{"id":922,"date":"2010-03-11T13:44:45","date_gmt":"2010-03-11T16:44:45","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=922"},"modified":"2012-07-29T17:40:54","modified_gmt":"2012-07-29T20:40:54","slug":"la-tradicion-democratica-y-revolucionaria-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=922","title":{"rendered":"La tradici\u00f3n democr\u00e1tica y revolucionaria de Mayo"},"content":{"rendered":"<h3><strong><span style=\"color: #339966;\">Selecci\u00f3n de Documentos. Aportes al debate del Bicentenario<\/span><br \/>\n<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eduardo Azcuy Ameghino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/Nicolas_Rodriguez_Pena03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6489\" title=\"Nicolas_Rodriguez_Pena03\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/Nicolas_Rodriguez_Pena03.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"419\" \/><\/a>C\u00e1tedra de Historia Econ\u00f3mica y Social Argentina. Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas.\u00a0Universidad de Buenos Aires. Argentina. 2008<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><em>Aspirar al mando exclusivo de las dem\u00e1s provincias y renovar en nuestro continente el sistema metropolitano, adoptado por la anti\u00adgua Espa\u00f1a, ser\u00eda un error contrario a los principios que sirven de base a nuestra cons\u00adtituci\u00f3n, y a nuestro patriotismo ser\u00eda un problema; m\u00e1s claro no har\u00edamos m\u00e1s que imitar a los mismos tiranos que detestamos<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Juan Jos\u00e9 Castelli<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><em>El pa\u00eds no ser\u00eda menos infeliz por ser hijos suyos los que gobernasen mal.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Mariano Moreno<!--more--><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><em>La patria es un amor en el umbral un pimpollo terrible y un miedo que nos busca no dormir\u00e1n los ojos que la miren no dormir\u00e1n ya el sue\u00f1o pesado de los bueyes.<\/em><br \/>\nLeopoldo Marechal<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de esta selecci\u00f3n de documentos es remarcar que existi\u00f3 una voluntad de independencia previa a su realizaci\u00f3n; re\u00adcordar el contenido revolucionario de los hechos y las acciones llevadas adelante por los patriotas; y enfatizar que en el marco de la unidad antiespa\u00f1ola se despleg\u00f3 una corriente pol\u00edtica (hete\u00adrog\u00e9nea y relativamente inorg\u00e1nica) que no se content\u00f3 con re\u00ademplazar a Espa\u00f1a en la c\u00faspide del sistema colonial, sino que procur\u00f3 acompa\u00f1ar la guerra de liberaci\u00f3n con reformas profun\u00addas en la vieja convivencia econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta corriente, que llamamos democr\u00e1tica por sus posturas cr\u00edticas frente al continuismo de diversas manifestaciones del an\u00adtiguo r\u00e9gimen, estuvo encabezada por Moreno y Castelli y orient\u00f3 la pol\u00edtica de la Junta hasta fines de 1810, cuando fue derrotada pol\u00edticamente (mediante la frustraci\u00f3n del congreso que se hab\u00eda convocado) por la elite terrateniente mercantil de Buenos Aires, temerosa de las consecuencias que pod\u00eda aparejar una \u201ctentativa prematura\u201d de declaraci\u00f3n de la independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, poco tiempo despu\u00e9s, en otro sitio y bajo otras formas, la perspectiva democr\u00e1tica volvi\u00f3 a manifestarse en la pol\u00edtica llevada adelante por Jos\u00e9 Artigas, que en las llamadas Ins\u00adtrucciones del A\u00f1o XIII retom\u00f3 lo esencial del programa que ha\u00adb\u00edan llevado adelante los dirigentes m\u00e1s radicales y decididos surgidos del pronunciamiento de Mayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, en el contexto de las experiencias morenista y artiguista de la revoluci\u00f3n, los dirigentes rioplatenses m\u00e1s avan\u00adzados produjeron importantes formulaciones cr\u00edticas y reformis\u00adtas de pilares fundamentales del viejo orden virreinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta direcci\u00f3n, y con participaciones desiguales, los inte\u00adgrantes de la corriente democr\u00e1tica de Mayo aunaron la lucha por la libertad de comercio con la defensa \u2013proteccionismo\u00adde las artesan\u00edas locales; propusieron, y en el caso de Artigas realiza\u00adron, importantes medidas de redistribuci\u00f3n de tierras y entrega de lotes a diversas categor\u00edas de campesinos labradores y pastores; y sostuvieron la necesidad de un sistema de unidad de tipo fede\u00adral entre todos los pueblos y provincias que conflu\u00edan en la lucha contra la metr\u00f3poli, propuesta que alcanzar\u00eda su m\u00e1xima expre\u00adsi\u00f3n con la Liga de los Pueblos Libres impulsada por los patriotas orientales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por sobre todo, sostuvieron con fiereza los objetivos an\u00adticoloniales del movimiento; el papel de la guerra como \u00fanico medio de conseguirlos; y la necesidad de la participaci\u00f3n de los sectores populares de la \u00e9poca en la empresa libertadora, ofre\u00adciendo para ello un lugar a algunas de sus reivindicaciones esen\u00adciales en el programa general de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dadas estas coordenadas interpretativas, los documentos que se exponen a continuaci\u00f3n aparecen tambi\u00e9n asociados a la con\u00adsideraci\u00f3n de problemas tales como:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La caracterizaci\u00f3n de los sucesos de Mayo: si se trat\u00f3 de una revoluci\u00f3n, y en caso afirmativo, de qu\u00e9 tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre las causas internas y externas del pronun\u00adciamiento, es decir si lo acontecido fue una pura consecuencia de los factores externos (invasi\u00f3n napole\u00f3nica a Espa\u00f1a y ca\u00edda de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica) o el resultado de la conjunci\u00f3n de \u00e9stos con una serie de antecedentes internos en los que se ex\u00adpresa el aprendizaje, la organizaci\u00f3n y la acci\u00f3n conciente de los revolucionarios, activos desde varios a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papel jugado por Gran Breta\u00f1a, que si bien consider\u00f3 los sucesos de 1810 como favorables a la expansi\u00f3n de sus intereses comerciales, condicion\u00f3 su apoyo \u2013dado que deb\u00eda acompasarlo a la prioridad estrat\u00e9gica que otorgaba a su alianza con Espa\u00f1a en la lucha contra Napole\u00f3n\u00ada que no se produjera ninguna mani\u00adfestaci\u00f3n p\u00fablica que sugiriera el car\u00e1cter independentista del proceso en curso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, interrogantes, problemas y debates, directamente vinculados con el signo y la valoraci\u00f3n que, en el Bicentenario de Mayo, asignemos a aquellos d\u00edas fundacionales de la que final\u00admente ser\u00eda nuestra Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1) Fragmentos de un bando atribuido a T\u00fapac Amaru, promulgado durante la insurrecci\u00f3n de indios y mestizos peruanos y altoperuanos en 1780 y 1781<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c\u2026 Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija, por repetidas ocasiones, ya secretas, ya p\u00fablicas, que los reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes cerca de tres siglos, pensio\u00adn\u00e1ndome los vasallos con insoportables gabelas, tributos, piezas, lanzas, aduanas, alcabalas, estancos, catastros, diezmos, quintos, virreyes, au\u00addiencias, corregidores y dem\u00e1s ministros; todos iguales en la tiran\u00eda, ven\u00addiendo la justicia en almoneda con los escribanos de esta fe, a quienes m\u00e1s puja y a quienes m\u00e1s da, entrando en estos empleos eclesi\u00e1sticos y se\u00adculares sin temor de Dios; estropeando como bestias a los naturales del reino; quitando las vidas a todos los que no supieron robar, todo digno del m\u00e1s severo reparo. Por eso y por los dem\u00e1s clamores que con generalidad han llegado al cielo, en el nombre de Dios Todopoderoso, ordenamos y mandamos que ninguna de las personas dichas pague ni obedezcan cosa alguna a los ministros europeos intrusos\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2) Proclama de la Insurrecci\u00f3n de La Paz, dirigida por Pedro Murillo, 20\u00ad\/7\/\u00ad1809.<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cHasta aqu\u00ed hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria; hemos visto con indiferencia por m\u00e1s de tres siglos some\u00adtida nuestra primitiva libertad al despotismo y tiran\u00eda de un usurpador in\u00adjusto, que degrad\u00e1ndonos de la especie humana nos ha reputado por salvajes y mirado como esclavos; hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez que se nos atribuye por el inculto espa\u00f1ol, su\u00adfriendo con tranquilidad que el m\u00e9rito de los americanos haya sido un pre\u00adsagio cierto de humillaci\u00f3n y ruina. Ya es tiempo, pues, de sacudir yugo tan funesto a nuestra felicidad como favorable al orgullo nacional del espa\u00f1ol. Ya es tiempo de organizar un sistema nuevo de gobierno, fundado en los intereses de nuestra patria altamente deprimida por la bastarda pol\u00edtica de Madrid. Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad en estas des\u00adgraciadas colonias, adquiridas sin el menor t\u00edtulo y conservadas con la mayor injusticia y tiran\u00eda. \u00a1Valerosos habitantes de La Paz y de todo el im\u00adperio del Per\u00fa! Revelad vuestros proyectos para la ejecuci\u00f3n; aprovechaos de las circunstancias en que estamos, no mir\u00e9is con desd\u00e9n la felicidad de nuestro suelo, ni perd\u00e1is jam\u00e1s de vista la uni\u00f3n que debe reinar entre todos, para ser en adelante tan felices como desgraciados fuimos hasta el presente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrotado el intento revolucionario, los patriotas pace\u00f1os fueron asesina\u00addos por la represi\u00f3n realista. A\u00f1os despu\u00e9s, el 25 de Mayo de 1812, Bernardo Monteagudo, recordando los sucesos de La Paz, se refiri\u00f3 al ajusticiamiento de algunos generales espa\u00f1oles:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cYo los he visto expiar sus cr\u00edmenes y me he acercado con placer a los pat\u00edbulos de Sanz, Nieto y C\u00f3rdoba para observar los efectos de la ira de la patria y bendecirla por su triunfo. Ellos murieron para siempre y el \u00faltimo instante de su agon\u00eda fue el primero en que volvieron a la vida todos los pueblos oprimidos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3) Alocuci\u00f3n revolucionaria de Antonio Beruti, efectuada el 25 de mayo de 1810 exigiendo la renuncia del gobierno espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSe\u00f1ores: venimos en nombre del pueblo a retirar nuestra confianza de manos de ustedes: el Pueblo cree que el ayuntamiento ha faltado a sus de\u00adberes, y ha traicionado el encargo que se hizo: ya no se contenta con que sea separado el virrey; bien informados como estamos de que todos los miembros de la junta han renunciado, el Cabildo ya no tiene facultad para sustituirlos por otros, porque el Pueblo ha reasumido la autoridad que hab\u00eda transmitido, y es su voluntad que la Junta de Gobierno se componga de los sujetos que \u00e9l quiere nombrar, con la precisa indispensable condi\u00adci\u00f3n, de que en el t\u00e9rmino de quince d\u00edas salga una expedici\u00f3n de qui\u00adnientos hombres para las provincias interiores, a fin de que, separados los que las esclavizan, pueda el pueblo en cada una de ellas votar libremente por los diputados que han de venir a resolver de la nueva forma de go\u00adbierno que el pa\u00eds debe darse. Y hago esta declaraci\u00f3n, se\u00f1ores Vocales, protestando de que si en el acto no se acepta, pueden ustedes atenerse a los resultados fatales que se van a producir, porque de aqu\u00ed vamos a marchar todos a los cuarteles a traer a la plaza las tropas que est\u00e1n reunidas en ellos, y que ya no podemos ni debemos contener en el l\u00edmite del respecto que hubi\u00e9ramos querido guar\u00addar al Cabildo. Se\u00f1ores del Cabildo: esto ya pasa de juguete, no estamos en circunstan\u00adcias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces. Si hasta ahora hemos procedido con prudencia ha sido para evitar desastres y la efusi\u00f3n de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, est\u00e1 armado en los cuarteles, y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para venir aqu\u00ed. \u00bfQuieren ustedes verlo? Toquen la campana, y si es que no tienen el badajo nosotros tocaremos generala y ver\u00e1n ustedes la cara de ese pueblo, cuya presencia echan de menos. \u00a1Si \u00f3 no! Pronto se\u00f1ores, decirlo ahora mismo porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y enga\u00f1os; pero, si volve\u00admos con las armas en la mano, no respondemos de nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4) Algunas referencias documentales sobre las actividades revolucio\u00adnarias antes y durante el pronunciamiento de Mayo<\/strong><br \/>\nLa princesa Carlota Joaquina de Borb\u00f3n \u2013hermana de Fernando VII y es\u00adposa del rey de Portugal\u00ad, cuya corte se hab\u00eda instalado en R\u00edo de Janeiro luego de la invasi\u00f3n napole\u00f3nica, fue tentada por los patriotas de Buenos Aires para que se hiciera presente all\u00ed (\u201csin tropas ni s\u00e9quito\u201d, como le pedir\u00eda Belgrano) y encabezara formalmente un nuevo gobierno sostenido por los criollos. Las vi\u00adcisitudes de estas intrigas, llenas de especulaciones y traiciones, dieron lugar a que en noviembre de 1808 la princesa le escribiera las siguientes l\u00edneas al vi\u00adrrey Liniers:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSe me ha comunicado que en la fragata inglesa Mary va un individuo lla\u00admado Paroissien cirujano de profesi\u00f3n y de nacionalidad ingl\u00e9s, que habla regularmente el dialecto espa\u00f1ol, y que este mismo lleva cartas para va\u00adrios individuos de esa capital, llenas de principios revolucionarios y sub\u00adversivos del presente orden mon\u00e1rquico; tendientes al establecimiento de una imaginada y so\u00f1ada rep\u00fablica, la que siempre hace est\u00e1 proyectada por una peque\u00f1a porci\u00f3n de hombres miserables y de p\u00e9rfidas intencio\u00adnes, que no sirven m\u00e1s que para comprometer el honor de sus buenos y honrados conciudadanos. Pero como por peque\u00f1a que sea la tal maqui\u00adnaci\u00f3n, siempre es diametralmente opuesta a las leyes, a los derechos de mi real familia y contra el leg\u00edtimo soberano de esos dominios\u2026 \u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 1 de enero de 1809 un sector de los espa\u00f1oles de Buenos Aires \u2013encabe\u00adzados por el alcalde Alzaga\u00ady los cuerpos militares que le respond\u00edan exigieron la renuncia \u201cdel franc\u00e9s Liniers\u201d y su reemplazo por una Junta \u201ccomo en Es\u00adpa\u00f1a\u201d. Antes de ceder a la intimaci\u00f3n, el virrey consult\u00f3 con los jefes de los cuerpos militares criollos quienes le dieron su apoyo, forzando la retirada de los amotinados. Estos hechos fueron evocados por la Gaceta Mercantil del si\u00adguiente modo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLos sucesos en la pen\u00ednsula abrieron los ojos sobre sus derechos a los ame\u00adricanos, excitaron a los espa\u00f1oles a imitar a sus hermanos de Europa, y a po\u00adnerse en guardia contra la pol\u00edtica del h\u00e9roe de la Francia, cuyos emisarios se insinuaban entre los americanos con las dulces caricias de la libertad. Todas estas causas produjeron un movimiento el d\u00eda 1 del a\u00f1o 9 en que estuvieron de acuerdo los primeros padres de la patria, porque creyeron con justicia que dado el primer paso se salvaba el esc\u00e1ndalo, y la independencia comenzaba en el suelo americano. Entonces, como dijo Castelli, se ganaba perdiendo, y se ganaba si se ganaba, porque debiendo dar el resultado la fuerza que con\u00adsist\u00eda en las milicias urbanas, si se formaba la Junta y no era puramente ame\u00adricana, por la influencia que le dio su existencia se har\u00eda que acabase y comenzar\u00eda el gobierno independiente y del pa\u00eds. Y si las milicias se opon\u00edan y preponderaban, a la sombra de su poder pod\u00eda trabajarse para que sin m\u00e1s\u00adcara se elevase el gobierno patrio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coronel espa\u00f1ol Fornaguera en oficio al consejo de regencia informaba que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cse manifestaron los primeros s\u00edntomas de la insubordinaci\u00f3n e independen\u00adcia que los insurgentes ten\u00edan fermentado en secreto mucho tiempo antes del memorable d\u00eda 1 de enero citado (1809)\u201d.<br \/>\nTambi\u00e9n afirma que para el cabildo del 22 trat\u00f3 de atraer votos en apoyo de su postura realista<br \/>\n\u201caunque de nada sirvi\u00f3, porque el asunto no depend\u00eda ya de los votos sino de la fuerza, y el fuego hab\u00eda tomado demasiado incremento para sofocarlo, por manera que Cisneros fue depuesto y establecida la junta revolucionaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cr\u00f3nica de la \u00e9poca se refiere a los sucesos del cabildo abierto del 22 de mayo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSe citaron con esquelas quinientos vecinos, y por temor de las violencias que esperaban s\u00f3lo concurrieron doscientos, y entre ellos muchos pulperos, mu\u00adchos hijos de familia, talabarteros, hombres ignorados\u2026 Se les oblig\u00f3 a votar en p\u00fablico y al que votaba a favor del jefe, se le escup\u00eda, se le mofaba, hasta el extremo de haber insultado al obispo, y grit\u00e1ndole chivato al prefecto de los betlemitas\u201d<br \/>\nCarta an\u00f3nima del 26\u00ad5\u00ad10 dirigida al mercader Jos\u00e9 Gorostiaga:<br \/>\n\u201cYa se declar\u00f3 la independencia a favor de ellos, pues nosotros ya no compo\u00adnemos nada por haberlo hecho ellos todo por la fuerza de las armas y procu\u00adran tener a su partido a los europeos y \u00e9sto no lo han de conseguir en muchos a\u00f1os, y tal vez puede que les cueste caro este atropellamiento a todos los que han nombrado para componer la Junta. Son tupamaros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y refiri\u00e9ndose a los sucesos del d\u00eda 21 de mayo, cuando se comenzaron a re\u00adpartir cintas blancas entre los adherentes al movimiento, se agrega que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cninguno les dec\u00eda nada motivado a que ellos ten\u00edan la fuerza, y para dar este golpe hab\u00edan tenido muchas juntas secretas en una casa donde se juntaban y trataban el plan para ello\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ram\u00f3n Pazos a Francisco Juanic\u00f3, 26 de mayo de 1810:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa ma\u00f1ana del lunes, French, Beruti (oficial de las cajas) y un Arzac que no es nada, fueron a la plaza como representantes del pueblo y repartieron re\u00adtratos de Fernando VII y unas cintas blancas que la tropa tra\u00eda en el sombrero y otros atadas en los ojales de la casaca que dec\u00edan significaba la uni\u00f3n de eu\u00adropeos y patricios, pero yo a ning\u00fan europeo la he visto, y ayer ya hab\u00eda una cinta roja encima que me dicen que significa guerra, y la blanca paz para que se escoja\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se relata en la Rese\u00f1a hist\u00f3rica escrita por Tom\u00e1s Guido:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa casa del se\u00f1or Vieytes en la calle Venezuela y la de Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Pe\u00f1a en la de la Piedad, serv\u00edan frecuentemente de punto de reuni\u00f3n a los iniciados en el pensamiento de formar un gobierno independiente de la antigua metr\u00f3\u00adpoli. Se inventaban excursiones al campo y partidas de caza para disfrazar el verdadero intento de este figurado pasatiempo\u201d.<br \/>\nEn un informe del oficial espa\u00f1ol Francisco de Ordu\u00f1a, de agosto de 1810, se lee: \u201cAquella misma noche (del 24) reunidos los facciosos en el cuartel del cuerpo urbano de patricios, convinieron y pusieron en ejecuci\u00f3n, ayudados de lo \u00edn\u00adfimo de la plebe alucinada, el deshacer la junta publicada el d\u00eda anterior, y a consecuencia de un escrito que presentaron al cabildo, forjado por ellos y fir\u00admado por los jefes y varios oficiales urbanos, todos naturales de ac\u00e1 y por otros individuos de baja esfera, armados todos, pidiendo a la voz y con ame\u00adnazas la deposici\u00f3n del presidente y vocales de la junta, y que se reemplacen con los que ellos nombraban, as\u00ed hubo de hacerlo el cabildo y se public\u00f3 el d\u00eda 25 la nueva Junta muy a su gusto, y con dolor de los sensatos y m\u00e1s honrados vecinos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Diario de un testigo (an\u00f3nimo), se cuenta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cAmanecieron el lunes 21 en la plaza Mayor, bastante porci\u00f3n de encapotados con cintas blancas al sombrero y casacas, en se\u00f1al de uni\u00f3n entre americanos y europeos, y el retrato de nuestro amado monarca en el cintillo del sombrero, de que vest\u00edan a todo el que pasaba por all\u00ed. Comand\u00e1balos French, el del co\u00adrreo, y Beruti el de cajas. Eran seiscientos hombres, bajo el t\u00edtulo de legi\u00f3n in\u00adfernal: en efecto todos estaban bien armados y era mozada de resoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Diario de varios sucesos (an\u00f3nimo), se dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c&#8230; habi\u00e9ndose notado (el 22 y 23) que una parte crecida de patricios estuvie\u00adron armados de pistolas y pu\u00f1ales debajo de sus vestidos los cuales sosten\u00edan se depusiese al virrey, y aunque no hubiera sido suficientes votos por este principio hubieron seguido el grito en consecuci\u00f3n de sus depravadas ideas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Diario de los sucesos ocurridos en Buenos Aires entre mayo 21 y junio 6 (an\u00f3nimo), se lee:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLas noticias de Espa\u00f1a sirvieron de pretexto a un corto numero de hombres para poner en ejercicio un plan de independencia que ten\u00edan meditado y con\u00adferido muchos tiempos hace. Ganaron a los comandantes de los cuerpos vo\u00adluntarios predisponiendo su tropa&#8230; Amenazaron despu\u00e9s al cabildo con terribles conminaciones para que prestase su nombre y representaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la instalaci\u00f3n de la junta del 25, dice Juan Manuel Beruti en sus Me\u00admorias Curiosas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c&#8230; Esto se estaba coordinando hac\u00eda algunos meses&#8230; si el cabildo del 1 de enero (1809) hubiera coordinado la cosa como al presente lo hubiera conseguido&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del informe de los oidores de la audiencia sobre el pronunciamiento de Mayo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cHemos visto la alegr\u00eda de sus semblantes y los regocijos con que publican su so\u00f1ada felicidad; hemos o\u00eddo sus agrias quejas del gobierno espa\u00f1ol, los pro\u00adn\u00f3sticos de sus futuras ventajas y sus particulares atrevidas insinuaciones; hemos presenciado sus resentimientos por los castigos de La Paz, su des\u00adafecto a las demostraciones de la naci\u00f3n, su intimidad con los extranjeros m\u00e1s sospechosos y el anhelo con que se busca y estudia la constituci\u00f3n de los Estados Unidos. Y todo nos hace recelar, con fundamentos que tocan ya en evidencia, que dif\u00edcilmente desistir\u00e1n de un pensamiento formado por al\u00adgunos desde la invasi\u00f3n de los ingleses y adoptado en el d\u00eda por el deseo de todos los revolucionarios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5) La opini\u00f3n de Mariano Moreno sobre la opresi\u00f3n colonial<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa Am\u00e9rica en ning\u00fan caso puede considerarse sujeta a aquella obligaci\u00f3n; ella no ha concurrido a la celebraci\u00f3n del pacto social de que derivan los mo\u00adnarcas espa\u00f1oles los \u00fanicos t\u00edtulos de la legitimidad de su imperio. La fuerza y la violencia son la \u00fanica base de la conquista, que agreg\u00f3 estas regiones al trono espa\u00f1ol; conquista que en trescientos a\u00f1os no ha podido borrar de la memoria de los hombres las atrocidades y horrores con que fue ejecutada, y que no habi\u00e9ndose ratificado jam\u00e1s por el consentimiento libre y un\u00e1nime de estos pueblos, no ha a\u00f1adido en su abono t\u00edtulo alguno al primitivo de la fuerza y violencia que la produjeron. Ahora, pues, la fuerza no induce derecho, ni puede nacer de ella una leg\u00edtima obligaci\u00f3n que nos impida resistirla ape\u00adnas podamos hacerlo impunemente; pues, como dice Juan Jacobo Rousseau, una vez que recupera el pueblo su libertad, por el mismo derecho que hubo para despojarle de ella, o tiene raz\u00f3n para recobrarla, o no la hab\u00eda para qui\u00adt\u00e1rsela\u201d (Sobre la Misi\u00f3n del Congreso).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6) Mariano Moreno, en carta a Feliciano Chiclana, reprocha las dudas sobre la ejecuci\u00f3n del ex\u00ad-virrey Liniers<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cAmigo del alma: Despu\u00e9s de tantas ofertas de energ\u00eda y firmeza pillaron nues\u00adtros hombres a los malvados, pero respetaron sus galones, y cag\u00e1ndose en las estrech\u00edsimas \u00f3rdenes de la Junta nos los remiten presos a esta Ciudad. No puede Ud. figurarse el compromiso en que nos han puesto, y si la fortuna no nos ayuda veo vacilante nuestra fortuna por este solo hecho. \u00bfCon qu\u00e9 confianza encargaremos obras grandes a hombres que se asustan de su ejecuci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 seguridad tendr\u00e1 la Junta en unos hombres que llaman a examen sus \u00f3rdenes y suspenden la que no les acomoda? Preferir\u00eda una derrota a la desobediencia de estos jefes, y no permita el cielo que contin\u00faen<br \/>\nuna conducta que al fin podr\u00eda arruinarnos a todos. (\u2026) No se descuide en elevar al criollaje y hacerlo tomar inter\u00e9s en esta obra.<br \/>\nQue nadie mande sino los hijos del pa\u00eds, que conozcan estos sus ventajas\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>7) El 10 de julio de 1810 el embajador ingl\u00e9s en R\u00edo de Janeiro, Lord Strangford, informa a su gobierno sobre la pol\u00edtica que adopt\u00f3 frente a los revolucionarios de Mayo<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cMe ser\u00eda dif\u00edcil creer que servir\u00eda los intereses de Su Majestad si le quitara a esa gente toda esperanza en cuanto a la colaboraci\u00f3n futura de Inglaterra; y por otro lado, es igualmente evidente que en el estado actual de las circuns\u00adtancias en Espa\u00f1a europea ser\u00eda impol\u00edtico y poco apropiado darles dema\u00adsiado aliento. Por lo tanto, me he limitado a seguridades generales, que no pierdo oportunidad de reiterar, de que en el supuesto de que el gobierno de Su Majestad se inclinara a apoyar la causa de la independencia, s\u00f3lo dos cosas podr\u00edan ocurrir que impedir\u00edan a Inglaterra presentarse como eficaz amigo y protector de las colonias espa\u00f1olas, a saber: un intento prematuro por parte de esas colonias de declararse independientes (\u2026) o que se preste cualquier clase de atenci\u00f3n a las propuestas que pudieran emanar ya sea de la Francia, ya sea de otras potencias bajo su control. He hecho esta declaraci\u00f3n clara y reiteradamente, y he tenido oportunidad \u00faltimamente de que se la ponga en conocimiento de todos los partidarios de la independencia en Buenos Aires, por intermedio de una persona que pertenece a ese partido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8) Fragmentos de un art\u00edculo de Mariano Moreno en la Gaceta de Bue\u00adnos Aires (16\/\u00ad9\/\u00ad1810) titulado \u201cA prop\u00f3sito de la conducta del capit\u00e1n Elliot\u201d, donde se expone la naturaleza agresiva del colonialismo ingl\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLas divisiones de pueblos hermanos y relacionados \u00edntimamente no son muy duraderas, y el momento preciso de una uni\u00f3n indisoluble es aquel en que, aprovech\u00e1ndose los extranjeros de la debilidad consiguiente a toda divisi\u00f3n, ejecutan las miras ambiciosas que al principio hab\u00edan dis\u00adfrazado entre los halagos de una amigable protecci\u00f3n; entonces vuelve el pueblo sobre s\u00ed mismo, y formando contraste entre los extranjeros que los amenazan, y los hermanos discordes a quienes amenaza igual peligro, desechan los resentimientos de sus discordias dom\u00e9sticas y se re\u00fanen con vigor para su com\u00fan defensa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">(&#8230;) Los pueblos deben estar siempre atentos a la conservaci\u00f3n de sus intereses y derechos, y no deben fiar sino de s\u00ed mismos. El extranjero no viene a nuestro pa\u00eds a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuantas ven\u00adtajas puedan proporcionarse. Recib\u00e1moslo enhorabuena, aprendamos las mejoras de su civilizaci\u00f3n, aceptemos las obras de su industria, y fran\u00adque\u00e9mosle los frutos que la naturaleza nos reparte a manos llenas; pero miremos sus consejos con la mayor reserva, y no incurramos en el error de aquellos pueblos inocentes que se dejaron envolver en cadenas, en medio del embelesamiento que les hab\u00edan producido los chiches y abalo\u00adrios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Aprendamos de nuestros padres, y que no se escriba de nosotros lo que se ha escrito de los habitantes de la antigua Espa\u00f1a con respecto a los cartagineses que la dominaron:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Libre, feliz Espa\u00f1a, e independiente<br \/>\nSe abri\u00f3 al cartagin\u00e9s incautamente:<br \/>\nVi\u00e9ronse estos traidores<br \/>\nFingirse amigos, para ser se\u00f1ores;<br \/>\nY el comercio afectando,<br \/>\nEntrar vendiendo para salir mandando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9) Otras referencias de Moreno a los ingleses<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cYo he visto en la plaza llorar muchos hombres por la infamia con que se les entregaba; y yo mismo he llorado m\u00e1s que otro alguno, cuando, a las tres de la tarde del 27 de junio de 1806, vi entrar 1560 hombres ingleses que, apode\u00adrados de mi patria, se alojaron en el fuerte y dem\u00e1s cuarteles de esta ciudad\u201d (Memoria sobre la invasi\u00f3n inglesa).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c&#8230;. principalmente de la Inglaterra, mediante a que conocemos en dicha na\u00adci\u00f3n, en primer lugar, ser una de las m\u00e1s intrigantes por los respetos del se\u00ad\u00f1or\u00edo de los mares, y lo segundo por dirigirse siempre todas sus relaciones bajo el principio de la extensi\u00f3n de miras mercantiles, cuya ambici\u00f3n no ha podido nunca disimular su car\u00e1cter&#8230;\u201d (Plan de Operaciones)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLas historias antiguas de la Francia y de otras naciones demuestran eviden\u00adtemente que no tantas veces solicit\u00f3 Portugal la amistad y alianza, como las diferentes que se las propusieron las distintas naciones, por sus intereses y fines particulares. No se ha soterrado a\u00fan en los anales de las historias la me\u00admoria del procedimiento y conducta que la Francia y otras naciones han usado con la dinast\u00eda de Portugal, despu\u00e9s de auxiliarla, haci\u00e9ndola sacrificar y ven\u00addi\u00e9ndola a sus miras particulares de ambici\u00f3n e intrigar por fines privados. \u00daltimamente, si Portugal entrase a profundizar con m\u00e1s pol\u00edtica cu\u00e1l es el abatimiento en que la Inglaterra lo tiene por causa de su alianza, presto ha\u00adllar\u00eda la refinada maldad de sus miras ambiciosas, pues no debe creer que aquel inter\u00e9s sea por el auxilio de sus tropas, ni de su marina, porque clara\u00admente se deja entender que sus fines no son sino chuparle la sangre de su es\u00adtado, extenu\u00e1ndolo de tal suerte que tal vez sus colonias americanas se conviertan en inglesas alg\u00fan d\u00eda, porque si despu\u00e9s de otros fines particula\u00adres, el principal fuese la extracci\u00f3n que hace de sus frutos coloniales, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda apetecer la Inglaterra?, y entonces, \u00bfpara qu\u00e9 necesitar\u00eda su amis\u00adtad y alianza?\u201d (Plan de Operaciones)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>10) Expresiones de Moreno exponiendo aspectos de su concepci\u00f3n de la democracia y la libertad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1alaba Moreno en el pr\u00f3logo a la traducci\u00f3n del Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa gloriosa instalaci\u00f3n del gobierno provisorio de Buenos Aires ha producido tan feliz revoluci\u00f3n en las ideas, que agitados los \u00e1nimos de un entusiasmo capaz de las mayores empresas, aspiran a una constituci\u00f3n juiciosa y duradera que restituya al pueblo sus derechos, poni\u00e9ndolos al abrigo de nuevas usur\u00adpaciones. Los efectos de esta favorable disposici\u00f3n ser\u00edan muy pasajeros si los sublimes principios del derecho p\u00fablico continuasen misteriosamente reser\u00advados a diez o doce literatos, que sin riesgo de su vida no han podido hacer\u00adlos salir de sus estudios privados\u2026 La obra de la constituci\u00f3n es absolutamente imposible en pueblos que han nacido en la esclavitud, mientras no se les saque de la ignorancia de sus propios derechos en que han vivido. El peso de las cadenas extingue hasta el deseo de sacudirlas, y el t\u00e9rmino de las revoluciones entre hombres sin ilustraci\u00f3n suele ser que, cansados de des\u00adgracias, horrores y desordenes, se acomodan por fin a un estado tan malo o peor que el primero, a cambio de que los dejen tranquilos y sosegados. (\u2026) Tan reciente desenga\u00f1o (se refiere al fracaso de la resistencia antinapo\u00adle\u00f3nica en Espa\u00f1a para darse un gobierno confiable y una constituci\u00f3n) debe llenar de un terror religioso a los que promueven la gran causa de estas pro\u00advincias. En vano sus intenciones ser\u00e1n rectas, en vano har\u00e1n grandes esfuer\u00adzos por el bien p\u00fablico, en vano provocar\u00e1n congresos, promover\u00e1n arreglos y atacar\u00e1n las reliquias del despotismo. Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones suceder\u00e1n a las antiguas, y despu\u00e9s de va\u00adcilar alg\u00fan tiempo entre la incertidumbre, ser\u00e1 tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiran\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Gaceta de Buenos Aires, y a prop\u00f3sito de las razones de su creaci\u00f3n, Moreno afirm\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cUna exacta noticia de los procedimientos de la Junta, una continuada co\u00admunicaci\u00f3n p\u00fablica de las medidas que acuerde para consolidar la grande obra que se ha principiado, una sincera y franca manifestaci\u00f3n de los estor\u00adbos que se oponen al fin de su instalaci\u00f3n y de los medios que adopta para alla\u00adnarlos son un deber en el gobierno provisorio que ejerce, y un principio para que el pueblo no se resfr\u00ede en su confianza (\u2026) El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de \u00e9stos se interesa en que todos conozcan la execraci\u00f3n con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco la reflexi\u00f3n acerca de la libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n es\u00adtuvo ausente en Moreno:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSeamos, una vez, menos partidarios de nuestras envejecidas opiniones, ten\u00adgamos menos amor propio; dese acceso a la verdad y a la introducci\u00f3n de las luces y de la ilustraci\u00f3n; no se reprima la inocente libertad de pensar en asun\u00adtos de inter\u00e9s universal; no creamos que con ella se atacar\u00e1 jam\u00e1s impune\u00admente el m\u00e9rito y la virtud, porque hablando por el mismo su favor y teniendo siempre por \u00e1rbitro imparcial al pueblo, se reducir\u00e1n a polvo los escritos de los que indignamente osasen atacarles. La verdad, como la virtud, tienen en s\u00ed mismas su m\u00e1s incontestable apolog\u00eda; a fuerza de discutirlas y ventilarlas aparecen en todo su esplendor y brillo. Si se oponen restricciones al discurso vegetar\u00e1 el esp\u00edritu como la materia; el error, la mentira, la preocupaci\u00f3n, el fanatismo y el embrutecimiento har\u00e1n la divisa de los pueblos, y causar\u00e1n para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Plan de Operaciones Moreno da muestra del modo como se articula\u00adban sus convicciones ideol\u00f3gicas con las necesidad de la movilizaci\u00f3n popular<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEl Gobierno debe tratar, y hacer publicar con la mayor brevedad posible, el reglamento de igualdad y libertad entre las distintas castas que tiene el Es\u00adtado, en aquellos t\u00e9rminos que las circunstancias exigen, a fin de, con este paso pol\u00edtico, excitar m\u00e1s los \u00e1nimos; pues a la verdad siendo por un princi\u00adpio innegable que todos los hombres descendientes de una familia est\u00e1n ador\u00adnados de unas mismas cualidades, es contra todo principio o derecho de gentes querer hacer una distinci\u00f3n por la variedad de colores, cuando son unos efectos puramente adquiridos por la influencia de los climas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>11) Fragmentos del \u201cPlan Revolucionario de Operaciones\u201d en el que Ma\u00adriano Moreno propone la confiscaci\u00f3n de las minas altoperuanas y su es\u00adtatizaci\u00f3n al servicio de la patria en construcci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEntremos por principios combinados, para desenvolver que el mejor go\u00adbierno, forma y costumbre de una naci\u00f3n es aquel que hace feliz mayor n\u00fa\u00admero de individuos; y que la mejor forma y costumbres son aquellas que adopta el mismo n\u00famero, formando el mejor concepto de su sistema. Igualmente es m\u00e1xima aprobada, y discutida por los mejores fil\u00f3sofos y gran\u00addes pol\u00edticos, que las fortunas agigantadas en pocos individuos, a proporci\u00f3n de lo grande de un estado, no solo son perniciosas, sino que sirven de ruina de la sociedad civil, cuando no solamente con su poder absorben el jugo de todos los ramos de un estado, sino cuando tambi\u00e9n en nada remedian las gran\u00addes necesidades de los infinitos miembros de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">(&#8230;) Igualmente deduzco tambi\u00e9n de qu\u00e9 sirven, por ejemplo, quinientos o seis\u00ad cientos millones de pesos en poder de otros tantos individuos, si aunque giren, no pueden dar el fruto ni fomento a un estado que dar\u00edan puestos en diferen\u00ad tes giros en el medio de su centro, facilitando fabricas, ingenios, aumento de agricultura, etc.<br \/>\n(&#8230;) En esta virtud, luego de hacerse entender m\u00e1s claramente mi proyecto, se ver\u00e1 que una cantidad de doscientos o trescientos millones de pesos, puestos en el centro del Estado para la fomentaci\u00f3n de las artes, agricultura, navega\u00adci\u00f3n, etc., producir\u00e1 en pocos a\u00f1os un continente laborioso, instruido y vir\u00adtuoso, sin necesidad de buscar exteriormente nada de lo que necesite para la conservaci\u00f3n de sus habitantes, no hablando de aquellas manufacturas que, siendo como un vicio corrompido, son de un lujo excesivo e in\u00fatil, que deben<br \/>\nevitarse principalmente porque son extranjeras y se venden a m\u00e1s oro de lo que pesan\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>12) Belgrano y la necesidad de proteger las \u201cindustrias\u201d americanas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fragmentos de art\u00edculos publicados durante 1810 en el Correo de Comercio de Buenos Aires:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cNi la agricultura ni el comercio ser\u00edan, casi en ning\u00fan caso, suficientes a es\u00adtablecer la felicidad de un pueblo sino entrase a su socorro la oficiosa indus\u00adtria; porque ni todos los individuos de un pa\u00eds son a prop\u00f3sito para desempe\u00f1ar aquellas dos primeras profesiones, ni ellas pueden s\u00f3lidamente establecerse, ni presentar ventajas conocidas, si este ramo vivificador no entra a dar valor a las rudas producciones de la una, y materia y p\u00e1bulo a la perenne rotaci\u00f3n del otro: cosas ambas que cuando se hallan regularmente combina\u00addas no dejar\u00e1n de acarrear jam\u00e1s la abundancia y la riqueza al pueblo que las desempe\u00f1e felizmente\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c(\u2026) 2\u00ba. El modo m\u00e1s ventajoso de exportar las producciones excedentes de la tierra, es ponerlas antes en obra, o manufacturarlas. 3\u00ba. La importaci\u00f3n de las materias extranjeras para emplearse en manufacturas, en lugar de sacar\u00adlas manufacturadas de sus pa\u00edses ahorra mucho dinero, y proporciona la ven\u00adtaja que produce a las manos que se emplean en darles nueva forma. (\u2026) 5\u00ba. La importaci\u00f3n del mercader\u00edas que impiden el consumo de las del pa\u00eds o que perjudican al progreso de sus manufacturas y de su cultivo lleva tras de si la ruina de una naci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSi una naci\u00f3n navega por otra, o hace el monopolio de sus mercader\u00edas, que viene a ser lo mismo, la agricultura y las manufacturas de \u00e9stos ser\u00e1n res\u00adtringidas o aniquiladas, seg\u00fan el inter\u00e9s que encontrara en ello la primera; es decir que el trabajo del pueblo y desde luego la poblaci\u00f3n, los recursos del Estado vendedor, estar\u00e1n en las manos del Estado navegante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>13) Orden dictada por Juan Jos\u00e9 Castelli a las autoridades altoperua\u00adnas para poner fin a los abusos que se comet\u00edan contra los indios<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cCuartel general del ej\u00e9rcito auxiliar y combinado, de la libertad, en Tiahuanaco 25 de mayo de 1811 y segundo de la libertad de Sur Am\u00e9rica.<br \/>\nLos sentimientos manifestados por el gobierno de estas provincias desde su instalaci\u00f3n se han dirigido a uniformar la felicidad en todas las clases dedicando su preferente cuidado hacia aquella que se hallaba en estado de elegirla m\u00e1s ejecutivamente. En este caso se consideran los na\u00adturales de este distrito, que por tantos a\u00f1os han sido mirados con aban\u00addono y negligencia, oprimidos y defraudados en sus derechos y en cierto modo excluidos de la m\u00edsera condici\u00f3n de hombres que no se negaba a otras clases rebajadas por la preocupaci\u00f3n de su origen.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">As\u00ed es que despu\u00e9s de haber declarado el gobierno superior con la jus\u00adticia que reviste su car\u00e1cter que los indios son y deben ser reputados con igual opci\u00f3n que los dem\u00e1s habitantes nacionales a todos los cargos, em\u00adpleos, destinos, honores y distinciones por la igualdad de derechos de ciu\u00addadanos, sin otra diferencia que la que presta el m\u00e9rito y aptitud, no hay raz\u00f3n para que no se promuevan los medios de hacerlos \u00fatiles reformando los abusos introducidos en su perjuicio y propendiendo a su educaci\u00f3n, ilustraci\u00f3n y prosperidad con la ventaja que presta su noble disposici\u00f3n a las virtudes y adelantamientos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">En consecuencia ordeno que siendo los indios iguales a todas las dem\u00e1s clases en presencia de la ley, deber\u00e1n los gobernadores intenden\u00adtes dedicarse con preferencia a informar de las medidas inmediatas o pro\u00advisionales que pueden adoptarse para reformar los abusos introducidos en perjuicio de los indios, aunque sean con el t\u00edtulo de culto divino, promo\u00adviendo su beneficio en todos los ramos y con particularidad sobre repar\u00adtimiento de tierras, establecimiento de escuelas en sus pueblos y excepci\u00f3n de cargas o imposiciones indebidas, pudiendo libremente in\u00adformarme todo ciudadano que tenga conocimientos relativos a esta ma\u00adteria a fin de que impuesto del pormenor de todos los abusos por las relaciones que me hicieren pueda proceder a su reforma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u00daltimamente declaro que todos los indios son acreedores a cualquier destino o empleo de que se consideren capaces, del mismo modo que todo nacional id\u00f3neo, sea de la clase y condici\u00f3n que fuese, siempre que sus vir\u00adtudes y talentos los hagan dignos de la consideraci\u00f3n del gobierno y a fin de que llegue a noticia de todos, se publicar\u00e1 inmediatamente con las so\u00adlemnidades de estilo, circul\u00e1ndose a todas las juntas provinciales y sub\u00adalternas para que de acuerdo con los ayuntamientos celen su puntual y exacto cumplimiento, en inteligencia de que en el preciso t\u00e9rmino de tres meses contados desde la fecha deber\u00e1n estar ya derogados todos los abu\u00adsos perjudiciales a los naturales, y fundados todos los establecimientos necesarios para su educaci\u00f3n, sin que a pretexto alguno de dilate, impida<br \/>\no embarace el cumplimiento de estas disposiciones.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Y estando enterado por suficientes informes que tengo tomados de la mala versaci\u00f3n de los caciques por no ser electos con el conocimiento ge\u00adneral y espont\u00e1neo de sus respectivas comunidades y dem\u00e1s indios, aun sin traer a consideraci\u00f3n otros grav\u00edsimos inconvenientes que de aqu\u00ed re\u00adsultan, mando que en lo sucesivo todos los caciques \u00adsin exclusi\u00f3n de los propietarios o de sangre\u00adno sean admitidos sin el previo consentimiento de las comunidades, parcialidades o ayllus que deber\u00e1n proceder a ele\u00adgirlos con conocimiento de sus jueces territoriales por votaci\u00f3n conforme a las reglas generales que rigen en estos casos\u201d. Juan Jos\u00e9 Castelli. \u00adJos\u00e9 Bernardo de Monteagudo, secretario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>14) Belgrano, Castelli, Vieytes y el acceso democr\u00e1tico a la tierra<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSiendo los indios iguales a todas las dem\u00e1s clases en presencia de la ley, de\u00adber\u00e1n los gobernadores intendentes reformar los abusos introducidos en per\u00adjuicio de los indios, aunque sean con el t\u00edtulo del culto divino, promoviendo su beneficio en todos los ramos y con particularidad sobre el reparto de tie\u00adrras\u201d (Juan Jos\u00e9 Castelli, Proclama de 1811).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cMientras el hombre no tenga en propiedad la posesi\u00f3n del campo que cul\u00adtiva, mientras no se halle asegurado que los frutos que le proporciona su sudor han de ser exclusivamente suyos, y mientras no tenga la libertad de disponer de ellos y de sus facultades a su arbitrio, sin que haya fuerza alguna que bajo ning\u00fan pretexto, ni aun bajo el especioso de bien p\u00fablico, le altere el goce y posesi\u00f3n de estos derechos, ser\u00e1n vanos, ser\u00e1n infructuosos e in\u00fatiles todos cuantos esfuerzos se hagan para inclinarlos al trabajo (\u2026) Dist\u00edngase a\u00fan m\u00e1s al labrador libert\u00e1ndolo enteramente de aquellas pensiones que pudieran re\u00adtraerlo de este ejercicio necesario. D\u00e9seles en propiedad aquella peque\u00f1a por\u00adci\u00f3n de tierra que se estime necesaria no s\u00f3lo para su precisa subsistencia, sino tambi\u00e9n para que pueda de alg\u00fan modo adelantar su fortuna por medio de su constante aplicaci\u00f3n, (\u2026) sea esta propiedad sagrada, y est\u00e9 a cubierto de las interesadas miras del ambicioso que quiera echarse encima de estos preciosos patrimonios\u201d (Hip\u00f3lito Vieytez. Semanario de Agricultura, 1804).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEs necesario prevenir los inconvenientes de la falta de propiedad en las nue\u00advas poblaciones que se promovieren y de que tanto carecemos, as\u00ed tendremos que las propiedades ser\u00e1n m\u00e1s repartidas y que nuestros labradores saldr\u00e1n del estado infeliz en que yacen debido a la falta de propiedad de los terrenos que ocupan&#8230; El repartimiento, pues, subsiste a poco m\u00e1s o menos como en los tiempos primeros, porque aun cuando hayan pasado las tierras a otras manos, estas siempre han llevado el prurito de ocuparlas en aquella exten\u00adsi\u00f3n aunque nunca las hayan cultivado&#8230; Se podr\u00eda obligar a la venta de los te\u00adrrenos que no se cultivan, al menos en una mitad, si en un tiempo dado no se hacen plantaciones por los propietarios; y mucho m\u00e1s se les deber\u00eda obligar a los que tienen sus tierras enteramente desocupadas y est\u00e1n colinderas con nuestras poblaciones de campa\u00f1a, cuyos habitadores est\u00e1n rodeados de gran\u00addes propietarios\u201c (Manuel Belgrano, Correo de Comercio, 1810).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>15) Moreno y la unidad democr\u00e1tica y federal de las Provincias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sobre la Misi\u00f3n del Congreso, Moreno se\u00f1ala:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cDisueltos los v\u00ednculos que ligaban los pueblos con el monarca, cada provin\u00adcia era due\u00f1a de s\u00ed misma, por cuanto el pacto social no establec\u00eda relaci\u00f3n entres ellas directamente, sino entre el rey y los pueblos (&#8230;.) No hay, pues, in\u00adconveniente en que reunidas aquellas provincias, a quienes la antig\u00fcedad de \u00edntimas relaciones ha hecho inseparables, traten por s\u00ed solas de su constitu\u00adci\u00f3n. Nada tendr\u00eda de irregular que todos los pueblos de Am\u00e9rica concurrie\u00adsen a ejecutar de com\u00fan acuerdo la grande obra que nuestras provincias meditan para si mismas&#8230;\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>16) Oficio de la Junta del Paraguay (redactado por Jos\u00e9 Gaspar de Francia) a la Junta de Buenos Aires, realizando una de las primeras formulaciones de la unidad confederal de las provincias y pueblos del viejo virreinato (20\u00ad\/7\u00ad\/1811)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cNo es dudable que abolida o deshecha la representaci\u00f3n del Poder Supremo, este recae o queda refundido naturalmente en toda la Naci\u00f3n. Cada pueblo se considera entonces en cierto modo participante del atributo de la Soberan\u00eda. De este principio tan importante como fecundo en \u00fatiles consecuencias y que VE. sin duda lo habr\u00e1 reconocido se deduce ciertamente que reasumiendo los pueblos sus Derechos primitivos se hallan todos en igual caso, y que igual\u00admente corresponde a todos velar sobre su propia conservaci\u00f3n (\u2026) La con\u00adfederaci\u00f3n de esta Provincia con las dem\u00e1s de nuestra Am\u00e9rica, y principalmente con las que comprend\u00eda la demarcaci\u00f3n del antiguo virreinato, deb\u00eda ser de un inter\u00e9s m\u00e1s inmediato, m\u00e1s asequible, y por lo mismo m\u00e1s na\u00adtural, como de Pueblos no s\u00f3lo de un mismo origen, sino que por enlace de particulares rec\u00edprocos intereses, parecen destinados por la naturaleza misma a vivir y conservarse unidos. (La provincia del Paraguay) por s\u00ed misma y a esfuerzos de su propia resoluci\u00f3n se ha constituido en libertad, y en el pleno goce de sus derechos; pero se en\u00adga\u00f1ar\u00eda cualquiera que llegase a imaginar que su intenci\u00f3n hab\u00eda sido entre\u00adgarse al arbitrio ajeno, y hacer dependiente su suerte de otra voluntad. En tal caso nada m\u00e1s habr\u00eda adelantado, ni reportado otro fruto de su sacrificio, que el cambiar unas cadenas por otras, y mudar de amo. La provincia del Para\u00adguay reconoce sus derechos, no pretende perjudicar aun levemente los de ning\u00fan otro Pueblo, y tampoco se niega a todo lo que es regular y justo. Su vo\u00adluntad decidida es unirse con esa Ciudad y dem\u00e1s confederadas no s\u00f3lo para conservar una rec\u00edproca amistad, buena armon\u00eda, comercio y corresponden\u00adcia, sino tambi\u00e9n para formar una sociedad fundada en principios de justicia, de equidad y de igualdad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>17) Artigas y la revoluci\u00f3n anticolonial en la Banda Oriental: los or\u00edgenes de una nueva modulaci\u00f3n de la corriente democr\u00e1tica de Mayo (Oficio de Artigas al gobierno del Paraguay, 7 de diciembre de 1811)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cCuando las revoluciones pol\u00edticas han reanimado una vez los esp\u00edri\u00adtus abatidos por el poder arbitrario \u2013corrido ya el velo del error\u00ad, se ha mi\u00adrado con tanto horror y odio el esclavaje y humillaci\u00f3n que antes les oprim\u00eda, que nada parece demasiado para evitar una retrogradaci\u00f3n en la hermosa senda de la libertad. Como temerosos los ciudadanos de que la maligna intriga les suma de nuevo bajo la tiran\u00eda, aspiran generalmente a concentrar la fuerza y la raz\u00f3n en un gobierno inmediato que pueda con menos dificultad conservar sus derechos ilesos, y conciliar su seguridad con sus progresos. As\u00ed com\u00fanmente se ha visto dividirse en menores es\u00adtados un cuerpo disforme a quien un cetro de fierro ha tiranizado. Pero la sabia naturaleza parece que ha se\u00f1alado para entonces los l\u00edmites de las sociedades y de sus relaciones, y siendo tan declaradas las que en todos respectos ligan a la Banda Oriental del R\u00edo de la Plata con esa Provincia, yo creo que por una consecuencia del pulso y madurez con que ha sabido declarar su libertad, y admirar a todos los amadores de ella con su sabio sistema, habr\u00e1 de conocer la rec\u00edproca conveniencia e inter\u00e9s de estre\u00adchar nuestra comunicaci\u00f3n y relaciones del modo que exijan las circuns\u00adtancias del estado. Por ese principio he resuelto dar a Ud. una idea de los principales acontecimientos en esta Banda, y de su situaci\u00f3n actual, como que debe tener no peque\u00f1o influjo en la suerte de ambas provincias.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Cuando los americanos de Buenos Aires proclamaron sus derechos, los de la Banda Oriental, animados de iguales sentimientos, por un enca\u00addenamiento de circunstancias desgraciadas no s\u00f3lo no pudieron recla\u00admarlos, pero hubieron de sufrir un yugo m\u00e1s pesado que jam\u00e1s. La mano que los oprim\u00eda, a proporci\u00f3n de la resistencia que deb\u00eda hallar si una vez se debilitaban sus resortes, opon\u00eda mayores esfuerzos, y cerraba todos los pasos. Parec\u00eda que un genio maligno presidiendo nuestra suerte presen\u00adtaba a cada momento dificultades inesperadas que pudieron arredrar los \u00e1nimos m\u00e1s empe\u00f1ados. Sin embargo, el fuego patri\u00f3tico electrizaba los corazones y nada era bastante a detener su r\u00e1pido curso: los elementos que deb\u00edan cimentar nuestra existencia pol\u00edtica se hallaban esparcidos entre las mismas cadenas y s\u00f3lo faltaba ordenarlos para que operasen. Yo fui testigo as\u00ed de la b\u00e1rbara opresi\u00f3n bajo la que gem\u00eda toda la Banda Oriental, como de la constancia y virtudes de sus hijos; conoc\u00ed los efectos que pod\u00eda producir y tuve la satisfacci\u00f3n de ofrecer al gobierno de Buenos Aires que llevar\u00eda el estandarte de la libertad hasta los muros de Monte\u00advideo, siempre que se concediese a estos ciudadanos auxilio de municio\u00adnes y dinero.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Cuando el tama\u00f1o de mi proposici\u00f3n podr\u00eda acaso calificarla de gigantesca para aquellos que s\u00f3lo la conoc\u00edan bajo mi palabra, yo es\u00adperaba todo de un gobierno popular, que har\u00eda su mayor gloria en contri\u00adbuir a la felicidad de sus hermanos si la justicia, conveniencia e importancia del asunto ped\u00eda de otra parte el riesgo de un peque\u00f1o sacri\u00adficio que podr\u00eda ser compensado con exceso: no me enga\u00f1aron mis espe\u00adranzas, y el suceso fue prevenido por uno de aquellos acontecimientos extraordinarios que rara vez favorecen los c\u00e1lculos ajustados. Un pu\u00f1ado de patriotas orientales cansados ya de humillaciones hab\u00edan decretado ya su libertad en villa de Mercedes. Llena la medida del sufrimiento por unos procedimientos los m\u00e1s escandalosos del d\u00e9spota que les oprim\u00eda, hab\u00edan librado s\u00f3lo a sus brazos el triunfo de la justicia; y tal vez hasta entonces no era ofrecido al templo del patriotismo un voto ni m\u00e1s puro, ni m\u00e1s glo\u00adrioso, ni m\u00e1s arriesgado; en \u00e9l se tocaba sin remedio aquella terrible al\u00adternativa de vencer o morir libres, y para huir este extremo era preciso que los pu\u00f1ales de los paisanos pasasen por encima de las bayonetas ve\u00adteranas. As\u00ed se verific\u00f3 prodigiosamente y la primera voz de los vecinos orientales que lleg\u00f3 a Buenos Aires fue acompa\u00f1ada de la victoria del 28 de febrero de 1811; d\u00eda memorable que hab\u00eda se\u00f1alado la providencia para sellar los primeros pasos de la libertad en este territorio, y d\u00eda que no podr\u00e1 recordarse sin emoci\u00f3n cualquiera que sea nuestra suerte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Los ciudadanos de la villa de Mercedes, como parte de estas provin\u00adcias se declararon libres bajo los auspicios de la Junta de Buenos Aires, a quien pidieron los mismos auxilios que yo hab\u00eda solicitado. Aquel gobierno recibi\u00f3 con el inter\u00e9s que pod\u00eda esperarse la noticia de estos aconteci\u00admientos; \u00e9l dijo a los orientales: Oficiales esforzados, soldados aguerri\u00addos, armas municiones, dinero, todo vuela en vuestro socorro. Se me mand\u00f3 inmediatamente a esta Banda con algunos soldados, debiendo re\u00admitirse despu\u00e9s hasta el n\u00famero de tres mil con lo dem\u00e1s necesario para un ej\u00e9rcito de esta clase, en cuya inteligencia proclam\u00e9 a mis paisanos convid\u00e1ndoles a las armas. Ellos preven\u00edan mis deseos y corr\u00edan de todas partes a honrarse con el bello t\u00edtulo de soldados de la patria, organiz\u00e1n\u00addose militarmente en los mismos puntos en que se hallaban cercados de enemigos, en t\u00e9rminos que en muy poco tiempo se vio un ej\u00e9rcito nuevo, cuya sola divisa era la libertad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Perm\u00edtame Ud. que llame un momento su consideraci\u00f3n sobre esta admirable alarma con la que simpatiz\u00f3 la campa\u00f1a toda, y que har\u00e1 su mayor y eterna gloria. No eran los paisanos sueltos, ni aquellos que de\u00adb\u00edan su existencia a su jornal o sueldo los solos que se mov\u00edan: vecinos es\u00adtablecidos, poseedores de buena suerte y de todas las comodidades que ofrece este suelo, eran los que se convert\u00edan repentinamente en soldados, los que abandonaban sus intereses, sus casas, sus familias, los que iban, acaso por primera vez, a presentar su vida a los riesgos de una guerra, los que dejaban acompa\u00f1adas de un triste llanto a sus mujeres e hijos, en fin, los que sordos a la voz de la naturaleza o\u00edan s\u00f3lo la de la patria. Este era el primer paso para su libertad , y cualesquiera que sean los sacrificios que ella exija, V.S. conocer\u00e1 bien el desprendimiento universal, y la ele\u00advaci\u00f3n de sentimientos poco com\u00fan que se necesita para tama\u00f1a empresa y que merece sin duda ocupar un lugar distinguido en la historia de nues\u00adtra revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Los restos del ej\u00e9rcito de Buenos Aires \u00adque retornaban de esa pro\u00advincia feliz\u00adfueron destinados a esta Banda, y llegaban a ella cuando los paisanos hab\u00edan libertado ya su mayor parte, haciendo teatro de sus triun\u00adfos el Colla, Maldonado, Santa Teresa, San Jos\u00e9 y otros puntos. Yo tuve en\u00adtonces el honor de dirigir una divisi\u00f3n de ellos con solos doscientos cincuenta soldados veteranos, y llevando con ella el terror y espanto de los ministros de la tiran\u00eda hasta las inmediaciones de Montevideo, se pudo lo\u00adgrar la memorable victoria del 18 de mayo en los campos de las Piedras, donde mil patriotas, armados por la mayor parte de cuchillos enastados, vieron a sus pies novecientos sesenta soldados de las mejores tropas de Montevideo perfectamente bien armados; y acaso hubieran dichosamente penetrado dentro de sus soberbios muros si yo no me viese en la necesi\u00addad de detener sus marchas al llegar a ellos, con arreglo a las \u00f3rdenes del jefe del ej\u00e9rcito.<br \/>\nV.S. estar\u00e1 instruido de esta acci\u00f3n en detalle por el parte inserto en los papeles p\u00fablicos. Entonces dije al gobierno que la patria pod\u00eda contar con tantos soldados cuantos eran los americanos que habitaban la cam\u00adpa\u00f1a, y la experiencia ha demostrado sobrado bien que no me enga\u00f1aba. La Junta de Buenos Aires reforz\u00f3 el ej\u00e9rcito, del que fui nombrado Se\u00adgundo Jefe y que constaba en el todo de mil quinientos veteranos y m\u00e1s de cinco mil vecinos orientales; y no habi\u00e9ndose aprovechado los primeros momentos despu\u00e9s de la acci\u00f3n del 18 en que el temor hab\u00eda sobrecogido los \u00e1nimos de nuestros enemigos, era preciso pensar en un sitio formal, a que el gobierno se determinaba, tanto m\u00e1s cuanto que estaba persuadido que el enemigo lim\u00edtrofe no entorpecer\u00eda nuestras operaciones, como me lo hab\u00eda asegurado, y porque el ardor de nuestras tropas, dispuestas a cualquier empresa, y que hasta entonces parece hab\u00edan encadenado la vic\u00adtoria, nos promet\u00eda todo en cualquier caso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">As\u00ed nos vimos empe\u00f1ados en un sitio de cerca de cinco meses, en que mil y mil incidentes privaron que se coronasen nuestros triunfos, a que las tropas estaban siempre preparadas. Los enemigos fueron batidos en todos los puntos, y en sus repetidas salidas no recogieron otro fruto que una retirada vergonzosa dentro de los muros que defend\u00edan su cobard\u00eda. Nada se tent\u00f3 que no se consiguiese: multiplicadas operaciones militares fueron iniciadas para ocupar la plaza, pero sin llevarlas a su t\u00e9rmino, ya porque el general en jefe cre\u00eda que se presentaban dificultades invenci\u00adbles, o que deb\u00eda esperar \u00f3rdenes se\u00f1aladas para tentativas de esta clase, ya por falta de municiones, ya finalmente porque lleg\u00f3 una fuerza extran\u00adjera a llamar nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Yo no se si 4.000 portugueses pod\u00edan prometerse alguna ventaja sobre nuestro ej\u00e9rcito, cuando los ciudadanos que le compon\u00edan hab\u00edan redo\u00adblado su entusiasmo, y el patriotismo elevado los \u00e1nimos hasta un grado incalculable. Pero no habi\u00e9ndosele opuesto en tiempo una resistencia, es\u00adper\u00e1ndose siempre por momentos un refuerzo de 1.400 hombres y muni\u00adciones que hab\u00eda ofrecido la Junta de Buenos Aires desde las primeras noticias de la irrupci\u00f3n de los lim\u00edtrofes, y habi\u00e9ndose emprendido \u00falti\u00admamente varias negociaciones con los jefes de Montevideo, nuestras ope\u00adraciones se vieron como paralizadas a despecho de nuestras tropas; y las portuguesas casi sin oposici\u00f3n pisaron con pie sacr\u00edlego nuestro territo\u00adrio hasta Maldonado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">En esta \u00e9poca desgraciada, el sabio gobierno ejecutivo de Buenos Aires creyendo de necesidad retirar su ej\u00e9rcito con el doble objeto de sal\u00advarle de los peligros que ofrec\u00eda nuestra situaci\u00f3n, y de atender a las ne\u00adcesidades de las otras provincias, y persuadi\u00e9ndose a que una negociaci\u00f3n con el Sr. El\u00edo ser\u00eda el mejor medio de conciliar la prontitud y seguridad de la retirada con los menores perjuicios posibles a este vecindario he\u00adroico, entabl\u00f3 el negocio, que empez\u00f3 al momento a girarse por medio del Sr. Don Jos\u00e9 Juli\u00e1n P\u00e9rez venido de aquella superioridad con la bastante autorizaci\u00f3n para el efecto. Estos benem\u00e9ritos ciudadanos tuvieron la for\u00adtuna de trascender la sustancia del todo, y una representaci\u00f3n absoluta\u00admente precisa en nuestro sistema, dirigida al Se\u00f1or General en Jefe Auxiliador, manifest\u00f3 en t\u00e9rminos legales y justos ser la voluntad general no se procediese a la conclusi\u00f3n de los tratados sin anuencia de los orien\u00adtales, cuya suerte era la que se iba a decidir. A consecuencia de esto fue congregada la asamblea de los ciudadanos por el mismo jefe auxiliador, y sostenida por ellos mismos y el Excmo. Sr. Representante, siendo el re\u00adsultado de ella asegurar estos dignos hijos de la libertad que sus pu\u00f1ales eran la \u00fanica alternativa que ofrec\u00edan al no vencer; que se levantase el sitio de Montevideo s\u00f3lo con el objeto de tomar una posici\u00f3n militar ventajosa para poder esperar a los portugueses, y que en cuanto a lo dem\u00e1s res\u00adpondiese yo del feliz resultado de sus afanes, siendo evidente haber que\u00addado garantido en m\u00ed desde el gran momento que fij\u00f3 su compromiso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Yo entonces, reconociendo la fuerza de su expresi\u00f3n y conciliando mi opini\u00f3n pol\u00edtica sobre el particular con mis deberes, respet\u00e9 las decisio\u00adnes de la superioridad sin olvidar el car\u00e1cter de ciudadano; y sin desco\u00adnocer el imperio de tal subordinaci\u00f3n record\u00e9 cuanto deb\u00eda a mis compaisanos. Testigo de sus sacrificios, me era imposible mirar su suerte con indiferencia y no me detuve en asegurar del modo m\u00e1s positivo cuanto repugnaba se les abandonase en un todo. Esto mismo hab\u00eda hecho cono\u00adcer al Sr. Representante, y me negu\u00e9 absolutamente desde el principio a entender en unos tratados que considerar\u00e9 siempre inconciliables con nuestras fatigas, muy bastantes a conservar el germen de las continuas disensiones entre nosotros y la corte del Brasil, y muy capaces por s\u00ed solos de causar la dificultad en el arreglo de nuestro sistema continental. Se\u00adguidamente representaron los ciudadanos que de ninguna manera pod\u00edan serles admisibles los art\u00edculos de la negociaci\u00f3n; que el ej\u00e9rcito auxiliador retornase a la capital si as\u00ed se lo ordenaba aquella superioridad, y decla\u00adr\u00e1ndome su general en jefe protestaron no dejar la guerra en esta Banda hasta extinguir de ella a sus opresores, o morir dando en su sangre el mayor triunfo a la libertad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">En vista de esto, el Excmo. Sr. Representante determin\u00f3 una sesi\u00f3n que deb\u00eda sostenerse entre dicho Se\u00f1or, un ciudadano particular y yo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">En ella se nos asegur\u00f3 haberse dado ya cuenta de todo a Buenos Aires y que esper\u00e1semos la resoluci\u00f3n, pero que entretanto estuvi\u00e9semos convenci\u00addos de la entera adhesi\u00f3n de aquel gobierno a sostener con sus auxilios nuestros deseos, y ofreci\u00e9ndosenos a su nombre toda clase de socorros ces\u00f3 por aquel instante toda solicitud. March\u00e1bamos los sitiadores en re\u00adtirada hasta San Jos\u00e9 y all\u00ed se vieron precisados los bravos orientales a re\u00adcibir el gran golpe que hizo la prueba de su constancia: el gobierno de Buenos Aires ratific\u00f3 los tratados en todas sus partes. Por \u00e9l se priva de un asilo a las almas libres en toda la Banda Oriental, y por \u00e9l se entregan pueblos enteros a la dominaci\u00f3n de aquel mismo Sr. El\u00edo bajo cuyo yugo gimieron. \u00a1Dura necesidad! En consecuencia del contrato, todo fu prepa\u00adrado y comenzaron las operaciones relativas a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Perm\u00edtame Ud. otra vez que recuerde y compare el glorioso 28 de fe\u00adbrero con el 23 de octubre, d\u00eda en que se tuvo noticia de la ratificaci\u00f3n: \u00a1que contraste singular presenta el prospecto de uno y otro! El 28, ciuda\u00addanos heroicos haciendo pedazos las cadenas y revisti\u00e9ndose del car\u00e1c\u00adter que les concedi\u00f3 naturaleza, y que nadie estuvo autorizado para arrancarles; el 23, estos mismos ciudadanos unidos a aquellas cadenas por un gobierno popular\u2026 Pero V.S. no est\u00e1 a\u00fan instruido de las circuns\u00adtancias que hacen acaso m\u00e1s admirable al d\u00eda que debiera ser m\u00e1s aciago, y temo que en alguna manera me ser\u00e1 imposible dar una idea exacta de los accidentes que la prepararon; puedo s\u00f3lo ofrecer en esta relaci\u00f3n que usando de la sinceridad que me caracteriza, la verdad ser\u00e1 mi objeto. Ha\u00adblar\u00e9 con la dignidad de ciudadano sin desentenderme del car\u00e1cter y obli\u00adgaciones de coronel de los Ej\u00e9rcitos de la Patria con que el gobierno de Buenos Aires se ha dignado honrarme.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Aunque los sentimientos sublimes de los ciudadanos orientales en la presente \u00e9poca son bastante heroicos para darse a conocer por s\u00ed mis\u00admos, no se les podr\u00e1 hallar todo el valor entretanto no se comprenda el es\u00adtado de estos patriotas en el momento en que, demostr\u00e1ndolo, daban la mejor prueba de serlo. Habiendo dicho que el primer paso para su liber\u00adtad era el abandono de sus familias, casas y haciendas, parecer\u00e1 que en \u00e9l hab\u00edan apurado sus trabajos, pero este no era m\u00e1s que el primer eslab\u00f3n de la cadena de desgracias que deb\u00eda pesar sobre ellos durante la estan\u00adcia del ej\u00e9rcito auxiliador; no era bastante el abandono y detrimento con\u00adsiguiente, esos mismos intereses deb\u00edan ser sacrificados tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Desde su llegada, el ej\u00e9rcito recibi\u00f3 multiplicados donativos de caba\u00adllos, ganados y dinero, pero sobre esto era preciso tomar indistintamente de los hacendados inmenso n\u00famero de las dos primeras especies y si algo hab\u00eda de pagarse, las escasez de caudales del estado imped\u00eda verificarlo. Pueblos enteros hab\u00edan de ser entregados al saco horrorosamente, pero sobre todo la numerosa y bella poblaci\u00f3n extramuros de Montevideo se vio completamente saqueada y destruida: las puertas mismas y ventanas, las rejas todas fueron arrancadas, los techos eran deshechos por el sol\u00addado que quer\u00eda quemar las vigas que le sosten\u00edan, muchos plant\u00edos aca\u00adbados, los portugueses convert\u00edan en p\u00e1ramos los abundantes campos por donde pasaban, y por todas partes se ve\u00edan tristes se\u00f1ales de desola\u00adci\u00f3n. Los propietarios hab\u00edan de mirar el exterminio infructuoso de sus caros bienes cuando serv\u00edan a la patria de soldados y el general en jefe se cre\u00eda en la necesidad de tolerar estos des\u00f3rdenes por la falta de dinero para pagar las tropas, falta que ocasion\u00f3 que desde nuestra revoluci\u00f3n y durante el sitio no recibiesen los voluntarios otro sueldo, otro emolu\u00admento que cinco pesos, y que muchos de los hacendados gastasen de sus caudales para remediar las m\u00e1s miserable desnudez a que una campa\u00f1a penos\u00edsima hab\u00eda reducido al soldado. No qued\u00f3, en fin, alguna clase de sacrificios que no se experimentase y lo m\u00e1s singular de ellos era la des\u00adinteresada voluntariedad con que cada uno los tributaba, exigiendo s\u00f3lo por premio el goce de su ansiada libertad; pero cuando cre\u00edan asegurarla, entonces, entonces era cuando deb\u00edan apurar las heces del c\u00e1liz amargo. Un gobierno sabio y libre, una mano protectora a quien se entregaban con\u00adfiados, hab\u00eda de ser la que les condujese de nuevo a doblegar la cerviz bajo el cetro de la tiran\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Esa corporaci\u00f3n respetable, en la necesidad de privarnos del auxilio de sus bayonetas, cre\u00eda que era preciso que nuestro territorio fuese ocu\u00adpado por un extranjero abominable, o por su antiguo tirano; y pensaba que asegur\u00e1ndose la retirada de aqu\u00e9l, si negociaba con \u00e9ste, y prote\u00adgiendo en los tratados a los vecinos, aliviaba su suerte, si no pod\u00eda evitar ya sus males pasados. Pero acaso ignoraba que los orientales hab\u00edan ju\u00adrado en lo hondo de sus corazones un odio irreconciliable, un odio eterno a toda clase de tiran\u00eda; que nada era peor para ellos que haber de humi\u00adllarse de nuevo, y que afrontar\u00edan la muerte misma antes que degradarse del t\u00edtulo de ciudadanos que hab\u00edan sellado con su sangre. Ignoraba sin duda el gobierno hasta donde se elevaban estos sentimientos, y por des\u00adgracia fatal los orientales no ten\u00edan en \u00e9l un representante de sus dere\u00adchos imprescriptibles, sus votos no hab\u00edan podido llegar puros hasta all\u00ed, ni era calculable una resoluci\u00f3n que casi podr\u00eda llamarse desesperada; en\u00adtonces el tratado se ratific\u00f3 y el d\u00eda 23 vino.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">En esta crisis terrible y violenta, abandonadas las familias, perdidos los intereses, acabado todo auxilio, sin recursos, entregados s\u00f3lo a s\u00ed mis\u00admos, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda esperarse de los orientales sino que luchando con sus in\u00adfortunios cediesen al fin al peso de ellos y v\u00edctimas de sus mismos sentimientos mordiesen otra vez el duro freno que con un impulso glo\u00adrioso hab\u00edan arrojado lejos de s\u00ed? Pero estaba reservado a ellos demos\u00adtrar el genio americano renovando el suceso que se refiere de nuestros paisanos de la Paz, y elevarse gloriosamente sobre todas sus desgracias; ellos se resuelven a dejar sus preciosas vidas antes que sobrevivir al opro\u00adbio e ignominia a que se les destinaba, y llenos de tan recomendable idea, firmes siempre en la grandeza que los impuls\u00f3 cuando protestaron que jam\u00e1s prestar\u00edan la necesaria expresi\u00f3n de su voluntad para sancionar lo que el gobierno auxiliador hab\u00eda ratificado, determinan gustosos dejar los pocos intereses que les restan y su pa\u00eds, y trasladarse con sus familias a cualquier punto donde puedan ser libres, a pesar de trabajos, miserias y toda clase de males.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Tal era su situaci\u00f3n cuando el Excmo. Poder Ejecutivo me anunci\u00f3 una comisi\u00f3n que pocos d\u00edas despu\u00e9s me fue manifestada, y consisti\u00f3 en constituirme jefe principal de estos h\u00e9roes, fijando mi residencia en el de\u00adpartamento de Yapey\u00fa, y en consecuencia se me ha dejado el cuerpo ve\u00adterano de blandengues de mi mando, 8 piezas de artiller\u00eda con tres oficiales escogidos y un repuesto de municiones. Verificado esto em\u00adprendieron su marcha los auxiliadores desde el Arroyo Grande para em\u00adbarcarse en el Sauce con direcci\u00f3n a Buenos Aires y poco despu\u00e9s emprend\u00ed yo la m\u00eda hacia el punto que se me hab\u00eda destinado. Yo no ser\u00e9 capaz de dar a V.S. una idea del cuadro que presenta al mundo la Banda Oriental desde ese momento; la sangre que cubr\u00eda las armas de sus bravos hijos record\u00f3 las grandes proezas que continuadas por muy poco m\u00e1s ha\u00adbr\u00edan puesto el fin a sus trabajos y sellado el principio de la felicidad m\u00e1s pura. Llenos todos de esta memoria oyen s\u00f3lo la voz de su libertad, y uni\u00addos en masa marchan cargados de sus tiernas familias a esperar mejor proporci\u00f3n para volver a sus antiguas operaciones. Yo no he perdonado medio alguno de contener el digno transporte de un entusiasmo tal; pero la inmediaci\u00f3n de las tropas portuguesas diseminadas por toda la cam\u00adpa\u00f1a, que lejos de retirarse con arreglo al tratado se acercan y fortifican m\u00e1s y m\u00e1s, y la poca seguridad que f\u00edan sobre la palabra del Sr. El\u00edo a este respecto, les anima de nuevo y determinados a no permitir jam\u00e1s que su suelo sea entregado impunemente a un extranjero destinan todos los ins\u00adtantes a reiterar la protesta de no dejar las armas de la mano hasta que \u00e9l haya evacuado el pa\u00eds y puedan ellos gozar una libertad por la que vieron derramar la sangre de sus hijos recibiendo con valor su postrer aliento; ellos lo han resuelto y yo veo que van a verificarlo. Cada d\u00eda veo con ad\u00admiraci\u00f3n sus rasgos singulares de heroicidad y constancia; unos que\u00admando sus casas y los muebles que no pod\u00edan conducir, otros caminando leguas a pie por falta de auxilios, o por haber consumido sus cabalgadu\u00adras en el servicio. Mujeres ancianas, viejos decr\u00e9pitos, p\u00e1rvulos inocentes acompa\u00f1an esta marcha manifestando todos la mayor energ\u00eda y resigna\u00adci\u00f3n en medio de todas las privaciones. Yo llegar\u00e9 muy en breve a mi des\u00adtino con este pueblo de h\u00e9roes y a la frente de seis mil de ellos que obrando como soldados de la Patria sabr\u00e1n conservar sus glorias en cual\u00adquier parte, dando continuos triunfos a su libertad. All\u00ed esperar\u00e9 nuevas \u00f3r\u00addenes y auxilios de vestuarios y dinero y trabajar\u00e9 gustoso en propender a la realizaci\u00f3n de sus grandes votos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Entretanto, V.S. justo apreciador del verdadero m\u00e9rito, estar\u00e1 ya en estado de conocer cuanto es id\u00e9ntica a la de nuestros hermanos de esa provincia la resoluci\u00f3n de estos orientales. Yo ya he patentizado a V.S. la historia memorable de su revoluci\u00f3n; por sus incidentes creo muy f\u00e1cil conocer cu\u00e1les puedan ser los resultados. Y calculando ahora bastante fundadamente la reciprocidad de nuestros intereses, no dudo se hallar\u00e1 V.S. muy convencido de que sea cual fuere la suerte de la Banda Oriental, deber\u00e1 trasmitirse hasta esa parte del Norte de nuestra Am\u00e9rica, y obser\u00advando la incertidumbre del mejor destino de aquella, se convencer\u00e1 igual\u00admente de ser estos los momentos precisos de consolidar la mejor precauci\u00f3n. La tenacidad de los portugueses, sus miras antiguas sobre el pa\u00eds, los costos enormes de la expedici\u00f3n que Montevideo no puede com\u00adpensar, la artiller\u00eda gruesa y morteros que conducen, sus movimientos des\u00adpu\u00e9s de nuestra retirada, la dificultad de defenderse por s\u00ed misma la plaza de Montevideo en su presente estado, todo anuncia que estos extranjeros tan miserables como ambiciosos no perder\u00e1n esta ocasi\u00f3n de ocupar nuestro pa\u00eds. Ambos gobiernos han llegado a temerlo as\u00ed, y una vez veri\u00adficado nuestro paso m\u00e1s all\u00e1 del Uruguay, a donde me dirijo con celeridad sin que el ej\u00e9rcito portugu\u00e9s haga un movimiento retr\u00f3grado, ser\u00e1 una alarma general que determinar\u00e1 pronto mis operaciones; ellas espero nos proporcionar\u00e1n nuevos d\u00edas de gloria, y acaso cimentar\u00e1n la felicidad fu\u00adtura de este territorio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Yo no me detendr\u00e9 en reflexiones sobre las ventajas que adquirir\u00edan los portugueses si una vez ocupasen la plaza y puerto de Montevideo y la campa\u00f1a oriental; V.S. conocer\u00e1 con evidencia que sus miras entonces se\u00adr\u00edan extensivas a mayores empresas, y que no habr\u00eda sido en vano el par\u00adticular deseo que ha demostrado la corte del Brasil de introducir su influencia en esa interesante provincia. Due\u00f1os de sus l\u00edmites por tierra, seguros de la llave del R\u00edo de la Plata, Uruguay y dem\u00e1s por mar, y au\u00admentando su fuerza con exceso, no s\u00f3lo deb\u00edan prometerse un suceso tan triste para nosotros como halag\u00fce\u00f1o para ellos sobre este punto, sino que cortando absolutamente las relaciones exteriores de todas las dem\u00e1s pro\u00advincias y apoder\u00e1ndose de medios de hostilizarlas, todas ellas entrar\u00edan en los c\u00e1lculos de su ambici\u00f3n, y todas ellas estar\u00edan demasiado expuestas a sucumbir al yugo m\u00e1s terrible. Despu\u00e9s de la claridad de estos principios, y de las sabias reflexiones que sobre ellos ha escrito el editor del Correo Brasilense, entiendo que nada resta que decir cuando de otra parte la co\u00adnocida penetraci\u00f3n de V.S. llevar\u00e1 al cabo estos apuntamientos, teniendo tambi\u00e9n presente que las operaciones pol\u00edtico\u00admilitares, que impulsa el sistema general de los americanos, demasiado expuestas a entorpeci\u00admientos fatales por las violentas continuas alteraciones del diferente modo de opinar, influyen lo bastante sobre conservar la intenci\u00f3n de nues\u00adtros enemigos, por consiguiente deben conciliar toda nuestra atenci\u00f3n, excitar toda nuestra vigilancia y apoyarla en la mayor actividad. De todos modos V.S. puede contar en cualquier determinaci\u00f3n con este gran resto de hombres libres, muy seguro de que marchar\u00e1n gustosos a cualquier parte donde se enarbole el estandarte conservador de la libertad, y que en la idea terrible, siempre encantadora para ellos, de verter toda su san\u00adgre antes que volver a gemir bajo el yugo, s\u00f3lo sentir\u00edan exhalar sus almas al \u00fanico objeto de no ver sus grillos. Ellos desean no s\u00f3lo hacer con sus vidas el obsequio a sus sentimientos, sino tambi\u00e9n a la consolidaci\u00f3n de la obra que mueve los pasos de los seres que habitan el mundo nuevo. Yo me lisonjeo los tendr\u00e1 V.S. presente para todo y har\u00e1 cuanto sea de su parte porque se recoja el fruto de una resoluci\u00f3n que sin disputa hace la \u00e9poca de la heroicidad.<br \/>\nDios guarde a V.S. muchos a\u00f1os. Cuartel General en el Dayman, 7 de diciembre de 1811. Jos\u00e9 Artigas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>18) Instrucciones dadas a los diputados artiguistas a la Asamblea del A\u00f1o XIII<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constituida la Asamblea del a\u00f1o XIII, el pueblo oriental en armas y reu\u00adnido en Congreso, elabor\u00f3 \u00adbajo la direcci\u00f3n de Artigas\u00adel Programa revolu\u00adcionario que, luego de la derrota pol\u00edtica del morenismo, reinstalar\u00eda en el R\u00edo de la Plata la vigencia de las tendencias m\u00e1s decididamente independentistas y democr\u00e1ticas Instrucciones que se dieron a los representantes del Pueblo Oriental para el desempe\u00f1o de su encargo en la Asamblea Constituyente fijada en la ciudad de Buenos Aires:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cPrimeramente, pedir\u00e1 la declaraci\u00f3n de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas est\u00e1n absueltas de toda obligaci\u00f3n de fidelidad a la corona de Espa\u00f1a, y familia de los Borbones, y que toda conexi\u00f3n pol\u00edtica entre ellas y el estado de la Espa\u00f1a, es, y debe ser totalmente disuelta. Art. 2\u00ba. \u00adNo admitir\u00e1 otro sistema que el de Confederaci\u00f3n para el pacto rec\u00ed\u00adproco con las provincias que formen nuestro estado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Art. 3\u00ba. \u00adPromover\u00e1 la libertad civil y religiosa en toda su extensi\u00f3n imagina\u00adble.<br \/>\nArt. 4\u00ba. \u00adComo el objeto y fin del gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y los pueblos, cada provincia formar\u00e1 su gobierno bajo esas bases, a m\u00e1s del gobierno supremo de la naci\u00f3n.<br \/>\nArt. 5\u00ba. \u00adAs\u00ed este como aqu\u00e9l se dividir\u00e1n en poder legislativo, ejecutivo y ju\u00addicial.<br \/>\nArt. 6\u00ba. \u00adEstos tres resortes jam\u00e1s podr\u00e1n estar unidos entre si, y ser\u00e1n inde\u00adpendientes en sus facultades. (\u2026)<br \/>\nArt. 18\u00ba. \u00adEl despotismo militar ser\u00e1 precisamente aniquilado con trabas cons\u00adtitucionales que aseguren inviolable la soberan\u00eda de los pueblos.<br \/>\nArt. 19\u00ba. \u00adQue precisa e indispensable sea fuera de Buenos Aires donde re\u00adsida el sitio del gobierno de las Provincias Unidas.<br \/>\nArt. 20\u00ba. \u00adLa constituci\u00f3n garantir\u00e1 a las Provincias Unidas una forma de gobierno republicana, y que asegure a cada una de ellas de las violencias do\u00adm\u00e9sticas, usurpaciones de sus derechos, libertad y seguridad de su soberan\u00eda, que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los principios pro\u00adclamados. Y asimismo prestar\u00e1 toda su atenci\u00f3n, honor, fidelidad y religiosi\u00addad, a todo cuanto crea, o juzgue necesario para preservar a esta provincia las ventajas de la libertad, y mantener un gobierno libre, de piedad, justicia, mo\u00ad<br \/>\nderaci\u00f3n e industria.<br \/>\nDelante de Montevideo, 13 de abril de 1813. Artigas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>19) Artigas y la unidad democr\u00e1tica y federal de las provincias y pueblos<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa Provincia Oriental entra en el rol de las dem\u00e1s Provincias Unidas. Ella es una parte integrante del estado denominado Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. Su pacto con las dem\u00e1s provincias es el de una estrecha e indisoluble confederaci\u00f3n ofensiva y defensiva. Todas las provincias tienen igual digni\u00addad, iguales privilegios y derechos, y cada una de ellas renuncia al proyecto de subyugar a otra.\u201d (Jos\u00e9 Artigas. Proyecto de acuerdo con Buenos Aires, 1813).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEsta independencia no es una independencia nacional: por consecuencia ella no debe considerarse como bastante a separar de la gran masa a unos ni a otros pueblos, ni a mezclar diferencia alguna en los intereses generales de la revoluci\u00f3n\u201c (Fragmento del convenio suscrito en 1814 por Artigas con los de\u00adlegados del Directorio Mariano Amaro y Francisco Candioti<br \/>\n\u201cLa Banda Oriental del Uruguay entra en el rol para formar el estado deno\u00adminado Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. Su pacto con las dem\u00e1s pro\u00advincias es el de una alianza ofensiva y defensiva. Toda provincia tiene igual dignidad e iguales privilegios y derechos, y cada una renunciar\u00e1 al proyecto de subyugar a otra. La Banda Oriental del Uruguay est\u00e1 en el pleno goce de su libertad y derechos; pero queda sujeta desde ahora a la constituci\u00f3n que or\u00adganice el Congreso General del Estado legalmente reunido teniendo por base la libertad\u201d (Jos\u00e9 Artigas. Propuesta de Artigas a los comisionados del Direc\u00adtorio, 1815)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>20) Artigas y el reglamento de tierras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a la soluci\u00f3n de tipo policial, propiciada por los grandes terrate\u00adnientes y hacendados de la \u00e9poca para restaurar el orden social conmocionado por la revoluci\u00f3n y la guerra, Artigas reparti\u00f3 tierras a los patriotas que qui\u00adsieran trabajarlas dictando el Reglamento de septiembre de 1815, que entre otras disposiciones establec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c1\u00ba. \u00adEl se\u00f1or alcalde provincial, adem\u00e1s de sus facultades ordinarias, queda autorizado para distribuir terrenos y velar sobre la tranquilidad del vecindario, siendo el juez inmediato en todo el orden de la presente ins\u00adtrucci\u00f3n. (&#8230;) 6\u00ba \u00adPor ahora el se\u00f1or alcalde provincial y dem\u00e1s subalternos se dedica\u00adr\u00e1n a fomentar con brazos \u00fatiles la poblaci\u00f3n de la campa\u00f1a. Para ello re\u00advisar\u00e1 cada uno, en sus respectivas jurisdicciones, los terrenos disponibles y los sujetos dignos de esta gracia, con prevenci\u00f3n que los m\u00e1s infelices ser\u00e1n los m\u00e1s privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y criollos pobres, todos podr\u00e1n ser agraciados con suertes de estancia, si con su trabajo y hombr\u00eda de bien propenden a su felicidad, y a la de la pro\u00advincia. 7\u00ba. \u00adSer\u00e1n igualmente agraciadas las viudas pobres si tuvieren hijos. Ser\u00e1n igualmente preferidos los casados a los americanos solteros, y \u00e9stos a cualquier extranjero. (&#8230;) 11\u00ba. \u00adDespu\u00e9s de la posesi\u00f3n ser\u00e1n obligados los agraciados a formar un rancho y dos corrales en el t\u00e9rmino preciso de dos meses, los que cum\u00adplidos, si se advierte omisi\u00f3n se les reconvendr\u00e1 para que lo efect\u00faen en un mes m\u00e1s, el cual cumplido, si se advierte la misma negligencia, ser\u00e1 aquel terreno donado a otro vecino m\u00e1s laborioso y ben\u00e9fico a la provin\u00adcia. 12\u00ba. \u00adLos terrenos repartibles son todos aquellos de emigrados, malos eu\u00adropeos y peores americanos que hasta la fecha no se hallan indultados por el jefe de la provincia para poseer sus antiguas propiedades\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>21) Artigas y los indios<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cYo deseo que los indios en sus pueblos se gobiernen por s\u00ed, para que cuiden de sus intereses como nosotros los nuestros. As\u00ed experimentar\u00e1n la felicidad pr\u00e1ctica y saldr\u00e1n de aquel estado de aniquilamiento a que los sujeta la des\u00adgracia. Recordemos que ellos tienen el principal derecho, y que ser\u00eda una de\u00adgradaci\u00f3n vergonzosa para nosotros mantenerlos en aquella exclusi\u00f3n vergonzosa, que hasta hoy han padecido por ser indianos\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEs preciso que a los indios se los trate con m\u00e1s consideraci\u00f3n, pues no es dable cuando sostenemos nuestros derechos excluirlos del que justamente les corresponde. Su ignorancia e incivilizaci\u00f3n no es un delito reprensible. Ellos deben ser condolidos m\u00e1s bien por esta desgracia, pues no ignora V.S. qui\u00e9n ha sido su causante, \u00bfy nosotros habremos de perpetuarla? \u00bfY nos pre\u00adciaremos de patriotas siendo indiferentes a este mal?\u201d (Notas de Artigas al ca\u00adbildo de Corrientes, 3\u00ad5\u00ad1815 y 31\u00ad1\u00ad1816).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Indice de los documentos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><br \/>\n1) Fragmentos de un bando atribuido a Tupac Amaru, promulgado durante la insurrecci\u00f3n de indios y mestizos peruanos y altoperuanos en 1780 y 1781<br \/>\n2) Proclama de la Insurrecci\u00f3n de La Paz, dirigida por Pedro Murillo, 20\u00ad7\u00ad1809.<br \/>\n3) Alocuci\u00f3n revolucionaria de Antonio Beruti, efectuada el 25 de mayo de 1810 exigiendo la renuncia del gobierno espa\u00f1ol.<br \/>\n4) Algunas referencias documentales sobre las actividades revolucionarias antes y durante el pronunciamiento de Mayo.<br \/>\n5) La opini\u00f3n de Mariano Moreno sobre la opresi\u00f3n colonial.<br \/>\n6) Mariano Moreno reprocha las dudas para la ejecuci\u00f3n del ex-\u00advirrey Liniers.<br \/>\n7) El 10 de julio de 1810 el embajador ingl\u00e9s en R\u00edo de Janeiro, Lord Strangford, informa al gobierno sobre su pol\u00edtica respecto a los revolucionarios de Mayo.<br \/>\n8) Fragmentos de un art\u00edculo de Mariano Moreno en la Gaceta de Buenos Aires (16\/\u00ad9\/\u00ad1810) titulado \u201cA prop\u00f3sito de la conducta del capit\u00e1n Elliot\u201d, donde se desenmascara la natura\u00adleza agresiva del colonialismo ingl\u00e9s.<br \/>\n9) Otras referencias de Moreno a los ingleses.<br \/>\n10) Expresiones de Moreno exponiendo aspectos de su concepci\u00f3n de la democracia y la libertad.<br \/>\n11) Fragmentos del \u201cPlan Revolucionario de Operaciones\u201d en el que Mariano Moreno pro\u00adpone la confiscaci\u00f3n de la minas altoperuanas y su estatizaci\u00f3n al servicio de la patria en construcci\u00f3n.<br \/>\n12) Belgrano y la necesidad de proteger las \u201cindustrias\u201d americanas.<br \/>\n13) Orden dictada por Juan Jos\u00e9 Castelli a las autoridades altoperuanas para poner fin a los abusos que se comet\u00edan contra los indios para consolidar su participaci\u00f3n en la guerra an\u00adticolonial.<br \/>\n14) Belgrano, Castelli, Vieytes y el acceso democr\u00e1tico a la tierra.<br \/>\n15) Moreno y la unidad democr\u00e1tica y federal de las Provincias.<br \/>\n16) Oficio de la Junta del Paraguay (redactado por Jos\u00e9 Gaspar de Francia) a la Junta de Buenos Aires, realizando la primera formulaci\u00f3n de la unidad confederal de las provincias y pueblos del viejo virreinato (20\u00ad\/7\/\u00ad1811).<br \/>\n17) Artigas y la revoluci\u00f3n anticolonial en la Banda Oriental: los or\u00edgenes de una nueva mo\u00addulaci\u00f3n de la corriente democr\u00e1tica de Mayo 18) Instrucciones dadas a los diputados artiguistas a la Asamblea del A\u00f1o XIII 19) Artigas y la unidad democr\u00e1tica y federal de las provincias y pueblos 20) Artigas y el reglamento de tierras<br \/>\n21) Artigas y los indios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuentes documentales utilizadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><br \/>\nArchivo Artigas. Comisi\u00f3n Nacional Archivo Artigas. Montevideo, 1953\u00ad2006.<br \/>\nArchivo General de la Naci\u00f3n Argentina, sala X, 10\u00ad8\u00ad5 y X, 2\u00ad3\u00ad9.<br \/>\nBelgrano, Manuel. Escritos econ\u00f3micos. Raigal, Buenos Aires, 1954.<br \/>\nBiblioteca de Mayo. Senado de la Naci\u00f3n. Buenos Aires, 1960.<br \/>\nGaceta de Buenos Aires. Junta de Historia y Numism\u00e1tica Americana. Buenos Aires, 1910.<br \/>\nGaceta Mercantil, 25 de mayo de 1826. Biblioteca de la Universidad de La Plata.<br \/>\nMayo Documental. Facultad de Filosof\u00eda y Letras. Universidad de Buenos Aires, 1961\u00ad1965.<br \/>\nMayo, su filosof\u00eda, sus hechos, sus hombres. Consejo Deliberante, Buenos Aires, 1960.<br \/>\nMoreno, Mariano. Escritos pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Orientaci\u00f3n Cultural, Bs. As., 1961.<br \/>\nMoreno, Mariano. Plan Revolucionario de Operaciones. Plus Ultra, Bs. As., 1965.<br \/>\nMuseo Mitre. Documentos del Archivo de Belgrano. Buenos Aires, 1914.<br \/>\nRuiz \u00adGui\u00f1az\u00fa, Enrique. El presidente Saavedra y el pueblo soberano de 1810. Estrada, Bs. As., 1960.<br \/>\nVieytez, Hip\u00f3lito. Antecedentes econ\u00f3micos de la Revoluci\u00f3n de Mayo. Raigal, Buenos Aires, 1956.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Selecci\u00f3n de Documentos. Aportes al debate del Bicentenario Eduardo Azcuy Ameghino. C\u00e1tedra de Historia Econ\u00f3mica y Social Argentina. Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas.\u00a0Universidad de Buenos Aires. Argentina. 2008 &nbsp; Aspirar al mando exclusivo de las dem\u00e1s provincias y renovar en nuestro continente el sistema metropolitano, adoptado por la anti\u00adgua Espa\u00f1a, ser\u00eda un error contrario a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,8],"tags":[22,24],"class_list":["post-922","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-fuentes-testimonios","tag-emancipacion-americana","tag-virreinato-del-rio-de-la-plata"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=922"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6491,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions\/6491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adhilac.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}