{"id":2138,"date":"2010-08-02T08:40:39","date_gmt":"2010-08-02T11:40:39","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2138"},"modified":"2012-07-15T07:27:11","modified_gmt":"2012-07-15T10:27:11","slug":"a-prieto-y-s-guerra-breve-historia-del-brasil-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2138","title":{"rendered":"BREVE HISTORIA DEL BRASIL II. A. Prieto y S. Guerra"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>B<\/strong><strong>r<\/strong><strong>eve Historia del Brasil<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Alberto Prieto y Sergio Guerra Vilaboy <\/em>La Habana, 1991<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"> <strong>La colonia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/FragPiri-Reis-1513-Mediano.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4613 alignright\" title=\"FragPiri Reis 1513-Mediano\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/FragPiri-Reis-1513-Mediano.jpg\" alt=\"\" width=\"393\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/FragPiri-Reis-1513-Mediano.jpg 711w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/FragPiri-Reis-1513-Mediano-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><em>Fragmento de la Carta de Pir\u00ed Reis. 1513. Palacio tapakpu Saray, Istambul<br \/>\n<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El descubrimiento, conquista y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica por los europeos fue un fen\u00f3meno de los albores del capitalismo y estuvo propulsado por los intereses de la naciente burgues\u00eda comercial de Espa\u00f1a y Portugal, volcada sobre los pueblos ind\u00edgenas precolombinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"> Como se\u00f1alara Marx, la explotaci\u00f3n de los yacimientos de oro y plata en el nuevo mundo represent\u00f3 uno de los factores fundamentales en la acumulaci\u00f3n originaria del capital y en el extraordinario crecimiento de las fuerzas productivas, que contribuyeron \u2013en aquellas regiones de Europa donde las condiciones internas estaban maduras- al triunfo definitivo de las relaciones de tipo burgu\u00e9s. Pero el capitalismo no pudo imprimir ese car\u00e1cter a la dominaci\u00f3n ib\u00e9rica de nuestro continente, lo que dio lugar aqu\u00ed a un orden social basado en la esclavitud y la servidumbre. Cabe a\u00f1adir que en la formaci\u00f3n de la sociedad iberoamericana influyeron, de una u otra manera, dos elementos externos: el tr\u00e1nsito del feudalismo al capitalismo en Europa y la inclusi\u00f3n de la Am\u00e9rica como zona dependiente del mercado mundial en estructuraci\u00f3n.<!--more--><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ese complejo proceso fue precedido por la creaci\u00f3n de dos Estados fuertemente centralizados, en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. En ellos los intereses de la endeble burgues\u00eda y de los grandes propietarios se\u00f1oriales estaban subordinados a los de la monarqu\u00eda absoluta. Pese a la semejanza del sistema socioecon\u00f3mico existente en Espa\u00f1a y Portugal \u2013feudal, aunque conciertos rasgos de un capitalismo embrionario- la colonizaci\u00f3n emprendida por ambas potencias en el hemisferio occidental se distingui\u00f3 entre s\u00ed desde sus mismos comienzos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como es sabido, despu\u00e9s de los llamados viajes de descubrimiento (1492-1510), Castilla encontr\u00f3 en M\u00e9xico y Per\u00fa la base de su explotaci\u00f3n del nuevo mundo en el oro y la plata, hallado en lugares donde justamente exist\u00eda una poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona susceptible de ser empleada en las minas, mediante la eficaz asociaci\u00f3n de la Corona con los propios conquistadores. En cambio, la evoluci\u00f3n de la colonia lusitana fue bastante diferente. Tras el ef\u00edmero ciclo de las maderas tint\u00f3reas \u2013que dibuj\u00f3 en el mapa sudamericano al primer Brasil como una estrecha franja costera cubierta de espor\u00e1dicas factor\u00edas franco-portuguesas- surgi\u00f3 la gran plantaci\u00f3n esclavista azucarera del noroeste \u2013en lo fundamental gracias a la expoliaci\u00f3n de la fuerza de trabajo africana-, que dio lugar a una econom\u00eda agr\u00edcola de exportaci\u00f3n constituida por centros aislados unos de otros y vinculados \u00fanicamente con el mercado exterior. En ese segundo Brasil se pod\u00eda observar el predominio de los acaudalados hacendados y due\u00f1os de ingenios \u2013que depend\u00edan muy poco de la monarqu\u00eda lisboeta-, a diferencia de lo que ocurri\u00f3 en el \u00e1rea espa\u00f1ola, donde desde temprano el poder\u00edo real se implant\u00f3 en toda su extensi\u00f3n, pr\u00e1cticamente despu\u00e9s que Carlos V liquidara los privilegios de los ensoberbecidos encomenderos. El fin de esa etapa colonial estuvo ligado a la expulsi\u00f3n de los holandeses y termin\u00f3 a fines del siglo XVII con una profunda crisis econ\u00f3mica sin paralelo en Hispanoam\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al cobrar auge en la siguiente centuria la producci\u00f3n agropecuaria en el vasto imperio espa\u00f1ol de ultramar\u00a0 -cuando deca\u00eda la miner\u00eda altoperuano-, el tercer Brasil se caracteriz\u00f3 por el traslado de su zona medular del noroeste al centro-sur,\u00a0 en virtud de la aparici\u00f3n de un fabuloso centro de oro y diamantes que gener\u00f3 en derredor toda una serie de actividades colaterales. Ese boom trajo aparejado la expansi\u00f3n del poder metropolitano, en detrimento de la tradicional autonom\u00eda administrativa y la relativa libertad comercial que hasta entonces disfrutaran los brasile\u00f1os. Esta fue precisamente la tarea del marqu\u00e9s de Pombal, representante portugu\u00e9s de un \u201cdespotismo ilustrado\u201d\u00a0 muy distinto en cuanto a resultados de su contrapartida hisp\u00e1nica, pues las reformas borb\u00f3nicas se encaminaron a liberalizar el r\u00edgido sistema mercantil y ampliar la administraci\u00f3n colonial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por \u00faltimo, el XVIII fue tambi\u00e9n el siglo en que se complic\u00f3 la sencilla estructura clasista brasile\u00f1a \u2013compuesta casi exclusivamente por plantadores y esclavos- al dar paso a la hegemon\u00eda de los negociantes portugueses. Alterado el equilibrio pol\u00edtico del r\u00e9gimen colonial en Brasil, con el desplazamiento de lo que pudiera considerarse una muy balbuceante burgues\u00eda criolla, fue inevitable el choque de los intereses nacionales y los metropolitanos que conducir\u00edan, en fin de cuentas, a la emancipaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Descubrimiento de Brasil por los europeos<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer viaje de los europeos por una parte del litoral de lo que hoy forma el territorio de Brasil lo realiz\u00f3 el famoso armador del puerto de Palos, Vicente Y\u00e1nez Pinz\u00f3n. Con una flotilla de cuatro barcos, el navegante espa\u00f1ol lleg\u00f3 a principios de 1500 al saliente oriental de la Am\u00e9rica del Sur, procedente de la costa africana. Y\u00e1nez Pinz\u00f3n recorri\u00f3 el litoral brasile\u00f1o entre la desembocadura del Amazonas y el cabo Sao Roque. El audaz piloto tom\u00f3 posesi\u00f3n de las tierras \u201cdescubiertas\u201d\u00a0 a nombre de la Corona de Castilla, en un acto que el Tratado de Tordesillas (1494) despojaba de toda significaci\u00f3n jur\u00eddica, al asignar partes espec\u00edficas del continente americano a los dos principales reinos cat\u00f3licos de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Poniendo rumbo noroeste, Pinz\u00f3n arrib\u00f3\u00a0 a la misma boca del Amazonas \u2013al que denomin\u00f3 \u201cmar dulce\u201d-, que recorri\u00f3 ampliamente, entabl\u00f3 relaciones con los abor\u00edgenes. Antes de dar por finalizado su viaje a La Espa\u00f1ola, el navegante castellano se dirigi\u00f3 a las Guayanas, regi\u00f3n que hab\u00eda sido visitada a fines del siglo XV por otro renombrado explorador espa\u00f1ol: Alonso de Ojeda. A pesar de los importantes descubrimientos geogr\u00e1ficos realizados para Espa\u00f1a por Pinz\u00f3n y sus acompa\u00f1antes, la expedici\u00f3n fue un fracaso desde el punto de vista mercantil, pues no encontr\u00f3 nada de valor que llevar a Europa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otra flota castellana, esta vez al mando de Diego de Lepe, siguiendo una ruta bastante parecida a la de Y\u00e1nez Pinz\u00f3n, se present\u00f3 en abril de 1500 en el extremo oriental del continente,\u00a0 pero en lugar de tomar en direcci\u00f3n al norte se encamin\u00f3 al suroeste. De esta manera, Lepe y sus hombres se convirtieron en los primeros europeos que recorrieron las costas de una regi\u00f3n que m\u00e1s tarde se conocer\u00eda por su nombre ind\u00edgena: Pernambuco. Esta expedici\u00f3n tampoco hall\u00f3 nada de inter\u00e9s comercial, por lo que emprendi\u00f3 de nuevo el rumbo hacia el norte hasta tapar con el delta del Amazonas, para despu\u00e9s adentrarse en el golfo de Paria, con la finalidad de cazar indios y venderlos como esclavos en Castilla. Cargadas las bodegas de las naves con los infelices abor\u00edgenes, Lepe regres\u00f3 a Europa en el oto\u00f1o de 1500.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los mismos momentos en que se desarrollaba la traves\u00eda de Lepe, arribaban a la Am\u00e9rica del Sur los primeros nav\u00edos portugueses. La escuadra estaba integrada por 12 naves y unos 1 500 hombres, encabezados por Pedro \u00c1lvarez Cabral, y su objetivo inicial era del alcanzar las Indias Orientales, bordeando las costas de \u00c1frica. Al parecer, las corrientes marinas y una tempestad desviaron a Cabral de su ruta y lo llevaron casualmente a una porci\u00f3n hasta entonces desconocida de la actual costa brasile\u00f1a, al sur del cabo Sao Roque, el 22 de abril de 1500. Esos parajes, cerca de la punta de Corombao, Cabral los denomin\u00f3 Vera Cruz. El fondeadero escogido no fue un buen resguardo para los barcos, sobre todo cuando empezaba a formarse una peligrosa tormenta tropical, por lo que el 25 de abril el osado navegante portugu\u00e9s juzg\u00f3 oportuno mover la flota algo al norte, a una bah\u00eda mucho m\u00e1s protegida que llamaron Porto Seguro y que hoy recibe el nombre de Cabral. Los indios botocudos, que habitaban la regi\u00f3n, establecieron relaciones amistosas con los portugueses, permiti\u00e9ndoles explorar las regiones cercanas, donde tampoco encontraron nada de valor. Desalentados por tan magros resultados, la flota lusitana reemprendi\u00f3 el camino a la India. Cabral no concedi\u00f3 mucha importancia a estos territorios, pero antes de seguir la traves\u00eda despach\u00f3 a Lisboa una nave emisaria que dio cuenta al rey Manuel I \u2013a trav\u00e9s de la famosa carta de Pedro Vaz Camina- de la existencia al oeste de \u00c1frica de la \u201cisla de Vera Cruz\u201d, haci\u00e9ndole llegar de regalo varios hermosos papagayos. Las ex\u00f3ticas aves despertaron la curiosidad de la corte y dieron lugar a que aquella tierra se la conociera como \u201cel pa\u00eds de los papagayos\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Unos meses despu\u00e9s, el monarca portugu\u00e9s autoriz\u00f3 la salida de otra expedici\u00f3n hacia Brasil, en la que seg\u00fan algunas fuentes particip\u00f3 el famoso comerciante Am\u00e9rica Vespucio, quien acababa de abandonar por un tiempo su servicio a la Corona de Castilla y hab\u00eda pasado a trabajar por cuenta de Portugal. La flota arrib\u00f3 en 1501 al cabo Sao Roque, desde donde tom\u00f3 rumbo sur, hasta alcanzar la boca de un caudaloso r\u00edo, el Sao Francisco. Siguiendo viaje, los intr\u00e9pidos navegantes llegaron a una espaciosa bah\u00eda, la \u00fanica en esas latitudes de tan grandes proporciones \u2013lo que inducir\u00eda posteriormente a llamarla simplemente Bah\u00eda-, que denominaron de Todos los Santos. Despu\u00e9s pasaron a Porto Seguro y encontraron otra majestuosa ensenada a la que tomaron por la desembocadura de un r\u00edo, bautiz\u00e1ndola como R\u00edo de Janeiro, por ser el mes de enero de 1502. M\u00e1s tarde se descubrir\u00eda el error y el nombre quedar\u00eda exclusivamente para la ciudad, mientras la bah\u00eda conserva su apelativo ind\u00edgena: Guanabara. Sin encontrar ning\u00fan objeto de utilidad mercantil, la flota portuguesa continu\u00f3 bordeando el litoral hasta Sao Vicente, tras navegar por los L 000 kil\u00f3metros de costa que separan al cabo Sao Roque del r\u00edo Cananari.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El ciclo exportador de palo Brasil<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las apetencias europeas en relaci\u00f3n con Brasil se desataron cuando apareci\u00f3 en sus costas un producto que gozaba de gran demanda en el viejo continente: el verzino o palo brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La existencia de esta preciosa madera en el territorio origin\u00f3 el primer ciclo exportador de la colonia. En la costa, visitada por los portugueses a principios del siglo XVI, crec\u00eda un \u00e1rbol rojo o de color brasa, de calidad similar al que desde la edad media se conoc\u00eda en Europa como palo brasil, y que se usaba frecuentemente para te\u00f1ir las telas durante su proceso de fabricaci\u00f3n. Ese nombre se generaliz\u00f3 para todas las maderas tint\u00f3reas y tambi\u00e9n fue adoptado para designar el \u00e1rbol Caesalpin\u00eda echinata que se daba silvestre en las selvas del litoral. Las grandes utilidades que generaba la comercializaci\u00f3n\u00a0 del producto atrajeron la codicia de los europeos y dio lugar a que llegaron a las aguas del pa\u00eds numerosos traficantes, sobre todo de procedencia portuguesa, espa\u00f1ola y francesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Algunos historiadores portugueses sostienen que el iniciador de la explotaci\u00f3n comercial del palo brasil fue el navegante Gonzalo Coelho. En mayo a junio de 1503 zarp\u00f3 de Lisboa con seis naves, una de las cuales estaba capitaneada por el experimentado Am\u00e9rico Vespucio. Cuando la peque\u00f1a flota se hab\u00eda alejado de la costa africana, en la reci\u00e9n descubierta isla de Fernao de Noronha \u2013que en 1504 se convertir\u00eda en la pionera de las capitan\u00edas hereditarias-, Coelho y Vespucio, de com\u00fan acuerdo, se separaron. El segundo lleg\u00f3 a Bah\u00eda y all\u00ed esper\u00f3\u00a0 pacientemente a su jefe por espacio de varias semanas. Desesperado por la inactividad, Vespucio se dedic\u00f3 a reconocer el litoral que ya hab\u00eda visitado un a\u00f1o antes. En la bah\u00eda de Porto Seguro levant\u00f3 un fort\u00edn que fue el primer asentamiento europeo en territorio brasile\u00f1o. Durante uno de sus frecuentes recorridos por el interior, en el trayecto a la sierra Dos Aimores, los hombres de Vespucio encontraron abundantes bosques de palo brasil. Sin tardanza, Vespucio carg\u00f3 sus naves con una buena cantidad de verzino y retorn\u00f3 a Portugal en abril\u00a0 de 1504.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sobre la suerte de Coelho y su tripulaci\u00f3n se tienen menos detalles. Se sabe que arrib\u00f3 a la \u201ctierra de Santa Cruz\u201d \u2013como gustaba ahora al monarca portugu\u00e9s designar sus posesiones americanas-, despu\u00e9s de muchas vicisitudes y de rebasar un peligroso naufragio. Cerca de dos a\u00f1os estuvo en la bah\u00eda de R\u00edo de Janeiro, hasta volver a su patria en 1506 con sus naves repletas con el precioso \u00e1rbol de tinte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para muchos historiadores franceses, en cambio, el difusor en Europa del verzino brasile\u00f1o fue un marino normando que respond\u00eda al nombre de Paulmier de Gonneville. Los datos existentes parecen indicar, sin embargo, que la introducci\u00f3n del palo brasil fue un proceso paralelo, ya que no es posible adjudicar la primac\u00eda a ninguna persona en particular, pues en su comercializaci\u00f3n jugaron un papel semejante los tres destacados navegantes europeos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Seg\u00fan parece, Gonneville andaba de viaje por la costa africana, en busca de especies o de otros valiosos art\u00edculos orientales, cuando accidentalmente se desvi\u00f3 de su ruta y fue a parar, como Cabral, a la costa de Brasil. El barco franc\u00e9s no iba a dar nunca con las especies, pero en su lugar habr\u00eda de llevar al viejo continente uno de los primeros cargamentos de palo brasil americano (1503-1504).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El \u00e9xito econ\u00f3mico que el tr\u00e1fico del verzino report\u00f3 a Vespucio, Coelho y Gonneville, anim\u00f3 a muchos mercaderes europeos, especialmente a los comerciantes franceses de Honfleur, Dieppe y otros puertos, a preparar varias expediciones destinadas a extraer el palo brasil de las costas del nuevo mundo. En esta novedosa operaci\u00f3n comercial sobresaldr\u00eda la intensa actividad francesa, pues desde fechas muy tempranas sus buques comenzaron a burlar las disposiciones portuguesas, encaminadas a prohibir la extracci\u00f3n de las maderas tint\u00f3reas por naves de otras banderas. La ofensiva mercantil de los franceses, sobre un territorio que sus cronistas y cart\u00f3grafos iban a denominar la Francia Ecuatorial, fue facilitada por la despreocupaci\u00f3n oficial de la Corona lusitana que, enfrascada en sus negocios orientales, no conced\u00eda mucha importancia a la regi\u00f3n descubierta por Cabral y que el Tratado de Tordesillas gratuitamente le otorgaba. La pol\u00edtica portuguesa de no tomar ninguna medida efectiva contra los traficantes convirti\u00f3 a las costas brasile\u00f1as en una especie de tierra de nadie, lo que indudablemente contribuy\u00f3 a aumentar el inter\u00e9s de los comerciantes del viejo continente. De esta forma, en el per\u00edodo comprendido entre 1504 y 1532, los franceses fueron en la pr\u00e1ctica, los \u00fanicos europeos que mantuvieron una presencia sistem\u00e1tica en el litoral brasile\u00f1o. Otro resultado del aumento del comercio del verzino fue el de popularizar por Europa el t\u00e9rmino de brasil, asociado a un amplio e indefinido territorio del nuevo mundo que la naturaleza hab\u00eda dotado de riqu\u00edsimos bosques del cotizado \u00e1rbol rojo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con vistas a asegurar las fuentes del palo brasil, los navegantes franceses procuraron obtener la colaboraci\u00f3n ind\u00edgena. Para ello se valieron de una pol\u00edtica pac\u00edfica, avalada por el asentamiento de sus representantes en las propias aldeas abor\u00edgenes de la costa. Intercambiaban con los indios todo objeto que, adem\u00e1s del verzino tuviera alg\u00fan valor comercial, tal como el algod\u00f3n, la pimienta, papagayos, macacos y plumas de aves, entregando en reciprocidad baratijas, hachas, cuchillos e incluso armas de fuego. Las relaciones de colaboraci\u00f3n m\u00e1s estrechas las establecieron con los tupis, para quienes la pol\u00edtica amistosa de los franceses contrastaba abiertamente con los constantes esfuerzos portugueses por esclavizarlos. Para facilitar su labor, los contrabandistas establec\u00edan peque\u00f1as factor\u00edas en el litoral, destinadas a almacenar el palo brasil y las dem\u00e1s mercanc\u00edas, en espera de las naves procedentes de Europa. Pero las factor\u00edas francesas nunca llegaron a constituir grupos estables de colonizaci\u00f3n \u2013a pesar de la proliferaci\u00f3n del mestizaje: antecedente de los aguerridos mamelucos-, ya que eran abandonadas en cuanto comenzaba a desaparecer de los alrededores la madera tint\u00f3rea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El extraordinario aumento de la actividad de los contrabandistas en suelo brasile\u00f1o, termin\u00f3 por convencer al monarca portugu\u00e9s de la necesidad imperiosa de desalojar a los franceses e impulsar la colonizaci\u00f3n de sus posesiones americanas, para no perderlas definitivamente. Por esa raz\u00f3n, en 1526 Portugal envi\u00f3 al nuevo mundo una escuadra integrada por seis barcos de guerra, al mando del capit\u00e1n Chistovao Jaques. El marino lusitano apareci\u00f3 de improviso en Pernambuco, regi\u00f3n infestada de traficantes franceses, donde hundi\u00f3 tres naves, y captur\u00f3 cerca de 300 prisioneros que fueron remitidos a Portugal. Despu\u00e9s Jaques ancl\u00f3 en un puerto lleno de rocas y farallones, al que dio por nombre Recife.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1531 lleg\u00f3 a Pernambuco otra armada portuguesa, esta vez de 5 naves y 400 hombres, al frente de las cuales ven\u00eda el noble lusitano Martim Alfonso de Sousa. Una parte de la expedici\u00f3n, guiada por Diego Leite, se encamin\u00f3 al litoral comprendido entre el cabo Sao Roque y el Amazonas, para limpiar sus aguas de contrabandistas franceses. Otros barcos de la flota fueron\u00a0 enviados de regreso a Portugal, llevaban un valioso cargamento de palo brasil; mientras el resto de la escuadra, bajo el mando del propio Sousa, se dirigi\u00f3 al sur, tras capturar decenas de traficantes en la costa de lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda Olinda y en la isla de Sao Alejo. En su traves\u00eda hacia las regiones meridionales Sousa y sus acompa\u00f1antes llegaron a Bah\u00eda, lugar donde estaba enclavado un poblado hispano-portugu\u00e9s fundado por un n\u00e1ufrago lusitano, Diego \u00c1lvarez Correa, a quien los indios llamaban Caramar\u00fa, es decir, \u201chombre del fuego\u201d. Caramar\u00fa ser\u00eda de gran ayuda a los portugueses, pues conoc\u00eda el territorio a la perfecci\u00f3n, dominaba el dial\u00e9ctico de los tupis y hab\u00eda explorado la cuenca del r\u00edo Paraguaz\u00fa. A fines de 1531 la flota de Sousa se present\u00f3 en la bah\u00eda de Guanabara, lugar donde se edific\u00f3 un fuerte y se registr\u00f3, sin resultados positivos, las zonas aleda\u00f1as en busca de metales preciosos, minerales que los portugueses persegu\u00edan afanosamente despu\u00e9s del \u00e9xito de Hern\u00e1n Cort\u00e9s en la conquista de M\u00e9xico. Luego los barcos siguieron rumbo al sur, y una parte de la expedici\u00f3n lleg\u00f3 hasta el R\u00edo de la Plata. En la isla de Sao Vicente, Sousa fund\u00f3, el 22 de enero de 1532, una villa, aprovechando la existencia en ese sitio de pobladores de origen portugu\u00e9s \u2013gobernados por Joao Ramalho-, que se dedicaban a esclavizar ind\u00edgenas. Estos hombres, provistos de peque\u00f1as embarcaciones, ya hab\u00edan incursionado en gran parte del litoral comprendido entre R\u00edo de Janeiro y la isla de Santa Catarina. El propio Ramalho fue probablemente el primer europeo que subi\u00f3 la Serra do Mar, al extremo sudoriental de la meseta de Brasil, y estableci\u00f3 relaciones amistosas con los tamoyos, quienes dominaban toda la regi\u00f3n del bajo valle del Paraiba. Sousa y Ramalho examinaron juntos la sierra de Piranaciaba, donde fundaron pobladores de los que m\u00e1s tarde surgir\u00edan las villas de Santos y Sao Paulo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En represalia por las acciones punitivas llevadas a cabo por Jaques y Sousa, en 1532 apareci\u00f3 en Pernambuco un buque de guerra franc\u00e9s al mando de Jean Duperret, encargado de hostilizar a los portugueses. Por primera vez desde el descubrimiento del palo brasil no se trataba de una nave contrabandista m\u00e1s o menos independiente, sino que era una expedici\u00f3n organizada con el consentimiento oficial del rey de Francia Francisco I, y que caus\u00f3 ciertos estragos en los dominios lusitanos de Brasil. En Pernambuco los franceses pretendieron dejar una peque\u00f1a factor\u00eda, pero no tard\u00f3 en ser liquidada por Pedro Lopes de Sousa, quien erigi\u00f3 en su lugar otro fort\u00edn portugu\u00e9s. Este fuerte, junto con las colonias agr\u00edcolas del sur, ubicadas en Sao Vicente y Piratininga (Sao Paulo), se convirtieron, por el momento, en los \u00fanicos asentamientos europeos estables de la costa brasile\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Creaci\u00f3n de las capitan\u00edas hereditarias<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La creciente hostilidad franco-portuguesa por el control del litoral de Brasil condujo al monarca de Portugal, Joao III, a impulsar de una manera decisiva la colonizaci\u00f3n de sus tierras americanas. Con ese fin dispuso, por la Carta Regia del 28 de septiembre de 1532, la divisi\u00f3n de toda la \u201cprovincia de Santa Cruz\u201d en 15 capitan\u00edas hereditarias o donatarias, destinadas a estimular el poblamiento y a promover la explotaci\u00f3n de sus recursos en su colonia del nuevo mundo. Las capitan\u00edas se conceb\u00edan como especies de se\u00f1or\u00edos feudales y se basaban en un sistema medieval de colonizaci\u00f3n que los portugueses hab\u00edan puesto en pr\u00e1ctica, con cierto \u00e9xito en las islas Madeira. Las 15 donatarias ocupaban toda el \u00e1rea que el Tratado de Tordesillas asignaba a Portugal y ten\u00edan de fronteras entre si los paralelos geogr\u00e1ficos, que en realidad solo pod\u00edan fijar l\u00edmites precisos en la costa, pues el resto del territorio, hacia el interior, permanec\u00eda totalmente inexplorado. Las Reales Cartas de Donaci\u00f3n \u2013el t\u00edtulo de concesi\u00f3n y la Carta Foral- daban a cada capitan\u00eda su fundamento legal y un modelo de desarrollo de tipo semifeudal. El capit\u00e1n mayor o capitao mor era por lo general un veterano de las campa\u00f1as del oriente, al que se le dotaba de absoluta jurisdicci\u00f3n sobre su dominio, tan solo limitada por la imposibilidad de acu\u00f1ar moneda e imponer la pena capital. Adem\u00e1s, quedaba autorizado a poblar el territorio con colonos cat\u00f3licos, obligados a pagar regularmente el diezmo a la Iglesia, y con los cuales establec\u00eda una relaci\u00f3n patriarcal. La Corona se reservaba para su exclusivo beneficio el monopolio del palo brasil \u2013otorgado en un principio al mercader lisboeta Fernao de Noro\u00f1a-, la trata de esclavos, el comercio de especies, as\u00ed como el quinto del oro y la plata. Debido seguramente a la situaci\u00f3n por la que atravesaba Portugal, girado por completo a la \u00f3rbita de los negocios con las Indias Orientales, este era un sistema mercantil menos r\u00edgido en comparaci\u00f3n al implantado por Espa\u00f1a en sus colonias de ultramar, pues, en la pr\u00e1ctica el comercio de los dem\u00e1s productos y mercanc\u00edas quedaba liberado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En realidad solo se llegaron a repartir 12 capitan\u00edas, en lugar de las 15 previstas en el plan inicial, ya que a Martim Alfonso de Sousa le fueron asignadas 2 y a su hermano, Pedro Lopes de Sousa, L. Las 15 donatarias eran, de norte a sur, las siguientes: Par\u00e1, Maranhao, Piaui, R\u00edo Grande do Norte, Itamarac\u00e1, Pernambuco, Bah\u00eda, Iiheos, Porto Seguro, Esp\u00edritu Sancto, Sao Thom\u00e9, R\u00edo de Janeiro, Sao Amaro, Sao Vicente y Sancta Ana. Cabe a\u00f1adir que en algunas de estas 12 colonias los capitaos mores nunca llegaron a establecerse de una manera\u00a0 efectiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como regla general, en cada se\u00f1or\u00edo la colonizaci\u00f3n se iniciaba con la llegada del gobernador y la consiguiente fundaci\u00f3n de una villa, tras encontrar una adecuada bah\u00eda o rada para guarecer la flota. Por esa raz\u00f3n, y tambi\u00e9n con la idea de protegerse de posibles ataques ind\u00edgenas, la nueva poblaci\u00f3n estaba situada lo m\u00e1s cerca posible del litoral. No obstante todas las precauciones, usualmente las plazas portuguesas eran invadidas y destruidas por los col\u00e9ricos indios, lo que obligaba a los colonos a trasladar el incipiente pueblo a un sitio m\u00e1s seguro. Los capitanes mayores eran hidalgos, mientras las masa fundamental de los habitantes estaba formada por antiguos delincuentes y algunos pocos campesinos portugueses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La capitan\u00eda de Pernambuco en el noroeste fue concedida\u00a0 por el rey al marqu\u00e9s del Basto, quien le puso por nombre Nueva Lusitania. El gobernador Coelho arrib\u00f3 a esta posesi\u00f3n en 1535, acompa\u00f1ado de su numerosa parentela y un grupo de colonos con los cuales fund\u00f3, a modo de capital, la villa de Olinda. Por orden suya se recorri\u00f3 gran parte del curso inferior del r\u00edo San Francisco, no explorado hasta entonces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por su parte, la capitan\u00eda de Bah\u00eda le fue entregado al hidalgo Francisco Pereira Coutiho, quien se encarg\u00f3 de someter toda la costa y un pedazo de la meseta del r\u00edo Paraguaz\u00fa. La creciente enemistad de los tupinambas oblig\u00f3 a Pereira Coutinho a abandonar su residencia en villa Velha y huy\u00f3 con muchos de los colonos de la capitan\u00eda, donde, sin embargo, qued\u00f3 un reducido grupo bajo la protecci\u00f3n del famoso Caramar\u00fa. Un a\u00f1o despu\u00e9s el capit\u00e1n mayor intent\u00f3 regresar a sus dominios, pero naufrag\u00f3 y muri\u00f3 a manos de los indios (1545), justamente en la entrada de la bah\u00eda, a orillas de la isla de Itaparica. Algo parecido ocurri\u00f3 en la donataria de Sao Thom\u00e9 \u2013concedida a un compa\u00f1ero de armas de los hermanos Sousa, llamado Pedro de Goes- y en la capitan\u00eda de Esp\u00edritu Sancto\u00a0 -entregada a Vasco Fern\u00e1ndez Coutinho, en recompensa por los m\u00e9ritos alcanzados en las Indias Orientales-. Por su lado, los se\u00f1ores de las donatarias septentrionales \u2013Joao de Barros, Ayres da Cunha y Fernao \u00c1lvares de Andrade- naufragaron en peligrosos baj\u00edos de la costa de Maranhao.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A Martim Alfonso de Sousa, la Corona lo benefici\u00f3 con la capitan\u00eda de Sao Vicente, aunque pronto la abandon\u00f3 para regresar a Portugal. Un noble que llegar\u00eda a regir los destinos de la colonia, Bras, Cubas, edific\u00f3 una especie de hospital en tierras de este verdadero feudo, en torno al cual crecer\u00eda una villa que llevar\u00eda el nombre de Santos (1546).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En resumen, siete capitan\u00edas pudieron ser fundadas de hecho, pero en solo cuatro de ellas la colonizaci\u00f3n registr\u00f3 cierto progreso. Nos refer\u00edamos a las donatarias de Porto Seguro \u2013entregada a un rico se\u00f1or feudal del norte de Portugal; Pedro de Campo Tourinho-, IIheos \u2013perteneciente al funcionario real Jorge de Figueredo Correa- y las ya mencionadas de Sao Vicente y Pernambuco. Algunos historiadores estiman que hacia 1550; medio siglo despu\u00e9s del arribo a Brasil de Cabral, las capitan\u00edas m\u00e1s pr\u00f3speras apenas contaban con 600 colonos \u2013excluyendo los esclavos negros e ind\u00edgenas-, mientras en todo el litoral no habitaban m\u00e1s de 5 000 europeos y sus descendientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Primeras formas de organizaci\u00f3n estatal<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Debido a que el sistema de las capitan\u00edas hereditarias no funcionaba de la manera prevista, ni proporcionaba a la Corona portuguesa los dividendos esperados \u2013al igual que hab\u00eda sucedido anteriormente con las factor\u00edas-, el monarca decidi\u00f3 hacer un cambio sustancial en el r\u00e9gimen de gobierno vigente en sus posesiones americanas. Sin duda la colonizaci\u00f3n fomentada por los capitanes mayores hab\u00eda encontrado una serie de obst\u00e1culos y, salvo en unas pocas donatarias, no hab\u00eda ning\u00fan avance. Como si todo esto fuera poco, la entrega a los capitaes mores de facultades tan amplias, acorde al derecho medieval, estaba en completa contradicci\u00f3n con la pol\u00edtica seguida por la Corona, encaminada a fortalecer el poder real en la propia metr\u00f3poli, en detrimento de los se\u00f1ores feudales: problema que las fallidas sublevaciones de los conquistadores y encomenderos espa\u00f1oles, iniciadas en 1542, hab\u00edan puesto sobre el tapete tanto en Espa\u00f1a como en Portugal. Por a\u00f1adidura, era un momento en que Castilla recib\u00eda por toneladas las fabulosas riquezas minerales de Per\u00fa, lo cual induc\u00eda a Carlos V a alentar aventuras como la de Francisco de Orellana, quien entre 1541 y 1542 recorri\u00f3 ampliamente al Amazonas en busca del legendario El Dorado; o la de Alvar N\u00fa\u00f1ez Cabeza de Vaca, que tras desembarcar en Santa Catarina, atraves\u00f3 partes de Sao Paulo y Paran\u00e1 rumbo a Paraguay.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por todos estos motivos, en 1548 el gobierno lusitano reivindic\u00f3 sus derechos estatales sobre el vasto territorio brasile\u00f1o. La medida real dio inicio a la estructuraci\u00f3n de una verdadera administraci\u00f3n colonial portuguesa en el nuevo mundo, cuyas bases en cierta forma se hab\u00edan sentado en el per\u00edodo de las capitan\u00edas hereditarias. Al frente de ellas se design\u00f3 a un representante de la Corona, el governador geral, dotado de amplios poderes gubernamentales y del mando militar supremo. Este funcionario tendr\u00eda entre sus objetivos \u2013expresamente fijados en las instrucciones reales o regimentos-, establecer un gobierno central \u00fanico, impulsar la actividad econ\u00f3mica y hacer avanzar la colonizaci\u00f3n, procurando encontrar metales preciosos, as\u00ed como asegurar la posesi\u00f3n de Brasil a Portugal. La creaci\u00f3n del cargo de governador\u00a0\u00a0 geral significaba la liquidaci\u00f3n pr\u00e1ctica del r\u00e9gimen de las donatarias, aun cuando legalmente las capitan\u00edas seguir\u00edan existiendo, pero subordinadas\u00a0 a la jurisdicci\u00f3n, del poder central. No obstante, poco a poco las donatarias desaparecieron como tales, unas por compra de la Corona y otras por el simple abandono de sus due\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El lugar escondido como sede de la nueva administraci\u00f3n colonial fue la antigua capitan\u00eda de Bah\u00eda, en virtud de que era una de las donatarias m\u00e1s grandes, se encontraba justamente en el centro de la l\u00ednea costera brasile\u00f1a y su beneficiario original \u2013Pereira Coutinho-, hab\u00eda perdido la vida en un encuentro con los ind\u00edgenas, por lo que su concesi\u00f3n se reintegr\u00f3 al patrimonio real. Para estrenar el puesto de gobernador general la Corona despach\u00f3 a un noble lusitano llamado Thom\u00e9 de Sousa, quien arrib\u00f3 a la Am\u00e9rica el 29 de marzo de 1549. La sede de la capitan\u00eda de Bah\u00eda, villa Velha, no fue, al parecer, del agrado del gobernador y dej\u00e1ndose llevar por los consejos de Caramar\u00fa, Sousa fund\u00f3 algo m\u00e1s al norte un nuevo poblado, al que denomin\u00f3 Salvador, ubicado en la bah\u00eda de Todos los Santos. La villa reci\u00e9n instalada ser\u00eda durante m\u00e1s de dos siglos la capital oficial de Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la flota en que lleg\u00f3 a Bah\u00eda el gobernador general ven\u00edan tambi\u00e9n unos 450 colonos \u2013en su mayor\u00eda exdelincuentes-, 600 soldados y 5 jesuitas, encabezados por el padre Manuel de N\u00f3brega. Estos sacerdotes fueron los primeros religiosos de esta Orden que pasaron al nuevo mundo. Aunque en principio el hecho no tuvo mayor relevancia, a largo plazo los jesuitas fueron un elemento de vital participaci\u00f3n en la conquista de ciertas \u00e1reas, tanto en las posesiones portuguesas como espa\u00f1olas. Un ejemplo de ello fue la temprana colonizaci\u00f3n de Sao Paulo \u2013en el \u00e1rea de las donatarias de Sao Vicente y Sao Amaro-, donde los jesuitas se distinguieron por darle su fisonom\u00eda al naciente proceso de dominaci\u00f3n colonial. En 1554 un reducido grupo de jesuitas, al frente de los cuales marchaban los padres N\u00f3brega y Jos\u00e9 de Anchieta, estableci\u00f3 el Colegio de Sao Paulo, unos kil\u00f3metros al noreste de la isla Sao Vicente, en el curso alto del Tiet\u00e9, en pleno territorio continental. Desde ese punto, en los campos del Piratininga, los jesuitas, vali\u00e9ndose de sobornos, halagos y promesas, lograron convertir al catolicismo a los principales jefes abor\u00edgenes de la localidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s, con la ayuda de los caciques conversos, los seguidores de Ignacio de Loyola sometieron a las tribus de los alrededores, con las que crear\u00edan cuatro grandes reducciones: Sao Paulo, Santiago, Sao Jorge y Esp\u00edritu Sancto. En ellas los ind\u00edgenas eran obligados, bajo una severa disciplina, a cultivar la tierra como verdaderos siervos de la gleba y a entregar a los jesuitas el fruto de su trabajo. El privilegio de explotar a los abor\u00edgenes brasile\u00f1os no tardar\u00eda en provocar luchas y conflictos entre los \u00e1vidos colonos y los no menos ambiciosos jesuitas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Entretanto, prosperaba la colonia de Bah\u00eda, alentada por la llegada de nuevas flotas portuguesas portadoras de m\u00e1s agricultores y plantadores, mientras el gobernador general se dedicaba a organizar la naciente administraci\u00f3n estatal. El poder central, radicado en la villa del Salvador, se compon\u00eda en su c\u00faspide de tres funcionarios reales, independientes unos de otros. Ellos eran el governador geral \u2013a partir de 1720 ser\u00edan llamados virreyes-, al que correspond\u00eda la administraci\u00f3n, el ouvidor geral, encargado de la justicia, y el proveedor mor, responsabilizado con el control de la hacienda real. M\u00e1s tarde se ampliar\u00eda el aparato judicial, cre\u00e1ndose los tribunales de Relacao (1587). El proveedor mor, por su parte, ten\u00eda adscripto en cada donataria a un proveedor da capitan\u00eda, especie de inspector regional, quien deb\u00eda controlar las aduanas de los puertos, y la casa das contas \u2013instaladas a nivel de capitan\u00eda-, particularmente en lo referido al cobro del quinto real y el diezmo de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La c\u00e9lula b\u00e1sica del sistema administrativo portugu\u00e9s eran los gobiernos municipales, inspirados en una vieja instituci\u00f3n medieval que resurg\u00eda con fuerza en Am\u00e9rica con el nombre de senado da camara, muy semejante al cabildo castellano. La municipalidad se encargaba de reglamentar toda la vida de una villa y estaba formada por un consejo urbano, elegido, al menos en teor\u00eda, por todas las cabezas de familia de cierto abolengo, siempre que residieran de manera permanentemente en la poblaci\u00f3n. Lo integraban varios vereadores o consejeros, dos guises ordinarios y otros miembros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A la vez se implant\u00f3 la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, que desde 1551 ten\u00eda en su cima al obispado de Bah\u00eda, al frente del cual estuvo inicialmente el padre Pedro Fern\u00e1ndez Sardinha. Cabe a\u00f1adir que ese mismo a\u00f1o el papa Julio III emiti\u00f3 una bula, que subordinaba a los reyes de Portugal toda la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica en los dominios lusitanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el principio de la colonizaci\u00f3n en Brasil tuvieron fuerzas de ley todos los c\u00f3digos portugueses, en primer t\u00e9rmino las Ordenacoes Manuelinas de 1514, as\u00ed como las \u00f3rdenes reales,\u00a0 Cartas de Lei y dem\u00e1s disposiciones oficiales. Conforme\u00a0 a este principio, desde la \u00e9poca de las donatarias se hizo extensiva al territorio brasile\u00f1o la ley portuguesa de asentamientos agrarios, conocida como ley das sesmaria. Esta disposici\u00f3n real permit\u00eda adjudicar tierras a privados (sesmaria), siempre que no fueran mayores a las que realmente se pudieran labrar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la pr\u00e1ctica, la ley das sesmaria sirvi\u00f3 para otorgar extensos predios a los senhores de engenho, particularmente en el norte \u2013pues en el sur la tierra se reparti\u00f3 por lo general en parcelas m\u00e1s peque\u00f1as-, echando los cimientos en los futuros latifundios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Inicios de auge azucarero <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la capitan\u00eda de Sao Vicente pronto prosper\u00f3 el cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar, planta que estar\u00eda llamada a sustituir al palo brasil como principal regl\u00f3n exportable. Se supone que el primer trapiche fue instalado por Martim Alfonso de Sousa en 1553, ante la imposibilidad de encontrar las anheladas riquezas aur\u00edferas. Vale la pena aclarar que los ind\u00edgenas brasile\u00f1os, a diferencia de los abor\u00edgenes que encontraron los espa\u00f1oles en muchas de sus posesiones americanas, desconoc\u00edan el trabajo de los metales e ignoraban la ubicaci\u00f3n de los yacimientos de oro y plata, elementos que facilitaron extraordinariamente la tarea a Cort\u00e9s, Pizarro y dem\u00e1s conquistadores hispanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La agricultura de la ca\u00f1a de az\u00facar lleg\u00f3 a Brasil procedente de las islas Madeira, Azores y Cabo Verde, lugares donde los portugueses la hab\u00edan implantado durante el siglo XV. Desde entonces se convirtieron en los principales abastecedores del producto en Europa. A partir de 1517 el precio del az\u00facar subi\u00f3 en el viejo continente, como consecuencia directa de la conquista turca de Egipto y Siria, que elimin\u00f3 a estas regiones como suministradoras de az\u00facar del mercado europeo. Ello incentiv\u00f3 de la ca\u00f1a e impuls\u00f3 a los portugueses y espa\u00f1oles a intentar su desarrollo en Am\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los comerciantes de Portugal no tardaron en comprender que el litoral brasile\u00f1o ofrec\u00eda cualidades inmejorables para fomentar plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar. Las costas de Brasil pose\u00edan excelentes terrenos sedimentarios, rojizos u oscuros, que junto a un buen r\u00e9gimen de lluvias hac\u00edan innecesarios los regad\u00edos y abonos. Las \u00f3ptimas condiciones abarataban el ciclo productivo y permit\u00edan obtener rendimientos superiores a los de las islas del Atl\u00e1ntico. El hecho de que las plantaciones azucareras pudieran ser ubicadas cerca de la costa, en lugares donde abundaban los puertos naturales, contribu\u00eda a facilitar el env\u00edo del producto a los compradores. Adem\u00e1s, los portugueses dominaban la red comercial del az\u00facar en el viejo continente, que inclu\u00eda socios, fuentes de cr\u00e9ditos, mercados y facilidades portuarias en Amberes, lo que unido a una pol\u00edtica fiscal bastante liberal para la \u00e9poca \u2013impuestos bajos, exenciones temporales de grav\u00e1menes y virtual comercio libre-, hac\u00edan a\u00fan m\u00e1s atractivo el campo para emprender el negocio azucarero. La \u00fanica limitante al desarrollo de las plantaciones de ca\u00f1a era la falta de capitales, en especial para costear la preparaci\u00f3n y el transporte de az\u00facar, que requer\u00edan cuantiosas inversiones \u2013como por ejemplo para la adquisici\u00f3n en Flandes de grandes pailas de cobre y otros instrumentos de producci\u00f3n de producci\u00f3n-, y por la escasez de fuerza de trabajo. El capital se encontrar\u00eda en cantidades suficientes en los Pa\u00edses Bajos, mediante la asociaci\u00f3n entre los colonos portugueses y los banqueros holandeses. La mano de obra se satisfizo en un inicio por medio de la explotaci\u00f3n indiscriminada de los ind\u00edgenas que habitaban en el litoral; cuando estos no fueron suficientes se les persigui\u00f3 con sa\u00f1a por el interior para arrastrarlos a las plantaciones. Finalmente se implantaron esclavos negros de las costas de \u00c1frica, por entonces bajo control portugu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para instalar la plantaci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar era necesario rozar la selva, labor en la que se aprovechaba la experiencia ind\u00edgena. Sembrada la ca\u00f1a, esta crec\u00eda normalmente y con un m\u00ednimo de cuidados maduraba en pocos meses. Cada campo se cortaba durante var\u00edas cosechas sucesivas, dejando crecer la planta sin obst\u00e1culos despu\u00e9s de cada corte. Cuando el suelo se daba por agotado, resultaba m\u00e1s rentable repetir el ciclo en otra parte de la selva. La ca\u00f1a cortada se trasladaba al trapiche o engenho, donde se herv\u00eda el jugo en las calderas, y ya seco y cristalizado el az\u00facar en moldes de arcilla, se envasaba en cajas de madera de unos 500 kilos de peso. El az\u00facar que se exportaba ten\u00eda dos calidades diferentes: blanco cristalizado y refinado o moreno mascarado, aunque ambos tipos deb\u00edan terminar su proceso de refinaci\u00f3n en Europa. Los primeros trapiches en producci\u00f3n rend\u00edan unas 50 toneladas de az\u00facar por a\u00f1o cada uno y requer\u00edan decenas de trabajadores \u2013tanto para la parte agr\u00edcola como para la artesanal- y animales de tiro. Este tipo de actividad favoreci\u00f3 la aparici\u00f3n de grandes establecimientos, fazendas, que compart\u00edan el \u00e1rea cultivable de la colonia con las peque\u00f1as fincas y parcelas dedicadas a la producci\u00f3n de alimentos, en primer lugar de la mandioca. Con el correr del tiempo, la plantaci\u00f3n de az\u00facar y la casa de los amos (casa grande) se convertir\u00edan en signo distintivo de jerarqu\u00eda social y poder\u00edo econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las plantaciones de la capitan\u00eda de IIheos fueron, quiz\u00e1s, las primeras en crecer en forma satisfactoria, favorecidas por el trabajo de los indios tupiniqu\u00edn. Pero esa breve etapa de florecimiento econ\u00f3mico concluy\u00f3 abruptamente cuando los insumisos botocudos invadieron la costa y destruyeron la mayor\u00eda de las plantaciones. Desde ese momento, el\u00a0 centro azucarero de Brasil se asent\u00f3 en Sao Vicente y sobre todo en la capitan\u00eda de Pernambuco, donde el primer trapiche fue instalado en 1542.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El n\u00famero y tama\u00f1o de los engenheos fue aumentando en el transcurso del siglo XVI, en virtud del incesante crecimiento de la demanda europea. Hacia 1570 la producci\u00f3n de az\u00facar en Brasil era un negocio sumamente lucrativo, ya que encontraba\u00a0 compradores para unas 2 500 toneladas anuales fabricadas por 70 trapiches. Un factor que favoreci\u00f3 ese salto cuantitativo fue la posibilidad de encontrar fuerza de trabajo barata en \u00c1frica, para sustituir en parte la labor ind\u00edgena. Desde 1559 la Corona accedi\u00f3 a otorgar permisos para la importaci\u00f3n de africanos en condici\u00f3n de esclavos, siempre que se respetara el tope de 120 por engenho. Se estima que gracias a este mecanismo, en 1570 laboraban en las plantaciones de ca\u00f1a de la costa brasile\u00f1a unos 2 000 \u00f3 3 000 esclavos, lo que constitu\u00eda, sin lugar a dudas, la mayor concentraci\u00f3n de trabajadores negros que exist\u00eda entonces en toda la Am\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">De tal forma se fueron dibujando en la naciente sociedad colonial de Brasil dos clases sociales fundamentales: los\u00a0 senhores de engenho por\u00a0 un lado, propietarios de enormes extensiones de tierras y esclavos y, por el otro, la gran masa de africanos y abor\u00edgenes explotados. M\u00e1s adelante, con el desarrollo de la colonia, se ir\u00eda conformando un heterog\u00e9neo sector social de car\u00e1cter intermedio, integrado por art\u00edfices, peque\u00f1os comerciantes, artesanos y campesinos libres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Fracaso de la colonizaci\u00f3n hugonote en R\u00edo de Janeiro <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El episodio m\u00e1s sobresaliente de las nuevas aventuras francesas en Brasil se produjo poco tiempo despu\u00e9s de la llegada de Duarte da Costa, seg\u00fan gobernador general, a la capitan\u00eda de Bah\u00eda, en julio de 1553. La nueva administraci\u00f3n tuvo que enfrentar diversos problemas, desde la resistencia de los colonos y el clero a muchas de sus arbitrariedades, hasta los constantes ataques ind\u00edgenas. Pero ninguno de estos acontecimientos fue tan grave como el intento franc\u00e9s por apoderarse de R\u00edo de Janeiro, que puso en jaque a toda la colonia portuguesa del nuevo mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La historia de esa expedici\u00f3n francesa se inici\u00f3 cuando un caballero de Breta\u00f1a (Francia) gran maestre de la Orden de Malta, Nicol\u00e1s Durand de Villegaignon, obtuvo del monarca Enrique II el visto bueno para llevar adelante una audaz empresa colonizadora en Brasil. Villegaignon contaba con el entusiasta respaldo de la principal figura de la reforma religiosa en Francia: el admirante Gaspar de Coligny acariciaban el proyecto de fundar colonias en el nuevo mundo, para escapar de las luchas religiosas sin perder su nacionalidad. Naturalmente, la misi\u00f3n no se conceb\u00eda solo en t\u00e9rminos teol\u00f3gicos, pues en primer lugar se dise\u00f1aban sus aspectos mercantiles, lo que asegur\u00f3 el financiamiento, sin el menor reparo,\u00a0 de los principales armadores y comerciantes de Normand\u00eda y Breta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La escuadra al mando de Villegaignon, compuesta de 3 naves y unos 600 hombres, lleg\u00f3 a la bah\u00eda de Guanabara \u2013\u00fanico puerto costero importante de la zona oriental de Brasil no habitado en forma permanente por los portugueses- el 10 de noviembre de 1556. En algunas de las islas de la bah\u00eda los franceses obligaron a los indios a trabajar en la construcci\u00f3n de dos fortines \u2013a uno de los cuales denominaron Coligny, en honor del padrino de la colonia-, destinados a proteger el asentamiento de los esperados ataques portugueses.\u00a0 Pero la desatinada pol\u00edtica practicada por Villegaignon pronto acarre\u00f3 grandes dificultades a la vida de la incipiente poblaci\u00f3n francesa. La desmedida expoliaci\u00f3n de los ind\u00edgenas despert\u00f3 la ira de los tupinambas, provocando constantes ataques de los aguerridos abor\u00edgenes; y la s\u00fabita intolerancia religiosa de Villegaignon levant\u00f3 la hostilidad de un grupo de expedicionarios franceses, que se separaron para formar en la costa una colonia \u201cnormada libre\u201d. La tirante situaci\u00f3n se agrav\u00f3 con la llegada a la Francia Ant\u00e1rtica \u2013nombre que recib\u00eda el poblado hugonote del R\u00edo de Janeiro- de unos 300 calvinistas enviados desde Ginebra por Coligny, al frente de los cuales ven\u00eda un sobrino de Villegaignon: Bois le Conte. El arribo de tan nutrido grupo de protestantes no resolvi\u00f3 los problemas de la colonia, sino que, por el contrario, agudiz\u00f3 las encendidas pugnas religiosas. Al final los hugonotes regresaron a Europa, a la vez que se produc\u00eda la retirada del propio Villegaignon. No obstante estos tropiezos iniciales, en la colonia permanecieron algunos traficantes, encabezados por Bois le Conte, que har\u00edan progresar la Francia Ant\u00e1rtica \u2013tras establecer buenas relaciones con los indios- hasta convertirla en una rica factor\u00eda enclavada en ese estrat\u00e9gico punto de la Am\u00e9rica del Sur.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1557 la Corona portuguesa decidi\u00f3 cortar por lo sano en lo concerniente a la presencia de los contrabandistas en sus dominios americanos.\u00a0 Con ese fin, Duarte da Costa fue sustituido por otro funcionario real: Joao Mem de S\u00e1. El nuevo gobernador general se present\u00f3 en Bah\u00eda en enero de 1558 y sin p\u00e9rdida de tiempo inici\u00f3 los preparativos militares para expulsar a los traficantes franceses de R\u00edo de Janeiro. Terminada esa fase preliminar, Mem de S\u00e1 lanz\u00f3 en marzo de 1560 una poderosa ofensiva contra el enclave franc\u00e9s. Como resultado de los combates, las fortalezas levantadas por Villegaignon en la bah\u00eda de Guanabara fueron destruidas y sus defensores fueron obligados a huir hacia los espesos bosques de la costa. Inexplicablemente Mem de S\u00e1 se dio por satisfecho con la victoria alcanzada y, y sin dejar ninguna guarnici\u00f3n al cuidado de esa importante rada, se retir\u00f3 con sus fuerzas a la capital en Bah\u00eda. Tal descuido fue aprovechado por los incansables franceses, que en poco tiempo volvieron a erigir en R\u00edo de Janeiro una nueva factor\u00eda, que denominaron Urucunirim.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con el \u00e1nimo de liquidar para siempre a los molestos colonos extranjeros de la Fuerza Ant\u00e1rtica, Mem de S\u00e1 despach\u00f3\u00a0 desde Bah\u00eda un poderoso destacamento al mando de uno de sus sobrinos: Estacio de S\u00e1. Los efectivos portugueses aparecieron en R\u00edo de Janeiro a principios de 1565, en donde, tras volver a expulsar a los franceses de los alrededores, fundaron la villa de Sao Sebastiao \u2013en honor al infante monarca lusitano- en la playa Vermelha, justo en la falda del monte Pan de Az\u00facar. La batalla decisiva se celebr\u00f3 en enero de 1567,\u00a0 cuando arrib\u00f3 a Sao Sebastiao otro contingente militar comandado por el governador peral, el cual, a costa de grandes p\u00e9rdidas \u2013entre ellas la de Estacio de S\u00e1-, consigui\u00f3 la expulsi\u00f3n de los colonos y traficantes dejados por Villegaignon. Todav\u00eda durante un tiempo algunos contrabandistas lograron sostenerse en ciertas \u00e1reas de la franja costera oriental del Brasil \u2013cabo Fr\u00edo (R\u00edo de Janeiro) y r\u00edo Real (Sergipe)-, de donde tambi\u00e9n fueron desalojados por los portugueses en 1576. A partir de entonces solo qued\u00f3 el litoral norte\u00f1o, comprendido entre el cabo Sao Roque y las Guayanas, como \u00fanica costa m\u00e1s o menos libre, donde los franceses pod\u00edan realizar impunemente sus ilegales actividades mercantiles, pues las avanzadas lusitanas septentrionales se hallaban en la isla de Itamarac\u00e1 y el puerto de Conceicao (Pernambuco).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Luego de un triunfo tan significativo, Mem de S\u00e1 solicit\u00f3 su sustituci\u00f3n a la Corona, fue designado, para reemplazarlo en el cargo de gobernador general, el noble portugu\u00e9s Lu\u00eds Fern\u00e1ndez de Vasconcelos. La armada que transportaba al nuevo mundo al distinguido funcionario colonial, tuvo que afrontar varias dificultades que dieron al traste con su misi\u00f3n. Una violenta tempestad dispers\u00f3 a los nav\u00edos en m\u00faltiples direcciones, y hundi\u00f3\u00a0 al grueso de la flota, mientras el resto, incluido el buque donde viajaba el nuevo governador peral, sucumbi\u00f3\u00a0 ante un sorpresivo ataque de los corsarios franceses Jacques de Sores y Jean Capdeville. Desaparecidos Fern\u00e1ndez de Vasconcelos y su s\u00e9quito, a Mem de S\u00e1 no le qued\u00f3 otra alternativa que permanecer en Brasil como gobernador, cargo que ostentaba al morir, el 2 de marzo de 1572.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Fue en casa ocasi\u00f3n que la Corona decidi\u00f3 la divisi\u00f3n de su colonia americana. Es posible que en tal determinaci\u00f3n influyera el marcado crecimiento econ\u00f3mico del nordeste, que quiz\u00e1s aconsejaba aumentar el control fiscal sobre Pernambuco mediante el establecimiento de una administraci\u00f3n m\u00e1s directa. De todos modos, lo cierto es que en 1573 se formaron en el territorio brasile\u00f1o dos gobiernos separados. El del norte con jurisdicci\u00f3n sobre todas las capitan\u00edas septentrionales, desde IIheos hasta Itamarac\u00e1, ten\u00eda su capital en Bah\u00eda, e inclu\u00eda la naciente regi\u00f3n azucarera de Pernambuco. Por su parte la del sur abarcaba las donatarias de Porto Seguro, Sao Vicente, Sancto Amaro, R\u00edo de Janeiro y Esp\u00edritu Sancto, con sede oficial, en Sao Sebastiao, en la bah\u00eda de Guanabara. Como gobernadores generales fueron designados Luiz de Brito de Almeida, para la del norte, y Antonio de Salema en la del sur. Al parecer el breve experimento de las dos administraciones no report\u00f3 a la Corona los resultados apetecidos, pues en 1578 el gobierno colonial se reunific\u00f3 en Bah\u00eda al ser\u00a0 nombrado Lourenco da Veiga como nuevo governador peral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Efectos de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola en Portugal<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde fines del siglo XVI comenz\u00f3 la decadencia de Portugal como metr\u00f3poli colonial, proceso acelerado por la dominaci\u00f3n hispana sobre el trono lusitano. En 1581 el soberano espa\u00f1ol Felipe II se las arregl\u00f3, gracias a su parentesco con la casa reinante en Lisboa \u2013era nieto materno de uno de los \u00faltimos reyes portugueses-, para hacerse con el poder en el vecino reino ib\u00e9rico despu\u00e9s de la muerte del joven monarca Sebastiao. La uni\u00f3n de las coronas de Espa\u00f1a y Portugal en la persona de Felipe II estaba condicionada por el respeto absoluto a los derechos portugueses sobre sus colonias, garantiz\u00e1ndose adem\u00e1s la vigencia de todas las leyes y costumbres lusitanas. De esta manera, Espa\u00f1a y Portugal tuvieron un solo gobierno durante 70 a\u00f1os, por lo que la pol\u00edtica oficial de ambos Estados europeos se encamin\u00f3 en una misma direcci\u00f3n; aunque el hecho de que las principales decisiones se tomaran en Madrid\u00a0 y no en Lisboa, terminar\u00eda por perjudicar los intereses coloniales de Portugal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer governador peral de Brasil nombrado por Felipe II fue el notable portugu\u00e9s Manuel Telles Barreto. En mayo de 1583 sustituy\u00f3 en la administraci\u00f3n colonial a una especie de gobierno provisional, integrado por el obispo, el oidor general y el senado da camara de la villa del Salvador, creado en 1581, tras el inesperado fallecimiento de Lourenco da Ve\u00edga. A Telles Barreto le sucedi\u00f3 en 1588 el donatario de IIheos, Francisco Giradles, quien a su vez fue reemplazado en 1591 por Francisco de Sousa. Los siguientes gobernadores fueron Diego Botelho, entre 1602 y 1607, y Diego Meneses de 1607 a 1612. De esos a\u00f1os, comprendidos entre fines del siglo XVI y principios del XVII, datan precisamente los \u00e9xitos portugueses en la colonizaci\u00f3n de amplios territorios del norte y del noroeste, en particular de Paraiba, Sergipe, R\u00edo Grande do Norte; Cear\u00e1, Piaui, Maranhao, Par\u00e1, junto con la agudizaci\u00f3n de las contradicciones con las emergentes potencias coloniales europeas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La fusi\u00f3n de las coronas de Espa\u00f1a y Portugal provoc\u00f3, entre otras consecuencias, que los enemigos de un reino se convirtieran autom\u00e1ticamente en los del otro, por lo que se incrementaron los conflictos con los representantes de Inglaterra, Francia y Holanda. En lo que se refiere a la primera de esas tres potencias, cabe mencionar que entre 1578 y 1604 grupos de filibusteros y contrabandistas ingleses visitaron con frecuencia las costas de Bah\u00eda, Sao Vicente y Pernambuco, destac\u00e1ndose en esas correr\u00edas las expediciones comandadas por Edward Fenton, Robert Withrington, Thomas Cavendish y el afamado explorador Sir Walter Raleigh.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por su parte, la lucha contra los franceses estuvo inscrita dentro del ya viejo problema creado por los constantes intentos de los armadores y comerciantes de Breta\u00f1a y Normand\u00eda, para apoderarse de extensas zonas del litoral brasile\u00f1o. Los traficantes franceses hab\u00edan sido expulsados manu militari de R\u00edo de Janeiro y dem\u00e1s territorios sure\u00f1os, lo que los oblig\u00f3 a concentrar todos sus esfuerzos en la conquista del litoral comprendido entre Para\u00edba y el Amazonas. Fue dentro de esa \u00e1rea, en las tierras de la isla de Maranhao (Sao Luiz), formada en la desembocadura de los r\u00edos Mear\u00edm e Itapecur\u00fa, donde floreci\u00f3 desde 1594 una activa factor\u00eda francesa que estaba llamada a ser el eje de la colonizaci\u00f3n de esa zona. En 1610 lleg\u00f3 a la Francia Equinoccial, como se denomin\u00f3 a la regi\u00f3n, una expedici\u00f3n encabezada por el hugonote Daniel La Touche, se\u00f1or de La Revardiere. Al contar con la protecci\u00f3n de la corte de Par\u00eds, La Touche logr\u00f3 atraer a cientos de colonos con los cuales edific\u00f3, dos a\u00f1os despu\u00e9s, la villa de Saint Louis en Maranhao.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para detener a los franceses en la regi\u00f3n septentrional de Brasil, los portugueses iniciaron desde fines del siglo XVI una febril ofensiva colonizadora que permiti\u00f3 la fundaci\u00f3n en 1599 de la villa de Natal (R\u00edo Grande do Norte), as\u00ed como las poblaciones de Nova Lisboa y Fortaleza en 1603 y 1612, respectivamente, ambas en Cear\u00e1. Despu\u00e9s los portugueses se lanzaron a la lucha para liquidar el baluarte franc\u00e9s de Maranhao, tarea nada f\u00e1cil, pues los colonos de Saint Louis hab\u00edan sabido ganarse la amistad de los ind\u00edgenas. Los combates entre las fuerzas francesas y las ib\u00e9ricas se desarrollaron durante la administraci\u00f3n de Gaspar de Sousa (1612-1617) y culminaron en noviembre de 1615 con un entendimiento. El acuerdo estipul\u00f3, entre otros puntos, que los colonos franceses pod\u00edan permanecer en Maranhao, siempre que reconocieran la soberan\u00eda lusitana. Realmente el compromiso de 1615 puso fin a la presencia de Francia en el amplio litoral brasile\u00f1o, y los franceses quedaron desde entonces relegados al \u00e1rea de las Guayanas. El avance colonizador portugu\u00e9s culmin\u00f3 en 1616, al fundarse en la margen oriental del r\u00edo Par\u00e1 la villa de Belem, frente a la isla de Maraj\u00e1, en la boca del Amazonas. La completa ocupaci\u00f3n lusitana de la franja litoral comprendida entre\u00a0 las islas Maranhao y Maraj\u00f3, alcanzada hacia 1623, convirti\u00f3 por el momento al caudaloso Amazonas en una verdadera frontera septentrional de los dominios portugueses en Am\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">No obstante estos logros, el factor de que las nuevas capitan\u00edas reales de la costa norte estuvieran tan distantes del gobierno central ubicado en Bah\u00eda, contribu\u00eda a propiciar levantamientos ind\u00edgenas y ataques filibusteros dif\u00edciles de sofocar con una estructura administrativa tan excesivamente centralizada. Por tal motivo, en 1621 se cre\u00f3 un gobierno espec\u00edfico para los territorios del norte, que agrup\u00f3 a Cear\u00e1 \u2013incluyendo Piaui-, Maranhao y Par\u00e1, al frente del cual se design\u00f3 en condiciones de gobernador general a Francisco Coelho de Carvalho. Paralelamente se manten\u00eda la administraci\u00f3n de Bah\u00eda donde Diego de Mendoza Furtado (1622-1624) sustituy\u00f3 al \u00faltimo gobernador con jurisdicci\u00f3n sobre todo Brasil: Luiz de Sousa (1617-1622). De esta forma, el imperio colonial portugu\u00e9s en Am\u00e9rica quedaba dividido de nuevo en dos grandes gobiernos, uno en Bah\u00eda con 12 capitan\u00edas y en Maranhao, con 3, otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La otra potencia europea que tambi\u00e9n por aquella \u00e9poca acometi\u00f3 incursiones por la costa brasile\u00f1a fue Holanda. Desde 1584, nav\u00edos procedentes de los Pa\u00edses Bajos recorr\u00edan habitualmente el litoral de Brasil, en cumplimiento de misiones mercantiles o para realizar acciones propias de piratas y filibusteros. Las actividades de los audaces navegantes holandeses eran, en fin de cuentas, solo el pre\u00e1mbulo de una\u00a0 empresa de mayor envergadura: la conquista de Bah\u00eda y Pernambuco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Ocupaci\u00f3n holandesa<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La historia de la dominaci\u00f3n holandesa en los ricos territorios brasile\u00f1os de Bah\u00eda y Pernambuco se inici\u00f3, en cierta medida, cuando los portugueses fueron desplazados de muchas de sus posesiones en Asia y \u00c1frica, a ra\u00edz de la uni\u00f3n de las Coronas de Espa\u00f1a y Portugal. Esos cambios fueron propiciados involuntariamente por Felipe II en 1594, al decretar el cierre de los puertos ib\u00e9ricos a los holandeses, que impuls\u00f3\u00a0 a los comerciantes de los Pa\u00edses Bajos a acudir sin intermediarios a las fuentes de su anterior comercio con los portugueses. Las ganancias que de esa actividad se derivaron para la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales \u2013fundada en 1602- indujeron a los holandeses a crear una asociaci\u00f3n similar para atender los negocios del nuevo mundo. A esos efectos, el L de junio de 1621, se estableci\u00f3 en \u00c1msterdam la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales, con capitales aportados por banqueros, comerciantes y armadores calvinistas y jud\u00edos. La empresa se conceb\u00eda bajo id\u00e9nticas l\u00edneas que su predecesora oriental, disfrutando de un monopolio que le otorgaba el derecho exclusivo al comercio por la costa oeste de \u00c1frica y por todo el litoral americano. Debe a\u00f1adirse que la compa\u00f1\u00eda de las Ind\u00edas Occidentales era un negocio privado, que funcionaba al margen del Estado, bajo la administraci\u00f3n de su propio Consejo General. La existencia de dicha asociaci\u00f3n mercantil imprimi\u00f3 nuevos br\u00edos a las aventuras holandesas en este lado del globo, en especial despu\u00e9s que se reanud\u00f3 la guerra (1621-1640) entre los reinos de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y los Pa\u00edses Bajos. La coyuntura favoreci\u00f3 que se cumplieran los objetivos fundamentales para los cuales hab\u00eda sido formada la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales: apropiarse del lucrativo tr\u00e1fico de las maderas tint\u00f3reas y del az\u00facar, y contribuir mediante la guerra al debilitamiento de Espa\u00f1a y Portugal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer ataque importante de los holandeses a los dominios ib\u00e9ricos en Am\u00e9rica se efectu\u00f3 el 9 de mayo de 1624, cuando se present\u00f3 en Bah\u00eda una nutrida flota de guerra \u201323 nav\u00edos de gran porte, 500 piezas de artiller\u00eda y m\u00e1s de 3 000 hombres, entre soldados y marineros- bajo el comando de Jacob Willekens, Pieter Heyn y Hans Van Dorth. La entrada en la villa del Salvador se logr\u00f3 con relativa facilidad. El propio gobernador Diego de Mendoca Furtado fue hecho prisionero y enviado a Holanda, mientras el grueso de la poblaci\u00f3n se negaba a someterse a los invasores y rechazaba las invitaciones conciliadoras del jefe holand\u00e9s Van Dorth. Muchos colonos huyeron desordenadamente as\u00ed el interior, buscando refugio en los ingenios y aldeas ind\u00edgenas de\u00a0 las cercan\u00edas. Con el tiempo se juntaron bajo la direcci\u00f3n del obispo Marcos Teixeira, organiz\u00e1ndose la resistencia en guerrillas que, aun cuando nunca lograron por s\u00ed sola la expulsi\u00f3n de los holandeses, al menos pudieron restringir el \u00e1rea en poder de los invasores y ocasionar la muerte del propio gobernador holand\u00e9s Van Dorth. Entretanto, el gobierno de Madrid no se cruzaba de brazos. Prepar\u00f3 y envi\u00f3 a \u00e9ste hemisferio un impresionante contingente militar, integrado por 27 barcos y unos 4 000 portugueses, al mando de Manuel de Meneses, junto a 40 nav\u00edos y 8 000 soldados espa\u00f1oles encabezados por Fradique de Toledo Osorio. La llegada a las agua de Bah\u00eda de tan poderosa escuadra ib\u00e9rica, el 29 de marzo de 1625, represent\u00f3 para los sitiadores una ayuda vital, que forz\u00f3 a los holandeses a la rendici\u00f3n, tras casi un mes lucha. Reconquistada la plaza, Mat\u00edas de alg\u00fan cr\u00e9dito que fue nombrado gobernador provisional, hasta que un a\u00f1o despu\u00e9s ese alto cargo recay\u00f3 en Diego Luis de Oliveira,\u00a0 conde de Miranda, quien lo ostent\u00f3 de 1626 a 1635.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pese al estrepitosos derrumbe en Bah\u00eda, la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales no se desalent\u00f3, prosiguiendo con sus planes para adquirir una colonia en Brasil. As\u00ed se sucedieron varios intentos destinados a conquistar Paraiba 1 625), Cear\u00e1 (1 626) y Par\u00e1 (1629),\u00a0 con resultados peores a los obtenidos en la aventura de Bah\u00eda. El \u00fanico \u00e9xito de los Pa\u00edses Bajos, antes de emprender la ocupaci\u00f3n de Pernambuco, se produjo en ocasi\u00f3n de un segundo ataque, de car\u00e1cter m\u00e1s bien punitivo, a la\u00a0 villa de Salvador, realizado por Pieter Heyn en 1627.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otro fue el desenlace de los proyectos de la compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales en relaci\u00f3n con Pernambuco, principal centro azucarero de Brasil. El 12 de febrero de 1630 una gran armada holandesa, esta vez compuesta por 70 barco y m\u00e1s de 7000 hombres, comandado por Endrik\u00a0 Lonck, se present\u00f3 en las costas de Pernambuco, delante de Olinda y Recife. La oposici\u00f3n portuguesa fue encabezada por Mat\u00edas de Albuquerque, quien a pesar de su tenacidad no pudo impedir que ambas plazas del noroeste cayeran en manos de los invasores. Pero la lucha no concluy\u00f3 all\u00ed. A escasos kil\u00f3metros de las poblaciones holandesa se organiz\u00f3 la resistencia, que agrup\u00f3 a los due\u00f1os de ingenios y sus esclavos, as\u00ed como las tribus ind\u00edgenas de los alrededores. El 4 de marzo de 1630, en el Arraial del Bom Jes\u00fas, a poca distancia de Olinda y Recife, los colonos fortificaron una especie de cuartel general. La contienda se prolong\u00f3 por dos largos a\u00f1os, durante los cuales se registraron encarnizados combates terrestres y una importante batalla naval el 12 de septiembre de 1631, acciones que sirvieron para detener durante un tiempo el avance holand\u00e9s sobre Paraiba, Natal y R\u00edo Grande do Norte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, a los propietarios de los ingenios azucareros se les hac\u00eda imposible prolongar indefinidamente la diestra de sillas la guerra de guerrillas sin atender sus plantaciones, mientras Espa\u00f1a manten\u00eda una actitud pasiva y los\u00a0 holandeses, en cambio, recib\u00edan constantes recursos y refuerzos del exterior. En tal situaci\u00f3n muchos senhores de engenho desanimaron y comenzaron a hacer transacciones, m\u00e1s o menos secretas, con lo invasores. Un caso sintom\u00e1tico de desmoralizaci\u00f3n lo constituy\u00f3 la traici\u00f3n de Domingos Calabar, quien al pasarse al campo enemigo result\u00f3 un auxilio inapreciable a los holandeses para casar a los defensores de Pernambuco. Debilitado el bando portugu\u00e9s, los invasores construyeron el fuerte de Orange, cerca de la isla de Itamarac\u00e1, y avanzaron en forma sucesiva sobre R\u00edo Formoso, Itamarac\u00e1, Porto Calvo (Alagoas), R\u00edo Grande\u00a0 do Norte, Paraiba y el fuerte Portal de Nazareth. Inclusive el campamento del Bom Jes\u00fas cay\u00f3 el 3 de julio de 1635.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando Mat\u00edas de Alburquerque comprendi\u00f3 que no pod\u00eda continuar la lucha, debido a que una parte de las due\u00f1os de ingenios prefer\u00eda pactar con el enemigo antes que seguir afectando sus intereses personales, anunci\u00f3 que se retirar\u00eda Pernambuco rumbo al sur, haciendo un llamado para que le siguieran todos los que estuvieran dispuestos a sacrificarse, en aras de mantener la fidelidad a la patria y la religi\u00f3n. Una heterog\u00e9nea multitud, calculada en varios miles de personas, entre los que se encontraban algunos due\u00f1os de ingenios con sus dotaciones, colonos e indios, llevando consigo sus animales dom\u00e9sticos y ciertos bienes, emprendi\u00f3 un impresionante \u00e9xodo que los conducir\u00eda hasta las m\u00e1rgenes del r\u00edo Sao Francisco. En esa zona la guerra pronto adquiri\u00f3 un marcado car\u00e1cter popular, lidereada por el negro Henrique D\u00edas, el cacique ind\u00edgena Poti y el propio exgobernador portugu\u00e9s Mat\u00edas de Albuquerque.\u00a0 Luego de esta dram\u00e1tica retirada, los holandeses le enfrascaron en la tarea de afianzar sus posiciones en Nueva Holanda, que ya abarcaba \u00e1reas de cuatro antiguas capitan\u00edas portuguesas: R\u00edo Grande\u00a0 do Norte. Paraiba, Itamarac\u00e1 y Pernambuco, guarnecidas en el norte por la fortaleza de la Natal\u00a0 y al sur por el fort\u00edn de Porto Calvo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En los cinco primeros a\u00f1os del arribo de los holandeses al noreste, la conquista de Pernambuco solo gener\u00f3 p\u00e9rdidas a la\u00a0 Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales. Para poder reiniciar sin obst\u00e1culos la actividad econ\u00f3mica de la colonia, granje\u00e1ndose el\u00a0 favor de la poblaci\u00f3n, los holandeses ofrecieron a todos los habitantes de las zonas ocupadas plena seguridad a sus vidas y bienes, derechos iguales, libre pr\u00e1ctica religiosa y el mantenimiento de los impuestos tradicionales. Estas concesiones eran necesarias, ya que la industria de Pernambuco estaba completamente desarticulada y su\u00a0 producci\u00f3n hab\u00eda desminuido a un tercio, comparada con el per\u00edodo anterior. La crisis econ\u00f3mica no desanim\u00f3 a los comerciantes holandeses, que empezaron a ser negocio con el az\u00facar y tambi\u00e9n por el palo brasil, pese a que este \u00faltimo art\u00edculo era monopolio de la compa\u00f1\u00eda de la Indias Occidentales. Por entonces la actividad m\u00e1s rentable para los holandeses -especialmente para la propia Compa\u00f1\u00eda- estaba relacionada con las acciones de corsarios y piratas. Por ejemplo, solo entre 1632 y 1636 fueron asaltados m\u00e1s de 500\u00a0 buques ib\u00e9ricos por aventureros holandeses que gozaban de una licencia especial concedida por la mencionada Compa\u00f1\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer gobernante oficial de la colonia holandesa en Brasil fue el pr\u00edncipe de la Casa de Orange Johan Maurits,\u00a0 conde de Nassau-Siegen, quien lleg\u00f3 a Recife el 23 de enero de 1637. Durante su mandato, la villa de Recife creci\u00f3 considerablemente,\u00a0 desplazando a la destruida Olinda, v\u00edctima de la guerra entre holandeses y portugueses. Incluso, de las ruinas de los edificios y conventos de Olinda salieron los materiales de construcci\u00f3n que permitieron la ampliaci\u00f3n de Mauricia (Recife). La presencia en suelo brasile\u00f1o del pr\u00edncipe de Orange dio nuevas fuerzas a la ocupaci\u00f3n holandesa Pernambuco. No tard\u00f3 en ampliarse el \u00e1rea efectivamente ocupada por los invasores, en particular con la adquisici\u00f3n de Cear\u00e1 y Sergipe -que elevaron a siete las capitan\u00eda sometidas-, conquistas que, pese a su significado, no pueden ron acabar la nueva derrota holandesa en Bah\u00eda (abril de 1638), frente a la fuerzas movilizadas por el gobernador general de Brasil Pedro da Sylva (1635-1639).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Simult\u00e1neamente Pernambuco ocupaba otra vez un privilegiado lugar en la producci\u00f3n de az\u00facar, gracias a una pol\u00edtica flexible con los due\u00f1os de ingenios, a los cuales la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales otorgaba cr\u00e9ditos y facilidades comerciales. Para redondear la reactivaci\u00f3n del negocio azucarero, los holandeses conquistaron en \u00c1frica las posesiones portuguesas de Guinea (1638) y Angola (1641), y estuvieron de all\u00ed los esclavos que imperiosamente reclamaban las plantaciones brasile\u00f1as. Por otro\u00a0 lado, la captura de la isla de Curacao en 1634 suministr\u00f3 los Pa\u00edses Bajos\u00a0 una estrat\u00e9gica base comercial y el mar Caribe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras tanto, arribaba a Bah\u00eda en junio de 1640 Jorge de Mascarenhas, marqu\u00e9s de Montalvao, que fue el primer gobernante de Brasil en recibir los t\u00edtulos de virrey y capit\u00e1n de la tierra y el mar. Tan altas investiduras de nada le valieron frente a los trascendentales cambios pol\u00edticos acaecidos en Portugal y que pusieron en crisis su mandato, por lo que fue sustituido \u2013tras una breve regencia provisora- por Antonio Telles da Silva (1642-1647).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esos acontecimientos se refer\u00edan a la sublevaci\u00f3n independentista que estall\u00f3 en el reino lusitano, libr\u00e1ndolo de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola y elevando al trono portugu\u00e9s al duque de Braganca, proclamado rey con el nombre de Joao IV. La noticia fue bien recibida por los holandeses, pues la separaci\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal significaba un sustancial reducci\u00f3n del poder\u00edo de su tradicional enemigo hispano. Adem\u00e1s, la corte de Lisboa estaba ansiosa de cultivar relaciones pac\u00edficas con los incansables adversarios de Espa\u00f1a, elemento que ofreci\u00f3 basamento a la firma, el 12 de junio de 1641, de un armisticio por 10 a\u00f1os concertado entre los Pa\u00edses Bajos y Portugal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estos hechos condujeron irremisiblemente a una apreciable disminuci\u00f3n de la influencia de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales, debido, entre otras razones, a que la asociaci\u00f3n, con sede en \u00c1msterdam, estaba concebida en los l\u00edmites de la lucha holandesa contra la alianza de los reinos ib\u00e9ricos. Perdida parte de la otrora grandeza de la Compa\u00f1\u00eda, esta exigi\u00f3 al pr\u00edncipe de Orange que pusiera t\u00e9rmino a su pol\u00edtica tolerante hacia los s\u00fabditos portugueses, con vistas a recrudecer la explotaci\u00f3n de la colonia. La incesante presi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, unido a una falta de apoyo militar \u2013que ocasionar\u00eda la p\u00e9rdida del norte de Brasil en la guerra de Maranhao (1642-1644) y restringir\u00eda el \u00e1rea de Nueva Holanda-, causaron la renuncia del conde de Nassau-Siegen. La salida del prestigioso gobernador de la casa de Orange (mayo de 1644) era, en cierto modo, el principio del fin de la ocupaci\u00f3n holandesa en Pernambuco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Insurrecci\u00f3n de Pernambuco<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con el prop\u00f3sito de ampliar la explotaci\u00f3n de los portugueses y sus descendientes, radicados en la colonia de Pernambuco, la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales dio plena libertad de acci\u00f3n a sus representantes. Para conseguir un aumento sustancial de las utilidades, se convirtieron en hechos cotidianos los actos de arbitrariedad, discriminaciones y las persecuciones religiosas, cortando la ra\u00edz el casi id\u00edlico per\u00edodo de gobierno del pr\u00edncipe de Orange. Esas medidas abusivas pretend\u00edan crear un ambiente de inseguridad entre los habitantes de Nueva Holanda, que, permitiera amedrentar a los due\u00f1os de ingenio para que efectuaran, sin m\u00e1s dilataci\u00f3n, el pago de las deudas contra\u00eddas con la Compa\u00f1\u00eda en la compra de esclavos. Cuando los colonos no pod\u00edan satisfacer las demandas, los funcionarios coloniales confiscaban sus bienes y en ocasiones llegaban a encarcelarlos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El efecto de esta desatinada pol\u00edtica expoliadora fue que muchos senhores de engenho, los cuales de buena gana hab\u00edan aceptado la soberan\u00eda holandesa para continuar realizando sus negocios, ahora rechazaran a los ocupantes for\u00e1neos, al ser afectados sus sagrados intereses econ\u00f3micos. Inclusive, algunos hacendados llegaron a atrincherarse en sus tierras, para oponerse con las armas en la mano a las expropiaciones que efectuaban los representantes de la Compa\u00f1\u00eda. Como es de suponer, estos acontecimientos echaran las bases para la reconciliaci\u00f3n entre los due\u00f1os de ingenios del noroeste, pues los viejos plantadores que hab\u00edan emigrado en 1635 con Mat\u00edas de Albuquerque a\u00f1oraban el retorno a sus posesiones, mientras que aquellos que hab\u00edan pactado con los holandeses eran ahora las principales v\u00edctimas del despojo de los funcionarios coloniales. La existencia de un enemigo com\u00fan, creado por los excesos de la dominaci\u00f3n holandesa, permiti\u00f3 la unificaci\u00f3n de todos los afectos y allan\u00f3 el camino para el estallido de la lucha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A pesar de que la Corona portuguesa hab\u00eda reconocido oficialmente la presencia de los Pa\u00edses Bajos en Brasil, los senhores de engenho, en su mayor parte hijos de portugueses, comenzaron a organizar un vasto movimiento de liberaci\u00f3n. El l\u00edder de la conspiraci\u00f3n era un inmigrante de Madeira, Joao Fern\u00e1ndez Vieira, a quien pronto se le conocer\u00eda como el \u201cGobernador de la Libertad\u201d. Vieira era un veterano del Arrabal del Bom Jes\u00fas, que se hab\u00eda acogido a la amnist\u00eda dictada por los holandeses y transformado en un acaudalado propietario de Pernambuco. Disgustado con la nueva pol\u00edtica desarrollada por la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales, pronto se convirti\u00f3 en el m\u00e1ximo exponente del resentimiento antiholand\u00e9s de los plantadores del noroeste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de varios meses de intensos preparativos, la rebeli\u00f3n estall\u00f3 en junio de 1645. En un principio el cuartel general de los sublevados estuvo ubicado en el valle de Capiberibe, pero la feroz ofensiva holandesa llevada a cabo por los coroneles Hous y Blaer, oblig\u00f3 a los colonos a establecer su campamento en un lugar m\u00e1s protegido, a unos 15 kil\u00f3metros de Recife, en los montes de las Tabocas. La batalla decisiva por el control de esa zona se libr\u00f3 el 3 de agosto y fue un resonante \u00e9xito para los seguidores de Viera. Transcurridas dos semanas, el 17 de agosto, los holandeses recibieron una nueva lecci\u00f3n militar en el combate efectuado en tierras del ingenio Casa Forte. Los triunfos sucesivos alcanzados por el ej\u00e9rcito guerrillero formado por los plantadores levant\u00f3 los \u00e1nimos de los pobladores del noroeste y permiti\u00f3 encender la sublevaci\u00f3n por todo Pernambuco, as\u00ed como en las regiones vecinas de Sergipe y Alagaos. Muy pronto los efectivos de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales recibieron otro duro golpe al perder Olinda y luego con la ca\u00edda en escalera de los fuertes de Portal de Nazareth, Porto Calvo y Mauricio, a manos de fuerzas comandadas por el rico hacendado Andr\u00e9 Vidal de Negreiros. Estas victorias entregaron a los colonos vastas \u00e1reas del interior y dejaron a los soldados holandeses refugiados tras las gruesas murallas de Recife. Algo por el estilo sucedi\u00f3 cuando el movimiento se extendi\u00f3 a las capitan\u00edas del norte, donde los campos no tardaron en quedar en poder de los sublevados, mientras las fuerzas de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Occidentales ten\u00edan que parapetarse tras las fortificaciones costeras de R\u00edo Grande do Norte, Paraiba e Itamarac\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para detener el avance incontenible de los colonos, la asociaci\u00f3n de \u00c1msterdam envi\u00f3 a Racife apreciables refuerzos militares, llegados a su destino el 1ro de agosto de 1646. Eran unos 2 000 hombres al mando de Sigemundt van Schkoppe. La aparici\u00f3n en Pernambuco de este numeroso contingente permiti\u00f3 a los holandeses recuperar el papel activo en la lucha: emprendieron operaciones ofensivas sobre diversos puntos del litoral, junto con un ataque a Bah\u00eda en enero de 1647. Despu\u00e9s, los holandeses se lanzaron hacia el interior y chocaron con los colonos el 19 de abril de 1648 en la batalla de los Guararapes, una cadena de colinas a pocos kil\u00f3metros al sur de Recife. El combate fue un triunfo indiscutible para los sublevados. Se destacaron en la acci\u00f3n Andr\u00e9 Vidal de Negreiros y el negro Enrique D\u00edas. Casi un a\u00f1o despu\u00e9s, el 19 de febrero de 1649, tuvo lugar la segunda batalla de los Guararapes, con id\u00e9ntico resultado a la anterior y que cost\u00f3 a los holandeses la p\u00e9rdida de toda iniciativa estrat\u00e9gica. En este \u00faltimo encuentro se distingui\u00f3 el jefe portugu\u00e9s Francisco Barreto de Meneses, que en 1648 hab\u00eda sido enviado subrepticiamente por la corte de Lisboa para ponerse al frente de la rebeli\u00f3n de Pernambuco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pese a la supremac\u00eda militar alcanzada por lo colonos, la\u00a0 lucha todav\u00eda se prolong\u00f3 durante varios a\u00f1os, aunque los holandeses solo controlaban ya algunas pocas plazas enclavadas en el litoral. All\u00ed se sosten\u00edan gracias al constante aprovisionamiento mar\u00edtimo y a la dif\u00edcil posici\u00f3n del monarca portugu\u00e9s Joao IV, que a toda costa buscaba evitar una nueva guerra con Holanda. Por esa raz\u00f3n, Portugal se ve\u00eda obligado hacer ciertas concesiones y a mantener una prolongada negociaci\u00f3n con los representantes de los Pa\u00edses Bajos, en aras de una soluci\u00f3n al conflicto aceptable para ambos gobiernos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al margen de esas consideraciones de la pol\u00edtica europea, los sublevados hac\u00edan planes para liquidar definitivamente el baluarte holand\u00e9s de Recife. Con vistas a lograrlo, era necesario la combinaci\u00f3n de un ataque terrestre y mar\u00edtimo, para lo cual se requer\u00eda la movilizaci\u00f3n de una cantidad de recursos que los colonos no pose\u00edan. Por fin, en diciembre de 1653, la ocasi\u00f3n propicia se present\u00f3 cuando apareci\u00f3 a la altura de Olinda una poderosa flota lusitana -13 nav\u00edos de guerra y 64 buques mercantes- con rumbo a Bah\u00eda. La escuadra pertenec\u00eda a la Companhia dos Comercios do Brasil, creada en 1649 por el rey Joao IV para impulsar el tr\u00e1fico comercial con sus posesiones americanas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En ese momento la situaci\u00f3n en el viejo continente hab\u00eda cambiado, en virtud del estallido de la guerra entre Inglaterra y los Pa\u00edses Bajos (7 de julio 1652). Gracias a esta inesperada coyuntura, los jefes del ej\u00e9rcito formado por los plantadores \u2013Barreto, Vieira y Vidal de Negreiros- lograron el apoyo de los capitanes de la armada portuguesa Pedro Jaques de Magalhaes y Francisco de Brito Freire. El ataque conjunto de ambas fuerzas, iniciado el 15 de enero de 1654, arroll\u00f3 las defensas holandesas. El 28, tras varios d\u00edas de negociaciones, las tropas de Van Schkoppe capitularon.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La victoria de los colonos de Pernambuco revel\u00f3, entre otras cosas, el poder\u00edo de los sue\u00f1os de ingenio, capaces de levantar un vasto movimiento popular contra los ocupantes extranjeros, sin necesidad de contar pr\u00e1cticamente con la ayuda de las autoridades portuguesas. En esa lucha ocuparon sitio todas las clases y grupos sociales de la colonia, en particular los explotados trabajadores negros y las tribus ind\u00edgenas. De esa forma, la guerra contra los holandeses contribuy\u00f3 al surgimiento de cierta comunidad de intereses entre todos los habitantes del noreste, como s\u00edmbolo de la sociedad criolla en proceso de formaci\u00f3n y de la naciente distinci\u00f3n entre portugueses y naturales de Brasil. Pero el despertar de la conciencia nacional estaba lejano, pues era todav\u00eda un confuso sentimiento en el que se mezclaba la fidelidad a la Corona de Portugal con el amor al suelo patrio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nEl Quilombo de los Palmares<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los primeros actos de rebeld\u00eda de los esclavos en Brasil se remontan a\u00a0 los mismos inicios de la dominaci\u00f3n colonial portuguesa, o m\u00e1s exactamente, al comenzar la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo africana en las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar. Las circunstancias hist\u00f3ricas de la \u00e9poca no dejaban otra salida a los oprimidos trabajadores negros que la fuga individual o colectiva de las fazendas. Por lo general, los esclavos que escapaban de las dotaciones se internaban en las selvas, llanuras y monta\u00f1as, donde eran bien recibidos por los indios, que les brindaban tierras y amistad. Al no poder vivir mucho tiempo aislados, los cimarrones organizaban comunidades aut\u00f3nomas, que de hecho se convert\u00edan en verdaderos centros de liberaci\u00f3n social. Durante el siglo XVI ya exist\u00edan varios refugios estables de este tipo \u2013llamados palenques o en Brasil quilombos, palabra de origen africano que literalmente significa campamento-, ubicados en intrincadas \u00e1reas del interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una prueba de la magnitud alcanzada por las frecuentes huidas de esclavos lo constituye el decreto real del 6 de enero de 1574, mediante el cual la Corona\u00a0 lusitana regulaba la devoluci\u00f3n de los negros fugitivos a sus antiguos poseedores. Por otro lado, el primer palenque de que se tiene noticias en Brasil estuvo enclavado en la capitan\u00eda de Bah\u00eda y fue liquidado en 1575 por los efectivos militares movilizados por el gobernador Luiz de Brito y la Almeida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El quilombo m\u00e1s importante organizado en el territorio brasile\u00f1o, durante las cuatro centurias que dur\u00f3 la esclavitud, se\u00a0 conform\u00f3\u00a0 en las d\u00e9cadas iniciales\u00a0 del siglo XVII, precisamente cuando era implantada\u00a0 la aborrecible\u00a0 instituci\u00f3n\u00a0 esclavista\u00a0 en la regi\u00f3n\u00a0 de Alagoas, al sur\u00a0 de Pernambuco. Huyendo de la dura vida\u00a0 de las plantaciones\u00a0 de ca\u00f1a,\u00a0 cientos de trabajadores negros se evadieron\u00a0 hacia una zona\u00a0 d la selva dotada\u00a0 de vegetaci\u00f3n\u00a0 exuberante\u00a0 y muchas palmeras,\u00a0 a la que por este\u00a0 motivo denominaron\u00a0 Los palmares. Esa regi\u00f3n estaba situada en forma casi paralela\u00a0 al litoral mar\u00edtimo,\u00a0 en las vertientes\u00a0 orientales\u00a0 de la sierra de las Barrigas,\u00a0 a unas\u00a0 30 leguas\u00a0 de las costa,\u00a0 entre\u00a0 el r\u00edo Sao Francisco\u00a0 y el cabo de Sancto Agostinho. De manera\u00a0 convencional ha sido escogido\u00a0 el a\u00f1o\u00a0 1630 como la fecha\u00a0 de fundaci\u00f3n\u00a0 del quilombo\u00a0 de los Palmares,\u00a0 pues todo parece indicar\u00a0 que su nacimiento estuvo relacionado\u00a0 con los inicios de la\u00a0 ocupaci\u00f3n\u00a0 de los Pa\u00edses\u00a0 Bajos\u00a0 en Pernambuco. La guerra\u00a0 sostenida\u00a0 por los\u00a0 portugueses\u00a0 y sus\u00a0 descendientes contra los holandeses, desarticul\u00f3 el sistema de explotaci\u00f3n vigente en las plantaciones del nordeste. Cierto relajamiento en la f\u00e9rrea disciplina de los ingenios, unido a la activa participaci\u00f3n de los esclavos en la lucha \u2013arrastrados a la contienda por los senhores de engenho-, cre\u00f3 condiciones propicias para las fugas hacia los bosques v\u00edrgenes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Refugiados en Los Palmares, los exesclavos construyeron sus viviendas o mocambos agrup\u00e1ndolas en var\u00edas aldeas, protegidas por toscas empalizadas de manera. All\u00ed la vida pronto se regulariz\u00f3, a imagen y semejanza de las costumbres africanas. De ah\u00ed que las principales faenas del quilombo se realizaron en forma colectiva y el producto de ellas se repartiera equitativamente entre los pobladores libres. Esas actividades iban desde el cultivo de la tierra y la caza, hasta el contrabando con las vecinas villas portuguesas, as\u00ed como los ataques y saqueos a las plantaciones de la costa. Gracias a esas labores se obten\u00eda cierto excedente que iba a parar a manos de la naciente casta\u00a0 dominante, integrada por los jefes y sus familias, lo que constitu\u00eda un s\u00edntoma innegable de la estratificaci\u00f3n social a que el quilombo estaba abocado. Los gobernantes de las aldeas, elegidas a perpetuidad, formaban una especie de poder desp\u00f3tico central y gozaban de una autoridad parecida a la de los reyezuelos de \u00c1frica o los caciques ind\u00edgenas. Por debajo de esa incipiente \u00e9lite se encontraban los dem\u00e1s habitantes, libres o esclavos, del palenque. La diferencia entre unos y otros se fundamentaba en que los primeros llegaron a Los Palmares por su propia voluntad, mientras que los segundos hab\u00edan sido capturados en las frecuentes razzias a las plantaciones, de ah\u00ed que fueran considerados como una especie de prisioneros de guerra. No obstante, ellos tambi\u00e9n pod\u00edan alcanzar su libertad si tra\u00edan nuevos esclavos al palenque.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En su etapa de mayor esplendor, en la segunda mitad del siglo XVII, el quilombo de Los Palmares lleg\u00f3 a tener cerca de 10 aldeas fortificadas, regidas cada una por su propio gobierno y con una poblaci\u00f3n total calculada en varios miles de habitantes. Las agrupaciones de mocambos m\u00e1s sobresalientes eran Macaco, Sucupira Zambi, Tabocas, Andalaquituche, Aqualtune, Osenga y Dambrabanga. El poblado de Macaco era algo as\u00ed como la capital de todo el palenque y estaba enclavado en el lugar donde hoy se levanta la ciudad de Uniao, en la propia sierra de las Barrigas, a orillas del r\u00edo Muda\u00fa. Macaco era tambi\u00e9n la residencia de los jefes del quilombo, el m\u00e1s famoso de los cuales fue Ganga Zumba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una de las primeras expediciones enviadas contra Los Palmares fue preparada durante el mandato del pr\u00edncipe de Orange en Pernambuco. En esa oportunidad, enero de 1644, el conde de Nassau-Siegen lanz\u00f3 un gran contingente militar comandado por Rodolfo Baro, quien logr\u00f3 destruir dos aldeas y matar a decenas de esclavos fugitivos. Otro fue el resultado del destacamento punitivo holand\u00e9s que march\u00f3 contra el palenque un a\u00f1o despu\u00e9s, ya que a su paso solo, encontr\u00f3 mocambos abandonados por sus moradores, que t\u00e1cticamente se replegaron hacia las \u00e1reas m\u00e1s tupidas de la selva, en espera de la retirada de sus perseguidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Terminada la dominaci\u00f3n de los Pa\u00edses Bajos en Brasil, los portugueses organizaron su primera expedici\u00f3n en 1667. Para tratar de destruir el quilombo se moviliz\u00f3 un numeroso destacamento, puesto a las \u00f3rdenes del maestre de campo Zenobio Acciol y de Vasconcelos, quien desarroll\u00f3 una ofensiva equivocada sobre \u00e1reas exteriores del palenque, en el que solo encontr\u00f3 algunos mocambos vac\u00edos. Tras el fracaso de esta nueva campa\u00f1a, la iniciativa de la lucha contra el refugio cimarr\u00f3n pas\u00f3 a las villas cercanas al quilombo en especial Porto Calvo, Alagoas, Serinhaem y Penedo. Una de las columnas de castigo organizadas por estos poblados atac\u00f3 el palenque en 1671 y logr\u00f3 establecer combate con las defensas de Los Palmares, pero sin poder entrar en las principales aldeas. La acci\u00f3n caus\u00f3 decenas de muertos entre los esclavos fugitivos y sus familias, fueron capturados cerca de 200 prisioneros. No obstante, esa fue una victoria p\u00edrrica, pues se estima que hacia 1674 se hab\u00edan estrellado contra el quilombo m\u00e1s de 25 expediciones militares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de tan serios reveses, los portugueses decidieron tomar algunas medidas que permitieran la destrucci\u00f3n definitiva del palenque de Alagoas.\u00a0 As\u00ed se dispuso que los cimarrones capturados en el quilombo fueran repartidos entre los soldados, descontado por supuesto el quinto real. Adem\u00e1s, se determin\u00f3 reforzar los contingentes militares que iban a pelear contra los exesclavos no solo con mejores armamentos, sino tambi\u00e9n con soldados de piel cobriza y oscura, como una parte del Tercio de Hombres Negros capitaneado por Enrique D\u00edas, que hab\u00eda desempe\u00f1ado un destacado papel en la lucha contra los holandeses. Hacia 1675 medidas empezaron a darsus frutos con la irrupci\u00f3n en el quilombo de las tropas de Manuel Lopes. Venciendo la obstinada resistencia de las guerrillas del palenque, los efectivos portugueses pudieron asaltar el pueblo de Macaco e infligir a sus habitantes la primera derrota de envergadura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mayor \u00edmpetu cobr\u00f3 la ofensiva contra el quilombo cuando esta qued\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del capit\u00e1n Fernao Carrillo, quien anteriormente hab\u00eda obtenido gran \u00e9xito en la destrucci\u00f3n de palenques en la regi\u00f3n de Sergipe. El ataque principal se efectu\u00f3 el 4 de octubre de 1677. Fue un triunfo para las armas portuguesas: extensas \u00e1reas de cultivos y decenas de mocambos quedaron totalmente arrasados, y result\u00f3 herido en el\u00a0 combate el propio Ganga Zumba. Como culminaci\u00f3n de la campa\u00f1a se impuso al quilombo un entendimiento, pactado en secreto con los principales jefes cimarrones. El 18 de junio de 1678 Ganga Zumba se acogi\u00f3 a esa especie de amnist\u00eda tramitada por Carrilho y a cambio de ciertas promesas y privilegios se comprometi\u00f3 a entregar Los Palmares a los portugueses. La lectura de las condiciones de la capitulaci\u00f3n provoc\u00f3 una en\u00e9rgica\u00a0 demostraci\u00f3n de repudio por parte de la poblaci\u00f3n libre del quilombo. En pago por la traicion, Ganga Zumba fue ajusticiado por sus antiguos seguidores y sustituido por su sobrino Zumb\u00ed, quien estaba dispuesto a reconstruir el palenque y a proseguir la lucha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La guerra se reanud\u00f3 en toda su crudeza hacia 1679 y se extendi\u00f3 por varios a\u00f1os m\u00e1s, con derrotas y victorias para ambos bandos. Durante el gobierno de Zumb\u00ed se efectuaron varios asaltos portugueses al quilombo, que fueron dirigidos por el propio Carrillo, Gonzalo Moreira, Joao de Freitas da Cunha y Domingo Jorge Velho. Ya para entonces el monarca portugues se hab\u00eda visto en la necesidad de crear una tropa especial, entrenada en la lucha contra los baluartes de los esclavos fugitivos, a la que se llam\u00f3 capitaes do matto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La embestida final del palenque comenz\u00f3 en 1694, bajo la jefatura de un experto paulista que desde 1687 combat\u00eda ininterrumpidamente contra Los Palmares: Domingo Jorge Velho. Un poderoso ej\u00e9rcito de m\u00e1s de 3 000 hombres provenientes de Sao Paulo, Halagaos y Pernambuco, reforzado con varias piezas de artiller\u00eda, fue lanzado contra el irreductible campamento negro. En poco tiempo las fuerzas de Domingo Jorge pusieron sitio al poblado de Macaco y envolvieron en un cerco de fuego a sus habitantes. De nana valieron las puntiagudas estacas y los fosos ocultos con que los cimarrones minaron los caminos de acceso al palenque. Imposibilitados de mantener por m\u00e1s tiempo el ametrallado reducto de la capital, convertido en una verdadera ratonera, los exesclavos protagonizaron entonces una retirada desesperada el 6 de febrero de 1694. El intento por escapar al asedio result\u00f3 un fracaso: al salir del \u00e1rea fortificada de la sierra de las Barrigas eran barridos por las armas enemigas. El cacique Zumb\u00ed logr\u00f3 evadirse con varias heridas en el cuerpo, hasta que en definitiva, el 20 de noviembre de 1695, fue sorprendido por una columna paulista perdi\u00f3 la vida el \u00faltimo de los legendarios jefes del quilombo. Lo poco que quedaba en pie del palenque fue destruido y los pobladores que no hab\u00edan sucumbido en la lucha fueron devueltos, sin distinci\u00f3n de sexo ni edad, a la esclavitud. Para sirviera de escarmiento a los dem\u00e1s esclavos, la cabeza de Zumb\u00ed fue clavada en la punta de una estaca y exhibida, en macabro espect\u00e1culo, por las calles de Recife.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una serie de factores explican el fracaso de Los Palmares. La falta de armamentos adecuados y sobre todo la carencia de una definida conciencia de clases, que permitiera la uni\u00f3n de todos los esclavos de la colonia contra sus opresores \u2013como m\u00e1s tarde ocurrir\u00eda en Hait\u00ed-, dieron al traste con las posibilidades de triunfo del movimiento. A pesar de su tr\u00e1gico desenlace, la historia recoge al quilombo de Los Palmares como una de las manifestaciones m\u00e1s heroicas de las incesantes luchas de los esclavos de Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nEl problema de la fuerza de trabajo ind\u00edgena<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al fomentarse la producci\u00f3n de az\u00facar en Brasil, los monarcas otorgaron amplias facilidades a los colonos y due\u00f1os de ingenios para utilizar la poblaci\u00f3n ind\u00edgena como mano de obra esclava. Con anterioridad, los donatarios hab\u00edan sido beneficiados en el mismo sentido al conced\u00e9rseles el derecho a vender indios y reducirlos a la esclavitud. Una disposici\u00f3n real de 1549, que pon\u00eda a los nativos bajo la \u201cprotecci\u00f3n\u201d de la Corona, no alter\u00f3 en lo m\u00e1s m\u00ednimo el proceso de explotaci\u00f3n de los abor\u00edgenes por los plantadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las primeras restricciones efectivas contra los senhores de engenho, fueron promulgadas por Lisboa en la segunda mitad del siglo XVI. La aparici\u00f3n de tales limitaciones estaba directamente relacionada con la aparici\u00f3n en la Am\u00e9rica portuguesa de las misiones jesuitas. Los sacerdotes de la Orden fundada por Ignacio de Loyola esgrimieron el argumento de la libertad de los indios y de la necesidad de su evangelizaci\u00f3n frente a las pretensiones de los plantadores. Los jesuitas, como se sabe, no luchaban de manera totalmente desinteresada por la liberaci\u00f3n del indio, pues con la campa\u00f1a filantr\u00f3pica encubr\u00edan el verdadero objetivo: monopolizar el uso de la fuerza de trabajo aborigen. En las reducciones los indios solo eran nominalmente libres, pues con m\u00e9todos coercitivos se les obligaba a trabajar la tierra y entregar el producto a los jesuitas, por lo cual ten\u00edan que vivir sujetos a un duro r\u00e9gimen disciplinario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los due\u00f1os de ingenios y colonos, por su parte, reivindicaban la facultad de adquirir esclavos, sobre todo a trav\u00e9s de guerras que ellos mismos provocaban contra los indios para cautivarlos. A la vez pretend\u00edan legitimar la esclavitud hereditaria del aborigen. Entre las posiciones antag\u00f3nicas de los plantadores y los jesuitas, la Corona trat\u00f3 por lo general de mantener una actividad equidistante y contemporizadora, aunque en determinadas ocasiones el curso de los acontecimientos la obligaba a inclinarse de un lado u otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En el siglo XVI las pugnas por la utilizaci\u00f3n de la mano de obra ind\u00edgena abarcaron toda la colonia brasile\u00f1a, pero con el tiempo la disputa se redujo a los territorios del extremo norte y sur \u2013es decir, Maranhao, R\u00edo de Janeiro y Sao Paulo- ya que la regi\u00f3n central \u2013espec\u00edficamente Pernambuco y Bah\u00eda- satisfac\u00eda sus necesidades por medio de la importaci\u00f3n de los esclavos africanos. Esta salida estaba, por el momento, vedada a los plantadores de las restantes \u00e1reas, quienes carec\u00edan de los capitales necesarios y de un \u00e1gil sistema de cr\u00e9ditos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En realidad la primera reglamentaci\u00f3n oficial en relaci\u00f3n con la posesi\u00f3n de los indios solo era, a pesar de sus postulados, un pretexto para facilitar a los plantadores la expoliaci\u00f3n de los abor\u00edgenes. En aquella disposici\u00f3n, la Corona establec\u00eda tres formas por las cuales los nativos pod\u00edan ser esclavizados. La primera como represalia contra las \u201ctribus hostiles\u201d, que eran reducidas a la obediencia mediante las llamadas guerras justas. Las otras dos formas ten\u00edan que ver con el tr\u00e1fico de esclavos, sostenido por la venta de los indios\u00a0 por sus padres\u00a0 o mediante la supuesta\u00a0 propia\u00a0 voluntad\u00a0 de los abor\u00edgenes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Posiblemente la presi\u00f3n\u00a0 de los jesuitas,\u00a0 y la influencia\u00a0 que debieron ejercer en\u00a0 Lisboa las leyes\u00a0 espa\u00f1olas sobre\u00a0 indios \u2013destinadas a limitar en el nuevo mundo\u00a0 el poder\u00edo de los\u00a0 encomenderos-,\u00a0 condujo al monarca portugu\u00e9s\u00a0 a dictar\u00a0 verdaderas restricciones\u00a0 a la explotaci\u00f3n\u00a0 ind\u00edgena. Mediante una\u00a0 Carta Abierta, fechada\u00a0 el 20 de marzo de 1570, el rey declar\u00f3\u00a0 abolido\u00a0 el comercio\u00a0 de esclavos indios y reconoci\u00f3 su derecho\u00a0 de ser libres. Pero la aplicaci\u00f3n consecuente\u00a0 de esta medida\u00a0 significaba\u00a0 la paralizaci\u00f3n de buena parte\u00a0 de la actividad\u00a0 azucarera, lo que conducir\u00eda\u00a0 no solo a la ruina\u00a0 de la mayor\u00eda\u00a0 de los due\u00f1os\u00a0 de ingenios, sino tambi\u00e9n\u00a0 a significativas p\u00e9rdidas para la metr\u00f3poli. Reconociendo su equivocaci\u00f3n, el monarca lusitano\u00a0 dispuso en 1573 que, por el momento, el tr\u00e1fico\u00a0 de indios\u00a0 no pod\u00eda ser\u00a0 enteramente suprimido,\u00a0 pues\u00a0 se afectar\u00eda la producci\u00f3n material de la colonia. Por tal motivo,\u00a0 en 1574\u00a0 el rey aprob\u00f3 nuevas estipulaciones\u00a0 para las cacer\u00edas\u00a0 de esclavos,\u00a0 que pod\u00edan ser\u00a0 autorizadas con la excusa de\u00a0 luchar contra las \u201ctribus\u00a0 hostiles\u201d. No obstante,\u00a0 la misma\u00a0 ley\u00a0 agregaba\u00a0 que los ind\u00edgenas\u00a0 de las misiones\u00a0 eran jur\u00eddicamente\u00a0 libres y solo pod\u00edan\u00a0 ser\u00a0 subyugados\u00a0 si escapaban\u00a0 de las reducciones. Vale la pena\u00a0 aclarar, que tal prohibici\u00f3n\u00a0 nunca fue\u00a0 acatada\u00a0 por los cazadores de indios, quienes\u00a0 constantemente\u00a0 iban\u00a0 hasta las misiones\u00a0 en busca\u00a0 de fuerza de trabajo.\u00a0 Esas\u00a0 incursiones\u00a0 agudizaron\u00a0 las contradicciones entre los seguidores de\u00a0 Loyola\u00a0 y los senhores\u00a0 de engenho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los\u00a0 decretos reales\u00a0 de 1587 y 1595\u00a0 subrayaron\u00a0 el prop\u00f3sito\u00a0 del gobierno lusitano de restringir\u00a0 la esclavitud\u00a0 aborigen,\u00a0 probablemente\u00a0 para que los colonos\u00a0 tuvieran\u00a0 que comprar\u00a0 los trabajadores\u00a0 africanos\u00a0 que suministraba\u00a0 la metr\u00f3poli. Todav\u00eda m\u00e1s lejos\u00a0 lleg\u00f3\u00a0 la Corona\u00a0 en los a\u00f1os de l605, 1608 y 1609, al declarar nuevamente\u00a0 que todos los indios\u00a0 eran libres; suprimiendo las dem\u00e1s\u00a0 formas\u00a0 de emancipaci\u00f3n\u00a0 de los nativos. El\u00a0 temor de las repercusiones\u00a0 que estas medidas\u00a0 pod\u00edan tener\u00a0 sobre\u00a0 las entradas fiscales,\u00a0 incidi\u00f3\u00a0 nuevamente\u00a0 sobre la\u00a0 monarqu\u00eda\u00a0 lusitana.\u00a0 Otra\u00a0 ley,\u00a0 dictada\u00a0 en\u00a0 16ll, y estuvo en vigor\u00a0 por casi 40 a\u00f1os, retrotrajo el r\u00e9gimen\u00a0 jur\u00eddico\u00a0 a1574, ya que\u00a0 reconoc\u00eda\u00a0 la esclavitud\u00a0 aborigen\u00a0 como resultado\u00a0 de una \u201c guerra justa\u201d. El ac\u00e1pite\u00a0 m\u00e1s novedoso\u00a0 de este decreto\u00a0 real\u00a0 fue la creaci\u00f3n\u00a0 de los poblados\u00a0 de indios\u00a0 \u201clibres\u201d- una copia de los resguardos hispanoamericanos-, surgida al calor de la uni\u00f3n de los tronos de Espa\u00f1a y Portugal. La aparici\u00f3n de este tipo de establecimiento en la Am\u00e9rica portuguesa \u2013al igual que la espa\u00f1ola-, no vari\u00f3 sustancialmente la situaci\u00f3n de los infortunados abor\u00edgenes, pues aqu\u00ed eran obligados a trabajar en condiciones infrahumanas al servicio de la Corona e incluso, en ciertos casos, para el enriquecimiento personal de los gobernadores y otros corrompidos funcionarios coloniales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En esos a\u00f1os eran frecuentes los asaltos de los cazadores de esclavos a las reducciones jesuitas \u2013sobre todo las del Guair\u00e1, en el alto Paran\u00e1-, con la finalidad de obtener indios para venderlos en los mercados y plantaciones del litoral. La monarqu\u00eda, imposibilitada de dictar medidas efectivas que frenaran las razzias paulistas, accedi\u00f3 a que los jesuitas pusieran en vigor en Brasil (1639) una bula papal del siglo XVI \u2013destinada originalmente a Per\u00fa- en la cual se prohib\u00eda la esclavitud de los abor\u00edgenes so pena de excomuni\u00f3n. El decreto del Vaticano en mano de los jesuitas result\u00f3 un arma de doble filo: levant\u00f3 airadas protestas en las principales villas sure\u00f1as, donde buena parte de la poblaci\u00f3n viv\u00eda del comercio de indios. El 22 de junio de 1640, en R\u00edo de Janeiro, una turba se precipit\u00f3 contra el colegio de los jesuitas y solo la oportuna intervenci\u00f3n del gobernador Salvador de S\u00e1 e Benavides pudo impedir la expulsi\u00f3n de la Orden. A extremos m\u00e1s graves lleg\u00f3 el descontento de los colonos en Sao Paulo. En esta villa el levantamiento se produjo el 13 de julio y termin\u00f3 con el destierro de los jesuitas. Algo parecido ocurri\u00f3 en otras localidades meridionales tales como Sao Vicente y Santos. Las proporciones alcanzadas por el movimiento obligaron a los jesuitas a olvidar la bula papal y solo pudieron regresar a las poblaciones mencionadas despu\u00e9s de 1653.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El fracaso reactiv\u00f3 la presi\u00f3n de los jesuitas sobre la corte portuguesa para lograr una legislaci\u00f3n que contuviera las depredaciones de los cazadores de esclavos. Probablemente las gestiones fructificaron\u00a0 cuando la Corona emiti\u00f3 en 1650 una nueva orden por la que dispon\u00eda el examen de la situaci\u00f3n legal de los indios. Se puntualizaba que solo se tolerar\u00eda la esclavitud aborigen como secuela de una campa\u00f1a contra las llamadas \u201ctribus insumisas\u201d, siempre que existiera la autorizaci\u00f3n previa de la Corona o de un funcionario de alto rango. En la pr\u00e1ctica se volv\u00eda al statu quo de 1608-1609. Esta disposici\u00f3n levant\u00f3 otra ola de indignaci\u00f3n entre los colonos. En Maranhao, por ejemplo, los propietarios de esclavos obligaron al gobernador Baltasar de Sousa Pereira a desconocer la ordenanza y despu\u00e9s enviaron una delegaci\u00f3n a Lisboa (1652) para exponer sus quejas al rey. Una vez m\u00e1s la monarqu\u00eda lusitana cedi\u00f3 ante las protestas de sus s\u00fabditos del nuevo mundo al emitir el decreto de 1654, que de cierta manera restablec\u00eda las estipulaciones 1574 y 1611.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, los jesuitas, sin darse por vencidos, consiguieron que el rey firmara, el 9 de abril de 1655, una resoluci\u00f3n que pon\u00eda a todos los indios bajo su tutela, salvo los capturados en una \u201cguerra justa\u201d. El decreto otorgaba adem\u00e1s a los jesuitas el derecho a determinar cu\u00e1ndo una operaci\u00f3n de este tipo pod\u00eda ser autorizada, dejando a la Orden el control de las campa\u00f1as contra las tribus ind\u00edgenas. Tambi\u00e9n los jesuitas recib\u00edan el manejo de las aldeas de indios \u201clibres\u201d, hasta entonces bajo la exclusiva administraci\u00f3n estatal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Los efectos de estas medidas fueron m\u00e1s violentos que en ocasiones anteriores. Los habitantes de R\u00edo de Janeiro intentaron destituir al capit\u00e1n general, por sus estrechas relaciones con los jesuitas, el 8 de noviembre de 1660. A pesar del \u00e9xito inicial, el movimiento fue sofocado sin derramamiento de sangre por el propio gobernador, en abril de 1661. Por su parte, los cazadores de esclavos del Amazonas, disgustados con la presencia de un centro jesuita en Gurup\u00e1, que entorpec\u00eda sus incursiones por el sertao, apresaron a los misioneros y los expulsaron para Belem (Par\u00e1). Las respuestas del gobernador no se hizo esperar: encarcel\u00f3 a los responsables del incidente, que fueron desterrados de Maranhao, y restableci\u00f3 la reducci\u00f3n jesuita en Gurup\u00e1. En forma casi paralela, la agitaci\u00f3n causada por el decreto de 1655 en otras partes de Maranhao provoc\u00f3 que el Senado da Camara de Belem dirigiera la toma del colegio jesuita y la expulsi\u00f3n de la Orden, no sin antes obligar a los seguidores de Loyola a firmar un documento por el cual renunciaban a inspeccionar las cacer\u00edas de esclavos. Para dirimir el conflicto, la metr\u00f3poli envi\u00f3 a un nuevo gobernador general, Ruy Vaz de Sequeira, quien arrib\u00f3 a la colonia el 25 de marzo de 1662 en compa\u00f1\u00eda de 200 soldados. De inmediato Sequeira dict\u00f3 una amnist\u00eda, hizo regresar a los jesuitas y suspendi\u00f3 las prerrogativas otorgadas por el decreto de 1655.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La completa tranquilidad no lleg\u00f3 a Maranhao hasta que se dio a conocer la disposici\u00f3n real del 12 de septiembre de 1663, que entregaba la supervisi\u00f3n de la guerra contra los indios a las municipalidades \u2013dominadas por los ricos colonos-, mientras el control de las aldeas abor\u00edgenes se repart\u00eda\u00a0 por igual entre todas las ordenes religiosas, las que a diferencia de los jesuitas, segu\u00edan una pol\u00edtica conciliatoria con los due\u00f1os de ingenios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Unos 20 a\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1680, cuando el problema del empleo de la fuerza de trabajo aborigen parec\u00eda resuelto pera satisfacci\u00f3n de los plantadores, la Corona introdujo sorpresivamente nuevas reglamentaciones. Tres decretos sucesivos crearon a los colonos una situaci\u00f3n peor que la de 1655; aunque se les reconoc\u00eda los esclavos obtenidos en \u201cguerras justas\u201d, se reintegraba su chequeo a los jesuitas, a la vez que suprim\u00eda sin m\u00e1s subterfugios, cualquier otra forma de esclavitud aborigen. La misma ley regulaba el trabajo ind\u00edgena en las \u201caldeas libres\u201d. Cabe aclarar que los plantadores m\u00e1s afectados por la disposici\u00f3n de 1680 fueron los residentes en Maranhao,\u00a0 ya que por entonces\u00a0 en resto de Brasil\u00a0 la utilizaci\u00f3n de la mano de obra\u00a0 ind\u00edgena estaba en franca\u00a0 decadencia. Por a\u00f1adidura,\u00a0 en 1682\u00a0 la Corona\u00a0 autoriz\u00f3\u00a0 la creaci\u00f3n de una compa\u00f1\u00eda\u00a0 comercial\u00a0 monop\u00f3lica,\u00a0 controlada por un grupo\u00a0 de negociantes portugueses. A esta empresa mercantil\u00a0 lusitana se le entregaba\u00a0 por 20 a\u00f1os\u00a0 el derecho exclusivo\u00a0 al comercio, en detrimento\u00a0 de los habitantes\u00a0 de Maranhao,\u00a0 que deb\u00edan vender sus\u00a0 productos\u00a0 a los precios leoninos\u00a0 fijados por la Compa\u00f1\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Estas medidas,\u00a0 m\u00e1s el reciente traslado de la capital del estado de Maranhao de Sao Luiz a Belem\u00a0 crearon\u00a0 un clima\u00a0 de intranquilidad entre la poblaci\u00f3n\u00a0 de aquella villa.\u00a0 No tard\u00f3\u00a0 en organizarse una conspiraci\u00f3n\u00a0 lidereada\u00a0 por un rico\u00a0 propietario\u00a0 de ascendencia\u00a0 alemana\u00a0 nombrado\u00a0 Manuel Beckman. La noche del 23 de febrero de 1684,\u00a0 en una reuni\u00f3n secreta\u00a0 celebrada en el convento\u00a0 de Sancto Antonio, se acord\u00f3\u00a0 la deposici\u00f3n\u00a0 de las autoridades coloniales\u00a0 para evitar\u00a0 que se siguieran\u00a0 aplicando\u00a0 las nuevas leyes reales\u00a0 y las extorsiones\u00a0 de la compa\u00f1\u00eda\u00a0 monop\u00f3lica.\u00a0 Cuando estall\u00f3\u00a0 la sublevaci\u00f3n,\u00a0 los complotados\u00a0 se apoderaron del Cuerpo de Guardia de la ciudad, del\u00a0 colegio de los jesuitas\u00a0 y los almacenes\u00a0 de la odiada Compa\u00f1\u00eda\u00a0 do Comercio\u00a0 do Estado\u00a0 do Maranhao. Al\u00a0 amanecer\u00a0 del d\u00eda\u00a0 24 la villa de Sao Luiz\u00a0 estaba en poder\u00a0 de los colonos. Una\u00a0 especie de Junta\u00a0 de Gobierno \u2013integrada\u00a0 por Manuel\u00a0 y Tom\u00e1s\u00a0 Beckman,\u00a0 Eugenio Ribeiro,\u00a0 Joao de Sousa y Manuel\u00a0 Coutinho de Frietas \u2013 destruy\u00f3 oficialmente\u00a0 al gobernador, decret\u00f3\u00a0 el fin de los estancos\u00a0 de la compa\u00f1\u00eda\u00a0 comercial portuguesa\u00a0 y la\u00a0 expulsi\u00f3n\u00a0 de los jesuitas.\u00a0 Adem\u00e1s para exponer\u00a0 al rey las\u00a0 quejas\u00a0 de la colonia\u00a0 fue enviado a Europa\u00a0 Tom\u00e1s Beckman, hermano del jefe del pronunciamiento, quien al llegar a Lisboa fue arrestado por las autoridades metropolitanas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con el transcurso de los meses el movimiento perdi\u00f3 fuerza, a la vez que quedaba circunscrito a Sao Luiz. Para aplastar la sublevaci\u00f3n lleg\u00f3 el 15 de mayo de 1685 un nuevo gobernador, Gomes Freire de Andrade, acompa\u00f1ado de efectivos militares. El arribo de las tropas lusitanas alarm\u00f3 a la mayor\u00eda de los participantes en la rebeli\u00f3n, que olvidaron a Beckman y buscaron refugio en sus fazendas. Al mismo Beckman no le qued\u00f3 otro remedio que abandonar la villa y ocultarse en su ingenio de Mearim, lugar donde fue apresado por los portugueses. En castigo por su actuaci\u00f3n en los sucesos, Beckman y Jorge de Sampaio fueron ejecutados el 2 de noviembre de 1685, mientras los dem\u00e1s involucrados recib\u00edan el perd\u00f3n del rey Freire de Andrade restableci\u00f3 la legislaci\u00f3n de indios, pero tuvo que aceptar la abolici\u00f3n de los estancos de la Compa\u00f1\u00eda de Maranhao. La consecuencia m\u00e1s sobresaliente que se deriv\u00f3 de la sublevaci\u00f3n de Beckman -aspecto en el que radica precisamente el contenido precursor del movimiento-, fue que por primera vez en la historia de Brasil los colonos desconoc\u00edan a las autoridades coloniales y asum\u00edan en forma directa las riendas de la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\"> <strong><br \/>\nLos bandeirantes y la conquista del interior<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante el\u00a0 per\u00edodo de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola en Portugal, los colonos de Brasil comenzaron su expansi\u00f3n sistem\u00e1tica al interior. Part\u00edan de las villas costeras para emprender la exploraci\u00f3n del amplio territorio oculto por las monta\u00f1as y colinas del litoral. Hasta ese momento la colonizaci\u00f3n lusitana no se hab\u00eda sentido fuera de la estrecha franja costera y siempre\u00a0 dentro de los limites establecidos por el Tratado de Tordesillas. La uni\u00f3n de los tronos de Espa\u00f1a y Portugal no solo permiti\u00f3 el intercambio comercial entre las colonias ib\u00e9ricas -que se manifest\u00f3 a trav\u00e9s de los viajes de los \u201ccristianos nuevos\u201d, de origen jud\u00edo, a Hispanoam\u00e9rica y de los peruleiros a Brasil-, sino que tambi\u00e9n favoreci\u00f3 la realizaci\u00f3n de incursiones portuguesas por encima de las fronteras fijadas en el acuerdo de 1494. La aparici\u00f3n de esas expediciones en un \u00e1rea hasta entonces vedada, ten\u00eda como meta la b\u00fasqueda de oro, plata, piedras preciosas y, como ya se ha explicado, indios. Fue a este tipo de empresa a la que se denomin\u00f3 bandeiras. Con esta palabra se designaba a los grupos de aventureros que se integraban bajo una estructura paramilitar y que esgrim\u00edan como signo distintivo un pend\u00f3n o bandera. Las bandeiras se legalizaban en los registros municipales y pod\u00edan ser organizadas por las autoridades coloniales o por la iniciativa particular de comerciantes y plantadores, que era lo m\u00e1s com\u00fan. Los bandeirantes se internaban en las tupidas selvas y permanec\u00edan en exploraci\u00f3n durante varios meses, hasta encontrar alg\u00fan objeto de valor que llevar a los mercados de la costa. El n\u00famero de participantes en esas campa\u00f1as oscilaba entre 60 y 500 hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Todo parece indicar que el lugar de origen de las bandeiras fue Sao Paulo, a partir de un n\u00facleo humano libre -los mamelucos- que se dedicaban al cultivo de la tierra. Atra\u00eddos por las enormes ganancias que se consegu\u00edan por medio de la localizaci\u00f3n de minerales preciosos o por la captura de esclavos, estos mestizos paulistas abandonaron sus ocupaciones y nutrieron las bandeiras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde el principio las condiciones geogr\u00e1ficas y los intereses econ\u00f3micos fijaron las rutas de esas exploraciones. Las redes hidrogr\u00e1ficas del Paran\u00e1, el Sao Francisco y luego el Amazonas, proporcionaron din\u00e1micas v\u00edas de comunicaci\u00f3n por donde fluyeron los bandeirantes. Buena parte de esas expediciones sal\u00edan de Bah\u00eda o Sao Paulo, para recorrer en todas direcciones la amplia meseta central. M\u00e1s tardes, con el crecimiento de las villas de Belem, Sao Luiz y otras localidades de Maranhao, las incursiones se repitieron en la cuenca amaz\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El antecedente inmediato de los bandeirantes se halla en las primeras traves\u00edas portuguesas por la gran meseta brasile\u00f1a que, iniciadas en los a\u00f1os 1531-1532, se generalizaron despu\u00e9s de 1560 con el nombre de As entradas. De entre ellas vale la pena citar las campa\u00f1as dirigidas por Mart\u00edn Carvalho, Francisco Bruza de Espinosa, Vasco Rodr\u00edguez de Galdas, sebastiao Tourinho, Blas Cubas y Antonio D\u00edas. Sin duda la m\u00e1s famosa de todas fue la que sali\u00f3 de Bah\u00eda bajo la direcci\u00f3n\u00a0 de Gabriel Soares de Sousa,\u00a0 a fines del siglo XVI, en pos del \u201cpa\u00eds del oro\u201d y que recorri\u00f3 de abajo a arriba un buena porci\u00f3n del valle del Sao Francisco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En rigor, los primeros bandeirantes paulistas comenzaron examinando los m\u00e1rgenes del Tiet\u00e9, un tributario del caudaloso Paran\u00e1. Ya entre 1596 y 1597 la expedici\u00f3n de Joao Pereira da Silva Botafogo llev\u00f3 sus incursiones hasta la meseta del Paraiba, al nordeste de Sao Paulo. Luego los bandeirantes se encaminaron en direcci\u00f3n oeste, y se toparon con las\u00a0\u00a0 avanzadas espa\u00f1olas que desde el Paraguay hab\u00edan cruzado el Paran\u00e1 rumbo al mar, camino en el que fundaron las villas de Ciudad Real (1557) y Villa Rica (1576). Por la misma zona de la orilla izquierda del Paran\u00e1 apareci\u00f3 un grupo jesuitas que, con autorizaci\u00f3n de Madrid, comenz\u00f3 a reunir a los indios de las cercan\u00edas. As\u00ed, en 1610 se fund\u00f3 la primera misi\u00f3n (Loreto) en el Guaira, en el actual estado de Paran\u00e1. Otros jesuitas, procedentes tambi\u00e9n de Espa\u00f1a, les siguieron y ya hacia 1630 la Orden pose\u00eda en la cuenca del Plata cuatro amplias comarcas con miles de abor\u00edgenes reunidos en 27 misiones. Esas \u00e1reas eran las ya\u00a0 mencionadas del Guaira, la del Paran\u00e1 medio (Paraguay), la ubicada en Entre R\u00edos y, por \u00faltimo, la del margen izquierdo del Uruguay (Siete Misiones).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las reducciones del Guaira, por estar m\u00e1s pr\u00f3ximas a Sao Paulo, fueron las que primero amenazaron los bandeirantes. Los cazadores de esclavos sent\u00edan gran atracci\u00f3n por los indios de las misiones, mucho m\u00e1s valiosos que los que viv\u00edan en libertad. Los jesuitas no solo disciplinaban y ense\u00f1aban a los abor\u00edgenes a trabajar la tierra, sino que tambi\u00e9n los reun\u00edan en un sitio con buenas comunicaciones, facilitaban as\u00ed la tarea a los paulistas. En 1628 cientos de bandeirantes, encabezados por Manuel Preto y Antonio Raposo, atacaron y destruyeron varios centros jesuitas enclavados en la orilla izquierda del Paran\u00e1 y se llevaron miles de Indios para los mercados de esclavos de Sao Paulo y otras villas costeras. Una suerte similar corrieron las dem\u00e1s reducciones del Guaira. Al final los jesuitas, tras apelar infructuosamente a todo tipo de recurso legal para detener a los bandeirantes, tuvieron que abandonar la comarca. La retirada de la Orden oblig\u00f3 a su vez a los espa\u00f1oles a evacuar los poblados de Ciudad Real y Villa Rica, desguarnecidos frente a los asaltos paulistas. No satisfechos con la conquista del alto Paran\u00e1, los bandeirantes persiguieron con sa\u00f1a a los jesuitas hasta sus otros reductos del Paraguay, Entre R\u00edos y la Banda Oriental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Durante la primera mitad del siglo XVI los bandeirantes no dieron tregua a los jesuitas ni dejaron de realizar sus incursiones en busca de esclavos e hicieron caso omiso a las disposiciones oficiales que trataban de impedir sus razzias por el serrato. Sin embargo, la separaci\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal hizo muy dif\u00edcil la penetraci\u00f3n de los paulistas en el territorio hispanoamericano, por lo que tuvieron que dejar sus ataques a las reducciones jesuitas y conformarse con llevar sus campa\u00f1as al norte y al oeste. De esas expediciones las mas importantes fueron la de Antonio Raposo (1650) por el Amazonas, la de Joao Amaro (1673) por el interior de la capitan\u00eda de Bah\u00eda y la del famoso Domingo Jorge Velho por Piaui.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pero la colonizaci\u00f3n portuguesa por la cuenca amaz\u00f3nica avanz\u00f3, no gracias a los paulistas, sino al impulso que le dieron las exploraciones organizadas en maranhao, sobre todo en la villa de Par\u00e1. En 1623 Luiz Aranha de Vasconcelos recorri\u00f3 m\u00e1s de 400 leguas por el r\u00edo Amazonas, desde la villa de Belem (Par\u00e1). Otra importante expedici\u00f3n, que tambi\u00e9n sali\u00f3 de Par\u00e1, fue la dirigida por Pedro Texeira en 1639, y que se convirti\u00f3 en la cuarta que naveg\u00f3 de punta a cabo el Amazonas \u2013despu\u00e9s de Orellana, el vasco Lope de Aguirre (1560) y unos frailes franciscanos (1636)-; y la primera que lo hizo en el sentido inverso a la corriente, lo que le permiti\u00f3 llegar hasta Quito, para regresar ulteriormente a su punto de partida (Belem). Texeira muri\u00f3 al a\u00f1o siguiente de esta proeza, pero otros destacamentos provinieron de Par\u00e1 continuaron el examen de la rica cuenca amaz\u00f3nica, en pos de los desdichados indios. Por otra parte, la p\u00e9rdida de las fuentes asi\u00e1ticas de especias y drogas que se comercializaban en Portugal introdujo un incentivo adicional a la exploraci\u00f3n de la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A fines del siglo XVII el codiciado oro, buscado afanosamente desde la \u00e9poca del descubrimiento por conquistadores y bandeirantes, apareci\u00f3 en grandes cantidades. Los primeros yacimientos de cierta significaci\u00f3n se hab\u00edan hallado casi un siglo antes (1590) en una de las sierras al norte de Sao Paulo, pero pronto se agotaron. La esperanza de encontrar otros filones no se desvaneci\u00f3, por lo que se prepararon nuevas expediciones, especialmente de los paulistas. En la b\u00fasqueda de metales preciosos y esmeraldas sali\u00f3 en 1673 Fernao D\u00edas Paes, quien lleg\u00f3 hasta el nacimiento del r\u00edo Sao Francisco. Fernao D\u00edas nunca hall\u00f3 los ambicionados placeres aur\u00edferos, pero sus seguidores, Manuel Borba Gato, Rodrigo de Castello Branco y sobre todo Antonio Rodr\u00edguez Arzao tuvieron mejor fortuna, pues el oro en definitiva se descubri\u00f3 precisamente en el curso alto del Sao Francisco, por los a\u00f1os 1675 y 1680. Otros importantes yacimientos se encontraron m\u00e1s tarde (1697-1698) algo al sureste, en las m\u00e1rgenes de un tributario del Sao Francisco \u2013das Velhas- y en el r\u00edo Doce, que desagua en el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico al noroeste del R\u00edo de Janeiro. All\u00ed, en las fuentes de ambas arterias, se fund\u00f3 en 1690 una villa que se convertir\u00eda en el centro de la explotaci\u00f3n minera: Ouro Preto (Villa Rica). A la vez, la zona\u00a0 donde se encontr\u00f3 el oro recibi\u00f3 el nombre de Minas Geraes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La aparici\u00f3n del oro imprimi\u00f3 un nuevo giro a la actividad de los bandeirantes, quienes desplazaron el escenario de su acci\u00f3n hacia Minas Geraes. De esa manera, a principios del siglo XVIII, las cacer\u00edas de esclavos era una cosa del pasado y dejaban como herencia la desaparici\u00f3n de buena parte de la poblaci\u00f3n aborigen. Desde otra perspectiva, las incursiones de los bandeirantes no solo contribuyeron a la creaci\u00f3n de nuevos asentamientos donde ellos mismos se descentralizaron \u2013Matto Grosso, Goi\u00e1s, Minas Geraes, etc.- sino que tambi\u00e9n prepararon las condiciones para la penetraci\u00f3n de ciertos cultivos agr\u00edcolas y la ganader\u00eda en \u00e1reas del interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nEconom\u00eda y comercio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El crecimiento econ\u00f3mico experimentado en Brasil durante el siglo XVII permiti\u00f3 ciertos cambios en la pol\u00edtica colonial portuguesa, particularmente en lo referido al control gubernamental sobre el comercio, la econom\u00eda y la vida social en su conjunto. Por esa \u00e9poca el az\u00facar segu\u00eda siendo el principal rubro de exportaci\u00f3n, por lo que suministraba a la Corona, desde la segunda mitad del siglo XVI, los mayores ingresos por concepto de impuestos y rentas de aduana. Se estima que hacia 1612 estaban en plena actividad unos 170 ingenios, la mayor parte ubicados en Bah\u00eda y Pernambuco. Cuando esa actividad lleg\u00f3 a su apogeo, entre 1629 y 1660, exist\u00edan unos 300 trapiches que generaban alrededor de tres millones de arrobas de az\u00facar. Esa notable producci\u00f3n convirti\u00f3 a Brasil en el centro del decadente imperio colonial lusitano, pues a Portugal ya le hab\u00edan arrebatado sus mejores posesiones en Asia y \u00c1frica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A partir de 1660 el virtual monopolio mundial del az\u00facar brasile\u00f1o cedi\u00f3 su lugar ante la competencia de las nuevas plantaciones del Caribe, fomentadas por Inglaterra, Francia y Holanda. A ello se uni\u00f3 el cierre de los principales mercados europeos, provocado por la pol\u00edtica mercantilista, lo que trajo por consecuencia la disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n azucarera de\u00a0 Brasil. La p\u00e9rdida definitiva de una parte importante de los mercados exteriores provoc\u00f3 la desintegraci\u00f3n de un sector de la agricultura de exportaci\u00f3n, que se transform\u00f3 en una actividad de subsistencia. La econom\u00eda brasile\u00f1a no pudo recuperarse del golpe recibido con la merma de las plantaciones hasta que surgi\u00f3 el ciclo de exportaci\u00f3n minero, a fines del siglo XVII y principios del XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Casi paralelamente se efectuaba la expansi\u00f3n de la cr\u00eda de ganado vacuno \u2013hasta entonces limitada a las colinas del noreste y las planicies meridionales- por el valle del Sao Francisco y el interior de Sao Paulo y Paran\u00e1 \u2013m\u00e1s tarde incluso Minas Geraes-, siguiendo el camino abierto por los bandeirantes. Pero la ganader\u00eda durante toda la etapa colonial solo tendr\u00eda un rol secundario dentro de la econom\u00eda brasile\u00f1a. En un principio abastec\u00eda de carnes y bestias de tiro a las plantaciones\u00a0 de Bah\u00eda y Pernambuco, y despu\u00e9s de la crisis azucarera desempe\u00f1\u00f3 un papel semejante en relaci\u00f3n con las necesidades de las localidades mineras del interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La exportaci\u00f3n del az\u00facar, tabaco \u2013productos que entonces despuntaban en la agricultura brasile\u00f1a-, cueros y otros art\u00edculos fue libre durante muchos a\u00f1os para los habitantes de la Am\u00e9rica Portuguesa, quienes estaban autorizados hasta para comerciar con extranjeros. Se sabe que desde 1579 exist\u00eda cierto tr\u00e1fico mercantil entre el puerto de Sanctos y Londres. Sin embargo, la uni\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal en 1580 dio vida a una pol\u00edtica cada vez m\u00e1s restrictiva en esta materia. Ya a fines del siglo XVI\u00a0 se prohibi\u00f3 expresamente a todos los buques for\u00e1neos hacer escala en Brasil, salvo si ten\u00edan un permiso especial concedido por la Corona. En 1605 se orden\u00f3 el estricto cumplimiento de la prohibici\u00f3n que tambi\u00e9n vedaba el ingreso a los s\u00fabditos extranjeros. A ra\u00edz de la separaci\u00f3n de Espa\u00f1a y Portugal (1640), la corte de Lisboa tuvo que hacer algunas concesiones mercantiles a Inglaterra, en pago por la ayuda prestada a la familia de los Braganca para ocupar el trono lusitano. Por ese motivo se otorg\u00f3 a los ingleses la facultad de comerciar directamente con los puertos brasile\u00f1os, a la vez que se les conced\u00edan rebajas arancelarias, el derecho a asentarse en la colonia y el privilegio de extraterritorialidad. En fechas posteriores (1654 y 1661) estas licencias fueron ratificadas y se hicieron extensivas a los holandeses, como parte de la compensaci\u00f3n acordada por la p\u00e9rdida de Pernambuco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La aparici\u00f3n de las controvertidas compa\u00f1\u00edas comerciales portuguesas entre 1649 y 1682 cre\u00f3 nuevas restricciones al tr\u00e1fico mercantil, pues se pas\u00f3 de una relativa libertad de comercio al establecimiento de un r\u00edgido r\u00e9gimen monop\u00f3lico, que poco ten\u00eda que envidiar al implantado por Madrid en Hispanoam\u00e9rica. La creciente oposici\u00f3n de los colonos a este exclusivista sistema mercantil \u2013que alcanz\u00f3 su m\u00e1xima expresi\u00f3n con la rebeli\u00f3n de Backman-, oblig\u00f3 a la Corona a liquidar los favores otorgados a estas compa\u00f1\u00edas. As\u00ed en 1687 desapareci\u00f3 la de Maranhao y en 1721 la que operaba en el llamado Estado del Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A la par del comercio legalmente autorizado prosperaba el contrabando, en especial el que comprend\u00eda la costa oriental brasile\u00f1a con el Per\u00fa a trav\u00e9s del R\u00edo de la Plata. Desde una fecha tan temprana como 1552, Espa\u00f1a hizo todo lo posible por impedir el tr\u00e1fico clandestino que afectaba la efectividad de su monopolio y drenaba una parte de la plata altoperuano. Pero en 1580, tras la uni\u00f3n de los tronos ib\u00e9ricos, el gobierno de Madrid se vio precisado a admitir el intercambio mercantil entre la Am\u00e9rica portuguesa y la espa\u00f1ola. Luego, cuando ambas monarqu\u00edas se volvieron a separar, las autorizaciones fueron suspendidas, aunque se continuaron otorgando licencias eventuales para la venta de esclavos africanos procedentes de Angola, colonia que la monarqu\u00eda lisboeta hab\u00eda recuperado en\u00a0 1649.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La lucha entre Portugal y Espa\u00f1a por el dominio de la estrat\u00e9gica ruta a Per\u00fa \u2013m\u00e1s las disputas por la explotaci\u00f3n del ganado cimarr\u00f3n existente en la Banda Oriental del r\u00edo Uruguay-, condujo a la Corona lusitana a emitir un decreto el 12 de noviembre de 1678 que ordenaba la ocupaci\u00f3n de la orilla norte del Plata. En enero de 1680 el capit\u00e1n general de R\u00edo de Janeiro, Manuel Lobo, alcanz\u00f3 esa meta con una expedici\u00f3n y fund\u00f3 la Nova Colonia do Sant\u00edsimo Sacramento. En realidad la villa no era m\u00e1s que un avanzado fort\u00edn militar, separado de Brasil por un inmenso territorio sin colonizar a\u00fan por los europeos y sus descendientes. Muy pronto la plaza se convirti\u00f3 en el eje del comercio clandestino con Hispanoam\u00e9rica, motivo por el cual, a fines de 1680, un destacamento espa\u00f1ol, comandado por Jos\u00e9 de garro, desaloj\u00f3 a los portugueses de su c\u00f3modo puesto frente a Buenos Aires, al que volvieron el 24 de febrero de 1682 gracias al apoyo de las fuerzas de Francisco Naper de Alencastro. El descubrimiento de los yacimientos aur\u00edferos de Minas de Geraes alter\u00f3 la posici\u00f3n de Portugal sobre este asunto ya que, como Espa\u00f1a, tem\u00eda la filtraci\u00f3n de una parte de sus riquezas a trav\u00e9s del contrabando. Por eso desde 1693 el comercio ilegal comenz\u00f3 a ser seriamente perseguido en virtud de la acci\u00f3n conjunta de ambos reinos ib\u00e9ricos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El aumento del inter\u00e9s de Portugal por su colonia americana no solo se reflej\u00f3 en las restricciones del comercio o mediante la elevaci\u00f3n de los grav\u00e1menes y creaci\u00f3n de nuevos monopolios \u2013desde mediados del XVII se hab\u00eda instaurado el estanco del tabaco y la sal-, sino que tambi\u00e9n se manifest\u00f3 por un reajuste del aparato administrativo real. En 1604 se fund\u00f3 el Conselho da India que siguiendo el modelo espa\u00f1ol, estaba encargado de la atenci\u00f3n de todo lo que tuviera que ver con las posesiones lusitanas. Por un decreto oficial del 14 de julio de 1642, este se transform\u00f3 en el Consejo Ultramarino, con funciones semejantes a las de su antecesor. La elaboraci\u00f3n de las Ordenacoes Filipinas y del C\u00f3digo de Minas, ambos en 1603, fueron una muestra m\u00e1s de la intenci\u00f3n metropolitana de hacer sentir con mayor peso su presencia en el nuevo mundo. Por si esto fuera poco, a fines del siglo XVII se dio un fuerte golpe a la autonom\u00eda local al crearse los guises de fora, en sustituci\u00f3n de los jueces ordinarios electivos, a la vez que el Estado colonial regularizaba la circulaci\u00f3n monetaria con la creaci\u00f3n de la Casa de Moneda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Por otro lado, la inseguridad de las naves que comunicaban a Portugal con Brasil ya hab\u00eda obligado a la Corona a determinar en 1571 los viajes en grupos de por lo menos cuatro bajeles. M\u00e1s adelante, en 1660, se dio un ordenamiento definitivo a este sistema con la organizaci\u00f3n de convoyes protegidos por buques de guerra. Flotas separadas se establecieron con destino a Par\u00e1-Maranhao, Pernambuco, Bah\u00eda y R\u00edo de Janeiro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Repercusiones de la Guerra por la Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El siglo XVII vino acompa\u00f1ado de una importante modificaci\u00f3n en la correlaci\u00f3n internacional de fuerzas. El exitoso proyecto franc\u00e9s de imponer en el trono hispano a la dinast\u00eda de los Borbones abri\u00f3 una nueva etapa en la lucha de las potencias coloniales. La alianza entre las casa reinantes de Francia y Espa\u00f1a, y el acercamiento de Portugal a la \u00f3rbita inglesa, trajeron profundas repercusiones para el \u00e1mbito americano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El estallido de la confrontaci\u00f3n franco-brit\u00e1nica, en la Guerra por la Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola entre Francia e Inglaterra (1701-1703), aceler\u00f3 la culminaci\u00f3n de las negociaciones que desde 1691 sosten\u00edan dos diplom\u00e1ticos ingleses \u2013John Methuen y su hijo- con los representantes de la monarqu\u00eda lusitana. Mediante el tratado de Methuen (1703), Portugal se un\u00eda a Gran Breta\u00f1a, Holanda y Australia en la lid contra Francia y Espa\u00f1a. Ese acuerdo no solo ataba al reino portugu\u00e9s a los planes brit\u00e1nicos, sino que tambi\u00e9n otorgaba a Inglaterra una posici\u00f3n privilegiada en el comercio lusitano. Por ese convenio, Portugal abr\u00eda de par en par sus aduanas \u2013incluyendo las colonias- a las manufacturas brit\u00e1nicas, a cambio de algunas ventajas para sus vinos en el mercado ingl\u00e9s. Con este desigual mecanismo, el naciente capitalismo brit\u00e1nico ahogaba cualquier intento de desarrollo industrial en Portugal y sus posesiones de ultramar y obten\u00eda adem\u00e1s, en pago por los textiles brit\u00e1nicos que se introduc\u00edan en los mercados lusitanos, buena parte del oro brasile\u00f1o. Hacia 1717 ya se hab\u00edan instalado en Lisboa cerca de 90 casas comerciales inglesas, como s\u00edmbolo de lo caro que costaba a Portugal el intento de sobrevivir \u2013mediante un pacto con el Reino Unido- como potencia colonial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otra consecuencia de la Guerra por la Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola fue que convirti\u00f3 al nuevo mundo en uno de sus campos de batalla. La entrada de Portugal en esa conflagraci\u00f3n provoc\u00f3 que desde 1704 fuerzas franco-espa\u00f1olas atacaron a Brasil. Los atracos de los corsarios reaparecieron e hicieron v\u00edctimas en las poblaciones costeras y las embarcaciones lusitanas en alta mar. En 1710 esas acciones aisladas dieron paso a una agresi\u00f3n de mayor envergadura: los armadores de Brest organizaron una escuadra con el objetivo de asaltar la plaza de Sao Sebastiao en R\u00edo de Janeiro. Con ese fin reunieron 6 barcos y m\u00e1s de 1000 hombres puestos a las \u00f3rdenes de Jean Franciscois Duclerc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La flota francesa apareci\u00f3 en aguas brasile\u00f1as en agosto de 1710. El 27 los barcos de Duclerc fondearon en la propia Bah\u00eda de Guababara, junto a la IIha Grande. En ese lugar descendieron de las naves e irrumpieron en los caser\u00edos e ingenios de los alrededores. Unos d\u00edas despu\u00e9s, el 7 de septiembre, Duclerc emprendi\u00f3 el asalto a la villa de Sao Sebastiao, mediante la combinaci\u00f3n del bloqueo por mar con el ataque terrestre de las fuerzas que previamente hab\u00edan desembarcado en Guaratib\u00e1. Pero los soldados franceses sufrieron una aplastante derrota frente a los combatientes portugueses dirigidos por Bento do Amaral Coutinho y el fraile Francisco de Menezes, quienes un a\u00f1o antes se hab\u00edan distinguido en la Guerra de los Emboabas. La encarnizada lucha termin\u00f3 el 20 de septiembre, con una indiscutible victoria de los defensores de la villa. Los atacantes tuvieron grandes p\u00e9rdidas y\u00a0\u00a0 cientos de prisioneros fueron capturados por los lusitanos, entre ellos el propio Duclerc, quien no sobrevivi\u00f3 al cautiverio. El resto de la expedici\u00f3n se retir\u00f3 a Martinico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con la idea de vengar esta afrenta a las armas francesas y obtener utilidades con el saqueo de la villa, los comerciantes de Breta\u00f1a facilitaron el dinero para equipar una escuadra\u00a0 todav\u00eda\u00a0 m\u00e1s poderosa que la del desaparecido Duclerc, 15 nav\u00edos, 700 ca\u00f1ones y m\u00e1s de 4000 hombres, al mando del experimentado Duguay Trouin, se aparecieron en septiembre de 1711 frente a las costas de Brasil. El d\u00eda 12 la armada punitiva francesa bombarde\u00f3 indiscriminadamente Sao Sebastiao, mientras una flota lusitana anclada en la bah\u00eda Gunabara se autodestru\u00eda para evitar ser capturada indemne. La resistencia portuguesa se desmoron\u00f3 como un castillo de arena por la ineptitud del capit\u00e1n general Francisco de Castro Moraes, que abandon\u00f3 la plaza a merced de los invasores. A pesar de ello, algunos grupos se batieron denodadamente contra los franceses, como el destacamento dirigido por Bento\u00a0 do Amral, quien perdi\u00f3 la vida en uno de los combates. Sin\u00a0 m\u00e1s obst\u00e1culos en su camino, el d\u00eda 22, los hombres de Trouin ocupaban\u00a0 Sao Sebastiao, liberaron a los prisioneros de la expedici\u00f3n de Duclerc y sometieron la villa a un sistem\u00e1tico saqueo. A la postre, tras varias semanas de negociaciones, los franceses accedieron, el 4 de diciembre, a devolver R\u00edo de Janeiro a cambio de un buen rescate y un cuantioso bot\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La Guerra por la Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola tuvo tambi\u00e9n por escenario a la colonia de Sacramento, sometida por fuerzas de lo Borbones a un tenaz bloqueo, que oblig\u00f3 a los portugueses a abandonarla (marzo de 1705). Al firmarse en el 11 de abril de 1713 la paz de Utrecht, Portugal recuper\u00f3 valiosa posesi\u00f3n de la Banda Oriental y obtuvo de Francia el reconocimiento de los l\u00edmites exigidos en las limites de la Guayanas, junto con la seguridad de que el gobierno de Par\u00eds renunciar\u00eda a toda reivindicaci\u00f3n para navegar el Amazonas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nAumento del criollismo en el siglo XVIII<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Entre los acontecimientos que m\u00e1s se destacan en el largo trayecto de la aparici\u00f3n del sentimiento nacional en Brasil figuran tres sucesos que envolvieron, de una u otra manera, a criollos y portugueses. Nos referimos a la guerra de las Emboabas, al mot\u00edn de Bah\u00eda y a la rebeli\u00f3n Felipe dos Santos, los dos \u00faltimos motivados por los abusivos impuestos coloniales. Estos episodios fueron ejemplos fehacientes de los crecientes antagonismos entre los naturales de Brasil y los lusitanos y sentaron las bases para movimientos criollos posteriores, mucho m\u00e1s definidos en el pleno ideol\u00f3gico, que conducir\u00edan inexorablemente al\u00a0 nacimiento de una nueva nacionalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primero de estos conflictos se produjo en la villa de Sao Salvador en Bah\u00eda. El temor a que los franceses repitieran\u00a0 contra esa plaza el ataque que acababan de efectuar a R\u00edo\u00a0 de Janeiro, llev\u00f3 a las autoridades coloniales a fortalecer el aparato militar de la capitan\u00eda. Con el prop\u00f3sito\u00a0 de conseguir\u00a0 los fondos necesarios para estos urgentes preparativos b\u00e9licos, se comenz\u00f3\u00a0 a cobrar un impuesto del 10% sobre el valor de\u00a0 todos los art\u00edculos\u00a0 de importaci\u00f3n. Al tomar posesi\u00f3n de su\u00a0 cargo como gobernador general, Pedro\u00a0 de Vasconcello\u00a0 e\u00a0 Sousa,\u00a0 el 14 de octubre de 1711, se dispuso la aplicaci\u00f3n\u00a0 de la gabela\u00a0 a las compras del exterior, a la par que se elevaba el precio\u00a0 de la sal que era monopolio real. La furia de la poblaci\u00f3n\u00a0 capitalina\u00a0 se manifest\u00f3 a trav\u00e9s de protestas callejeras y por la elecci\u00f3n\u00a0 de un juez de povo, encargado\u00a0 de trasladar\u00a0 a la\u00a0 administraci\u00f3n colonial las demandas de la poblaci\u00f3n. La\u00a0 presi\u00f3n popular fue\u00a0 de tal magnitud,\u00a0 que finalmente el gobernador\u00a0 general\u00a0 tuvo que transigir y derogar las\u00a0 aborrecidos disposiciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un car\u00e1cter distintivo tuvo la Guerra de las Emboabas, pues\u00a0 surgi\u00f3 vinculada\u00a0 a la puesta en producci\u00f3n\u00a0 de los placeres aur\u00edferos de\u00a0 Minas Geraes, reci\u00e9n descubiertos\u00a0 por los\u00a0 bandeirantes\u00a0 paulistas. La\u00a0 aparici\u00f3n del oro atrajo a la regi\u00f3n a\u00a0 miles de extranjeros o forasteiros,\u00a0 procedentes de otras \u00e1reas\u00a0 de Brasil\u00a0 y sobre todo de Portugal. En especial los\u00a0 arrogantes\u00a0 lusitanos \u2013 muchos de ellos comerciantes- pronto se granjearon\u00a0 el odio de los paulistas\u00a0 radicados\u00a0 en la zona\u00a0 minera,\u00a0 no solo por su prepotencia, sino tambi\u00e9n por el desmedido\u00a0 af\u00e1n de lucro que los llevaba\u00a0 a utilizar cualquier trampa\u00a0 para apoderarse de los mejores\u00a0 yacimientos aur\u00edferos. Fue precisamente\u00a0 a los forasteiros\u00a0\u00a0 portugueses a los que se dio\u00a0 el calificativo\u00a0 despectivo de Emboabas, t\u00e9rmino de origen indio, usado para designar a unas aves\u00a0 de patas emplumadas y que los paulistas -por lo general\u00a0 no ten\u00edan zapatos- aplicaron en tono de burla\u00a0 a los\u00a0 advenedizos lusitanos, los cuales se distingu\u00edan\u00a0 por sus botas ostentosas. Es bueno se\u00f1alar\u00a0 que la extracci\u00f3n\u00a0 de oro no requer\u00eda\u00a0 de un proceso metal\u00fargico, pues\u00a0 para obtener\u00a0 el\u00a0 mineral\u00a0 bastaba con\u00a0 recogerlo en los aluviones, lo que permit\u00eda\u00a0 la proliferaci\u00f3n\u00a0 de peque\u00f1as empresas\u00a0 o simples actividades individuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al principio los Emboabas\u00a0 estaban en minor\u00eda\u00a0 en la explotaci\u00f3n\u00a0 de los yacimientos, pero\u00a0 en pocos\u00a0 a\u00f1os\u00a0 la situaci\u00f3n\u00a0 se invirti\u00f3. Desde 1680 llegaban\u00a0 a Brasil, seducidos por los\u00a0 destellos\u00a0 del oro, m\u00e1s de 3000 inmigrantes anuales, en su mayor\u00eda\u00a0 procedentes de Viena, Oporto y Lisboa. El\u00a0 arribo de tal\u00a0 cantidad\u00a0 de ambiciosos portugueses tuvo el efecto de desatar las\u00a0 pasiones entre paulistas y Emboabas. Las\u00a0 peleas aisladas de los buscadores\u00a0 del precioso metal dieron pasos a reyertas\u00a0 colectivas que\u00a0 hac\u00eda\u00a0 1706 hab\u00edan creado un\u00a0 virtual\u00a0 estado de guerra\u00a0 en\u00a0 Minas Geraes. Las primeras batallas\u00a0 campales\u00a0 se produjeron\u00a0 en las regiones del\u00a0 norte, principalmente\u00a0 en Caet\u00e9\u00a0 y Sabar\u00e1. Despu\u00e9s\u00a0 los Emboabas\u00a0 se organizaron\u00a0 seg\u00fan una estructura\u00a0 paramilitar y ya para 1707. realizaron\u00a0 un ataque sorpresivo\u00a0 a Caet\u00e9, que les report\u00f3 la captura\u00a0 de consp\u00edcuos paulistas. Al mando de los portugueses\u00a0 se encontraba un acaudalado propietario nombrado Manuel\u00a0 Nunes Vianna, quien fue designado\u00a0 por los forasteiros,\u00a0 pasando por alto la opini\u00f3n\u00a0 de la Corona,\u00a0 gobernador de Minas Geraes.\u00a0 Mientras esto suced\u00eda\u00a0 en el norte, los\u00a0 paulistas lograban hacerse fuerte\u00a0 durante un tiempo\u00a0 en algunas localidades septentrionales,\u00a0 tales como Ouro Preto y Sao Joao\u00a0 d\u00b4 El Rei. de donde no tardar\u00edan en ser desalojados\u00a0 por Nunes\u00a0 Vianna\u00a0 y Pascoal\u00a0 da Silva\u00a0 Guimaraes. Obligados a refugiarse\u00a0 en las m\u00e1rgenes\u00a0 del r\u00edo\u00a0 das\u00a0 Mortes,\u00a0 los paulistas fueron en definitiva\u00a0 arrojados\u00a0 a Sao Paulo\u00a0 por las fuerzas\u00a0 comandadas\u00a0 por Bento de Amaral\u00a0 Coutinho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Gracias a estas victorias, los\u00a0 portugueses\u00a0 se adue\u00f1aron\u00a0 de los codiciados placeres aur\u00edferos, a contrapelo\u00a0 incluso de lo dispuesto por las propias\u00a0 autoridades\u00a0 coloniales.\u00a0 Por esa raz\u00f3n, en julio\u00a0 de 1708, se produjo\u00a0 la intervenci\u00f3n\u00a0 en el conflicto\u00a0 del capit\u00e1n general\u00a0 Francisco Martim\u00a0 Mascarenhas- quien ten\u00eda\u00a0 jurisdicci\u00f3n sobre Sao Paulo\u00a0 y Minas\u00a0 Geraes\u2013, hasta que los\u00a0 Emboabas\u00a0 lo obligaron\u00a0 a regresar a R\u00edo de Janeiro. Despu\u00e9s\u00a0 Nunes\u00a0 Vianna envi\u00f3 al fraile\u00a0 Francisco de Menezes\u00a0 a Lisboa, para\u00a0 obtener del\u00a0 rey\u00a0 una soluci\u00f3n favorable\u00a0 a los inmigrantes portugueses. El monarca,\u00a0 como \u00fanica respuesta, decidi\u00f3\u00a0 el env\u00edo\u00a0 a\u00a0 R\u00edo de Janeiro de Antonio Coelho de Carvalho en calidad\u00a0 de capit\u00e1n general, el cual lleg\u00f3 a su destino\u00a0 el 11 de junio de 1709.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El arribo del nuevo funcionario\u00a0 real\u00a0 sembr\u00f3 la intranquilidad\u00a0 entre los Emboabas, que\u00a0 tem\u00edan\u00a0 perder las vetas\u00a0 reci\u00e9n\u00a0 adquiridas. La amenaza\u00a0 fraccion\u00f3\u00a0 a los seguidores de Nunes\u00a0 Vianna\u00a0 en dos bandos, partidarios\u00a0 unos de buscar\u00a0 el inmediato\u00a0 entendimiento\u00a0 con la Corona\u00a0 y otros de posturas m\u00e1s firmes. Aprovechando la divisi\u00f3n en las filas\u00a0 portuguesas,\u00a0 los paulistas\u00a0 se reorganizaron\u00a0 bajo la jefatura\u00a0 de Amador Blanco. Como en las viejas expediciones\u00a0 bandeirantes,\u00a0 los criollos\u00a0 procedentes\u00a0 de Sao Paulo\u00a0 irrumpieron\u00a0 en Minas\u00a0 Geraes\u00a0 para recuperar\u00a0 los yacimientos aur\u00edferos. Ante el peligro que se cern\u00eda\u00a0 sobre ellos,\u00a0 los forasteiros\u00a0 olvidaron\u00a0 sus diferencias\u00a0 y se acogieron\u00a0 a la amnist\u00eda\u00a0 ofrecida por el capit\u00e1n general. Pero el enfrentamiento\u00a0 entre paulistas y Emboabas era inevitable,\u00a0 por lo que la lucha se inici\u00f3 a orillas del das Mortes, hasta que el\u00a0 anuncio de la llegada de tropas portuguesas, enviadas por el capit\u00e1n\u00a0 general, oblig\u00f3\u00a0 a los atacantes a retirarse a Sao Paulo. La necesidad de acabar con el conflicto de Minas Geraes, que amenazaba con arrastrar tras s\u00ed a toda la colonia y liquidar las\u00a0 nuevas fuentes fiscales provenientes del oro, impuls\u00f3 a Coelho de Carvalho a imponer la paz. En 1711 se reintegr\u00f3 a los paulistas algunos de sus yacimientos y tierras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A\u00fan no se hab\u00eda apagado las cenizas de la Guerra de los Emboabas, cuando un nuevo conflicto apareci\u00f3 en Minas Geraes. Ahora no se trataba de una lucha entre criollos y portugueses por la posesi\u00f3n de los ricos filones aur\u00edferos, sino de un enfrentamiento directo de los mineros contra el poder colonial. El aumento de los impuestos y la creaci\u00f3n de una serie de restricciones a la extracci\u00f3n del metal fueron las causas que llevaron a los mineros \u2013incluso a muchos de origen portugu\u00e9s- a enfrentase con los representantes de la monarqu\u00eda. Las primeras protestas se hicieron sentir hacia 1717, alentadas por el esp\u00edritus rebelde de la poblaci\u00f3n local.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En realidad el movimiento vino a cobrar grandes proporciones solo despu\u00e9s de la llegada a Sao Paulo del gobernador Pedro de Almeida, conde de Assumar, en septiembre de 1717. Este funcionario real ten\u00eda la encomienda de sustituir el pago global anual del quinto del oro \u2013adoptado por la Corona en 1714- por un r\u00e9gimen tributario m\u00e1s severo, que inclu\u00eda la fiscalizaci\u00f3n directa de la Corona sobre la extracci\u00f3n de minerales. Por un decreto del 11 de febrero de 1719 se restableci\u00f3 el antiguo sistema del pago del quinto y se prohibi\u00f3 la exportaci\u00f3n del mineral en bruto. En la misma disposici\u00f3n se a\u00f1ad\u00eda que deb\u00edan ser entregadas todas las pepitas a las fundiciones reales, encargadas de refinar el oro, de separar el quinto del rey y devolver el metal en barras con el sello de los Braganca, tras descontar los gastos por estas operaciones. Para garantizar la efectividad del procedimiento se instalar\u00edan cuatro fundiciones estatales, ubicadas en Ouro Preto, Sao Joao D\u00b4El Rei, Sabar\u00e1 y ciudad del Serro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las nuevas estipulaciones enardecieron\u00a0 a los habitantes\u00a0 de Minas Geraes\u00a0 que se dedicaban a la extracci\u00f3n\u00a0 del mineral. Nunes\u00a0 Viannas,\u00a0 el antiguo jefe de los Emboabas, fue uno de los primeros en reaccionar, por lo cual viaj\u00f3\u00a0 a Europa\u00a0 a exponer su inconformidad\u00a0 al rey. En la noche del 28de junio\u00a0 de 1720 un mot\u00edn estall\u00f3 en Ouro Preto,\u00a0 dirigido por Felipe\u00a0 dos\u00a0 Santos. Los sublevados expulsaron al Ouvidor\u00a0 y enviaron\u00a0 a\u00a0 Lisboa\u00a0 un memor\u00e1ndum\u00a0 contentivo de las demandas\u00a0 locales. El gobernador Almeida se vio precisado\u00a0 a personarse\u00a0 en Ouro Preto (10 de junio) donde hizo concesiones: suspendi\u00f3 por un a\u00f1o\u00a0 la aplicaci\u00f3n\u00a0 de las disposiciones\u00a0 reales. La maniobra le dio buenos resultados,\u00a0 pues con un inesperado golpe de audacia\u00a0 ocup\u00f3 militarmente Ouro Preto\u00a0 y las localidades\u00a0 colindantes y apres\u00f3 a los principales implicados en el movimiento.\u00a0 Felipe dos Santos, el l\u00edder\u00a0 de la sublevaci\u00f3n, fue capturado\u00a0 unos d\u00edas despu\u00e9s\u00a0 y, tras una farsa\u00a0 judicial, brutalmente\u00a0 descuartizado en la plaza p\u00fablica\u00a0 de la capital de Minas\u00a0 Geraes.\u00a0 Con tan crueles represalias,\u00a0 la metr\u00f3poli aplast\u00f3\u00a0 la rebeld\u00eda,\u00a0 por lo que hacia 1725 las funciones\u00a0 y los reglamentos\u00a0 fiscales\u00a0 funcionaban a plenitud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tanto en la luchas\u00a0 contra los impuestos\u00a0 exorbitantes\u00a0 como en la Guerra\u00a0 de los Emboabas\u00a0 se puso de manifiesto\u00a0 una vez m\u00e1s\u00a0 la pujanza de la\u00a0 poblaci\u00f3n\u00a0 criolla. Esos conflictos evidenciaban\u00a0 que la lucha econ\u00f3mica\u00a0 contribu\u00eda\u00a0 directamente\u00a0 a deslindar\u00a0 los campos entre los naturales de Brasil\u00a0 y los de Portugal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nGuerra de los Mascates<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin dudas entre los movimientos de mayor significaci\u00f3n\u00a0 de cuantos a principios\u00a0 del siglo XVIII, pusieron de relieve\u00a0 el despertar de la conciencia\u00a0 nativista\u00a0 se encuentra la Guerra\u00a0 de los Mascates. En la capitan\u00eda\u00a0 de Pernambuco\u00a0 se hab\u00eda ido\u00a0 formando un poderoso\u00a0 sentimiento\u00a0 localista, que dotaba de la \u00e9poca\u00a0 de enfrentamiento\u00a0 a la dominaci\u00f3n holandesa. La confianza de los pernambucanos en sus propias fuerzas fue creciendo\u00a0 en la misma medida que aumentaba el menosprecio a las autoridades\u00a0 metropolitanas. Ya en 1666\u00a0 los plantadores\u00a0 del noroeste hab\u00edan expulsados\u00a0 al aborrecido capit\u00e1n general\u00a0 Jeronymo\u00a0 de Mendoca\u00a0 Furtado,\u00a0 obligando a la\u00a0 Corona\u00a0 a reemplazarlo\u00a0 por un funcionario m\u00e1s\u00a0 aceptable para los habitantes\u00a0 del centro azucarero de la colonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al despuntar el siglo XVIII una nueva contradicci\u00f3n \u2013en cierto modo\u00a0 secuela\u00a0 de la ocupaci\u00f3n holandesa\u2013 alter\u00f3 las relaciones\u00a0 pac\u00edficas entre criollos\u00a0 y portugueses. Terminada la contienda con los Pa\u00edses\u00a0 Bajos,\u00a0 la demolida ciudad de Olinda\u00a0 fue reconstruida\u00a0 y restablecida en su condici\u00f3n\u00a0 de capital de\u00a0 Pernambuco. En esa localidad\u00a0 ten\u00edan su residencia\u00a0 los principales colonos y plantadores\u00a0 criollos, quienes pretend\u00edan\u00a0 que la villa recuperara\u00a0 su grandeza de anta\u00f1o. Pero desde la\u00a0 administraci\u00f3n\u00a0 del pr\u00edncipe\u00a0 de Orange, Recife no solo hab\u00eda sido declarada asiento oficial del\u00a0 gobierno de la Nueva Holanda, sino que tambi\u00e9n se hab\u00eda\u00a0 convertido en el verdadero eje\u00a0 de la actividad econ\u00f3mica de la capitan\u00eda.\u00a0\u00a0 Tras la expulsi\u00f3n\u00a0 de los negociantes\u00a0 holandeses y jud\u00edos, que dominaban \u2013junto a la Compa\u00f1\u00eda\u00a0 de la Indias Occidentales- el cr\u00e9dito de los\u00a0 due\u00f1os\u00a0 de ingenios\u00a0 y las ventas de az\u00facar,\u00a0 su lugar fue ocupado por un grupo de comerciantes y agiotistas portugueses. De esa forma Recife\u00a0 conservaba su privilegiada posici\u00f3n de n\u00facleo\u00a0 mercantil y financiero\u00a0 de Pernambuco, de cuyos pr\u00e9stamos y redes comerciales depend\u00eda casi absolutamente\u00a0 la producci\u00f3n azucarera\u00a0 del nordeste. En ese contexto\u00a0 se foment\u00f3 un profundo\u00a0 resentimiento\u00a0 hacia los especuladores\u00a0 portugueses\u00a0 -denominados peyorativamente Mascates-, pues fijaban\u00a0 precios arbitrarios al az\u00facar y se enriquec\u00edan\u00a0 de d\u00eda\u00a0 en d\u00eda\u00a0 con el control de las deudas\u00a0 de los due\u00f1os de ingenios, la refacci\u00f3n y el negocio de la\u00a0 trata de esclavos africanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El descontento de la Poblaci\u00f3n criolla alcanz\u00f3\u00a0 su punto culminante\u00a0 cuando el\u00a0 capit\u00e1n\u00a0 general Sebastiao de Castro e Caldas\u00a0 traslad\u00f3 la sede\u00a0 de su administraci\u00f3n\u00a0 de Olinda\u00a0 a Recife, y dio a este la categor\u00eda\u00a0 de villa el 4 de marzo de 1710. Con esas medidas las autoridades\u00a0 coloniales consolidaban\u00a0 la hegemon\u00eda\u00a0 portuguesa,\u00a0 y facilitaban la completa subordinaci\u00f3n de los habitantes de Olinda\u00a0 a los dictados de Recife.\u00a0 La poblaci\u00f3n criolla manifest\u00f3 su inconformidad de m\u00faltiples formas, hasta que fueron arrestado varios prominentes pernambucanos .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A partir de ese instante\u00a0\u00a0 los colonos y\u00a0 senhores de engenho\u00a0 comenzaron a\u00a0 reunirse en secreto, como parte de los preparativos para devolver por la fuerza, la primac\u00eda\u00a0 a Olinda. Una idea muy arraigada\u00a0 en los conspiradores\u00a0 era de que si hab\u00edan\u00a0 podidos librarse\u00a0 de los holandeses lo har\u00edan igualmente\u00a0 de sus sucesores\u00a0 portugueses. El\u00a0 27 de octubre\u00a0 de 1710 el\u00a0 capit\u00e1n\u00a0 general fue v\u00edctima\u00a0 de una agresi\u00f3n\u00a0\u00a0 callejera en lo que result\u00f3 levemente herido. Tal parece\u00a0 que esa era la se\u00f1al\u00a0 que esperaban\u00a0 los complotados\u00a0 para iniciar\u00a0 la sublevaci\u00f3n. Como\u00a0 por arte de magia\u00a0 cientos de individuos\u00a0 armados abandonaron los\u00a0 campos y la\u00a0 ciudad de Olinda para rodear a Recife. Los\u00a0 desesperados intentos\u00a0 conciliatorios\u00a0 de Sebastiao de Castro fueron in\u00fatiles. Cuando era inminente la ca\u00edda de la capital en poder\u00a0 de los criollos, el capit\u00e1n\u00a0 general y los m\u00e1s odiados especuladores portugueses huyeron de la ciudad por mar (7de noviembre).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Dos d\u00edas despu\u00e9s la guarnici\u00f3n\u00a0 de Recife\u00a0 se rend\u00eda y abr\u00eda\u00a0 las puertas\u00a0 de sus murallas\u00a0 a los criollos, mientras los comerciantes lusitanos que permanec\u00edan\u00a0 en la villa corr\u00edan\u00a0 a esconderse en conventos e iglesias para escapar de la ira popular. Lograda\u00a0 la victoria, Recife\u00a0 fue devuelta\u00a0 a su antigua condici\u00f3n\u00a0 de simple dependencia del gobierno de Olinda,\u00a0 a la vez que\u00a0 se liberaba\u00a0 a los\u00a0 prisioneros criollos\u00a0 y se separaba\u00a0 a los\u00a0 portugueses\u00a0 de sus cargos en el aparato\u00a0 administrativo\u00a0 de la capitan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para definir el futuro pol\u00edtico de la colonia se celebr\u00f3 en Olinda una amplia reuni\u00f3n, presidida por el\u00a0 Senado\u00a0 da Camara\u00a0 de la villa,\u00a0 en la que participaron los m\u00e1s destacados\u00a0 jefes criollos\u00a0 del movimiento\u00a0 y los representantes del clero. En el c\u00f3nclave\u00a0 se definieron\u00a0 dos tendencias principales.\u00a0 La moderada, que pretend\u00eda mantener el statu\u00a0 quo\u00a0 y entregar provisionalmente\u00a0 el gobierno de Pernambuco\u00a0 al obispo Manuel Alvares\u00a0 de Costa\u00a0 y esperar\u00a0 a que la Corona designase\u00a0 a un nuevo capit\u00e1n general. La corriente radical, encabezada por el rico\u00a0 plantador criollo Bernardo Vieira\u00a0 de Mello era partidaria,\u00a0 en cambio, de amenazar la monarqu\u00eda\u00a0 lisboeta\u00a0 con un movimiento independentista\u00a0 como los de Venecia\u00a0 u Holanda, para presionar\u00a0 al rey a aceptar los actos de los habitantes de\u00a0 Olinda\u00a0 y que concediera\u00a0 una\u00a0 amnist\u00eda\u00a0 general. Aunque\u00a0 todav\u00eda\u00a0 la separaci\u00f3n\u00a0 de Portugal\u00a0 se formulaba en t\u00e9rminos\u00a0 remotos,\u00a0 no deja de tener significado que por primera vez en toda la historia\u00a0 de\u00a0 Brasil se pensara en la independencia. En cierta forma ese era el resultado del fuerte apego de los pernambucanos a su tierra natal, junto\u00a0 a la existencia de una clase\u00a0 criolla propietaria de ingenios\u00a0 y plantaciones\u00a0 asediada por los comerciantes\u00a0 portugueses y atrapados por una\u00a0 complicada\u00a0 legislaci\u00f3n\u00a0 de tipo feudal y unas relaciones de producci\u00f3n\u00a0 pre-capitalistas. En definitiva la tendencia moderada se impuso,\u00a0 por lo que el 15 de noviembre\u00a0 el gobierno de la capitan\u00eda\u00a0 fue entregado\u00a0 al\u00a0 obispo,\u00a0 quien valid\u00f3 las transformaciones\u00a0 en beneficio\u00a0 de los colonos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mientras se esperaba\u00a0 la llegada de un nuevo funcionario real, que se hiciera cargo del puesto vacante\u00a0 de capit\u00e1n\u00a0 general,\u00a0 se produjo\u00a0 el inesperado\u00a0 contragolpe\u00a0 urdido por el jefe del Regimiento\u00a0 de\u00a0 L\u00ednea destacado\u00a0 en Recife\u00a0 Joao de Matta, el cual devolvi\u00f3\u00a0 la villa a su situaci\u00f3n\u00a0 anterior. Los criollos\u00a0 en respuesta\u00a0 pusieron sitio otra vez\u00a0 a Recife, pero en ese punto se cre\u00f3 un equilibrio de fuerzas\u00a0 que ninguno de los dos bandos pudo romper. Por ello durante un tiempo coexistieron\u00a0 dos gobiernos\u00a0 en la capitan\u00eda\u00a0 de Pernambuco, uno en\u00a0 Olinda\u00a0 y otro en Recife. Reclamaban cada cual fidelidad\u00a0 a la\u00a0 Corona y acusaban\u00a0 a su adversario\u00a0 de traicionar\u00a0 al soberano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A principios de octubre\u00a0 de 1711 se present\u00f3\u00a0 en Pernambuco una escuadra lusitana, con el nuevo capit\u00e1n general\u00a0 F\u00e9lix Jos\u00e9 Machado\u00a0 de Mendoca Castro. El funcionario de la Corona\u00a0\u00a0 devolvi\u00f3\u00a0 a la capitan\u00eda\u00a0 a la\u00a0 normalidad, sin hacer\u00a0 uso\u00a0 de la violencia,\u00a0 aunque algunos jefes\u00a0 criollos fueron sancionados\u00a0 a diferentes penas\u00a0 de prisi\u00f3n. Sin embargo, la supremac\u00eda\u00a0 de Recife\u00a0 sobre Olinda era algo inevitable\u00a0 y termin\u00f3\u00a0 por imponerse\u00a0 de la misma forma que el predominio de los negociantes portugueses\u00a0 por sobre los\u00a0 intereses\u00a0 de los plantadores\u00a0 criollos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Baste solo se\u00f1alar\u00a0 que en Brasil \u2013y m\u00e1s que en cualquier otra\u00a0 parte en Pernambuco-, se iba\u00a0 conformando una poblaci\u00f3n\u00a0 aut\u00f3ctona\u00a0 diferenciada\u00a0 de la lusitana. La naciente\u00a0 sociedad criolla\u00a0 ten\u00eda su propia\u00a0 esencia clasista\u00a0 y era el resultado de una\u00a0 particular evoluci\u00f3n hist\u00f3rica.\u00a0 Rasgo\u00a0\u00a0 que unidos\u00a0 a cierta\u00a0 articulaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00a0 interna\u00a0 y a la existencia\u00a0 de un idioma\u00a0 y sicolog\u00eda comunes, permitieron\u00a0 la paulatina aparici\u00f3n en la\u00a0 colonia\u00a0 de una espec\u00edfica fisonom\u00eda\u00a0 cultural.\u00a0 De esa dif\u00edcil\u00a0 manera\u00a0 avanzaba\u00a0 el proceso de conversi\u00f3n\u00a0 de los criollos\u00a0 en brasile\u00f1os, perfectamente\u00a0 diferenciados\u00a0 de sus antepasados portugueses,\u00a0 ind\u00edgenas\u00a0 o africanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>El ef\u00edmero ciclo exportador minero <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El descubrimiento del oro en las tierras altas orientales,\u00a0 a fines del siglo XVIII,\u00a0 alter\u00f3 el curso de la econom\u00eda\u00a0 de Brasil. La extracci\u00f3n del mineral \u2013hallado\u00a0 en dep\u00f3sitos\u00a0 fluviales\u00a0 y en\u00a0 yacimientos primarios ligados\u00a0 a los estratos\u00a0 del suelo en Minas\u00a0 Geraes\u2013 alcanz\u00f3\u00a0 su climax\u00a0 entre\u00a0\u00a0 1721 y 1780, cuando super\u00f3\u00a0 a toda la\u00a0 producci\u00f3n\u00a0 de oro americano\u00a0 de los dos siglos anteriores. Con el decursar del siglo XVIII\u00a0\u00a0 las\u00a0 zonas aur\u00edferas\u00a0 en\u00a0 explotaci\u00f3n\u00a0 se extendieron\u00a0 hacia al oeste,\u00a0 rumbo al Matto Grosso y Goi\u00e1s. El boom fue completado por la aparici\u00f3n\u00a0 de piedras\u00a0 preciosas\u00a0 y sobre todo diamantes.\u00a0 Esa riqueza fue encontrada en la\u00a0 serra\u00a0 do Fr\u00edo -ubicada\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 en Minas\u00a0 Geraes-\u00a0 1725\u00a0 y 1728\u00a0 por los explotadores\u00a0 Sebastiao Leme do Prado y\u00a0 Bernardino de Fonseca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Para proteger sus utilidades,\u00a0 la Corona implant\u00f3\u00a0 una\u00a0 serie de medidas\u00a0 de car\u00e1cter restrictivo\u00a0 por lo que en las regiones\u00a0 mineras \u00e9l r\u00e9gimen pol\u00edtico se hizo m\u00e1s\u00a0 opresivo. Esteba prohibida\u00a0 la entrada o salida\u00a0 de los distritos\u00a0 mineros a toda\u00a0 persona\u00a0 que no tuviera un licencia\u00a0 especial otorgada por las\u00a0 autoridades. En el\u00a0 \u00e1rea donde fueron descubiertos los\u00a0 diamantes\u00a0 se fund\u00f3 un distrito sui\u00a0 g\u00e9neris, llamado\u00a0 diamantino, en el\u00a0 que desde la explotaci\u00f3n\u00a0 de los yacimientos hasta el\u00a0 gobierno del territorio eran privilegio exclusivo de la monarqu\u00eda\u00a0 lusitana. Conviene tener presente\u00a0 que en ese momento\u00a0 el diamante\u00a0 brasile\u00f1o\u00a0 gozaba de un monopolio\u00a0 mundial casi completo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El\u00a0 ef\u00edmero ciclo minero\u00a0 tuvo grandes efectos sobre la vida\u00a0 de Brasil y provoc\u00f3 sustanciales\u00a0 modificaciones\u00a0 en el cuadro demogr\u00e1fico \u2013se produjo una emigraci\u00f3n metropolitana\u00a0 sin\u00a0 paralelo\u00a0 en Hispanoam\u00e9rica- y en la propia\u00a0 articulaci\u00f3n\u00a0 interna\u00a0 de la colonia.\u00a0 Como las\u00a0 zonas\u00a0 aur\u00edferas carec\u00edan\u00a0 de\u00a0 suministros\u00a0 propios, la necesidad de importar\u00a0 todo lo que se consum\u00eda:\u00a0 desde la fuerza de trabajo\u00a0 esclava\u00a0 empleada\u00a0 en los lavaderos\u00a0 de oro -provenientes de \u00c1frica\u00a0 o del empobrecido\u00a0 noroeste brasile\u00f1o-hasta las bestias\u00a0 de tiro, las ropas y\u00a0 alimentos. Por tal motivo, las zonas ganaderas de noroeste\u00a0 y el sur se pusieron en funci\u00f3n del mercado\u00a0 de Minas Geraes. A trav\u00e9s del\u00a0 r\u00edo\u00a0 Sao\u00a0 Francisco \u2013desde Bah\u00eda\u00a0 o\u00a0 Pernambuco\u2013 se sosten\u00eda un intenso tr\u00e1fico comercial con las zonas mineras. Cuando se construy\u00f3 el Caminho Novo, que\u00a0 uni\u00f3\u00a0 a los distritos aur\u00edferos con R\u00edo de\u00a0 Janeiro en 1701 \u2013y en\u00a0 especial\u00a0 despu\u00e9s\u00a0 que se declar\u00f3 a ese puerto (1725)\u00a0 como el\u00a0 \u00fanico autorizado para la exportaci\u00f3n del oro-, esa v\u00eda se transform\u00f3\u00a0 en el eje de la comunicaci\u00f3n con el interior, que convirti\u00f3 a la villa\u00a0 fluminense\u00a0 en la capital econ\u00f3mica y pol\u00edtica de todo Brasil:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">A la vez, el mercado de animales existente en las zonas mineras cre\u00f3 las condiciones para la colonizaci\u00f3n del deshabitado extremo sur brasile\u00f1o. Para poblar esas regiones, en particular R\u00edo\u00a0 Grande\u00a0 do Sul y Santa Catarina, Portugal alent\u00f3\u00a0 la emigraci\u00f3n campesina \u2013procedente de las Azores- que pronto se dedic\u00f3 a la cr\u00eda de ganado -con el objetivo de obtener\u00a0 carne seca y mulas para enviar a Minas Geraes y cueros a\u00a0 Europa\u2013 y al cultivo del trigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Al finalizar el siglo XVIII la producci\u00f3n minera entr\u00f3 r\u00e1pidamente\u00a0 en crisis. La decadencia del oro se produjo debido a\u00a0 que los yacimientos de la superficie se hab\u00edan agotado y los\u00a0 primitivos m\u00e9todos de extracci\u00f3n hac\u00edan\u00a0 casi imposible \u2013e incluso\u00a0 antiecon\u00f3mico\u2013 la explotaci\u00f3n de las vetas m\u00e1s profundas. Por su parte, la producci\u00f3n diamant\u00edfera\u00a0 tambi\u00e9n disminuy\u00f3 abruptamente, en virtud de que la abundancia\u00a0 de la piedra\u00a0 en los mercados europeos hizo descender el precio por debajo de la mitad\u00a0 de su valor anterior. En esas circunstancias los\u00a0 cultivos tropicales volvieron a renacer,\u00a0 alentados por la\u00a0 cat\u00e1strofe\u00a0 de la producci\u00f3n agr\u00edcola en las\u00a0 Antillas francesas despu\u00e9s\u00a0 de la revoluci\u00f3n de 1789. El az\u00facar, que en realidad\u00a0 nunca hab\u00eda dejado de ser un importante art\u00edculo de exportaci\u00f3n cobr\u00f3 nuevas fuerzas\u00a0 en Maranhao,\u00a0 Pernambuco, Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro\u00a0 y en ciertas zonas\u00a0 de Sao Paulo. En la misma \u00e9poca\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 se expandi\u00f3 el cultivo\u00a0 del algod\u00f3n\u00a0 por las capitan\u00edas septentrionales, destinado a suplir la breve ausencia\u00a0 de la producci\u00f3n norteamericana\u00a0 en el voraz\u00a0 mercado de la industria\u00a0 textil brit\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong><br \/>\nLas reformas de Pombal y la delimitaci\u00f3n \u00a0 de las fronteras <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Desde a fines del siglo XVII\u00a0 la Corona portuguesa fue\u00a0 apartando el lazo de la opresi\u00f3n\u00a0 colonial al instrumentar nuevas\u00a0 formas\u00a0 de dominaci\u00f3n\u00a0 destinados\u00a0 a exprimir a\u00fan\u00a0 m\u00e1s\u00a0 a Brasil. El aumento del control pol\u00edtico\u00a0 metropolitano se daba a partir\u00a0 de una marcada disminuci\u00f3n de la autonom\u00eda local -con el consiguiente incremento del poder\u00edo\u00a0 de los gobernadores-, que\u00a0 hab\u00eda caracterizado toda la primera \u00e9poca\u00a0 de la colonia. La clase dominante\u00a0 criolla, integrada\u00a0 por los senhores\u00a0 de engenho y plantadores, era a su vez desplazada de su antigua\u00a0 preeminencia\u00a0 por los representantes de la monarqu\u00eda lisboeta y los\u00a0 mercaderes portugueses, beneficiarios directos del comercio privilegiado, de los estancos y monopolios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Como parte de la l\u00ednea tendente\u00a0 a reforzar la autoridad\u00a0 metropolitana en\u00a0 el nuevo mundo, el monarca\u00a0 portugu\u00e9s\u00a0 Jos\u00e9 I -cuyo reinado hab\u00eda comenzado en 1750-entreg\u00f3 la jefatura del gobierno a Jos\u00e9\u00a0 de Carvallo e Mello, nombrado marqu\u00e9s\u00a0 de Pombal en 1770. Decidido partidario del despotismo\u00a0 ilustrado -absolutismo reformista bajo influencia de la burgues\u00eda-,\u00a0 Pompal\u00a0 se plante\u00f3 el resurgimiento\u00a0 de Portugal\u00a0 como potencia, sobre la base de las entradas fiscales\u00a0 provenientes del oro\u00a0 brasile\u00f1o\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013para evitar la descapitalizaci\u00f3n\u00a0 del reino-,\u00a0 y el recate de la participaci\u00f3n lusitana en la explotaci\u00f3n de las riquezas\u00a0 americanas. Fue este ministro quien restringi\u00f3\u00a0 la autonom\u00eda de\u00a0 las c\u00e1maras\u00a0 municipales americanas, decret\u00f3\u00a0 el fin\u00a0 de la esclavitud aborigen (1758)\u00a0 y dispuso la expulsi\u00f3n\u00a0 de los jesuitas (1759) de Portugal\u00a0 y sus posesiones de ultramar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Pombal tambi\u00e9n fue\u00a0 el art\u00edfice\u00a0 de importantes cambios en el sistema administrativo y comercial de la colonia. En este orden\u00a0 de cosas, liquid\u00f3\u00a0 la Casa das\u00a0 Contas (1761) -sustituidas\u00a0 por un tesoro\u00a0 \u00fanico: el Real Erario- y traslad\u00f3 la sede del virrey \u2013a quien se le aumentaron sus facultades- de Bah\u00eda\u00a0 a R\u00edo de Janeiro (1763),como parte de un amplio proceso de reorganizaci\u00f3n e integraci\u00f3n administrativa que condujo a la creaci\u00f3n\u00a0 de nuevas capitan\u00edas generales -en 1799 eran ya nueve: Grao Par\u00e1, Maranhao, Pernambuco,\u00a0 Bah\u00eda, Minas Geraes, Goi\u00e1s, Matto Grosso, R\u00edo de Janeiro y\u00a0 Sao Paulo, junto a otras ocho subalternas-,\u00a0 a la liquidaci\u00f3n de las \u00faltimas\u00a0 donatarias\u00a0 y a la\u00a0 extinci\u00f3n del estado de Maranhao.\u00a0 En lo que se refiere\u00a0 concretamente al plano comercial,\u00a0 debe se\u00f1alarse que Pombal\u00a0 se esforz\u00f3 por disminuir la creciente dependencia,\u00a0 de Inglaterra.\u00a0 Desde el tratado de Methuen, Gran\u00a0 Breta\u00f1a\u00a0 hab\u00eda adquirido\u00a0 una posici\u00f3n privilegiada\u00a0 en el mercado portugu\u00e9s, al extremo\u00a0 que la \u00be partes de las mercanc\u00edas importadas en Brasil\u00a0 eran\u00a0 fabricadas\u00a0 por la industria\u00a0 inglesa. La hegemon\u00eda\u00a0 brit\u00e1nica\u00a0 hab\u00eda provocado frecuentes\u00a0 protestas de los negociantes\u00a0 portugueses, lo que oblig\u00f3 a la Corona\u00a0 a dictar algunas\u00a0 restricciones (l711). Por eso Pombal,\u00a0 convencido de la necesidad\u00a0 de\u00a0 apuntalar el comercio lusitano, revitaliz\u00f3 el fenecido sistema\u00a0 de las compa\u00f1\u00edas comerciales, monop\u00f3licas destinadas a aprovechar\u00a0 el repentino\u00a0 auge agr\u00edcola\u00a0 de las capitan\u00edas\u00a0 septentrionales.\u00a0 As\u00ed en 17 55\u00a0 apareci\u00f3\u00a0 la Companhia\u00a0 Geral\u00a0 do Grao Par\u00e1\u00a0 e Maranhao\u00a0 y en 1759 la\u00a0 Companhia\u00a0 Geral de Pernambuco e\u00a0 Paraiba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, la penetraci\u00f3n comercial inglesa hab\u00eda\u00a0 alcanzado un nivel del cual las t\u00edmidas\u00a0 reformas de Pombal \u2013desplazado del gobierno\u00a0 con el advenimiento de Mar\u00eda I\u00a0 en 1777- no pod\u00edan hacerla descender. La presencia brit\u00e1nica\u00a0 en Brasil\u00a0 ya era de tal envergadura\u00a0 que serv\u00eda de trampol\u00edn \u2013a trav\u00e9s\u00a0 del int\u00e9rlope\u2013 para la introducci\u00f3n\u00a0 de manufacturas\u00a0 inglesas\u00a0 en los mercados hispanoamericanos. La utilizaci\u00f3n\u00a0 e las rutas\u00a0 de contrabando (int\u00e9rlopes) por los traficantes\u00a0 del Reino Unido \u2013junto\u00a0 a la expansi\u00f3n\u00a0 territorial que con anterioridad hab\u00edan\u00a0 desarrollado los\u00a0 bandeirantes-,\u00a0 puso sobre\u00a0 la mesa\u00a0 la cuesti\u00f3n\u00a0 de la delimitaci\u00f3n\u00a0 de las fronteras entre el \u00e1rea portuguesa\u00a0 y la espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Las\u00a0 reclamaciones\u00a0 lusitanas\u00a0 de ciertas regiones,\u00a0 situadas bastante al oeste\u00a0 de la l\u00ednea divisoria\u00a0 fijada en el Tratado de Tordesillas, llev\u00f3 finalmente a Espa\u00f1a\u00a0 a firmar en Madrid\u00a0 un nuevo\u00a0 acuerdo\u00a0 sobre l\u00edmites\u00a0 (1750). Mediante este tratado se otorgaba\u00a0 a los portugueses extensas zonas en las cuencas\u00a0 del Amazonas y el Paran\u00e1. Adem\u00e1s,\u00a0 a cambio del disputado\u00a0 asentamiento lusitano\u00a0 de la colonia\u00a0 de Sacramento \u2013a partir\u00a0 de la\u00a0 fundaci\u00f3n\u00a0 de Montevideo\u00a0 en 1726\u00a0 se hab\u00edan recrudecido\u00a0 las\u00a0 luchas hispano-portuguesas por esa villa -, Espa\u00f1a\u00a0 ced\u00eda a\u00a0 Portugal\u00a0 las siete misiones jesuitas de la margen izquierda del r\u00edo Uruguay, junto con\u00a0 vastas \u00e1rea selv\u00e1ticas de la\u00a0 Amazonia\u00a0 y el Matto Grosso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cuando los portugueses\u00a0 pretendieron ocupar\u00a0 el territorio\u00a0 de las reducciones\u00a0 jesuitas, chocaron con la resistencia\u00a0 ind\u00edgena preparadas por los seguidores\u00a0 de Loyola.\u00a0 Entre 1753 y 1756\u00a0 se produjeron\u00a0 encarnizados combates\u00a0 entre las fuerzas ib\u00e9ricas y el ej\u00e9rcito jesuita,\u00a0 en las\u00a0 llamadas guerras guaran\u00edes. Aunque en la\u00a0 oposici\u00f3n\u00a0 de los efectivos\u00a0 movilizados por la Orden\u00a0 fue liquidada, este conflicto\u00a0 impidi\u00f3\u00a0 el cumplimiento escrupuloso\u00a0 de lo estipulado en el Tratado\u00a0 de Madrid\u00a0 de 1750\u00a0 y sirvi\u00f3\u00a0 de pretexto\u00a0 al monarca lusitano para negarse a entregar la colonia\u00a0 de Sacramento. Por ello\u00a0 el rey de Espa\u00f1a\u00a0 Carlos II declar\u00f3\u00a0 el 12 de febrero\u00a0 de 1761,\u00a0 que el acuerdo rubricado en la\u00a0 capital hispana quedaba anulado, raz\u00f3n por la cual\u00a0 los espa\u00f1oles\u00a0 conservaron las mismas misiones \u2013hasta 1801- y los portugueses\u00a0 su estrat\u00e9gico enclave de la Banda Oriental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En 1762 las fuerzas hispanoamericanas\u00a0 al mando del\u00a0 gobernador\u00a0 de Buenos Aires, Pedro de Cevallos,\u00a0 atacaron a los\u00a0 portugueses en la colonia de Sacramento. La inesperada\u00a0 ofensiva\u00a0 espa\u00f1ola\u00a0 fue toda un \u00e9xito,\u00a0 pues no solo se apoder\u00f3\u00a0 de la\u00a0 plaza\u00a0 en disputa,\u00a0 sino tambi\u00e9n\u00a0 de una buena parte\u00a0 de R\u00edo Grande\u00a0 do Sul. Simult\u00e1neamente\u00a0 la lucha se extend\u00eda\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 al Matto Grosso. Un nuevo\u00a0 tratado de\u00a0 paz,\u00a0 firmado en Par\u00eds\u00a0 en 1763,\u00a0 al t\u00e9rmino de la Guerra\u00a0 de los Siete A\u00f1os,\u00a0 oblig\u00f3 a Espa\u00f1a\u00a0 a devolver a los portugueses\u00a0 la colonia de Sacramento, a\u00fan\u00a0 cuando siguieron ocupando\u00a0 ciertas zonas de R\u00edo Grande\u00a0 do Sul.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un acuerdo de este tipo era una base muy endeble\u00a0 para\u00a0 acabar\u00a0 con el conflicto en la zona\u00a0 rioplatense. Muy pronto la lucha\u00a0 se reanud\u00f3 en R\u00edo Grande do\u00a0 Sul, con vistas a lograr\u00a0 la expulsi\u00f3n\u00a0 de los efectivos\u00a0 espa\u00f1oles. La llegada\u00a0 del mercenario\u00a0 alem\u00e1n Johann Heinrich\u00a0 Bohn\u00a0 -a quien\u00a0 Pombal\u00a0 encomendara\u00a0 la reorganizaci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 hasta\u00a0 entonces\u00a0 disperso sistema militar\u00a0 brasile\u00f1o-, permiti\u00f3 a las tropas\u00a0 portuguesas\u00a0 encerrar a sus contrincantes\u00a0 en\u00a0 Montevideo (1775). Al a\u00f1o siguiente, los espa\u00f1oles ripostaron\u00a0 con otro potente\u00a0 avance que les permiti\u00f3\u00a0 reconquistar\u00a0\u00a0 la colonia de\u00a0 Sacramento\u00a0 y algunas \u00e1reas\u00a0 de R\u00edo Grande do Sul. Cuando todo parec\u00eda\u00a0 indicar\u00a0 que era inevitable el estallido\u00a0 de una guerra entre los dos reinos\u00a0 de la pen\u00ednsula\u00a0 ib\u00e9rica\u00a0 se produjo la firma\u00a0 del Tratado\u00a0 de San IIdelfonso, el 1ro. de octubre\u00a0 de 1777. En\u00a0 virtud\u00a0 de ese acuerdo, Espa\u00f1a manten\u00eda su control en toda la Banda Oriental\u00a0 mientras Portugal recuperaba las comarcas perdidas en R\u00edo Grande do Sul, as\u00ed como los territorios\u00a0 en litigio en Matto Grosso. En 1788\u00a0 el entendimiento hispano-portugu\u00e9s se complement\u00f3\u00a0 por medio\u00a0 del Tratado de El\u00a0 Pardo -referido b\u00e1sicamente\u00a0 al\u00a0 problema\u00a0 de los int\u00e9rlopes -,\u00a0 que entreg\u00f3 a Madrid\u00a0 el derecho exclusivo\u00a0 de la navegaci\u00f3n\u00a0 por la cuenca\u00a0 del Plata. Al\u00a0 comenzar el siglo XIX,\u00a0 las disputas\u00a0 fronterizas\u00a0 entre Espa\u00f1a y Portugal\u00a0 no hab\u00edan concluido, pero ya\u00a0 para entonces\u00a0 aparec\u00edan\u00a0 interrelacionadas\u00a0 con los sucesos\u00a0 de la independencia\u00a0 americana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><strong>Los precursores de la Independencia <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En las postrimer\u00edas\u00a0 del siglo XVIII\u00a0 cobraron auge los movimientos criollos\u00a0 contra el poder colonial\u00a0 y la hegemon\u00eda\u00a0 portuguesa,\u00a0 impulsados\u00a0 por el pensamiento iluminista europeo\u00a0 y el impacto provocado\u00a0 por la liberaci\u00f3n\u00a0 de las 13 colonias\u00a0 inglesas\u00a0 de Norteam\u00e9rica y, m\u00e1s tarde, por la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789. La proliferaci\u00f3n de las conspiraciones anticolonialistas puso al descubierto que la existencia de un\u00a0 sentimiento nacional en Brasil\u00a0 era un fen\u00f3meno\u00a0 asociado al ascenso\u00a0 de la burgues\u00eda a escala mundial, cuya\u00a0 ideolog\u00eda, revolucionaria\u00a0 dentro de un orden\u00a0 predominantemente precapitalista, contagiaba\u00a0 a los sectores\u00a0 m\u00e1s avanzado\u00a0 de la sociedad\u00a0 luso americana. La\u00a0 agudizaci\u00f3n\u00a0 de las contradicciones entre los naturales\u00a0 de la colonia\u00a0 y los portugueses levant\u00f3 un rosario\u00a0 de complots\u00a0 que tuvieron por teatro\u00a0 a las principales localidades brasile\u00f1as: Minas Geraes,\u00a0\u00a0 Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro\u00a0 y Pernambuco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La m\u00e1s conocida\u00a0 de esas conspiraciones\u00a0 criollas fue la\u00a0 llamada\u00a0 inconfidencia\u00a0 mineira. Como se\u00a0 sabe, desde\u00a0 principios\u00a0 del siglo XVIII\u00a0 exist\u00edan\u00a0 en Minas\u00a0 Geraes intensas\u00a0 contiendas\u00a0 entre los criollos y los representantes\u00a0 de la Corona en torno a las utilidades\u00a0 provenientes del oro. La apreciable\u00a0 disminuci\u00f3n\u00a0 de la producci\u00f3n\u00a0 aur\u00edfera, junto al mantenimiento\u00a0 extorsivos impuestos coloniales y el incremento\u00a0 de las\u00a0 restricciones\u00a0 pol\u00edticas\u00a0 y comerciales,\u00a0 crearon de nuevo\u00a0 una situaci\u00f3n\u00a0 explosiva\u00a0 en el territorio\u00a0 donde\u00a0 ya se hab\u00edan producido la Guerra de los Emboabas y la rebeli\u00f3n\u00a0 de Felipe\u00a0 dos Santos.\u00a0 Por s\u00ed esto fuera poco, en 1785 la monarqu\u00eda\u00a0 lisboeta\u00a0 hab\u00eda ordenado\u00a0 la extinci\u00f3n\u00a0 de todas las manufacturas\u00a0 textiles,\u00a0 lo que afect\u00f3\u00a0 directamente\u00a0 a los fabricante de pa\u00f1os\u00a0 de Minas\u00a0 Geraes. En medio de ese clima\u00a0 de descontento llegaron de Europa\u00a0 varios estudiantes\u00a0 criollos que se encargaron\u00a0 de difundir\u00a0 algunos\u00a0 principios de la filosof\u00eda\u00a0 de Voltaire y\u00a0 Rousseau,\u00a0 as\u00ed\u00a0 como las experiencias\u00a0 de\u00a0 la revoluci\u00f3n\u00a0 de independencia\u00a0 de Estados Unidos\u00a0 de Norteam\u00e9rica. Alrededor de esas ideas\u00a0 se fue\u00a0 tejiendo\u00a0 un n\u00facleo\u00a0 criollo,\u00a0 constituido\u00a0 en su mayor parte\u00a0 por acaudalados\u00a0 propietarios\u00a0 de minas,\u00a0 entre los cuales sobresal\u00edan\u00a0 Claudio Manuel\u00a0 da Costa, Tom\u00e1s Antonio Gonzaga\u00a0 e Ignacio Jos\u00e9\u00a0 de Alvarenga\u00a0 Pe\u00edxoto. De los participantes\u00a0 del complot el que\u00a0 m\u00e1s decoll\u00f3 fue un oscuro\u00a0 alf\u00e9rez\u00a0 de caballer\u00eda,\u00a0 nombrado\u00a0 Joaqu\u00edn\u00a0 Jos\u00e9\u00a0 da Silva Xavier,\u00a0 a quien se le conoc\u00eda\u00a0 como Tiradentes por su antigua\u00a0 profesi\u00f3n\u00a0 de dentista. Tiradentes\u00a0 resaltaba\u00a0 entre todos\u00a0 no solo por ser\u00a0 el \u00fanico\u00a0 de extracci\u00f3n\u00a0 humilde, sino\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 por su vinculaci\u00f3n con las masas\u00a0 populares y su fervor\u00a0 proselitista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En1788 los preparativos\u00a0 del levantamiento\u00a0 revolucionario\u00a0 se aceleraron\u00a0 con la llegada del gobernador\u00a0 de Minas Geraes\u00a0 Luis Antonio\u00a0 Furtado\u00a0 de Mendoca, vizconde\u00a0 de\u00a0 Barbacena, al que la\u00a0 metr\u00f3poli encomend\u00f3\u00a0 el cobro de las deudas fiscales\u00a0 la derrama. Desde\u00a0 hac\u00eda\u00a0 varios a\u00f1os los due\u00f1os\u00a0 de los yacimientos\u00a0 aur\u00edferos\u00a0 hab\u00edan dejado\u00a0 de pagar\u00a0 los tributos\u00a0 reales\u00a0 ante la ostensible disminuci\u00f3n\u00a0 en la extracci\u00f3n\u00a0 de oro. En tales circunstancias,\u00a0 los criollos prepararon\u00a0 para\u00a0 principios\u00a0 de 1789 una sublevaci\u00f3n\u00a0 en Minas\u00a0 Geraes, regi\u00f3n\u00a0 que como\u00a0 Virginia\u00a0 en los Estados Unidos,\u00a0 deb\u00eda dar el ejemplo\u00a0 al resto de la\u00a0 colonia. Se pensaba\u00a0 establecer una rep\u00fablica\u00a0 independiente \u2013con capital en Sao Joao d\u00b4El Rei-,\u00a0 que estar\u00eda\u00a0 destinada a\u00a0 llevar adelante\u00a0 las tareas de la emancipaci\u00f3n: extinci\u00f3n de los grav\u00e1menes\u00a0 atrasados, libre tr\u00e1nsito\u00a0 interno por la colonia\u00a0 y libertad\u00a0 de comercio. Para\u00a0 garantizar el \u00e9xito del plan, los\u00a0 conjurados hab\u00edan establecidos contacto con los oficiales\u00a0 criollos\u00a0 de R\u00edo de Janeiro y Sao Paulo y se contaba\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 con la participaci\u00f3n\u00a0 del propio jefe\u00a0 de la fuerza p\u00fablica\u00a0 de Minas\u00a0 Geraes: teniente coronel Francisco de Paula\u00a0 Freire\u00a0 Andrade.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Enterado el gobernador\u00a0 de los preparativos\u00a0 revolucionarios\u00a0 por la delaci\u00f3n de un traidor, se suspendi\u00f3 moment\u00e1neamente el cobro de las deudas fiscales\u00a0 y se dispuso el encarcelamiento de los principales involucrados en el complot. Con relativa facilidad\u00a0 los conspiradores fueron\u00a0 detenidos\u00a0 y,\u00a0 tras un largo proceso judicial, condenados a diferentes\u00a0 penas, desde\u00a0 el confinamiento\u00a0 y el ostracismo hasta la muerte.\u00a0 Esta \u00faltima\u00a0 sentencia les fue impuesta\u00a0 a los l\u00edderes de la infidencia mineira:\u00a0 pero el 20 de abril\u00a0 de 1792\u00a0 todos los condenados\u00a0 a la\u00a0 pena capital fueron perdonados\u00a0 por el rey \u2013y desterrados\u00a0 al \u00c1frica-, menos Tiradentes que, convertido por la\u00a0 Corona\u00a0 en chivo expiatorio, dado su origen\u00a0 humilde as\u00ed como por su\u00a0 aureola popular,\u00a0 fue al d\u00eda siguiente\u00a0 ejecutado y descuartizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un car\u00e1cter distinto\u00a0 tuvo el movimiento revolucionario que\u00a0 algunos historiadores han denominado\u00a0 de los alfaiates (sastres) de Bah\u00eda.\u00a0 Esta conspiraci\u00f3n,\u00a0 incubada\u00a0 en la otrora capital de Brasil, fue probablemente\u00a0 la m\u00e1s importante\u00a0 de cuantas se\u00a0 organizaron en v\u00edsperas de la independencia y, diferencia\u00a0 de la anterior, no estaba tan influenciada\u00a0 por la emancipaci\u00f3n norteamericana,\u00a0 sino por la Revoluci\u00f3n Francesa. Su singularidad era tambi\u00e9n\u00a0 avalada por la gran cantidad\u00a0 de participantes -alrededor de 670 fueron procesados- pero sobre todo, por su composici\u00f3n\u00a0 social.\u00a0 Desde el punto de vista de su contenido\u00a0 clasista se trataba\u00a0 de una conspiraci\u00f3n de trabajadores \u2013en\u00a0 su mayor\u00eda mulatos-, en la que ocupaban un lugar relevante los artesanos de los \u201coficios bajos\u201d, peque\u00f1os propietarios, plantadores\u00a0 arruinados,\u00a0 soldados de los regimientos\u00a0 de l\u00edneas e incluso esclavos\u00a0 urbanos. La infidencia\u00a0 bahiana, en m\u00e1s de un\u00a0 aspecto\u00a0 semejante a la conspiraci\u00f3n\u00a0 de los iguales\u00a0 de Gracchus Babeuf en Par\u00eds (1796), estaba encaminada\u00a0 a proclamar\u00a0 la rep\u00fablica\u00a0 para lograr -bajo el influjo\u00a0 de consignas\u00a0 jacobinas- la libertad civil\u00a0 mediante\u00a0 la igualdad racial,\u00a0 el fin de las restricciones\u00a0 a oficios,\u00a0 el comercio libre y la abolici\u00f3n de la esclavitud. El 13 de agosto de 1798\u00a0 los complotados\u00a0 se volcaron\u00a0 a las calles\u00a0 y proclamaron\u00a0 el establecimiento\u00a0 de una rep\u00fablica\u00a0 y dieron vivas a la Francia de Napole\u00f3n, aplastados sin\u00a0 contemplaciones\u00a0 por las autoridades coloniales, todos los implicados fueron\u00a0 encarcelados.\u00a0 Los m\u00e1s comprometidos\u00a0 en la conspiraci\u00f3n bah\u00edana\u00a0 fueron condenados a muerte y ejecutados:\u00a0 Joao\u00a0 de Deus\u00a0 Nascimento,\u00a0 Lucas\u00a0 Danta, Luiz Gonzaga das Virgens y Manuel\u00a0 Faustino\u00a0 dos Santos\u00a0 Lira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Otras dos conspiraciones\u00a0 de ciertas significaci\u00f3n\u00a0 abortaron\u00a0 en R\u00edo\u00a0 de Janeiro\u00a0\u00a0 (1794) y Permabuco (1801). A la primera se le denomina la confidencia carioca y comenz\u00f3 en 1786 a trav\u00e9s de la actividad de una supuesta Sociedad Literaria, que serv\u00eda de pantalla para la difusi\u00f3n de las doctrinas revolucionarias europeas por un grupo de comerciantes criollos, disgustados con los abusos del monopolio lusitano. Descubierto por los representantes de la Corona, los involucrados fueron encarcelados bajo la acusaci\u00f3n de pertenecer al \u201cpartido franc\u00e9s\u201d. Algo similar ocurri\u00f3 un poco m\u00e1s tarde en Pernambuco, donde la conspiraci\u00f3n estaba encabezada por dos prominentes criollos: Manuel Arruda Camara y el sacerdote Azaredo Coutinho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La frustraci\u00f3n de todos estos movimientos precursores no\u00a0\u00a0 pudo impedir la marcha ineluctable de la historia, que conduc\u00eda a la supresi\u00f3n del yugo colonial. Al despuntar el siglo XIX las condiciones objetivas y subjetivas estaban ya maduras para emprender el proceso independentista que, al igual que el capitalismo, daba sus aldabonazos a las puertas del Brasil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Anterior <\/span><a title=\"(Ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2128\"><span style=\"color: #000000;\">(Ver)<\/span><\/a><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\"> Siguiente<\/span><a title=\"(Ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=2246\"><span style=\"color: #000000;\"> (Ver)<\/span><\/a><\/p>\n<p><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el siguiente formulario\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=3194\">(ver)<\/a><\/p>\n<p>E-mail:\u00a0<a title=\"info@adhilac.com.ar\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/info@adhilac.com.ar\" target=\"_blank\">info@adhilac.com.ar<\/a><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Breve Historia del Brasil Alberto Prieto y Sergio Guerra Vilaboy La Habana, 1991 La colonia Fragmento de la Carta de Pir\u00ed Reis. 1513. Palacio tapakpu Saray, Istambul El descubrimiento, conquista y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica por los europeos fue un fen\u00f3meno de los albores del capitalismo y estuvo propulsado por los intereses de la naciente burgues\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","footnotes":""},"categories":[6],"tags":[13,74,80],"class_list":["post-2138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","tag-america-latina","tag-brasil","tag-colonia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2138"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2140,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2138\/revisions\/2140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}