, N\u00fam. 78-79, p. 27, Carcas, 1950<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">102\u00a0\u00a0 Citado por JOSE GIL FORTOUL: Historia Constitucional\u00a0 (&#8230;), op. cit., T. I. p. 140<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">103\u00a0\u00a0 JAMES BIGGS : Historia del intento de don Francisco de\u00a0 Miranda para efectuar una revoluci\u00f3n en Sur Am\u00e9rica, pp. 37 y 38, Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1950.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">104\u00a0\u00a0 VICTOR JEAN BAPTISTE: Le fundateur devant l&#8217; histoire, p. 246. Port-au-Prince, Haiti, 1954<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">105\u00a0\u00a0 MARIANO PICON SALAS: op. cit., p. 128.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">106\u00a0 Ibid., p. 131<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver www.archivochile.com\/Ideas_Autores\/html\/vitale_l.html<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anterior <a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2003\">(Ver)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiente <a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2018\">(Ver)<\/a><\/p>\n<p><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el siguiente formulario\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=3194\">(ver)<\/a><\/p>\n<p>E-mail:\u00a0<a title=\"info@adhilac.com.ar\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/info@adhilac.com.ar\" target=\"_blank\">info@adhilac.com.ar<\/a><strong><\/strong><\/p>\n<p>Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Vitale. 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