{"id":2052,"date":"2010-07-19T12:00:14","date_gmt":"2010-07-19T15:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2052"},"modified":"2012-07-28T08:04:24","modified_gmt":"2012-07-28T11:04:24","slug":"luis-vitale-historia-social-comparada-de-los-pueblos-de-america-latina-independencia-y-formacion-social-republicana-ix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2052","title":{"rendered":"Historia Social comparada de los pueblos de Am\u00e9rica Latina. Independencia y formaci\u00f3n social republicana. IX. Luis Vitale"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>Luis Vitale. Historia Social comparada de los pueblos de Am\u00e9rica Latina. Independencia y formaci\u00f3n social republicana. Siglo XIX. Tomo II. I Parte.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Antonio-Guzman-Blanco-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6343\" title=\"Antonio-Guzman-Blanco 01\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Antonio-Guzman-Blanco-01.jpg\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Antonio-Guzman-Blanco-01.jpg 468w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Antonio-Guzman-Blanco-01-300x272.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cap\u00edtulo IX<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Antonio Guzman Blanco. Venezuela.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS GUERRAS CIVILES Y LA REBELI\u00d3N <\/strong> <strong>DE LAS PROVINCIAS CONTRA LA CAPITAL <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante y despu\u00e9s de las guerras de la Independencia se fue gestando un proceso de descontento de las provincias contra la capital, que condujo a sucesivas guerras civiles en la mayor\u00eda de los nuevos Estados latinoamericanos, esa\u00a0contradicci\u00f3n fue tan importante que no es posible entender nuestra historia decimon\u00f3nica sin investigar a fondo las causas que provocaron el regionalismo y el centralismo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EL REGIONALISMO Y EL CONTROL DE LA RENTA ADUANERA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El regionalismo se fue incubando durante la colonia, especialmente en el siglo XVIII, cuando decant\u00f3 la producci\u00f3n agropecuaria y minera del interior y las autoridades hispano-lusitanas reforzaron el papel de cada capital colonial en funci\u00f3n del monopolio comercial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n por la Independencia, lejos de superar la contradicci\u00f3n capital-provincias, agudiz\u00f3 el esp\u00edritu regionalista, porque las capitales impusieron desde las primeras Juntas de Gobierno un criterio ultra centralista. El frente \u00fanico constituido por las fracciones de la burgues\u00eda criolla para enfrentar al ej\u00e9rcito realista posterg\u00f3 moment\u00e1neamente la lucha entre las provincias y la capital. Si bien fue derrotado el enemigo com\u00fan, los choques afloraron con violencia inusitada en las guerras civiles. Las provincias hab\u00edan dado una alta cuota de sangre en las guerras de la Independencia y no estaban dispuestas a caer en una forma de satelizaci\u00f3n. Asimismo, durante las luchas de la Independencia hab\u00edan emergido masas y caudillos rurales bajo banderas de igualitarismo que no eran f\u00e1cilmente transables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las provincias fueron postergadas por el centralismo de la capital, que se quedaba con la parte del le\u00f3n de las entradas aduaneras. La capital se apropiaba de la renta aduanera -que constitu\u00eda en aquella \u00e9poca la principal fuente de ingresos fiscales y la redistribu\u00eda en beneficio de la clase dominante capitalina, realizando obras p\u00fablicas e inversiones que favorec\u00edan a la burgues\u00eda comercial y a los terratenientes cercanos a la ciudad. la fracci\u00f3n de clase que controlaba la Aduana ejerc\u00eda de hecho el control de las entradas fundamentales del Estado-Naci\u00f3n. Esa forma de subordinaci\u00f3n y expoliaci\u00f3n de las provincias por la capital fue percibida por un esclarecido pensador hace m\u00e1s de un siglo: \u201cLa Revoluci\u00f3n de Mayo fue la substituci\u00f3n de la autoridad metropolitana de Espa\u00f1a por la de Buenos Aires sobre las provincias; el coloniaje porte\u00f1o substituyendo al espa\u00f1ol\u201d.(273)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capital no repart\u00eda proporcionalmente la Renta Aduanera de acuerdo a lo que cada provincia produc\u00eda o entregaba como cuota de exportaci\u00f3n. Hubo casos, como el chileno, en que las provincias mineras del Norte Chico aportaban la parte sustancial de la exportaci\u00f3n del pa\u00eds, pero no percib\u00edan casi nada de la redistribuci\u00f3n de la renta aduanera. El descontento de las provincias estaba plenamente justificado. porque eran centro mineros y agropecuarios que proporcionaban. a trav\u00e9s de la econom\u00eda primaria exportadora, la parte fundamental de las entradas fiscales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el gobierno central gravaba con fuertes impuestos de exportaci\u00f3n a los productos generados por el interior. Las provincias exig\u00edan que los ingresos fiscales provenientes del estanco del tabaco, de las alcabalas y, fundamentalmente, de las entradas de la Aduana, se redistribuyeran proporcionalmente a la riqueza que entregaba cada zona y de acuerdo a la poblaci\u00f3n y necesidades de la regi\u00f3n. Las provincias ten\u00edan derecho a una mejor distribuci\u00f3n de las entradas p\u00fablicas porque aportaban la mayor\u00eda del producto bruto nacional. Pedro Ferr\u00e9, representante de los intereses de la provincia de Corrientes, protestaba porque \u201cBuenos Aires se hace due\u00f1o exclusivo del caudal que percibe de la importaci\u00f3n de los frutos extranjeros que se consumen en la naci\u00f3n y por la exportaci\u00f3n de los que \u00e9sta produce, pues unos y otros se embarcan en su puerto, como es el \u00fanico argentino y por consiguiente nacional, por cuya raz\u00f3n debe su producto no ser exclusivo de Buenos Aires, pues es de la Naci\u00f3n\u201d.(274) El peri\u00f3dico chileno El Correo del Sur de Concepci\u00f3n manifestaba poco antes del estallido de la guerra civil de 1851: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la revoluci\u00f3n? La revoluci\u00f3n est\u00e1 en las provincias oprimidas por los mandatarios que el ministerio ha elegido para perpetuar su afrentosa dominaci\u00f3n\u201d.(275)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aspiraciones provincianas eran expresadas con claridad meridiana por el peri\u00f3dico El Curicano, de la zona central de Chile: \u201cLos provincianos somos hijos desheredados de la patria; contribuimos con nuestros elementos, con todas nuestras fuerzas a su engrandecimiento, sin que se responda nuestro sacrificio. La capital absorbe todas las rentas, recibe todas las mejoras, concentra todas las ventajas, mientras que las provincias abandonadas a mezquinos recursos vegetan en la miseria i el atraso (&#8230;)\u201d.(276)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las restas aduaneras de los pa\u00edses latinoamericanos en el siglo XIX constitu\u00edan no s\u00f3lo la parte sustancial de los ingresos del Estados, sino que eran el respaldo econ\u00f3mico m\u00e1s importante que pod\u00edan ofrecer para solicitar empr\u00e9stitos o cr\u00e9ditos. Una pol\u00edtica econ\u00f3mica verdaderamente nacional hubiera sido distribuir la renta aduanera de acuerdo a las necesidades de las provincias, invirti\u00e9ndola b\u00e1sicamente en la creaci\u00f3n de una industria nacional que pudo haberse iniciado con el proteccionismo a las industrias regionales de car\u00e1cter artesanal. Pero la burgues\u00eda capitalina no actuaba con un criterio nacional. Utilizaba los ingresos de la Aduana como si fueran propios. Al disponer de los fondos de la Aduana, de hecho dispon\u00eda del destino econ\u00f3mico de las provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contradicci\u00f3n capital-provincias, aparentemente geogr\u00e1fica, involucra profundos intereses de clase entre los sectores mineros y agropecuarios del interior, que se sab\u00edan productores de la principal riqueza del pa\u00eds, y la burgues\u00eda comercial coaligaba con fracciones terratenientes cercanas a la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL HUNDIMIENTO DE LAS INDUSTRIAS ARTESANALES DEL INTERIOR <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro motivo de profundo descontento provinciano era la facilidad brindada por la capital al ingreso de manufacturas extranjeras. Estos art\u00edculos importados provocaron la quiebra de las industrias artesanales del interior, que se hab\u00edan desarrollado desde la \u00e9poca colonial, abasteciendo a los centros mineros y a las ciudades medianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros gobiernos republicanos establecieron impuestos a los art\u00edculos extranjeros, pero este recargo de las tarifas tuvo como objetivo inmediato el aumento de los ingresos aduaneros y no formaba parte de una aut\u00e9ntica pol\u00edtica de desarrollo industrial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entrada masiva de art\u00edculos extranjeros provoc\u00f3 en la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos la ruina de las industrias regionales de calzado, tejidos, alfombras, alfarer\u00eda, etc. que abastec\u00edan el consumo popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed entraron en crisis las manufacturas de Puebla y de otros centros artesanales de M\u00e9xico; las peque\u00f1as f\u00e1bricas de papel, de loza, vidrios y pa\u00f1os de la zona centro-sur de Colombia; los pa\u00f1os, bayetas y pienzos de los obrajes ecuatorianos; la industria textil de Ayacucho, Tarma, Paicasa, Pancarcolla en el Per\u00fa; tambi\u00e9n declin\u00f3 la producci\u00f3n de lienzos de algod\u00f3n y manteles de Cochabamba y la de lino, vicu\u00f1a y sombreros de paja de los obrajes de Oruro, La Paz, Mojos, Chiquitos y Guarayos en Bolivia; las industrias regionales de Argentina tambi\u00e9n fueron afectadas por la competencia extranjera, en especial la producci\u00f3n textil de Tucum\u00e1n, Santiago del Estero y Catamarca y los art\u00edculos de cuero elaborados en las talabarter\u00edas de C\u00f3rdoba y Corrientes. Woodbine Parish, c\u00f3nsul ingl\u00e9s en Argentina, manifestaba en 1837:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cT\u00f3mense todas las piezas de ropa, exam\u00ednese todo lo que le rodea (a una familia) y exceptuando lo que sea de cuero \u00bfqu\u00e9 cosa habr\u00e1 que no sea inglesa?. Si una mujer tiene una pollera, hay diez posibilidades contra una que sea manufactura de Manchester\u201d.(277)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA IDEOLOG\u00cdA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nuestro juicio el estudio de las guerras civiles se ha efectuado con una metodolog\u00eda equivocada, poniendo el acento en lo ideol\u00f3gico, en la pugna entre las concepciones pol\u00edtica federales y unitarias, entrecruzadas por ideolog\u00edas federales y conservadoras. Es efectivo que en varios casos la rebeli\u00f3n de las provincias se hizo bajo las banderas del federalismo en contra del centralismo de la capital. Pero muchas veces los unitarios eran liberales, mientras que los federales eran con frecuencia representantes de las oligarqu\u00edas conservadoras regionales. L\u00edderes, como Guzm\u00e1n Blanco de Venezuela, comenzaron siendo federales y terminaron erigi\u00e9ndose en los campeones del centralismo y, de paso, del liberalismo. En fin, para controlar las entradas de la Aduana, la burgues\u00eda criolla adoptaba tanto la ideolog\u00eda liberal como la conservadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unitarios, federales, liberales y conservadores, por igual, reforzaron nuestra condici\u00f3n de pa\u00edses dependientes al aprobar el pacto neocolonial que, a cambio de una mayor cuota de exportaci\u00f3n, permiti\u00f3 la entrada indiscriminada de manufacturas extranjeras. Esta conclusi\u00f3n general no significa negar la existencia de matices entre liberales y conservadores o entre federales y centralistas. Los liberales ten\u00edan importantes diferencias con los conservadores, particularmente en torno a la expropiaci\u00f3n de las tierras de la iglesia y las cuestiones teol\u00f3gicas. La lucha por la propiedad territorial era frecuentemente encubierta por programas relacionados con la religi\u00f3n, como fue el caso de las guerras civiles de Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El regionalismo precedi\u00f3 a la teor\u00eda federal porque fue un proceso objetivo gestado desde la colonia. El federalismo fue la expresi\u00f3n pol\u00edtica de las aspiraciones provinciales. Pero no hay que identificar federalismo con liberalismo, porque hubo pol\u00edticos de tendencia liberal, como Bol\u00edvar, que defendieron el sistema centralista y, a la inversa, conservadores de provincias que empu\u00f1aron las banderas del federalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pensamiento federal fue una de las pocas ideolog\u00edas no importadas de Europa, ya que constituy\u00f3 una adaptaci\u00f3n de la experiencia norteamericana, aunque con una gran diferencia: mientras el federalismo de Estados Unidos estaba al servicio de una pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n, el federalismo latinoamericano estuvo en funci\u00f3n de los intereses de las oligarquias regionales comprometidas en una econom\u00eda primaria exportadora dependiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el federalismo no fue sin\u00f3nimo de liberalismo, en algunos casos la terminolog\u00eda liberal estuvo al servicio de la tesis federal. Cuando Jos\u00e9 Miguel Infante, el te\u00f3rico del federalismo chileno, planteaba en el Congreso de 1826 que: \u201cEste es el d\u00eda en que empiezan a temblar los tiranos y los hombres libres a llenarse de consuelo al o\u00edr la federaci\u00f3n\u201d , quer\u00eda decir que hab\u00eda llegado el momento en que las provincias, bajo la constituci\u00f3n federal, alcanzar\u00edan su \u201clibertad\u201d frente a los \u201ctiranos del gobierno central\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos pa\u00edses se desarrollaron tendencias plebeyas de izquierda en el seno del movimiento federal. Estas alas radicales de los rebeldes de provincias estuvieron fuertemente influenciadas por las ideas jacobinas de las revoluciones francesas de 1789 y 1848, fen\u00f3meno expresado en numerosos documentos y peri\u00f3dicos de la \u00e9poca. El federalismo se hizo popular porque representaba, aunque en forma distorsionada, las aspiraciones de las masas rurales del interior. Jos\u00e9 Manuel Estrada tuvo que reconocer, a mediados del siglo pasado, que: \u201cel partido unitario aristocr\u00e1tico, mientras que el federal era popular por su composici\u00f3n\u201d.(278) Igual caracterizaci\u00f3n hacen casi todos los autores venezolanos del partido federal encabezado por Ezequiel Zamora, en la d\u00e9cada de 1850.<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>REGIONALISMO Y CONFLICTO DE CLASES <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos parece fecundo estudiar el proceso real del enfrentamiento de clases que atenerse a la letra de lo que dicen o escriben liberales y conservadores, unitarios y federales. En este proceso de guerras civiles, de conflictos regionales y conflictos de clase es m\u00e1s importante investigar las ra\u00edces de la lucha social que la fachada ideol\u00f3gica federal o unitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El levantamiento de las provincias contra la capital fue el resultado de una doble rebeli\u00f3n: la de la ideolog\u00eda y peque\u00f1a burgues\u00eda del interior y la de los sectores populares, como los artesanos de Colombia, los llaneros venezolanos, las masas rurales de Argentina y los campesinos, artesanos y obreros mineros de Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el fondo, las guerras civiles fueron la expresi\u00f3n de una lucha interburguesa, logrando una de esas fracciones, la del interior, arrastrar a los sectores populares. En algunos casos, como el chileno, los enfrentamientos fueron entre la burgues\u00eda minera, coaligada con los productores agrarios del sur, en contra de los terratenientes y la burgues\u00eda comercial del centro del pa\u00eds. En Argentina chocaron los estancieros del litoral, aliados a las oligarquias locales, con la burgues\u00eda comercial porte\u00f1a. En Venezuela, los ganaderos y llaneros se opusieron a la cacaocracia y a las casas comerciales de Caracas y Maracaibo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n de las provincias configur\u00f3 un movimiento de oposici\u00f3n heterog\u00e9neo y policlasista. Las guerras civiles, iniciadas como pugna interburguesa, cambiaron su fisonom\u00eda social con la incorporaci\u00f3n masiva a la lucha de campesinos, ind\u00edgenas, artesanos, trabajadores mineros y negros libertos y esclavos. El car\u00e1cter policlasista del movimiento sufri\u00f3 una prueba de fuego cuando los sectores explotados ocuparon haciendas, plantaciones, fundos y minas. Ante esta agudizaci\u00f3n de la lucha de clases, m\u00e1s de un capitalista federal y \u201cliberal\u201d se pas\u00f3 al gobierno conservador que al fin de cuentas, por encima de su centralismo conservadurizante garantizaba el orden y el respeto a la propiedad privada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como los obreros franceses dirigidos por Roux y Leclerc en 1789 y los \u201clevelers\u201d ingleses del siglo XVII fueron m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites sociales fijados por Robespierre y Cromwell, los explotados de Am\u00e9rica Latina que participaron en las guerras civiles sobrepasaron en ciertos momentos el moderado programa federal de la burgues\u00eda minera y de la oligarqu\u00eda terrateniente del interior. Durante la guerra civil de 1851 y 1859 en Chile, los artesanos de Copiap\u00f3 tomaron el poder local y los trabajadores y artesanos de Talca lograron controlar la ciudad durante varios d\u00edas. Los artesanos venezolanos ocupaban ciudades rurales y vastos latifundios. Los \u201ccabanos\u201d del nordeste brasile\u00f1o llegaron a ocupar la ciudad de Bel\u00e9m. Los ind\u00edgenas de varios pa\u00edses latinoamericanos aprovecharon las guerras civiles entre blancos para tratar de reconquistar sus tierras.<br \/>\n<strong>\u00bfFEDERALISMO = FEUDALISMO? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Numerosos autores han confundido federalismo con feudalismo, identificando caudillo local con se\u00f1or feudal. Ram\u00f3n J. Vel\u00e1zquez sostiene que \u201ccada uno de los Estados de la Alianza Federal es en realidad un gran feudo (&#8230;) es una alianza de intereses feudales\u201d.(279) Otro historiador venezolano, Augusto Mijares, al referirse a la Guerra Federal incurre en el mismo error, pues afirma que la Federaci\u00f3n convirti\u00f3 cada regi\u00f3n en \u201cfeudo de los caudillos triunfantes\u201d(280).\u00a0 Carlos Iraz\u00e1bal sostuvo que \u201cel federalismo era de neta inspiraci\u00f3n y contenido feudal\u201d.(281)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente se ha confundido el control pol\u00edtico local del caudillo con el poder que ejerc\u00edan los se\u00f1ores del medioevo europeo en su fundo. Esta comparaci\u00f3n no resiste el menor an\u00e1lisis sociol\u00f3gico, fundamentalmente porque en Am\u00e9rica Latina no hubo un modo de producci\u00f3n feudal. Las luchas de los caudillos del interior no expresaban intereses feudales, sino la protesta de las oligarquias locales o de la burgues\u00eda minera provinciana en contra del centralismo de la capital.<br \/>\n<strong>\u00bfREVOLUCI\u00d3N DEMOCR\u00c1TICO-BURGUESA? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s atrayente, pero no por eso menos falsa, es la apreciaci\u00f3n de Germ\u00e1n Carrera Damas consistente en caracterizar de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica a la guerra federal venezolana de 1859-64, que habr\u00eda sido \u201cel segundo gran esfuerzo de la naciente burgues\u00eda venezolana para crear las condiciones hist\u00f3ricas necesarias de su desarrollo. Originada como una revoluci\u00f3n burguesa, concebida como tal y manejada con ese prop\u00f3sito, la Guerra Federal, pese a las intrusiones de un intenso y fallido democratismo popular, estuvo lejos de ser un movimiento frustrado\u201d.(282) Carrera Damas pareciera ignorar que una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica-burguesa tiene como objetivos centrales la industrializaci\u00f3n, la ruptura de la dependencia, la reforma agraria y la creaci\u00f3n de un fuerte mercado interno. La fracci\u00f3n de la clase dominante que triunf\u00f3 en la Guerra Federal no acometi\u00f3 ninguna de estas tareas, sino que fortaleci\u00f3 la econom\u00eda primaria exportadora dependiente, heredada de la colonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los llaneros venezolanos, las montoneras argentinas y los huasos chilenos eran fuerzas democr\u00e1ticas, porque representaban a la mayor\u00eda de la sociedad, pero su conducci\u00f3n pol\u00edtica no ten\u00eda intenci\u00f3n alguna de llevar adelante un proceso revolucionario democr\u00e1tico-burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un mito, fabricado por apologistas como Puiggros, afirmar que \u201capoy\u00e1ndose en las clases m\u00e1s bajas y oprimidas, los caudillos montoneros atacaban a las clases dominantes de la sociedad\u201d.(283) Tanto Quiroga como L\u00f3pez y Ram\u00edrez eran estancieros ricos del interior de la Argentina. Los Matta y los Gallo, que encabezaron la guerra civil de 1859 contra la capital santiaguina, eran los miembros m\u00e1s ricos de la burgues\u00eda minera del Norte Chico chileno. Es obvio que ni los estancieros ni la burgues\u00eda comercial capitalina, con el fin de disputarle el control del aparato del Estado o, en todo caso, llegar a una transici\u00f3n pol\u00edtica para compartir el poder. como pas\u00f3 en Chile y Venezuela a principios de la d\u00e9cada de 1860. El acuerdo fue mas amplio en Colombia, donde el gobierno central lleg\u00f3 a consentir que cada provincia (Antioquia, Panam\u00e1, etc.) se manejara y administrara aut\u00f3nomamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los prolongados a\u00f1os de guerras civiles han sido calificados de \u201c\u00e9pocas de anarqu\u00eda\u201d de caos y desorden. Detr\u00e1s del t\u00e9rmino peyorativo de \u201canarqu\u00eda\u201d hay una clara intenci\u00f3n ideol\u00f3gica para descalificar el per\u00edodo de mayor democratizaci\u00f3n y participaci\u00f3n pol\u00edtica de las masas populares del interior y de adopci\u00f3n de importantes medidas de expropiaci\u00f3n de tierras de la iglesia, abolici\u00f3n de la esclavitud y reivindicaci\u00f3n de los derechos provinciales.<br \/>\nPara el conservador Alberto Edwards fue el tiempo de \u201cnuestros gobiernos sin forma\u201d(284), opini\u00f3n compartida por Francisco Encina al se\u00f1alar que esta \u00e9poca an\u00e1rquica y ca\u00f3tica era el escenario de los turbulentos y \u201cdesconformados cerebrales\u201d. En contraste, Julio Alemparte, otro escritor chileno, sostiene que ese periodo, designado con el nombre de anarqu\u00eda, es bastante \u201cinjusto, porque supone un caos in\u00fatil, cuando lo cierto es que fue fecundo en valiosas tareas y reformas\u201d.(285)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros preferimos hablar de inestabilidad pol\u00edtica en lugar de anarqu\u00eda, que tiene una connotaci\u00f3n marcadamente ideol\u00f3gica. La inestabilidad pol\u00edtica fue el resultado de la rebeli\u00f3n de las provincias, aunque no s\u00f3lo de ella, porque en esa fase se dieron tambi\u00e9n guerras civiles y cambios de gobierno a ra\u00edz de enfrentamientos entre la fracci\u00f3n burguesa que quer\u00eda tomar medidas contra la iglesia y el sector terrateniente que se resist\u00eda.<br \/>\n<strong>LAS GUERRAS CIVILES EN ARGENTINA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera rebeli\u00f3n regional contra Buenos Aires fue la de Paraguay, que en el momento de la revoluci\u00f3n de 1818 formaba parte del virreynato del R\u00edo de la Plata. Manuel Belgrano, enviado por la Junta de Buenos Aires para sofocar el levantamiento separatista de Yedros y Caba\u00f1as, fue derrotado en Tacuar\u00ed, dando paso a la autonom\u00eda pol\u00edtica de Paraguay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda rebeli\u00f3n fue encabezada por Jos\u00e9 Gervasio Artigas en la Banda Oriental, reafirmando en el Congreso Nacional de Tres Cruces su concepci\u00f3n federalista. Artigas se ali\u00f3 al santafesino Estanislao L\u00f3pez y al entrerriano Francisco Ram\u00edrez con el objeto de conformar un poderoso frente contra el centralismo de Buenos Aires, en la perspectiva de formar un nuevo Estado con el nombre de Provincias Unidas, cuya capital no seria de ning\u00fan modo Buenos Aires. Artigas rechaz\u00f3 la constituci\u00f3n de 1813 que reafirmaba el centralismo excesivo de Buenos Aires, actitud igualmente asumida por C\u00f3rdoba y San Juan. En 1819, Rondeau dict\u00f3 otra constituci\u00f3n centralista, a la cual se opusieron tambi\u00e9n L\u00f3pez y Ram\u00edrez, inici\u00e1ndose la guerra civil. El 10 de febrero de 1820 estos caudillos populares del interior derrotaron en la batalla de Cepeda al ej\u00e9rcito de Buenos Aires, procediendo de inmediato a la disoluci\u00f3n del Congreso. Manuel Sarratea se vio obligado a reconocer el sistema federal en el Tratado de Pilar pero, en rigor, triunfaban los estancieros de la Provincia de Buenos Aires, con el ascenso a gobernador de Mart\u00edn Rodr\u00edguez, respaldado por Juan Manuel de Rosas, comenzaba a asomarse a la pol\u00edtica argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratado de Cuadril\u00e1tero (1822) fue otra tentativa de conciliar los intereses contrapuestos entre la capital y las provincias. El 23 de enero de 1825 el Congreso Nacional aprob\u00f3 una ley fundamental, por la cual las provincias adquirieron el derecho a regirse seg\u00fan sus instituciones particulares hasta tanto no se dictara una constituci\u00f3n general. Sin embargo, el mismo congreso eligi\u00f3 presidente a Rivadavia, quien fue el autor de una constituci\u00f3n netamente unitaria, lo cual reabri\u00f3 los enfrentamientos entre las provincias y la burgues\u00eda comercial porte\u00f1a. A ra\u00edz de la guerra con Brasil y de los errores cometidos en la firma del tratado de paz, Rivadavia fue reemplazado por el federal Manuel Dorrego, quien reconoci\u00f3 la independencia de la Banda Oriental. Los unitarios, encabezados por Lavalle, fusilaron entonces a Dorrego, agudizando la guerra civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El general Paz se alz\u00f3 en C\u00f3rdoba a favor de Lavalle, pero fue derrotado en 1829 por L\u00f3pez y Rosas. Paz rehizo sus tropas y derrot\u00f3 a Bustos, gobernador de C\u00f3rdoba, y a Facundo Quiroga en La Tablada. Las fuerzas del interior se reorganizaron bajo el mando de Quiroga, derrotando a Lamadrid. Se produjo entonces una aparente contradicci\u00f3n: Rosas, posaba de federalista, mand\u00f3 asesinar en 1835 a Facundo Quiroga, el jefe del federalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta escueta cr\u00f3nica de las luchas, expresa un claro antagonismo entre Buenos Aires, por un lado -interesado en exportar los productos de su ganader\u00eda y en importar las mercanc\u00edas extranjeras- y el Interior por otro, carente de productos exportables, pero poseedor de una rudimentaria industria abastecedora del mercado interno, afectada por la libre introducci\u00f3n de productos for\u00e1neos. \u201cPero el litoral coincid\u00eda con Buenos Aires en su librecambismo ganaderil opuesto al proteccionismo artesanal del Interior, sus intereses se un\u00edan a los del Interior y se contrapon\u00edan de plano a los de Buenos Aires ante el problema decisivo de la Aduana\u201d.(286)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dio as\u00ed un frente \u00fanico entre los ganaderos del Litoral y el resto de las provincias argentinas contra la burgues\u00eda comercial porte\u00f1a, respaldada por los estancieros bonaerenses y por el capitalismo brit\u00e1nico. Sin embargo, esta \u00faltima coalici\u00f3n ten\u00eda un serio antagonismo. Mientras la burgues\u00eda comercial aspiraba a unificar el pa\u00eds para ensanchar el mercado de los productos importados de Europa, los estancieros de la provincia de Buenos Aires estaban exclusivamente interesados en la exportaci\u00f3n y en el control de la Aduana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los caudillos federales ten\u00edan poderosos intereses que defender. \u201cTodos, sin excepci\u00f3n quiz\u00e1, comenzaron o al menos terminaron como patrones estancieros\u201d.(287) Facundo Quiroga era estanciero y due\u00f1o de minas. Los jefes de las montoneras del litoral, Estanislao L\u00f3pez y Francisco Ram\u00edrez, eran pr\u00f3speros ganaderos.<br \/>\nLa postura ideol\u00f3gica -federal o unitaria- no era lo fundamental. La prueba es que el gobierno \u201cfederal\u201d de Rosas fue \u201cunitario\u201d y centralizado, La burgues\u00eda comercial era librecambista y unitaria, en funci\u00f3n de sus intereses locales y los de sus socios ingleses. Su portaestandarte fue Rivadavia, creador de la Bolsa de Comercio y del Banco de Buenos Aires, \u201cs\u00edmbolo y fuente del poder de la aristocracia monetaria y del partido unitario\u201d.(288)Esta pol\u00edtica econ\u00f3mica no conven\u00eda a los estancieros bonaerenses, quienes se opusieron a la ley de Rivadavia que convert\u00eda a Buenos Aires en capital de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la pol\u00edtica de la burgues\u00eda comercial porte\u00f1a de estimular la producci\u00f3n agr\u00edcola atentaba contra los intereses de los ganaderos. Por eso los estancieros bonaerenses, encabezados por Rosas, se hicieron federales, qued\u00e1ndose con las entradas aduaneras del puerto de Buenos Aires, sin tener que rendir cuenta a las provincias. Su objetivo central era impedir que Buenos Aires se convirtiese en capital de la naci\u00f3n para evitar la redistribuci\u00f3n de la renta aduanera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rosas no fue una vuelta a la colonia ni la noche negra de la historia, como han sostenido los liberales. Era un exportador de ganado que para defender sus intereses de clases hizo federal, pero s\u00f3lo federal para la provincia de Buenos Aires. Era un empresario capitalista, no feudal como ha dicho Puiggr\u00f3s, due\u00f1o de ganados y saladeros, trabajados en gran parte por peones asalariados. Promovi\u00f3 la actividad estanciero-saladeril como eje de la acumulaci\u00f3n capitalista. Su campa\u00f1a al desierto form\u00f3 parte del proceso de acumulaci\u00f3n originaria, al arrebatar las tierras a los ind\u00edgenas y liberar nuevas fuerzas de trabajo, transformando al gaucho en pe\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rosas aparentaba ser federal, y lo era en el sentido que cuidaba los intereses de los estancieros de la provincia de Buenos Aires, pero en el fondo era unitario porque aspiraba al control de la Aduana a trav\u00e9s del puerto de Buenos Aires, hecho que le provoc\u00f3 fuertes roces con los ganaderos del litoral. De all\u00ed, la oposici\u00f3n de Ferr\u00e9 y de Florencio Varela, quien lleg\u00f3 a plantear la formaci\u00f3n de un nuevo Estado integrado por Entre R\u00edos, Comentes y Misiones.<br \/>\n<strong>LAS GUERRAS CIVILES EN COLOMBIA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pugna entre las provincias y la capital, iniciada desde los primeros a\u00f1os de la Independencia (289), se expres\u00f3 tambi\u00e9n en las diferencias constitucionales y en las nueve grandes guerras civiles acaecidas entre 1830 y 1903, donde murieron aproximadamente 200.000. (290)El debate sobre asunto \u201ctan gen\u00e9rico como el centralismo o el federalismo, se concretizaba en la mayor o menor influencia que las oligarquias regionales pod\u00edan adquirir para resolver en su beneficio el problema agrario y para disponer con mayor libertad -he all\u00ed otro tema- del poder regional\u201d.(291)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las guerras civiles se combinaron las cuestiones religiosas con el federalismo. As\u00ed como detr\u00e1s del federalismo estaba el descontento de las oligarqufas provinciales, del mismo modo las cuestiones religiosas encubr\u00edan el deseo de los liberales de apropiarse de las tierras de la Iglesia y controlar la educacion.<br \/>\nEl federalismo como teor\u00eda se desarroll\u00f3 en la d\u00e9cada de 1850-60; pero el regionalismo fue anterior a la teor\u00eda federal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desmembraci\u00f3n de la Gran Colombia fue, en \u00faltima instancia, el resultado de profundos intereses regionales. En 1855, la provincia de Panam\u00e1 obtuvo un estatus federal propio, lo mismo que Santander en 1857 y Antioqu\u00eda en 1866. El poder regional oblig\u00f3 a dictar la ley del 16 de abril de 1867, seg\u00fan la cual el gobierno deber\u00eda guardar estricta neutralidad en caso de que en un estado o provincia se produjera una rebeli\u00f3n para derrotar a las autoridades. (292)<br \/>\nAs\u00ed se prolongaron amplios poderes para que la burgues\u00eda regional de Antioqu\u00eda manejara institucionalmente, a la medida de sus intereses, la explotaci\u00f3n del oro, para que la burgues\u00eda comercial de Panam\u00e1 legislara en funci\u00f3n de sus intereses y para que los propietarios del Cauca instrumentaran leyes sobre la desamortizaci\u00f3n de las tierras de la iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oligarqu\u00edas locales impusieron la modalidad electoral que m\u00e1s les conven\u00eda para conservar su poder regional, apoy\u00e1ndose en que la constituci\u00f3n de R\u00edo Negro hab\u00eda descentralizado la cuesti\u00f3n electoral. Las provincias legislaban por su cuenta y de hecho no hab\u00eda sufragio universal a escala nacional. Se concretiz\u00f3 un pacto entre las oligarqu\u00edas regionales para no inmiscuirse en los asuntos de las otras provincias. En relaci\u00f3n a este tipo sui-g\u00e9neris de federalismo, Tirado se\u00f1ala: \u201cEs bueno destacar la opini\u00f3n de la clase dominante de Antioqu\u00eda. Sobre federalismo o centralismo, como supuesta base de divergencia entre los partidos, se ha especulado mucho. El acuerdo era mayor de lo que se supone y en Antioqu\u00eda ambos bandos eran federalistas\u201d.(293)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las guerras civiles se iniciaron en 1840 con el alzamiento del general Jos\u00e9 Mar\u00eda Obando, en la zona sur, en contra del centralismo impuesto por Santander, llegando a tomar el poder con el apoyo popular de las masas rurales. En su partido liberal comenz\u00f3 a gestarse un ala dirigida por letrados Soto, Ag\u00fcero y Gonz\u00e1lez, llamados los ut\u00f3picos. Los liberales, dirigidos por Obando, lograron el apoyo de los esclavos, campesinos e ind\u00edgenas, pero fueron derrotados por los conservadores quienes por intermedio de su presidente Herr\u00e1n, impusieron mano dura, oponi\u00e9ndose a cualquier intento de manumisi\u00f3n de esclavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presi\u00f3n popular oblig\u00f3 al presidente conservador Mosquera a realizar un gobierno de centro, que protegi\u00f3 la industria artesanal y el desarrollo cultural. Su sucesor, Jos\u00e9 Hilario L\u00f3pez, adopt\u00f3 medidas importantes, como la limitaci\u00f3n de los privilegios de la iglesia y la abolici\u00f3n de la esclavitud, hecho que motiv\u00f3 el inicio, en 1851, de una nueva guerra civil encabezada por los esclavistas del Valle del Cauca. Mc Greevey sostiene que: \u201cel impacto de las innovaciones liberales ahond\u00f3 las divisiones pol\u00edticas en la sociedad colombiana y jug\u00f3 un papel importante en causar las frecuentes guerras civiles de la \u00e9poca. El poder de la iglesia era claramente el tema de controversia en la corta guerra de 1851\u201d.(294)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ram\u00f3n Mercado, gobernador de la provincia de Buenaventura, en su Memoria sobre los acontecimientos del sur, sosten\u00eda que la expectativa generada por la anunciada liberaci\u00f3n de los esclavos precipit\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1851\u201d.(295)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la guerra civil, que se prolong\u00f3 de mayo a octubre de 1851, el general Obando aplast\u00f3 a los conservadores, logrando que en 1852 se aprobara definitivamente la libertad de los esclavos. En este proceso se constituyeron dos alas en el movimiento liberal antiesclavista: los g\u00f3lgotas que agrupaban a los comerciantes, y los draconianos que representaban a los artesanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los artesanos hab\u00edan fundado desde 1846 Sociedades Democr\u00e1ticas que rebasaban los estrechos marcos del mutualismo, elev\u00e1ndose a los problemas de car\u00e1cter nacional. Eran tildadas de \u201cliberalismo draconiano\u201d por sus enemigos. Los \u201cg\u00f3lgotas\u2019 , autodenominados socialistas, establecieron v\u00ednculos con las sociedades de artesanos.(296) Estaban influidos por las ideas de la Revoluci\u00f3n Francesa de 1848, especialmente por Lamartine, Louis Blanc y Proudhon.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos como Joaqu\u00edn Posada y Ferm\u00edn Pi\u00f1eros, se proclamaban socialistas, a trav\u00e9s de su peri\u00f3dico El Alacr\u00e1n, y defend\u00edan su proyecto de sociedad comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de abril de 1854 estall\u00f3 una nueva guerra civil. Los artesanos participaron activamente a trav\u00e9s de sus Sociedades Democr\u00e1ticas apoyando el golpe de Estado del general Jos\u00e9 Mar\u00eda Melo. El enfrentamiento se dio entre los artesanos y la burgues\u00eda comercial, que segu\u00eda introduciendo art\u00edculos manufacturados extranjeros que hac\u00edan competencia a los producidos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su corta gesti\u00f3n, ocho meses, el gobierno de Melo alcanz\u00f3 a tomar algunas medidas importantes para la \u00e9poca: \u201cPromoviendo el entusiasmo popular y haciendo uso de la dictadura el gobierno realiz\u00f3 la imposici\u00f3n forzosa a las clases ricas, organiz\u00f3 la explotaci\u00f3n de las salinas de Zipaquir\u00e1 aumentando el volumen de producci\u00f3n, promovi\u00f3 la creaci\u00f3n de talleres dictando medidas proteccionistas\u201d.(297), difundidas por el peri\u00f3dico 17 de Abril, cuyo director era Joaqu\u00edn Pablo Posada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento insurreccional de los artesanos, orientado por el herrero Miguel Le\u00f3n, se extendi\u00f3 a varias ciudades del pa\u00eds, especialmente a los lugares donde ten\u00edan fuerza las Sociedades Democr\u00e1ticas, pero luego de varios meses de guerra civil los sectores populares fueron derrotados por los conservadores. Los artesanos fueron encarcelados y muchos de ellos confinados a las selvas de Panam\u00e1 muriendo all\u00ed de hambre y enfermedades end\u00e9micas.<br \/>\nCinco a\u00f1os despu\u00e9s estallaba una nueva guerra civil, que ten\u00eda por escenario principal Antioqu\u00eda, Santander y la regi\u00f3n del norte, enfrentamiento que tuvo claro contenido federalista, mezclado con cuestiones religiosas. Mosquera ocup\u00f3 Bogot\u00e1 el 18 de julio de 1861, disolviendo la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, apropi\u00e1ndose de sus conventos y expulsando al arzobispo y al representante diplom\u00e1tico del Papa. El presidente liberal que le sucedi\u00f3, el Dr. Manuel Murillo Toro, era de ideas m\u00e1s radicales. Influido por Proudhon y Blanc, hab\u00eda propuesto, como Secretario de Hacienda de Jos\u00e9 Hilario L\u00f3pez, una reforma agraria, un impuesto progresivo a los ricos, un combate a la usura y nuevas ideas a favor del proteccionismo y del federalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la guerra civil de 1859-61, liberales y conservadores llegaron a un acuerdo para implantar el sistema federal reafirmando las autonom\u00edas provinciales, en la Constituci\u00f3n de 1863.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1875 estall\u00f3 una nueva guerra civil que tuvo por finalidad la consolidaci\u00f3n de la autonom\u00eda provincial. Puso de relieve \u201clo que significaba para la oligarqu\u00eda antioque\u00f1a el estatuto federal y c\u00f3mo los privilegios obtenidos val\u00edan m\u00e1s que las consideraciones doctrinales de conservantismo y religi\u00f3n\u201d.(298) Junto a Antioqu\u00eda, se pleg\u00f3 la oligarqu\u00eda del Cauca, que hab\u00eda perdido su base esclavista. Aunque la motivaci\u00f3n principal de la guerra fue la reafirmaci\u00f3n del poder regional, los conservadores se lanzaron al grito de \u201c\u00a1Viva la religi\u00f3n!\u201d, con un batall\u00f3n que llevaba el nombre de P\u00edo IX.<br \/>\nUn acuerdo con el gobierno permiti\u00f3 a Antioqu\u00eda negociar algunas ventajas regionales, dejando abandonados a los conservadores del Cauca. Emiro Kastos se\u00f1alaba que ser\u00eda altamente ventajoso que los hombres que dirigen y encabezan la opini\u00f3n en Antioqu\u00eda popularicen el siguiente principio: no intervenir ni tomar cartas en los negocios, ni en las dimensiones de los otros Estados federales. \u00bfQue hay revoluciones en Bogot\u00e1, en Pasto, en el Cauca, en el Magdalena o en cualquier otra parte?; pues que se arreglen como puedan. Antioqu\u00eda debe no gastar un escudo ni derramar una gota de sangre sino por los intereses, y guardar neutralidad absoluta mientras no ataquen sus fronteras.\u201d.(299)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, la guerra civil de 1876-77 mostr\u00f3 una vez m\u00e1s la rebeli\u00f3n de las provincias contra la capital, pero al mismo tiempo puso de manifiesto las contradicciones interprovinciales y la falta de conducci\u00f3n pol\u00edtica homog\u00e9nea de las provincias.<br \/>\n<strong><br \/>\nLA LUCHA DE LAS PROVINCIAS CONTRA LA CAPITAL EN BRASIL <\/strong><br \/>\nLas pugnas interregionales y de las provincias contra la capital tuvieron en Brasil una larga tradici\u00f3n que proven\u00eda de la colonia. Una expresi\u00f3n de ese secular proceso fue la revoluci\u00f3n de 1817 en Bah\u00eda, que proclam\u00f3 la Rep\u00fablica de Pernambuco. Encubierta bajo el manto de roces entre oficiales brasile\u00f1os y portugueses, tuvo un trasfondo regional con ostensible car\u00e1cter independentista. la prueba es que cuando Pedro I dio el Grito de Iparanga, proclamando la Independencia, una de sus primeras medidas fue someter por la fuerza a la provincia de Bah\u00eda, tarea a la cual contribuy\u00f3 Lord Cochrane con su armada. A pesar de la represi\u00f3n, en 1824 estall\u00f3 un movimiento en Pemambuco, que cre\u00f3 la Confederaci\u00f3n del Ecuador, integrada por Cear\u00e1, R\u00edo Grande do Norte, Pernambuco, Alagoas y Paraiba, rebeli\u00f3n tambi\u00e9n aplastada por el almirante ingl\u00e9s, al servicio del Estado brasile\u00f1o en formaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de la abdicaci\u00f3n del emperador Pedro 1, las insurrecciones regionales de la d\u00e9cada de 1830 hicieron entrar en crisis la embrionaria unidad nacional. En R\u00edo Grande do Sul se produjo en 1831 una revoluci\u00f3n separatista promovida por los llamados \u201cfarrapos\u201d (harapos). Otra manifestaci\u00f3n federalista de la misma provincia fue la revoluci\u00f3n \u201cfarroupilha\u201d (andrajosa), encabezada por Benito Goncalvez en 1835.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las expresiones m\u00e1s violentas de los intereses regionales fue la rebeli\u00f3nde los \u201ccabanos\u2019, que se prolong\u00f3 de 1833 a 1836 en la provincia de Par\u00e1, de larga tradici\u00f3n autonomista. En el momento de la Independencia, Par\u00e1 era una provincia promon\u00e1rquica, con m\u00e1s contacto con Portugal que con las otras provincias de Brasil. El can\u00f3nigo Bautista Campos, que gozaba de gran apoyo popular, logr\u00f3 en 1832 sublevar la zona de Rio Negro (Amazonas) y someter al presidente de la provincia. El ej\u00e9rcito gubernamental logr\u00f3 vencer a Campos, pero los \u201ccabanos\u201d ampliaron la insurrecci\u00f3n, integrando a los agricultores de R\u00edo Itupicuru y el periodista Vicente Ferreira Lavor de Belem. La rebeli\u00f3n retrocedi\u00f3 parcialmente en la zona rural pero se afianz\u00f3 en Belem, la ciudad m\u00e1s importante de la provincia, donde se convoc\u00f3 una Asamblea provincial en octubre de 1834. El movimiento fue traicionado sucesivamente por Campos, Malcher y Francisco Vinagre, quienes transaron con el gobierno central, facilitando la reocupaci\u00f3n de la ciudad. Los \u201ccabanos\u201d se retiraron al interior de la provincia, reiniciando la ofensiva hasta lograr la retoma de Belem. \u201cPor segunda vez eran los caba\u00f1os se\u00f1ores de Par\u00e1. Proclaman la Rep\u00fablica y declaran la provincia desligada del Imperio\u201d.(300) Se mantuvieron un a\u00f1o en el poder hasta que fueron vencidos por el ej\u00e9rcito del gobierno central. Fue \u201cuno de los m\u00e1s notables movimientos populares, sino el m\u00e1s, del Brasil. Es el \u00fanico en el que las capas m\u00e1s inferiores de la poblaci\u00f3n consiguen ocupar el poder de toda una provincia con cierta estabilidad\u201d.(301) En definitiva, las leyes de 1841 lograron fortalecer el poder central en detrimento de los intereses de las provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\nLAS GUERRAS CIVILES EN CHILE <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las guerras civiles echan por tierra uno de los tantos mitos fabricados por los ide\u00f3logos burgueses que han tratado de presentar a Chile como un pa\u00eds pac\u00edfico y exento de revoluciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de las guerras civiles y de los movimientos revolucionarios chilenos demuestran la falsedad de este juicio interesado de los ide\u00f3logos de la clase dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las luchas contra la capital comenzaron en la d\u00e9cada de 1820. El descontento de las provincias respecto del gobierno de O\u2019Higgins tuvo su origen en la promulgaci\u00f3n de la constituci\u00f3n de 1822, de corte unitario y centralista, porque suprim\u00eda las provincias y las reemplazaba por departamentos, cuyos gobernadores eran nombrados por el Director Supremo. El levantamiento del general Ram\u00f3n Freire en 1823 respondi\u00f3 a los reclamos de Concepci\u00f3n por haber sido postergada en forma reiterada por el gobierno central. La rebeli\u00f3n penquista encontr\u00f3 r\u00e1pido eco en otras provincias, como Coquimbo, donde Jos\u00e9 Miguel Irarr\u00e1zabal moviliz\u00f3 400 peones de Illapel para marchar sobre Santiago.<br \/>\nLa Constituci\u00f3n federal fue promulgada el 14 de julio de 1826, pero no fue aplicada, medida que provoc\u00f3 algunos levantamientos armados en San Felipe y Colchagua. Ante el fracaso de esta Constituci\u00f3n, las asambleas provinciales m\u00e1s importantes, Concepci\u00f3n y Coquimbo, comenzaron a plantear un federalismo m\u00e1s moderado. La Constituci\u00f3n de 1828, redactada por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Mora, fue una transacci\u00f3n entre las posiciones federales y unitarias.<br \/>\nLa guerra civil de 1829-30 fue promovida y financiada por los terratenientes, el clero y la burgues\u00eda comercial, que se aliaron para aplastar las tentativas democr\u00e1ticas de los \u201cpipiolos o liberales y de las tendencias plebeyas que hab\u00edan impulsado medidas contra la iglesia y los latifundistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de octubre de 1829 se rebel\u00f3 el Ej\u00e9rcito del Sur, comandado por el general Joaqu\u00edn Prieto que hab\u00eda obtenido la segunda mayor\u00eda para la vicepresidencia. Los conservadores lograron un triunfo decisivo en Lircay el 17 de abril de 1830 al derrotar a las fuerzas de Freire. Terminaba as\u00ed una guerra civil de seis meses cuyo resultado fue el aplastamiento de las provincias y del movimiento liberal y plebeyo. En brazos del ej\u00e9rcito, se iniciaba el per\u00edodo de consolidaci\u00f3n de la burgues\u00eda comercial y terrateniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra civil de 1851 fue la expresi\u00f3n violenta de las contradicciones que se hab\u00edan generado entre el centralismo de la capital y la burgues\u00eda provinciana, como la minera del Norte Chico, los habilitadores de Valpara\u00edso, los molineros y mineros de la zona de Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los artesanos, cuya importancia pol\u00edtica hab\u00eda crecido al adquirir el derecho a voto y a integrar la guardia c\u00edvica, redoblaron sus protestas gremiales. Hacia 1850, sus aspiraciones fueron interpretadas por la Sociedad de la Igualdad, movimiento social de avanzada creado por Francisco Bilbao y Santiago Arcos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La crisis econ\u00f3mica mundial de 1848, que tambi\u00e9n afect\u00f3 la exportaci\u00f3n de las materias primas chilenas, fue el tel\u00f3n del proceso revolucionario de 1851.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los impuestos a la miner\u00eda decretados por los gobiernos de Prieto, Bulnes y Montt, representantes de la burgues\u00eda comercial y terrateniente, afectaron los intereses de los empresarios mineros. Mientras reiterados decretos aumentaban los derechos de exportaci\u00f3n de los productos mineros, una ley de 1840 declaraba exentos de impuestos al trigo y la harina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las motivaciones fundamentales que impulsaron el levantamiento de 1851 fue la postergaci\u00f3n de las provincias. El descontento de las provincias estaba plenamente justificado porque Concepci\u00f3n era un importante centro de producci\u00f3n molinera y el Norte Chico proporcionaba la mayor\u00eda de las entradas fiscales provenientes de la exportaci\u00f3n de productos mineros, que constitu\u00edan la base de la riqueza del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra civil de 1851, iniciada como una pugna interburguesa, cambi\u00f3 de fisonom\u00eda social con la incorporaci\u00f3n masiva a la lucha de obreros, campesinos y artesanos. Agotadas las posibilidades legales, tras el fraude electoral que facilit\u00f3 el triunfo de Montt, la oposici\u00f3n provinciana desencaden\u00f3 la guerra civil en septiembre de 1851. El Norte Chico se constituy\u00f3 en uno de los principales focos revolucionarios. Trescientos miembros de la Sociedad de la Igualdad, dirigidos por los carpinteros Jos\u00e9 Maria Covarrubias y Rafael Salinas, el sastre Manuel Vidaurre y el herrero R\u00edos lograron apoderarse de los cuarteles de La Serena, instaurando un organismo de poder popular,\u00a0 denominado Consejo del Pueblo, dirigido por Jos\u00e9 Miguel Carrera, hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Valpara\u00edso, la insurrecci\u00f3n fue acaudillada por el franciscano Jos\u00e9 Mar\u00eda Pascual, quien obtuvo el apoyo de 200 artesanos en la toma del cuartel del Batall\u00f3n N0 2. La rebeli\u00f3n tambi\u00e9n estall\u00f3 en la zona austral del pa\u00eds cuando un grupo de militares j\u00f3venes se amotin\u00f3 en Magallanes, al mando del teniente Jos\u00e9 Miguel Cambiaso, apoder\u00e1ndose del barco norteamericano \u201cFlorida\u201d y del bergant\u00edn ingl\u00e9s \u201cElisa Comick\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso revolucionario alcanz\u00f3 su apogeo en Copiap\u00f3, donde los sectores populares se mantuvieron en el poder desde el 26 de diciembre de 1851 hasta el 8 de enero de 1852. Los obreros ferroviarios se apoderaron del ferrocarril, impidiendo el traslado de tropas enemigas. El \u201cEj\u00e9rcito de los Libres\u201d nombr\u00f3 nuevo intendente a Bernardino Varaona e impuso contribuciones forzosas a la burgues\u00eda. En \u201cEl Diario de los Libres\u201d, \u00f3rgano de los rebeldes, apareci\u00f3 el 30 de diciembre un decreto por el cual los trabajadores se hac\u00edan cargo de la administraci\u00f3n del ferrocarril de Caldera a Copiap\u00f3.(302) Los revolucionarios conservaron el poder hasta que fueron derrotados en Linderos por el general Garrido. La experiencia de Copiap\u00f3 marca un hito fundamental en la historia social de Am\u00e9rica Latina porque constituye uno de los primeros ejemplos de toma del poder por los sectores populares en una regi\u00f3n econ\u00f3mica relevante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La insurrecci\u00f3n se extendi\u00f3 a la provincia de Concepci\u00f3n, a Linares, San Carlos, Parral y Cauquenes, en el sur. Se formaron milicias populares armadas, al mando de Juan Alemparte y Pedro F. Vicu\u00f1a, hombres de avanzada liberal.<br \/>\nDesde el principio del movimiento sure\u00f1o, su jefe, el general Jos\u00e9 Mar\u00eda de la Cruz, evit\u00f3 el enfrentamiento y mostr\u00f3 vacilaciones para coordinar un plan nacional. No es extra\u00f1o que partidarios del general Cruz, enterados de su parentesco con el general Bulnes, al mando del ej\u00e9rcito gubernamental, trataran de explicarse las vacilaciones de su jefe con la siguiente frase: \u201cEsta es la guerra de los primos y nosotros andamos siguiendo de tontos\u201d.(303)\u00a0 El 8 de diciembre de 1851, el general Cruz era derrotado en Loncomilla, una de las batallas m\u00e1s sangrientas de la historia de Chile, en la que cayeron 2.000 muertos y 1.500 heridos. Terminaba as\u00ed la guerra civil en la zona sur, luego de cuatro meses de lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra civil de 1859 (304) se produjo como resultado de la exacerbaci\u00f3n de las contradicciones entre la burgues\u00eda minera del norte, aliada de los empresarios molineros del sur, y la burgues\u00eda comercial y terrateniente de Santiago. Otra de las causas que desencaden\u00f3 la rebeli\u00f3n de 1859 fue el nuevo r\u00e9gimen impositivo decretado para la miner\u00eda, que grav\u00f3 en un 5% m\u00e1s la exportaci\u00f3n de cobre y plata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento de 1859 tuvo un contenido m\u00e1s policlasista que el de 1851. Al bando de la oposici\u00f3n se hab\u00eda pasado un sector de los conservadores, a ra\u00edz de las medidas de Montt en relaci\u00f3n a las prerrogativas del Estado frente a la iglesia. El car\u00e1cter h\u00edbrido de la nueva oposici\u00f3n liberal-conservadora indujo a Mart\u00edn Palma, ensayista del siglo pasado, a expresar que \u201cel liberal hab\u00eda adoptado el traje del jesuita y el peluc\u00f3n las maneras y palabras del incr\u00e9dulo\u201d.(305)<br \/>\nLa oposici\u00f3n burguesa logr\u00f3 el apoyo de vastos sectores del proletariado minero, de los artesanos, de un fuerte contingente de campesinos de la zona centro-sur. El contenido policlasista se reflej\u00f3 en posiciones contradictorias, seg\u00fan los sectores sociales que lograban predominar en cada regi\u00f3n; en algunas provincias, la burgues\u00eda minera y molinera mantuvo la conducci\u00f3n pol\u00edtica y militar del movimiento; en otras, como Valpara\u00edso, Talca y el centro-sur, fue rebasada por la lucha urbana de los artesanos y las guerrillas de los montoneros e ind\u00edgenas.<br \/>\nLa guerra civil se prolong\u00f3 desde comienzos de enero hasta mayo. La zona norte fue ocupada durante tres meses por un ej\u00e9rcito formado por la burgues\u00eda minera, encabezada por los Matta y los Gallo, que de inmediato decretaron una rebaja del 50% de los derechos de exportaci\u00f3n de la plata y el cobre. La burgues\u00eda minera estableci\u00f3 una especie de Estado dentro de otro Estado, llegando a tener moneda propia, denominada \u201cpesos constituyentes\u201d.(306)<br \/>\nEl 14 de marzo, Pedro Le\u00f3n Gallo se anotaba un gran triunfo al derrotar en la batalla de Los Loros al ej\u00e9rcito gubernamental, ocupando de inmediato La Serena, Mientras tanto en San Felipe, sede de una combativa filial de la Sociedad de la Igualdad, los artesanos asaltaron el cuartel, expropiando viejas armas y nuevos fusiles ingleses, con los cuales armaron las milicias del pueblo. Despu\u00e9s de catorce d\u00edas de asedio del ej\u00e9rcito oficial los revolucionarios sanfelipe\u00f1os se vieron obligados a rendirse el 28 de febrero de 1859.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la zona central, desde Rancagua hasta Chill\u00e1n, el gobierno enfrent\u00f3 durante cuatro meses una guerra de guerrillas campesina, que lleg\u00f3 a apoderarse de Linares y Parral. En Talca, los artesanos se apoderaron de la ciudad durante un mes. Las guerrillas rurales fueron encabezadas por Jos\u00e9 Miguel Carrera, hijo, quien coordin\u00f3 su lucha con la guerrilla suburbana de Curic\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La insurrecci\u00f3n popular alcanz\u00f3 su apogeo con la toma de la ciudad de Talca por el trabajador molinero Ram\u00f3n Antonio Vallejos el 19 de enero de 1859. El gobierno envi\u00f3 un poderoso ej\u00e9rcito para cortar de ra\u00edz con el poder popular en germen, logrando derrotar a los heroicos talquinos el 22 de febrero. \u201cTerminaba as\u00ed, despu\u00e9s de un mes y medio de lucha, una insurrecci\u00f3n armada de car\u00e1cter inequ\u00edvocamente popular que en el transcurso del combate fue generando un poder dual que cuestion\u00f3 la propiedad privada, constituyendo una de las m\u00e1s importantes insurrecciones populares armadas chilenas del siglo XIX\u201d.(307)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA GUERRA FEDERAL EN VENEZUELA <\/strong><br \/>\nEn Venezuela hubo varias guerras civiles, pero la m\u00e1s importante fue la Guerra Federal de 1858-63. Desde 1830, a\u00f1o en que Venezuela se separ\u00f3 de la Gran Colombia, hasta 1860 se registraron decenas de golpes militares, conatos de rebeli\u00f3n y embriones de guerras civiles. S\u00f3lo hubo tres per\u00edodos de relativa calma social: 1839-40, 1842-43 y 1850-52.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1846 se alz\u00f3 el ind\u00edgena Jos\u00e9 Francisco Ranfel, partidario del liberalismo, exigiendo cl reparto de tierras y la libertad de los esclavos. Con un fuerte contingente de ind\u00edgenas y negros logr\u00f3 derrotar a las partidas del ej\u00e9rcito en varias oportunidades, recibiendo el apoyo de Ezequiel Zamora, que levantaba la bandera \u201c\u00a1horror a la oligarqu\u00eda!\u201d. Perseguidos por el general P\u00e1ez se vieron obligados a refugiarse en las monta\u00f1as, cayendo Rangel asesinado.<br \/>\nLa recesi\u00f3n econ\u00f3mica mundial de 1857-58 fue el tel\u00f3n de fondo de la Guerra Federal. El precio del caf\u00e9 baj\u00f3 un 20% y el de los cueros un 70%. El abultado servicio de la deuda externa oblig\u00f3 a destinar a tal efecto el 50% de los derechos de importaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hecho pol\u00edtico se agreg\u00f3 a esta cr\u00edtica coyuntura: el ascenso al poder de los Monagas, cuya gesti\u00f3n ha sido analizada unilateralmente por parte de los historiadores que s\u00f3lo han visto corrupci\u00f3n, robo de tierras y estafas. Hist\u00f3ricamente los Monagas quebraron la alianza liderada por los \u201cconstitucionalistas\u201d o conservadores con la adopci\u00f3n de tres medidas: abolici\u00f3n de la esclavitud (1854), derogaci\u00f3n transitoria de la usuraria ley de 1834 y promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1858, que otorg\u00f3 libertades democr\u00e1ticas e individuales y cl derecho a voto universal y sin restricciones, exceptuando \u201cpor supuesto\u201d a las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se ha evaluado como corresponde este despertar del movimiento de masas urbanas y rurales, estimulado por J. T. Monagas con el objeto de consolidar su poder, amenazado por el golpismo \u201cgodo\u201d. En su af\u00e1n de criticar a los Monagas, los historiadores no han valorado debidamente esta fase de quiebre de la era olig\u00e1rquico-conservadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se ha minimizado el papel jugado por Jos\u00e9 Gregorio Monagas, de mayor tradici\u00f3n liberal que su hermano, en la lucha por la abolici\u00f3n de la esclavitud. Gracias a su intervenci\u00f3n, en nombre del Ejecutivo, se logr\u00f3 en 1857 derrotar a los esclav\u00f3cratas, liberando a 12.500 esclavos y favoreciendo a 27.000 manumisos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una crisis de conducci\u00f3n pol\u00edtica aceler\u00f3 el estallido de la guerra civil. Los partidos conservador y liberal se dividieron. El conservador o \u201cgodo\u201d, entre militaristas y paecistas y civilistas de Manuel Tovar y Pedro Gual. Los liberales entre guzmancistas y partidarios de los Monagas. A su vez, en el sector guzmancista se gener\u00f3 una tendencia plebeya, liderada por Ezequiel Zamora que pronto se diferenci\u00f3 del ala liberal oligarca y terrateniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia cat\u00f3lica -m\u00e1s d\u00e9bil en Venezuela que en otros pa\u00edses latinoamericanos- respald\u00f3 a los conservadores. Iniciada la Guerra Federal, no s\u00f3lo se pronunci\u00f3 contra los liberales, sino que particip\u00f3 activamente al lado de los terratenientes y de la burgues\u00eda comercial. En marzo de 1858, los conservadores y un sector de liberales derrocaron a Monagas, poniendo en el gobierno a Juli\u00e1n Castro. Zamora repudi\u00f3 el golpe conservador-liberal, manifestando a Juan Cris\u00f3stomo Falc\u00f3n: \u201cno olvide Ud., Juan, que nuestros enemigos son los oligarcas, Monagas est\u00e1 en desgracia y tiene errores, pero es nuestro amigo y como nosotros, es v\u00edctima de los oligarcas\u201d.(308)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto hist\u00f3rico de crisis econ\u00f3mico-social y pol\u00edtica se inici\u00f3 la Guerra Federal de 1859. Las masas rurales entraron en combate antes que el ej\u00e9rcito regular de los federales, desbordando la direcci\u00f3n liberal y d\u00e1ndole al conflicto un neto car\u00e1cter de guerra campesina. Coincidimos con Federico Brito -autor de uno de los mejores trabajos sobre el tema- en que la guerra fue esencialmente campesina, pero diferimos de \u00e9l cuando afirma que fue \u201cuna revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa, agraria y antilatifundista\u201d.(309)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Federaci\u00f3n significaba igualdad social y t\u00e9rmino de la discriminaci\u00f3n, sobre todo para los ind\u00edgenas y negros libertos, que voceaban la popularizada frase: \u201c\u00a1Oligarcas, temblad!\u201d. Un historiador lleg\u00f3 a decir que la lucha hab\u00eda adquirido \u201cun tinte de comunismo\u201d.(310) El Heraldo del 9 de julio de 1861 public\u00f3 un documento del gobierno donde se afirmaba que la lucha \u201cse ha despojado de todo car\u00e1cter pol\u00edtico y es una guerra social\u201d.(311)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Zamora no alcanz\u00f3 a formular un programa agrario, las masas rurales lo intuyeron, llevando a cabo ocupaciones de tierra y ajusticiamiento de latifundistas al margen de los jefes liberales.<br \/>\nAnte esta ofensiva de las masas rurales, los hacendados y cafetaleros de los valles de Aragua abandonaron sus plantaciones, fug\u00e1ndose a Caracas, del mismo modo que lo hicieron hacia los Andes los latifundistas de Barquisimeto y zonas circunvecinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zamora hablaba de \u201cgobierno de todos\u201d, pero nunca concret\u00f3 un programa de igualdad social. Su planteamiento m\u00e1s avanzado fue la realizaci\u00f3n de asambleas populares en las zonas que liberaba. Estas \u201casambleas abiertas\u201d, que eleg\u00edan los gobiernos provisionales de los nuevos estados federales, funcionaban mediante el sistema de elecci\u00f3n directa. En septiembre de 1859, Zamora convoc\u00f3 una Convenci\u00f3n Popular o Asamblea Constituyente, con representantes elegidos en forma directa. Zamora pon\u00eda b\u00e1sicamente el acento en la doctrina federal y en las libertades democr\u00e1ticas, como se deduce del Manifiesto de Coro de febrero de 1859.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pensamiento de Zamora -no suficientemente destacado- fue su decisi\u00f3n de retomar la tradici\u00f3n bolivariana, plantear una Federaci\u00f3n de Naciones para reconstruir la Gran Colombia. En una de sus proclamas, en Barinas en mayo de 1859, se\u00f1ala: \u201cver\u00e9is abierta la nueva era de la Federaci\u00f3n Colombiana, que fueron los \u00faltimos votos de nuestro Libertador, el gran Bol\u00edvar\u201d.(312)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prudencio V\u00e1zquez, pe\u00f3n de hacienda de los Jim\u00e9nez, ubicada en el valle de Yaracuy, organiz\u00f3 los campesinos desde Yaritagua a Boca de Aroa, los negros cimarrones de los \u201ccumbes\u201d y los ind\u00edgenas y jornaleros de Camunare. Reuni\u00f3, asimismo, a los vecinos de Urachiche para elegir el jefe pol\u00edtico de la zona. Cuando Zamora fue presionado a parlamentar con los enemigos en Barquisimeto, manifest\u00f3 que la conversaci\u00f3n se terminaba porque \u201cah\u00ed viene Prudencio V\u00e1zquez y \u00e9l entiende poco de parlamentos con los oligarcas\u201d, frase escogida por el propio V\u00e1zquez en sus Apuntes de un soldado de la Revoluci\u00f3n Federal.(313)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El licenciado Francisco Iriarte, abogado y m\u00e9dico, \u201cantioligarca por nacimiento, seg\u00fan sus propias palabras y con firmes convicciones pol\u00edticas jacobinas y socialistas ut\u00f3picas\u201d.(314) , se incorpor\u00f3 a la revoluci\u00f3n en Portuguesa y Barinas, convirti\u00e9ndose en el principal miembro del Estado Mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Integraban, asimismo, esta izquierda plebeya los franceses Napole\u00f3n Avril y Carlos Henrique Morton -que hab\u00edan participado en las luchas sociales de M\u00e9xico y Colombia- y el ingl\u00e9s Jos\u00e9 Brandford, autor de Anotaciones de un revolucionario (1859), manuscrito en el que se\u00f1alaba que para Zamora \u201cla tierra no es de nadie, es de todos en uso y costumbre\u201d.(315)Brandford, que hab\u00eda combatido junto a Zamora en 1846-47, retorn\u00f3 diez a\u00f1os despu\u00e9s del extranjero \u201ccargado de libros, papeles y ponerlos proclamas\u201d(316) para ponerlos al servicio de la revoluci\u00f3n campesina. Escrib\u00eda art\u00edculos para The Red Republican, semanario cartista de Londres y junto con Avril y Morton difund\u00edan en Venezuela las obras de Babeuf y de algunos socialistas ut\u00f3picos, consider\u00e1ndose \u201crepublicanos rojos\u201d.(317)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Guerra Federal -dice acertadamente Ra\u00fal Dom\u00ednguez- fue \u201cla primera actuaci\u00f3n pol\u00edtica aut\u00f3noma de los hombres del campo en Venezuela\u201d.(318) Por eso, resulta ins\u00f3lita la afirmaci\u00f3n de Carrera Damas de que la guerra federal \u201cno fue una guerra popular\u201d y no \u201csignifica la irrupci\u00f3n de las masas populares en la Historia de Venezuela\u201d.(319) En rigor, la guerra federal fue la primera gran rebeli\u00f3n social de los campesinos venezolanos y una de las m\u00e1s relevantes de la historia latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este movimiento social, b\u00e1sicamente campesino, utiliz\u00f3 la t\u00e1ctica de guerrillas combinada con la guerra m\u00f3vil y con algunas operaciones de guerra convencional, como fue la batalla de Santa In\u00e9s, donde el ej\u00e9rcito de Zamora, compuesto por cerca de 20.000 hombres, obtuvo un triunfo aplastante. Pero cuando ten\u00eda ocupada las cuatro quintas partes de los estados, en lugar de avanzar sobre Caracas, el comandante general del ej\u00e9rcito rebelde, Juan Cris\u00f3stomo Falc\u00f3n se entretuvo en peque\u00f1as escaramuzas. siendo derrotado en Copl\u00e9 (1859). Poco antes, hab\u00eda sido asesinado Zamora, en circunstancias no esclarecidas en cuanto a los verdaderos autores intelectuales del atentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LAS GUERRAS CIVILES DEL ECUADOR <\/strong><br \/>\nLas contradicciones inter-regionales fueron el sustrato de las guerras civiles de este pa\u00eds dividido en tres zonas muy delimitadas en cuanto a intereses econ\u00f3micos,\u00a0 sociales y pol\u00edticos: La regi\u00f3n serrana y centro-norte, con asiento en Quito, la costa guayaquile\u00f1a y la regi\u00f3n serrana centro-sur, con epicentro en Cuenca y Loja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeras guerras civiles se inici\u00f3 en 1833 en Guayaquil, pero fue aplastada por el gobierno quite\u00f1o de Juan Jos\u00e9 Flores. No obstante, el ala plebeya de este movimiento, los \u201cchihuahuas\u201d, se replegaron a la isla Pun\u00e1 para iniciar una guerra de guerrillas. Tambi\u00e9n se insurreccion\u00f3 el norte encabezado por Jos\u00e9 F\u00e9lix Valdivieso, logrando el apoyo de la provincia de Cuenca. \u201cEn una larga campa\u00f1a que concluy\u00f3 con la victoria Mi\u00f1arica, Flores aplast\u00f3 al ej\u00e9rcito de Valdivieso. Los vencidos fugaron a Colombia, luego de lanzar una proclama en que anexaban el Ecuador a ese pa\u00eds\u201d.(320)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nominaci\u00f3n presidencial de Vicente Rocafuerte, representante de la burgues\u00eda agroexportadora guayaquile\u00f1a, lejos de amortiguar el proceso de guerra civil, lo acentu\u00f3. El general Flores recuper\u00f3 el gobierno, pero fue derribado por la revoluci\u00f3n del 6 de marzo de 1845, conocida en la historia del Ecuador con el nombre de \u201cMarcista\u201d, La burgues\u00eda porte\u00f1a retom\u00f3 el control a trav\u00e9s de un gobierno provisorio integrado por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Olmedo, Vicente Ram\u00f3n Roca y Diego Noboa, bajo el siguiente lema: \u201cLa poblaci\u00f3n de Guayaquil es cierto que es la minor\u00eda de la Rep\u00fablica; pero una minor\u00eda encargada del sagrado dep\u00f3sito de la voluntad general\u201d. Entonces se inici\u00f3 una nueva guerra civil, entre el ej\u00e9rcito de Guayaquil y las tropas del general Flores. La transacci\u00f3n lleg\u00f3 reci\u00e9n con la IV Convenci\u00f3n Nacional, efectuada en Cuenca, que garantiz\u00f3 las demandas regionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tregua dur\u00f3 poco. El 20 de febrero de 1850, Jos\u00e9 Mar\u00eda Urbina, en su calidad de Jefe Civil y Militar de Guayaquil, desconoci\u00f3 al gobierno de Quito. Un testigo de la \u00e9poca, fray Vicente Solano, manifestaba que \u201cel movimiento de Guayaquil no ha tenido otro origen, sino el recelo de que el gobierno de Quito se apodere de las elecciones, y excluya definitivamente el influjo de los guayaquile\u00f1os. Guayaquil calcula su polit\u00edca en arrobas de sal y de cacao\u201d.(321)<br \/>\nUrbina se proclam\u00f3 jefe supremo el 17 de julio de 1851 con un programa que abiertamente favorec\u00eda a los agroexportadores de la costa, estableciendo el librecambio y suprimiendo los derechos de exportaci\u00f3n. Intent\u00f3 llevar adelante algunas reformas democr\u00e1ticas y liberales, entre las cuales se destac\u00f3 la expulsi\u00f3n de los jesuitas y la abolici\u00f3n de la esclavitud, hecho que motiv\u00f3 la resistencia de los due\u00f1os de 2.000 esclavos de Pichincha, Imbabura y Azuay. Tambi\u00e9n se atrevi\u00f3 a suprimir ciertas cargas tributarias que soportaban los ind\u00edgenas, con la intenci\u00f3n de liberar mano de obra que necesitaban los productores coste\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triunfo del candidato presidencial respaldado por Urbina, el general Francisco Robles, fue desconocido por los latifundistas serranos. As\u00ed se volvieron a dar tres gobiernos: el de Guayaquil, presidido por Robles; el de Quito, liderado por Gabriel Garc\u00eda Moreno; y el de Cuenca, encabezado por Jer\u00f3nimo Carri\u00f3n. Otra manifestaci\u00f3n federalista se dio tambi\u00e9n en Loja, al establecerse, en septiembre de 1859, un gobierno dirigido por Manuel Carri\u00f3n Pinzano. Por eso, Alejandro Moreno dice a fines de la d\u00e9cada de 1850, \u201clos caudillos terratenientes fundaron tres \u2018rep\u00fablicas andinas\u2019 y los burgueses exportadores establecieron la \u2018Rep\u00fablica de Guayaquil\u201d\u2019.(322)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El te\u00f3rico del federalismo en esa \u00e9poca fue, sin duda, Benigno Malo, rector de la Universidad de Cuenca e inspirador del peri\u00f3dico \u201cLa Rep\u00fablica\u201d, \u00f3rgano oficial de los federalistas cuencanos. En uno de sus n\u00fameros de 1856, Benigno Malo, bajo el seud\u00f3nimo de Jorge Washington, manifestaba: \u201cS\u00f3lo a la sombra del principio federal pueden crecer y desarrollarse las formas republicanas democr\u00e1ticas (&#8230;) All\u00ed el municipio, el cant\u00f3n o el condado, la parroquia, administra la cosa p\u00fablica, legisla, gobierna con tanto m\u00e1s inter\u00e9s, cuanto mejor conoce todas las necesidades locales. Mientras m\u00e1s peque\u00f1o es el Estado, m\u00e1s parte toman en \u00e9l los ciudadanos y m\u00e1s se democratiza el poder p\u00fablico\u201d.(323)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los arrestos federalistas fueron cortados de manera autoritaria con la consolidaci\u00f3n del gobierno dictatorial de Gabriel Garc\u00eda Moreno, hasta que vuelve a rebrotar la guerra civil con el levantamiento liberal de Eloy Alfaro en la d\u00e9cada de 1890.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">273 JUAN BAUTISTA ALBERDI: Escritos p\u00f3stumos,\u00a0 V, P. 108, Buenos Aires, 1895.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">274 Citado por JUAN ALVAREZ: Las Guerras Civiles argentinas,\u00a0 p. 68, Ed. La facultad, Buenos Aires, 1936.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">275\u00a0 El Correo del Sur,\u00a0 N\u00ba 10, agosto de 1851, Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">276\u00a0 El Curicano, a\u00f1o II, N\u00ba 64, diciembre 30 de 1858.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">277 W. PARISH: Buenos Aires y las Provincias\u00a0 del R\u00edo de la Plata, Bs. As., 1958.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">278 J.M. ESTRADA:\u00a0 La pol\u00edtica liberal bajo la tiran\u00eda de Rosas, Buenos Aires, 1947, p. 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">279 RAMON J. VELAZQUEZ: La ca\u00edda del Liberalismo amarillo. Tiempo y drama de Antonio Paredes, Caracas 1973.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">280 AUGUSTO MIJARES: La evoluci\u00f3n\u00a0 pol\u00edtica de Venezuela, en Venezuela Independiente, p. 125, Caracas, 1962.<br \/>\n281 CARLOS IRAZABAL: Hacia la democracia, op. Cit., 177.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">282 GERMAN CARRERA DAMAS: Visi\u00f3n hist\u00f3rica de Venezuela, en Termas de Historia social y de las ideas, p. 34, UCV, Caracas, 1969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">283 RODOLFO PUIGGROS: La herencia\u00a0 que Rosas dej\u00f3 al pa\u00eds, P. 15, Ed. Problemas, Buenos Aires, 1940.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">284 ALBERTO EDWARDS: La fronda aristocr\u00e1tica, P. 46, Ed. Del Pac\u00edfico, Santiago, 1952.<br \/>\n285 JULIO ALEMPARTE: Carrera y Freire, P. 360, Santiago, 1963.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">286 MILCIADES PE\u00d1A: El\u00a0 para\u00edso terrateniente. Federales\u00a0 y unitarios forjan la civilizaci\u00f3n del cuero, pp. 21 y 22, Ed. Fichas, segunda edici\u00f3n, Buenos Aires, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">287 LUIS FRANCO: El otro Rosas, Ed. Reconstruir, Buenos Aires, 1936.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">288 MIRON BURGUIN: Aspectos econ\u00f3micos del federalismo, P. 95, Ed. Hachette, Buenos Aires, 1960.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">289 ALVARO TIRADO: Aspectos sociales de las Guerras en Colombia, P. 11, Instituto Colombiano de Cultura, p. 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">290 FRANCISCO POSADA D.: Colombia, violencia y subdesarrollo, p. 30 Universidad Nacional de Bogot\u00e1, 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">291 A. TIRADO: Aspectos&#8230;., Op. Cit., p. 12.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">292 TULIO ENRIQUE TASCON: Historia del derecho constitucional colombiano, Ed. Minerva, Bogot\u00e1, 1953.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">293 Ibid., p. 24 y 25.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">294 WILLLIAM PAUL Mc GREEVEY: Historia econ\u00f3mica de Colombia, p. 76, ED.\u00a0 Tercer mundo, 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">295 RAMON MERCADO: Memoria\u00a0 sobre\u00a0 los acontecimientos del sur, especialmente en la provincia de Buenaventura, durante la administraci\u00f3n del 7 de marzo de 1849.p. 25, Bogot\u00e1, 1853.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">296 RICARDO SANCHEZ: Historia pol\u00edtica de la clase obrera en Colombia, p. 16, Ed. La Rosa Roja, Bogot\u00e1, 1983. Adem\u00e1s, JAIME JARAMILLO URIBE: Las sociedades democr\u00e1ticas de artesanos y la coyuntura pol\u00edtica y social\u00a0 colombiana de 1848, en Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, N\u00ba 8, Bogot\u00e1, 1976.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">297 RICARDO SANCHEZ: Historia pol\u00edtica&#8230;, Op. Cit.,\u00a0 p. 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">298 A TIRADO: Aspectos&#8230;., Op. Cit, p. 25, y MANUEL BRICE\u00d1O: La\u00a0 revoluci\u00f3n de 1876-77. Recuerdos para la violencia, 2\u00aa edici\u00f3n, Imprenta nacional, Bogot\u00e1, 1947; y FRANCISCO POSADA. Colombia, violencia y subdesarrollo, Universidad Nacional, Bogot\u00e1, 1969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">299 EMIRO KASTOS: Art\u00edculos escogidos, P. 282, Talleres Gr\u00e1ficos del Banco Popular, Bogot\u00e1, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">300 CAIO PRADO: Evoluci\u00f3n&#8230;., Op. Cit., p. 87.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">301 Ibid, p. 89.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">302 EL DIARIO DE LOS LIBRES, N\u00ba 2, 30 de diciembre de 1851, Copiap\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">303 AGUSTIN EDWARDS: Op. Cit., I, p. 89.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">304 Esta es una s\u00edntesis de mi libro Las guerras civiles de 1851 y 1859 en Chile, publicado por el Instituto Central de Sociolog\u00eda de la Universidad de Concepci\u00f3n, Cuadernos de Investigaci\u00f3n, Serie Historia Social, 1971.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">305 PEDRO PABLO FIGUEROA: Historia de la revoluci\u00f3n constituyente, 1858-1859, p. 336, Santiago, 1889.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">306 Ibid, p. 336.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">307 LUIS VITALE: Las guerras civiles de&#8230;, op. Cit., p. 60.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">308 Carta de Zamora a J.C. Falc\u00f3n, citada por F. BRITO F. : Tiempo de Zamora, P. 276, UCV, Caracas, 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">309 Ibid., p. 276.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">310 JOSE SANTIAGO RODR\u00cdGUEZ: Contribuci\u00f3n al estudio de las guerras federales en Venezuela, I, p. 59, Caracas, 1935.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">311 Citado por FEDERICO BRITO F.: Historia econ\u00f3mica y Social&#8230;., op. Cit, I, p. 325.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">312 Citado por J. C. RUIZ-GUEVARA: Zamora en Barinas, p. 22. Barinas, 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">313 F. BRITO F. Tiempos de Ezequiel Zamora, p. 319.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">314 Ibid, p. 331.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">315 Ibid, p. 346.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">316 Ibid, p. 318.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">317 Ibid, p. 475.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">318 RAUL DOMINGUEZ: Un siglo de luchas pol\u00edticas campesinas en Venezuela, p. 8, UCV, Caracas, 1981.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">319 GERMAN CARRERA DAMAS: Una naci\u00f3n llamada Venezuela, p. 106, UCV, Caracas 1980. Adem\u00e1s R. P. MATTHEWS: Violencia rural en Venezuela, 1840-1858, Ed &#8230;&#8230;&#8230;, Caracas, 1977, LISANDRO ALVARADO: Historia de la Revoluci\u00f3n Federal, Caracas, 1909.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">320 ENRIQUE AYALA: Lucha pol\u00edtica y origen de los partidos en Ecuador, Ed. Universidad Cat\u00f3lica, Quito, 1978, p. 380.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">321 VICENTE\u00a0 SOLANO: Epistolario. Cuenca , 1953, t. I, p. 230.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">322 ALEJANDRO MOREANO: An\u00e1lisis de la realidad nacional, Frente Cultural de Cuenca, s\/f, Mimeo, p. 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">323 BENIGNO MALO: Escritos y discursos, Editorial Ecuatoriana, Quito, 1940, Tomo I, p. 142.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">324 JULIO CESAR RODRIGUEZ y ROSALINDA VELEZ: El precapitalismo dominicano de la primera mitad del siglo XIX, p. 65, Ed. Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo, 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">325 EFRAIM CARDOZO: Breve historia del Paraguay, Op. Cit.,\u00a0 p. 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">326 FRANCISCO GAONA: Introducci\u00f3n\u00a0 a la historia gremial y social del Paraguay, op. Cit., p. 18.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">327 Ibid, p. 78.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver www.archivochile.com\/Ideas_Autores\/html\/vitale_l.html<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el siguiente formulario\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=3194\">(ver)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E-mail: info@adhilac.com.ar<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Vitale. Historia Social comparada de los pueblos de Am\u00e9rica Latina. 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