{"id":8306,"date":"2013-08-12T17:35:39","date_gmt":"2013-08-12T20:35:39","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=8306"},"modified":"2013-08-14T14:22:38","modified_gmt":"2013-08-14T17:22:38","slug":"dialogo-entre-atahualpa-y-fernando-vii-en-los-campos-eliseos-alto-peru-1809","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=8306","title":{"rendered":"Di\u00e1logo entre Atahualpa y Fernando VII en los Campos El\u00edseos. Alto Per\u00fa. 1809."},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #339966;\">Bernardo de Monteagudo <\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Atahualpa-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8308 alignright\" title=\"Atahualpa- 02\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Atahualpa-02.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Atahualpa-02.jpg 369w, https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Atahualpa-02-277x300.jpg 277w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><\/a>Charcas. Alto Per\u00fa. 1809 <\/strong>*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cosa de trescientos a\u00f1os que las delicias disfruto de estos Campos El\u00edseos, nunca deja la memoria de mis tr\u00e1gicos sucesos de atormentarme alg\u00fan tanto. Mas hacia m\u00ed se encamina un hombre que seg\u00fan signos parece ser espa\u00f1ol, y quiero, por si llega reci\u00e9n, llamarlo por preguntarle lo que en mi tierra pasa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Hombre, cualquiera que se\u00e1is, dime qui\u00e9n eres.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F. VII &#8211; Fernando soy de Barb\u00f3n, s\u00e9ptimo de aqueste nombre, de todos los soberanos el m\u00e1s triste y desgraciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A.- \u00bfY por qu\u00e9 desgraciado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F.VII &#8211; Porque apenas por mis pueblos fui monarca proclamado de la Espa\u00f1a y de las Indias, cuando el m\u00e1s infame, el m\u00e1s vil de todos los hombres vivientes, es decir, el ambicioso Napole\u00f3n, el usurpador Bonaparte, con enga\u00f1os me arranc\u00f3 del dulce seno y regazo de mi patria y de mi Reino, e imput\u00e1ndome delitos todos falsos y ficticios, prisionero me condujo hasta el centro de la Francia. All\u00ed permanec\u00ed hasta que supe un d\u00eda que mi Espa\u00f1a, vencida ya y derrotada por las fuertes, formidables y casi insuperables legiones de la Francia, mi enemiga, estaba por rendirse, y piadoso mi dolor, una vida me quit\u00f3 tan penosa y tan amarga. Cerr\u00e9, pues, los ojos al mundo, con s\u00f3lo el corto consuelo de que los ingleses, alemanes y el mundo todo, quietan obligar a aquel monstruo a desistir de sus proyectos y restituir a mi casa la usurpada e inicua posesi\u00f3n que ahora tiene en la pen\u00ednsula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Tus desdichas, tierno joven, me lastiman, tanto m\u00e1s cuanto por propia experiencia s\u00e9 que es inmenso e! dolor que padece quien, cual yo, se ve injustamente privado de un cetro y de una corona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F. VII- \u00bfY pues qui\u00e9n a ti tambi\u00e9n te arrebat\u00f3 como a m\u00ed tu corona?, \u00bfla ambici\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; El miserable Atahualpa, el infeliz soberano del Imperio del Per\u00fa, Fernando, a tu lado est\u00e1. Pues que de injusta e inicua la conquista hab\u00e9is notado de Espa\u00f1a por Bonaparte, ni te sientas ni te admires que de usurpada y furtiva igualmente yo grad\u00fae la dominaci\u00f3n que ha tenido en Am\u00e9rica el espa\u00f1ol,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F. VII &#8211; Aunque conocerte, Inca, me letifica y me place, no s\u00e9 con qu\u00e9 fundamento a decirme te avanzas que si e! injusto Bonaparte mi pen\u00ednsula domina, en Am\u00e9rica hace sin duda otro tanto el espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; \u00bfNo es cierto, di, Ferdinando, que siendo la base y \u00fanico firme sustent\u00e1culo de una legi\u00f3n y bien fundada soberan\u00eda, la libre, espont\u00e1nea y deliberada voluntad de los pueblos en la cesi\u00f3n de sus derechos, el que, atropellado este sagrado principio, consiguiese subyugar una naci\u00f3n y ascender al trono sin haber subido por este sagrado escal\u00f3n, ser\u00e1 en vez de Rey un tirano a quien las naciones dar\u00e1n siempre e! ep\u00edteto y renombre de usurpador? Sin duda que confesarlo debes porque es el poderoso comprobante de la notoria injusticia del Emperador de los franceses ..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Yo lo confieso y a\u00fan a\u00f1ado que no habr\u00eda viviente alguno sobre la faz de la tierra que no mire a Bonaparte con desprecio y con horror cuando sepa que ha arrebatado el cetro de Castilla a un monarca descendiente de infinitos reyes. Se ver\u00eda por consiguiente que los habitantes de la pen\u00ednsula \u00fanicamente le rinden una obediencia forzada, efecto del miedo y del temor que han inspirado las inauditas tiran\u00edas de sus tropas sanguinarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Comparad, pues, ahora tu suerte con la m\u00eda, la conquista de tu pen\u00ednsula con la del Nuevo Mundo, y la conducta del franc\u00e9s en Espa\u00f1a con la del espa\u00f1ol en Am\u00e9rica. Consultad, digo, las historias sobre las escenas que se han visto en el peruano y mexicano suelo, y ver\u00e1s manifiestamente que dicen que en e! momento en que dio noticia Col\u00f3n del descubrimiento de la fertilidad de la nueva tierra y sus riquezas, empez\u00f3 a hervir la codicia en el coraz\u00f3n avaro de los est\u00fapidos espa\u00f1oles, que atravesando inmensos mares se trasmigran en tumultos a las Indias. Aqu\u00ed saben que los americanos son unos hombres t\u00edmidos y sencillos, pero advierten al mismo tiempo que, aunque incultos y salvajes, son muy pocos los misantr\u00f3picos, y que los m\u00e1s viven reunidos en sociedad; que tienen sus soberanos a quienes obedecen con amor, y que cumplen con puntualidad sus \u00f3rdenes y decretos. Saben, en fin, que estos monarcas descienden igualmente que t\u00fa, de infinitos reyes, y que bajo de su dominio disfrutan perfectamente sus vasallos de una paz inalterable; pero como con sus ojos empapados en el ponzo\u00f1oso licor de la ambici\u00f3n, creen coronadas de oro y plata las cimas de las monta\u00f1as, o a lo menos, depositados en el interior de aqu\u00e9llas, interminables tesoros, como las mismas caba\u00f1as de los r\u00fasticos e inocentes indianos les parecen repletas de preciosos metales, y quieren apoderarse de todo y conseguirlo todo; protestan arruinar aquella desdichada gente y destruir a sus monarcas. La raz\u00f3n nos dieta &#8211;dicen ellos- que \u00e9ste es un atentado, y la religi\u00f3n nos ense\u00f1a que es un sacrilegio, mas no hay otro medio para mitigar nuestra implacable codicia. Sof\u00f3quese pues la humanidad, la religi\u00f3n y la raz\u00f3n, y verif\u00edquense nuestros designios. Y al momento empiezan a llover por todas partes la desolaci\u00f3n, el terror y la muerte, b\u00e1rbaras en todo, h\u00e1biles \u00fanicamente en apurar y aumentar la crueldad y la tiran\u00eda, arruinar del mismo modo las humildes chozas que los suntuosos palacios. Por todas partes corren r\u00edos inmensos de sangre inocente; en todas partes se encuentran millares de cad\u00e1veres, desdichadas v\u00edctimas de la ferocidad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A vista de tan horrible espect\u00e1culo solloza la virtud, gime la naturaleza y se estremece el mundo entero. S\u00f3lo el espa\u00f1ol m\u00e1s b\u00e1rbaro que las sanguinarias y ponzo\u00f1osas fieras de la Libia, sigue talando los campos, desolando provincias, derribando tronos, arrastrando monarcas y degollando emperadores. Las inagotables riquezas de que ha despojado a los soberanos y sus vasallos a\u00fan no bastaban para aplacar su insaciable sed. Van, pues, a buscar m\u00e1s tesoros en el interior de los riscos y pe\u00f1ascos, arras\u00actran tribus enteras de indios, los obligan y mandan que minen los cerros y entren hasta los m\u00e1s remotos y escondidos cerros. Obediente, el m\u00edsero indiano empieza con su trabajo, pero al cabo de algunas horas no alcanza ya el languideciente vigor de su d\u00e9bil y cansado brazo a quebrantar y romper la dureza de las piedras. Como desmayado se sienta para rehacer sus fuerzas. Lo advierte el espa\u00f1ol y al momento envaina su acerado filo en el pecho del inocente indiano, que envuelto en su propia sangre y en sus continuadas l\u00e1grimas, exhala el alma de su cuerpo. Otros consiguen, es cierto, penetrar hasta las tenebrosas entra\u00f1as de la tierra, pero en aquel oscuro y l\u00fagubre caos, destituidos de todo auxilio, privados de la luz del sol y aun del corto consuelo de gemir al lado de sus parientes, experimentan en breve igual suerte que el primero. Los que han logrado salir de aquel abismo, castigados del hambre van a buscar alg\u00fan alimento, pero no lo encuentran porque todo lo han hurtado. Corren a beber a las fuentes y encuentran sus aguas te\u00f1idas con la sangre de sus hermanos. La inocente madre llora amargamente la lastimosa muerte de su hijo querido hasta que su dolor mismo corta el hilo de su vida. El angustiado padre advierte que la muerte es su \u00fanico recurso, en ella sola ve el t\u00e9rmino feliz de sus fatigas, y homicida de s\u00ed mismo, muere pendiente de un \u00e1rbol mediante una soga, dando fin con esto a su vida y a su fama. Todos, en fin, sufren tantas desdichas y calamidades que juntamente pueden decir \u201c<em>traditi sumus ut conteramur iugulemur et pereamus; an ut magni in servos et famulos venundemur el tole rabile malum<\/em>\u201d, (Hemos sido entregados para ser quebrantados, degollados y muertos; acaso para ser vendidos a buen precio como siervos y esclavos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ved ah\u00ed, Fernando, la viva imagen de la conducta de tus espa\u00f1oles; ved, digo, si con fundamento los noto de injustos, crueles y usurpadores, cuando del mismo modo que el franc\u00e9s en Espa\u00f1a, se han entronizado ellos en Am\u00e9rica contra la voluntad de los pueblos; cuando del mismo modo que aqu\u00e9l, han quitado el cetro a unos soberanos descendientes de varios reyes y del mismo modo que t\u00fa, jurados un\u00e1nimemente por sus pueblos; cuando finalmente el homenaje que les rinden es a\u00fan m\u00e1s forzado y violento que el que tributa la Espa\u00f1a al franc\u00e9s Emperador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Convenceos de que los espa\u00f1oles han sido unos sacr\u00edlegos atentadores de los sagrados e inviolables derechos de la vida, de la libertad del hombre. Conoced que como envidiosos y airados de que la naturaleza hubiese prodigado tantas riquezas a su Am\u00e9rica, habi\u00e9ndolas negado al suelo hispano, lo han hollado por todas partes. Confesad, en fin, que el trono vuestro en orden a las Am\u00e9ricas, estaba cimentado sobre la injusticia y era el propio asiento de la iniquidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F.VII &#8211; Locura es, Atahualpa, negar que se han visto atrocidades inauditas en la conquista de la Am\u00e9rica. Pero deb\u00e9is advertir que otro tanto han hecho los asirios, persas, romanos, griegos y todas las naciones del mundo cuando subyugar han querido o conquistar reinos. Deb\u00e9is saber que la defensa propia y la conservaci\u00f3n de la vida era el justo motivo que los obligaba a ejecutar los horribles estragos que hab\u00e9is referido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Si los asirios, romanos y dem\u00e1s hombres han sido tambi\u00e9n inhumanos, a m\u00e1s de no inducir bondad en un acto inicuo la ejecuci\u00f3n de otro semejante, jam\u00e1s ver\u00e9is entre los asirios un soberano que, como Huatemestu, haya sido extendido sobre ardiente y devoradora brasa de fuego, por el solo vil inter\u00e9s de que manifestase sus riquezas. No ver\u00e9is entre los romanos capit\u00e1n alguno como aquel Huapetei, sacados los ojos, cortados los brazos y aserrado el cr\u00e1neo. Ni ver\u00e9is que los griegos hicieran alguna vez como los espa\u00f1oles, arrancando un hijo de entre los tiernos e inocentes brazos de la madre, d\u00e1ndole contra e! suelo y arroj\u00e1ndole para que sirviese de p\u00e1bulo a sus hambrientos y carniceros perros. Entre todas las naciones, \u00faltimamente no hallar\u00e9is una que haya ejecutado crueldades y tiran\u00edas como los espa\u00f1oles, porque \u00e9stas son tantas que hacen horizonte a mi vista y es imposible numerarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la propia ofensa que aleg\u00e1is para disculparlas, \u00fanica\u00acmente respondo que el ladr\u00f3n que asalta la casa de un rico no podr\u00e1, sorprendido en su crimen, alegar su propia defensa para justificar su homicidio si despedaz\u00f3 al posesor de las riquezas, aun despu\u00e9s que \u00e9ste levant\u00f3 el acero para hacer con \u00e9l otro tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Sea de esto lo que fuere, lo que t\u00fa debes saber es que Alejandro VI cedi\u00f3 y don\u00f3 a mis progenitores y sus herederos las Am\u00e9ricas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Venero al Papa como a cabeza universal de la Iglesia, pero no puedo menos que decir que debi\u00f3 ser de una extravagancia muy consumada cuando cedi\u00f3 y don\u00f3 tan francamente lo que teniendo propio due\u00f1o, en ning\u00fan ceso pudo ser suyo, especialmente cuando Jesucristo, de quien han recibido los Pont\u00edfices toda su autoridad y a quien deben tener por modelo en todas sus operaciones, les dicta que no tienen potestad alguna sobre los monarcas de la tierra, o que a lo menos no conviene ejercerla, cuando dice: Mi Reino no es de este mundo; y cuando a sus ap\u00f3stoles les ense\u00f1a y encarga que veneren a los reyes y paguen los tributos al C\u00e9sar. Me admira, digo, que Alejandro VI hubiese cometido semejante atentado, cuando San Bernardo le dice: \u201c<em>quid falcem vestram in alienam messem extendis? Si apostolis interdicitur dominatus quomodo tu tibi audes usurpare?<\/em> <em>Non tu ille de quo propheta: el erit omnis terra possessio eius<\/em>. (\u00bfPor qu\u00e9 extend\u00e9is vuestra hoz hasta la mies ajena? Si le est\u00e1 vedada la pasi\u00f3n de dominio a los ap\u00f3stoles, \u00bfc\u00f3mo osas t\u00fa invocarla para ti? T\u00fa no eres aquel de quien dice el profeta: \u00aby toda la tierra le perteneced\u00bb).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los grandes cr\u00edmenes de idolatr\u00eda y sacrificio humano que comet\u00edan los indianos, me dir\u00e1s, fueron los que obligaron al pr\u00edncipe de la Iglesia a ceder aquellos reinos a un monarca cat\u00f3lico que extirpase tan b\u00e1rbaras costumbres. Pero yo dir\u00e9 que las m\u00e1s de las naciones del antiguo mundo, han sido algunas veces id\u00f3latras y b\u00e1rbaras, y sin embargo no se da ejemplo de que por tales delitos hayan destruido los Pont\u00edfices a su monarqu\u00eda, porque siempre se han conocido jueces incompetentes para ello y han confesado que la punici\u00f3n de tales cr\u00edmenes est\u00e1 reservada al Alt\u00edsimo. Dir\u00e9 que los delitos de los indianos pudieron hacer nacer jurisdicci\u00f3n siempre que ellos, predicados o inducidos de la verdad del cristianismo, y convenidos de la barbarie de sus ritos y costumbres, hubiesen permanecido id\u00f3latras y b\u00e1rbaros secuaces de su antigua superstici\u00f3n, pero ceder las Am\u00e9ricas cuando los espa\u00f1oles, lejos de disipar las tinieblas de la idolatr\u00eda con la luz del Evangelio, se hab\u00edan antes hecho aborrecibles con su mal ejemplo y con los muchos cr\u00edmenes abominables de que los hadan espectadores, sin duda que fue un acto- de cuya legitimidad jam\u00e1s convencerme podr\u00e9. Por \u00faltimo, si un Witisa, un Rodrigo, un Enrique, ep\u00edlogo de abominaciones y monstruos de sus siglos, en quienes cualesquier cr\u00edmenes eran menos excusables y m\u00e1s enormes por su mayor cultura, y en quienes, por haber entrado en la Iglesia por las sagradas puertas del bautismo, ten\u00edan m\u00e1s jurisdicci\u00f3n los Pont\u00edfices, nunca se han visto castigar con la terrible pena de ser despojados de sus cetros, mucho menos debieron ser destruidos los indianos, pues si eran id\u00f3latras, ten\u00edan la disculpa de no haber llegado a su noticia la religi\u00f3n cristiana; si eran antrop\u00f3fagos, podr\u00edan evadirse con la anticuada costumbre que les ocultaba su barbarie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Cuando movido el vicario de Cristo por un santo y ardiente celo de propagar y extender el reba\u00f1o del se\u00f1or, cedi\u00f3 y don\u00f3 a los Reyes Cat\u00f3licos las inmensas tierras de la Am\u00e9rica, cierto es, Inca, que a\u00fan no se hab\u00eda predicado el Evangelio, pero al presente ten\u00e9is floreciente en esta parte del orbe el m\u00e1s puro cristianismo, ten\u00e9is elevados una multitud de santos altares sobre las ruinas de la idolatr\u00eda, convertido un nuevo mundo, y en una palabra, establecida la verdadera religi\u00f3n mediante los sudores y trabajos de los espa\u00f1oles, que por este solo motivo pueden llamarse a presencia del mundo entero, leg\u00edtimos poseedores de la Am\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Qu\u00e9, \u00bfquer\u00e9is acaso alegar la religi\u00f3n que hab\u00e9is introducido en mi reino como t\u00edtulo bastante para poseerlo impunemente? No, Fernando, no; evita confundir este santo nombre con lo que fue puramente injusticia de los espa\u00f1oles. Es cierto que deben los habitantes de la Am\u00e9rica la religi\u00f3n que profesan, mas no por eso deben ser \u00e9stos dominados por aqu\u00e9llos, porque de otra suerte ser\u00eda preciso decir que Xavier, que condujo el nombre de Cristo hasta las remotas provincias del Indo y del Ganges, y todos los ap\u00f3stoles que han predicado el Evangelio, debieron ser coronados en uno y otro hemisferio. Dir\u00edamos que el cristianismo lleva consigo mismo el impedimento insuperable para convertir a un soberano infiel, que dif\u00edcilmente abrazar\u00eda la cruz del Salvador a vista de que por ello hab\u00eda de descender de su trono y dar fin a su reinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Pues si esto no te convence, persu\u00e1dete a lo menos la posesi\u00f3n de 300 a\u00f1os, unida con el juramento de fidelidad y vasallaje que han prestado todos los americanos, que, agradecidos por las grandes felicidades de que los hemos colmado, viven gustosamente sujetos a los reyes de Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; El esp\u00edritu de la libertad, nacido con el nombre libre por naturaleza, ha sido se\u00f1or de s\u00ed mismo desde que vio la luz del mundo. Sus fuerzas y derechos en cuanto a ella han sido siempre imprescriptibles, nunca terminables o perecederos; si obligado a vivir preso en sociedad, ha hecho el terrible sacrificio de renunciar el derecho de disponer de sus acciones y sujetarse a los preceptos y estatutos de un monarca, no ha perdido de reclamar su primitivo estado y mucho menos cuando el despotismo, la violencia y la coacci\u00f3n lo han obligado a obedecer una autoridad que detesta y un se\u00f1or a quien fundamentalmente aborrece, porgue nunca se le oculta que si le dio jurisdicci\u00f3n sobre s\u00ed y se avino a cumplir sus (ilegible) y obedecer sus preceptos, ha sido precisamente bajo la t\u00e1cita y justa condici\u00f3n de que aqu\u00e9l mirare por su felicidad. Por consiguiente, desde el mismo instante en que un monarca, piloto adormecido en el regazo del ocio o del inter\u00e9s, nada mira por el bien de sus vasallos, faltando \u00e9l a sus deberes, ha roto tambi\u00e9n los v\u00ednculos de sujeci\u00f3n y dependencia de sus pueblos. Este es el sentir de todo hombre justo y la opini\u00f3n de los verdaderos sabios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; \u00bfPero de aqueste qu\u00e9 infieres?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Infiero que ni el juramento del vasallaje que han prestado al espa\u00f1ol los americanos, ni la posesi\u00f3n de trescientos a\u00f1os que ha logrado aqu\u00e9l en ella, son t\u00edtulo suficiente para deberlos dominar. No el juramento, porque no debiendo haber sido m\u00e1s libre que aquel en que sacrifica el hombre su libertad misma, no ha inducido en el americano obli\u00acgaci\u00f3n alguna el violento y cautivo que ha prestado al espa\u00f1ol si el terror que ha inspirado en \u00e9l la ferocidad de aqu\u00e9l, el miedo de ser v\u00edctimas sangrientas de su despotismo, la terrible situaci\u00f3n de ser destituidos de armas para defenderse, el ver depositada la fuerza en solos los espa\u00f1oles y en ellos solos reunida la autoridad, es el cautivo principio de donde nace su compromiso. Y si no, responded, \u00bfde d\u00f3nde resulta la nulidad del vasallaje que han prestado los habitantes de la pen\u00ednsula al franc\u00e9s Emperador? Sin duda de la fuerza que les infiere la imposibilidad de resistir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aun cuando este juramento fuese libre y espont\u00e1neo, no fue, como rengo dicho, bajo de la t\u00e1cita e indispensable condici\u00f3n de que los monarcas espa\u00f1oles los mirasen con amor y felicitasen su patria. \u00bfY bien? \u00bfEn d\u00f3nde est\u00e1 esta felicidad? \u00bfEn la ignorancia que han fomentado en la Am\u00e9rica? \u00bfEn la tenaz porf\u00eda y vigilante empe\u00f1o de impedir a Minerva el tr\u00e1nsito del oc\u00e9ano y de sujetarla en las orillas del T\u00e1mesis y del Sena? \u00bfEn tenerlos gimiendo bajo del insoportable peso de la miseria, en medio mismo de las riquezas y tesoros que les ofrece la amada patria? \u00bfEn haberlos destituido de todo empleo? \u00bfEn haber privado su comercio e impedido sus manufacturas? \u00bfEn el orgullo y despotismo con que se les trata por el espa\u00f1ol m\u00e1s grosero? \u00bfEn haberlos \u00faltimamente abatido y degradado hasta el nivel de las bestias? S\u00ed. en esto consiste la felicidad que les ha prodigado la Espa\u00f1a y de aqu\u00ed mismo la nulidad de sus votos. Si de la dominaci\u00f3n de trescientos a\u00f1os quer\u00e9is valeros para justificar la usurpaci\u00f3n, deb\u00e9is confesar primero que la naci\u00f3n espa\u00f1ola cometi\u00f3 un terrible atentado cuando, despu\u00e9s de ochocientos a\u00f1os que se sujet\u00f3 a los moros, consigui\u00f3 sacudir su yugo. Deb\u00e9is responder a la misma Espa\u00f1a, Francia e Inglaterra que despu\u00e9s de haber sufrido una dilatada serie de a\u00f1os la dominaci\u00f3n de los romanos, restablecieron al fin su libertad y merecieron los elogios de toda su posteridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQuer\u00e9is que cuando la Espa\u00f1a, por manifiesto castigo del brazo vengador del Omnipotente, sufre en su ruina y destrucci\u00f3n la misma suerte que ha hecho experimentar a las Am\u00e9ricas, permanezcan y est\u00e9n sujetas todav\u00eda a un Fernando que habla conmigo ahora en la regi\u00f3n de los muertos? \u00bfQuer\u00e9is que cuando el cielo les abre la puerta de la felicidad, sean tan insensibles que permitan el pesado yugo de otra naci\u00f3n? \u00bfNo es cierto que cuando la convulsi\u00f3n universal de la metr\u00f3poli y el terrible contagio de la entrega llegaran sin duda hasta la Am\u00e9rica, deben aspirar a vivir independientes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Convencido de tus razones, cuanto hab\u00e9is dicho confieso, y en su virtud, si a\u00fan viviera, yo mismo los moviera a la libertad e independencia m\u00e1s bien que a vivir sujetos a una naci\u00f3n extranjera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A. &#8211; Y si yo trasmigrarme pudiese desde este lugar a mi reino, sin duda los exhortar\u00eda con la proclama siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habitantes del Per\u00fa: si desnaturalizados e insensibles hab\u00e9is mirado hasta el d\u00eda, con semblante tranquilo y sereno, la desolaci\u00f3n e infortunios de vuestra desgraciada patria, recordad ya del penoso letargo en que hab\u00e9is estado sumergidos, desaparezca la penosa y funesta noche de la usurpaci\u00f3n y amanezca el claro y luminoso d\u00eda de la libertad. Quebrantad las terribles cadenas de la esclavitud y empezad a disfrutar de los deliciosos encantos de la independencia. S\u00ed, paisanos, vuestra causa es justa, equitativos vuestros designios. Reun\u00edos pues, corred a dar principio a la gran obra de vivir independientes. No nos detenga Fernando, porque o no tiene o no tendr\u00e1 en breve m\u00e1s vida que su nombre, ni m\u00e1s existencia que la que publican el fraude y la mentira. Revest\u00edos de entusiasmo y publicando vuestra libertad, ser\u00e9is todos dichosos y el espect\u00e1culo de una felicidad ser\u00e1 envidiable en el universo entero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">F.VII &#8211; Y por el gusto que he tenido de conoceros y hablaros, voy ahora por ver si encuentro a alguno de mis mayores para avisarles mi suerte y cuanto a la Espa\u00f1a pasa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I.A &#8211; Idos, pues, Fernando, a Dios, que yo tambi\u00e9n a Moctezuma y otros reyes de la Am\u00e9rica darles quiero la feliz nueva de que sus vasallos est\u00e1n ya a punto de decir que viva la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Algunos historiadores han cuestionado que este texto que circulaba entre los estudiantes de la Universidad de Charcas de manera clandestina haya sido escrito por Monteagudo.<\/p>\n<p><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el formulario correspondiente\u00a0<a title=\"(Ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=4779\" target=\"_blank\">(ver)<\/a><\/p>\n<p>E-mail:\u00a0<a title=\"info@adhilac.com.ar\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/info@adhilac.com.ar\" target=\"_blank\">info@adhilac.com.ar<\/a><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bernardo de Monteagudo Charcas. Alto Per\u00fa. 1809 * En cosa de trescientos a\u00f1os que las delicias disfruto de estos Campos El\u00edseos, nunca deja la memoria de mis tr\u00e1gicos sucesos de atormentarme alg\u00fan tanto. Mas hacia m\u00ed se encamina un hombre que seg\u00fan signos parece ser espa\u00f1ol, y quiero, por si llega reci\u00e9n, llamarlo por preguntarle [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,8],"tags":[14,22],"class_list":["post-8306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-fuentes-testimonios","tag-bicentenario","tag-emancipacion-americana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8306"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8330,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8306\/revisions\/8330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}