{"id":938,"date":"2010-03-11T14:31:15","date_gmt":"2010-03-11T17:31:15","guid":{"rendered":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=938"},"modified":"2017-09-01T19:46:46","modified_gmt":"2017-09-01T22:46:46","slug":"carta-de-simon-bolivar-jamaica-kingston-6-de-septiembre-de-1815","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adhilac.com.ar\/?p=938","title":{"rendered":"Carta de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Jamaica, Kingston, 6 de septiembre de 1815"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #339966;\"><strong>Carta de Jamaica<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/simon.bolivar.jpg\" alt=\"Sim\u00f3n Bol\u00edvar (1783, 1830)\" width=\"200\" height=\"264\" \/>Kingston, septiembre 6 de 1815<\/p>\n<dl id=\"attachment_670\" style=\"width: 310px;\">\n<dt> <\/dt>\n<\/dl>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy se\u00f1or m\u00edo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me apresuro a contestar la carta del 29 del mes pasado que V. me hizo el honor de dirigirme, y yo recib\u00ed con la mayor satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Sim\u00f3n Bol\u00edvar (1783, 1830)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sensible, como debo, al inter\u00e9s que V. ha querido tomar por la suerte de mi patria, afligi\u00e9ndose con ella por los tormentos que padece desde su descubrimiento hasta estos \u00faltimos per\u00edodos, por parte de sus destructores los espa\u00f1oles,\u00a0no siento menos el comprometimiento en que me ponen las sol\u00edcitas demandas que V. me hace, sobre los objetos m\u00e1s importantes de la pol\u00edtica americana.<em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><img decoding=\"async\" title=\"More...\" src=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/wordpress\/img\/trans.gif\" alt=\"\" \/><br \/>\nAs\u00ed, me encuentro en un conflicto, entre el deseo de corresponder a la confianza con que V. me favorece, y el impedimento de satisfacerla, tanto por la falta de documentos y de libros, cuanto por los limitados conocimientos que poseo de un pa\u00eds tan inmenso, variado y desconocido como el Nuevo Mundo.<br \/>\nEn mi opini\u00f3n es imposible responder a las preguntas con que V. me ha honrado. El mismo bar\u00f3n de Humboldt, con su universalidad de conocimientos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos, apenas lo har\u00eda con exactitud, porque aunque una parte de la estad\u00edstica y revoluci\u00f3n de Am\u00e9rica es conocida, me atrevo a asegurar que la mayor est\u00e1 cubierta de tinieblas, y por consecuencia, s\u00f3lo se pueden ofrecer conjeturas m\u00e1s o menos aproximadas, sobre todo en lo relativo a la suerte futura, y a los verdaderos proyectos de los americanos; pues cuantas combinaciones suministra la historia de las naciones, de otras tantas es susceptible la nuestra por sus posiciones f\u00edsicas, por las vicisitudes de la guerra, y por los c\u00e1lculos de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como me concept\u00fao obligado a prestar atenci\u00f3n a la apreciable carta de V., no menos que a sus filantr\u00f3picas miras, me animo a dirigir estas l\u00edneas, en las cuales ciertamente no hallar\u00e1 V. las ideas luminosas que desea, mas s\u00ed las ingenuas expresiones de mis pensamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTres siglos ha, dice V., que empezaron las barbaridades que los espa\u00f1oles cometieron en el grande hemisferio de Col\u00f3n.\u00bb Barbaridades que la presente edad ha rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la perversidad humana; y jam\u00e1s ser\u00edan cre\u00eddas por los cr\u00edticos modernos, si constantes y repetidos documentos no testificasen estas infaustas verdades. El filantr\u00f3pico obispo de Chiapa, el ap\u00f3stol de la Am\u00e9rica, Las Casas, ha dejado a la posteridad una breve relaci\u00f3n de ellas, extractada de las sumarias que siguieron en Sevilla a los conquistadores, con el testimonio de cuantas personas respetables hab\u00eda entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que los tiranos se hicieron entre s\u00ed; como consta por los m\u00e1s sublimes historiadores de aquel tiempo. Todos los imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel amigo de la humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunci\u00f3 ante su gobierno y contempor\u00e1neos los actos m\u00e1s horrorosos de un frenes\u00ed sanguinario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Con cu\u00e1nta emoci\u00f3n de gratitud leo el pasaje de la carta de V. en que me dice \u00abque espera que los sucesos que siguieron entonces a las armas espa\u00f1olas, acompa\u00f1en ahora a las de sus contrarios, los muy oprimidos americanos meridionales\u00bb! Yo tomo esta esperanza por una predicci\u00f3n, si la justicia decide las contiendas de los hombres. El suceso coronar\u00e1 nuestros esfuerzos; porque el destino de Am\u00e9rica se ha fijado irrevocablemente; el lazo que la un\u00eda a la Espa\u00f1a est\u00e1 cortado; la opini\u00f3n era toda su fuerza; por ella se estrechaban mutuamente las partes de aquella inmensa monarqu\u00eda; lo que antes las enlazaba ya las divide; m\u00e1s grande es el odio que nos ha inspirado la Pen\u00ednsula que el mar que nos separa de ella; menos dif\u00edcil es unir los dos continentes, que reconciliar los esp\u00edritus de ambos pa\u00edses. El h\u00e1bito a la obediencia; un comercio de intereses, de lueces, de religi\u00f3n; una rec\u00edproca benevolencia; una tierna solicitud por la cuna y la gloria de nuestros padres; en fin, todo lo que formaba nuestra esperanza nos ven\u00eda de Espa\u00f1a. De aqu\u00ed nac\u00eda un principio de adhesi\u00f3n que parec\u00eda eterno; no obstante que la inconducta de nuestros dominadores relajaba esta simpat\u00eda; o por mejor decir este apego forzado por el imperio de la dominaci\u00f3n. Al presente sucede lo contrario; la muerte, el deshonor, cuanto es nocivo, nos amenaza y tememos; todo lo sufrimos de esa desnaturalizaci\u00f3n madrasta. El velo se ha rasgado; ya hemos visto la luz y se nos quiere volver a las tinieblas; se han roto las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos. Por lo tanto, la Am\u00e9rica combate con despecho; y rara vez la desesperaci\u00f3n no ha arrastrado tras s\u00ed la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque los sucesos hayan sido parciales y alternados, no debemos desconfiar de la fortuna. En unas partes triunfan los independientes, mientras que los tiranos en lugares diferentes, obtienen sus ventajas, \u00bfcu\u00e1l es el resultado final? \u00bfno est\u00e1 el Nuevo Mundo entero, conmovido y armado para su defensa? Echemos una ojeada y observaremos una lucha simult\u00e1nea en la misma extensi\u00f3n de este hemisferio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El belicoso Estado de las Provincias del R\u00edo de la Plata ha purgado su territorio y conducido sus armas vencedoras al Alto Per\u00fa, conmoviendo a Arequipa, e inquietando a los realistas de Lima. Cerca de un mill\u00f3n de habitantes disfruta all\u00ed de su libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reino de Chile, poblado de 800,000 almas, est\u00e1 lidiando contra sus enemigos que pretenden dominarlo; pero en vano, porque los que antes pusieron un t\u00e9rmino a sus conquistas, los ind\u00f3mitos y libres araucanos, son sus vecinos y compatriotas; y su ejemplo sublime es suficiente para probarles que el pueblo que ama su independencia, por fin lo logra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El virreinato del Per\u00fa, cuya poblaci\u00f3n asciende a mill\u00f3n y medio de habitantes, es sin duda el m\u00e1s sumiso y al que m\u00e1s sacrificios se le han arrancado para la causa del rey; y bien que sean varias las relaciones concernientes a aquella porci\u00f3n de Am\u00e9rica, es indubitable que ni est\u00e1 tranquila, ni es capaz de oponerse al torrente que amenaza a las m\u00e1s de sus provincias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Nueva Granada, que es, por decirlo as\u00ed, el coraz\u00f3n de la Am\u00e9rica, obedece a un gobierno general, exceptuando el reino de Quito que con la mayor dificultad contienen a sus enemigos, por ser fuertemente adicto a la causa de su patria, y las provincias de Panam\u00e1 y Santa Marta que surgen, no sin dolor, la tiran\u00eda de sus se\u00f1ores. Dos millones y medio de habitantes est\u00e1n esparcidos en aquel territorio que actualmente defienden contra el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol bajo el general Morillo, que es veros\u00edmil sucumba delante de la inexpugnable plaza de Cartagena. Mas si la tomare ser\u00e1 a costa de grandes p\u00e9rdidas, y desde luego carecer\u00e1 de fuerzas bastantes para subyugar a los mort\u00edferos y bravos moradores del interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la heroica y desdichada Venezuela, sus acontecimientos han sido tan r\u00e1pidos y sus devastaciones tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia y a una soledad espantosa, no obstante que era uno de los m\u00e1s bellos pa\u00edses de cuantos hac\u00edan el orgullo de la Am\u00e9rica. Sus tiranos gobiernan un desierto, y s\u00f3lo oprimen a tristes restos que escapados de la muerte, alimentan una precaria existencia: algunas mujeres, ni\u00f1os y ancianos son los que quedan. Los m\u00e1s de los hombres han perecido por no ser esclavos, y los que viven combaten con furor en los campos y en los pueblos internos hasta expirar o arrojar al mar a los que, insaciables de sangre y de cr\u00edmenes, rivalizan con los primeros monstruos que hicieron desaparecer de la Am\u00e9rica a su raza primitiva. Cerca de un mill\u00f3n de habitantes de contaba en Venezuela; y sin exageraci\u00f3n se puede asegurar que una cuarta parte ha sido sacrificada por la tierra, la espada, el hambre, la peste, las peregrinaciones; excepto el terremoto, todos resultados de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Nueva Espa\u00f1a hab\u00eda en 1808, seg\u00fan nos refiere el bar\u00f3n de Humboldt, 7,800,000 almas con inclusi\u00f3n de Guatemala. Desde aquella \u00e9poca, la insurrecci\u00f3n que ha agitado a casi todas sus provincias, ha hecho disminuir sensiblemente aquel c\u00f3mputo que parece exacto; pues m\u00e1s de un mill\u00f3n de hombres han perecido, como lo podr\u00e1 V. ver en la exposici\u00f3n de Mr. Walton que describe con fidelidad los sanguinarios cr\u00edmenes cometidos en aquel opulento imperio. All\u00ed la lucha se mantiene a fuerza de sacrificios humanos y de todas especies, pues nada ahorran los espa\u00f1oles con tal que logren someter a los que han tenido la desgracia de nacer en este suelo, que parece destinado a empaparse con la sangre de sus hijos. A pesar de todo, los mexicanos ser\u00e1n libres, porque han abrazado el partido de la patria, con la resoluci\u00f3n de vengar a sus pasados, o seguirlos al sepulcro. Ya ellos dicen con Raynal: lleg\u00f3 el tiempo, en fin, de pagar a los espa\u00f1oles suplicios con suplicios y de ahogar a esa raza de exterminadores en su sangre o en el mar.<br \/>\nLas islas de Puerto Rico y Cuba, que entre ambas pueden formar una poblaci\u00f3n de 700 a 800,000 almas, son las que m\u00e1s tranquilamente poseen los espa\u00f1oles, porque est\u00e1n fuera del contacto de los independientes. Mas \u00bfno son americanos estos insulares? \u00bfNo son vejados? \u00bfNo desear\u00e1n su bienestar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cuadro representa una escala militar de 2,000 leguas de longitud y 900 de latitud en su mayor extensi\u00f3n en que 16,000,000 americanos defienden sus derechos, o est\u00e1n comprimidos por la naci\u00f3n espa\u00f1ola, que aunque fue en alg\u00fan tiempo el m\u00e1s vasto imperio del mundo, sus restos son ahora impotentes para dominar el nuevo hemisferio y hasta para mantenerse en el antiguo. \u00bfY la Europa civilizada, comerciante y amante de la libertad, permite que una vieja serpiente, por s\u00f3lo satisfacer su sa\u00f1a envenenada, devore la m\u00e1s bella parte de nuestro globo? \u00a1Qu\u00e9! \u00bfest\u00e1 la Europa sorda al clamor de su propio inter\u00e9s? \u00bfNo tioene ya ojos para ver la justicia? \u00bfTanto se ha endurecido para ser de este modo insensible? Estas cuestiones, cuanto m\u00e1s las medito, m\u00e1s me confunden; llego a pensar que se aspira a que desaparezca la Am\u00e9rica; pero es imposible porque toda la Europa no es Espa\u00f1a. \u00a1Qu\u00e9 demencia la de nuestra enemiga, pretender reconquistar la Am\u00e9rica, sin marina, sin tesoros, y casi sin soldados! Pues los que tiene apenas son bastantes para retener a su propio pueblo en una violenta obediencia y defenderse de sus vecinos. Por otra parte, \u00bfpodr\u00e1 esta naci\u00f3n hacer comercio exclusivo de la mitad del mundo sin manufacturas, sin producciones territoriales, sin artes, sin ciencias, sin pol\u00edtica? Lograda que fuese esta loca empresa, y suponiendo m\u00e1s, aun lograda la pacificaci\u00f3n, los hijos de los actuales americanos unidos con los de los europeos reconquistadores, \u00bfno volver\u00edan a formar dentro de veinte a\u00f1os los mismos patri\u00f3ticos designios que ahora se est\u00e1n combatiendo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Europa har\u00eda un bien a la Espa\u00f1a en disuadirla de su obstinada temeridad, porque a lo menos le ahorrar\u00e1 los gastos que expende, y la sangre que derrama; a fin de que fijando su atenci\u00f3n en sus propios recintos, fundase su prosperidad y poder sobre bases m\u00e1s s\u00f3lidas que las de inciertas conquistas, un comercio precario y exacciones violentas en pueblos remotos, enemigos y poderosos. La Europa misma, por miras de sana pol\u00edtica deber\u00eda haber preparado y ejecutado el proyecto de la independencia americana, no s\u00f3lo porque el equilibrio del mundo as\u00ed lo exige, sino porque este es el medio leg\u00edtimo y seguro de adquirirse establecimientos ultramarinos de comercio. La Europa, que no se halla agitada por las violentas pasiones de la venganza, ambici\u00f3n y codicia, como la Espa\u00f1a, parece que estaba autorizada por todas las leyes de la equidad a ilustrarla sobre sus bien entendidos intereses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuantos escritores han tratado la materia se acordaban en esta parte. En consecuencia, nosotros esper\u00e1bamos con raz\u00f3n que todas las naciones cultas se apresurar\u00edan a auxiliarnos, para que adquiri\u00e9semos un bien cuyas ventajas son rec\u00edprocas a entrambos hemisferios. Sin embargo \u00a1cu\u00e1n frustradas esperanzas! No s\u00f3lo los europeos, pero hasta nuestros hermanos del Norte, se han mantenido inm\u00f3viles espectadores de esta contienda, que pur su esencia es la m\u00e1s justa, y por sus resultados la m\u00e1s bella e importante de cuantas se han suscitado en los siglos antiguos y modernos; porque \u00bfhasta d\u00f3nde se puede calcular la trascendencia de la libertad del hemisferio de Col\u00f3n?<br \/>\n\u00abLa felon\u00eda con que Bonaparte, dice V., prendi\u00f3 a Carlos IV y a Fernando VII, reyes de esta naci\u00f3n, que tres siglos ha, aprision\u00f3 con traici\u00f3n a dos monarcas de la Am\u00e9rica Meridional, es un acto muy manifiesto de la retribuci\u00f3n divina, y al mismo tiempo una prueba de que Dios sostiene la justa causa de los americanos, y les conceder\u00e1 su independencia.\u00bb<br \/>\nParece que V. quiere aludir al monarca de M\u00e9xico Moctezuma, preso por Cort\u00e9s y muerto, seg\u00fan Herrera, por el mismo, aunque Sol\u00eds dice que por el pueblo; y a Atahualpa, Inca del Per\u00fa, destruido por Francisco Pizarro y Diego Almagro. Existe tal diferencia entre la suerte de los reyes espa\u00f1oles y los reyes americanos, que no admiten comparaci\u00f3n; los primeros tratados con dignidad, conservados, y al fin recobran su libertad y trono; mientras que los \u00faltimos sufren tormentos inauditos y los vilipendios m\u00e1s vergonzosos. Si a Quauhtemotzin, sucesor de Moctezuma, se le trata como emperador, y le ponen la corona, fue por irrisi\u00f3n y no por respeto, para que experimentase esta escarnio antes que las torturas. Iguales a la suerte de este monarca fueron las del rey de Michoac\u00e1n, Catzontzin; el Zipa de Bogot\u00e1, y cuantos Toquis, Incas, Zipas, Ulmenes, Caciques y dem\u00e1s dignidades indianas sucumbieron al poder espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El suceso de Fernando VII es m\u00e1s semejante al que tuvo lugar en Chile en 1535 con el Ulm\u00e9n de Copiap\u00f3, entonces reinante en aquella comarca. El espa\u00f1ol Almagro pretext\u00f3, como Bonaparte, tomar partido por la causa del leg\u00edtimo soberano, y en consecuencia llama al usurpador como Fernando lo era en Espa\u00f1a; aparenta restituir al leg\u00edtimo a sus estados y termina por encadenar y echar a las llamas al infeliz Ulm\u00e9n, sin querer ni aun o\u00edr su defensa. Este es el ejemplo de Fernando VII con su usurpador; los reyes europeos s\u00f3lo padecen destierros, el Ulm\u00e9n de Chile termina su vida de un modo atroz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s de algunos meses, a\u00f1ade V., he hecho muchas reflexiones sobre la situaci\u00f3n de los americanos y sus esperanzas futuras; tomo grande inter\u00e9s en sus sucesos; pero me faltan muchos informes relativo a sus estado actual y a lo que ellos aspiran: deseo infinitamente saber la pol\u00edtica de cada provincia como tambi\u00e9n su poblaci\u00f3n; si desean rep\u00fablicas o monarqu\u00edas, si formar\u00e1n una gran rep\u00fablica o una gran monarqu\u00eda? Toda noticia de esta especie que V. pueda darme, o indicarme las fuentes a que debo ocurrir, la estimar\u00e9 como un favor muy particular.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre las almas generosas se interesan en la suerte de un pueblo que se esmera por recobrar los derechos con que el Criador y la naturaleza le han dotado; y es necesario estar bien fascinado por el error o por las pasiones para no abrigar esta noble sensaci\u00f3n; V. ha pensado en mi pa\u00eds, y se interesa por \u00e9l; este acto de benevolencia me inspira el m\u00e1s vivo reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He dicho la poblaci\u00f3n que se calcula por datos m\u00e1s o menos exactos, que mil circunstancias hacen fallidos, sin que sea f\u00e1cil remediar esa inexactitud, porque los m\u00e1s de los moradores tienen habitaciones campestres, y muchas veces errantes; siendo labradores, pastores, n\u00f3madas, perdidos en medio de espesos e inmensos bosques, llanuras solitarias, y aislados entre lagos y r\u00edos caudalosos. \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 capaz de formar una estad\u00edstica completa de semejantes comarcas? Adem\u00e1s, los tributos que pagan los ind\u00edgenas; las penalidades de los esclavos; las primicias, diezmos y derechos que pesan sobre los labradores, y otros accidentes, alejan de sus hogares a los pobres americanos. Esto es sin hacer menci\u00f3n de la guerra de exterminio que ya ha segado cerca de un octavo de la poblaci\u00f3n, y ha ahuyentado una gran parte; pues entonces las dificultades son insuperables y el empadronamiento vendr\u00e1 a reducirse a la mitad del verdadero censo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda es m\u00e1s dificil presentir la suerte futura del Nuevo Mundo, establecer principios sobre su pol\u00edtica, y casi profetizar la naturaleza del gobierno que llegar\u00e1 a adoptar. Toda idea relativa al porvenir de este pa\u00eds me parece aventurada. \u00bfSe pudo prever, cuando el g\u00e9nero humano se hallaba en su infancia rodeado de tanta incertidumbre, ignorancia y error, cu\u00e1l ser\u00eda el r\u00e9gimen que abrazar\u00eda para su conservaci\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n se habr\u00eda atrevido a decir tal naci\u00f3n ser\u00e1 rep\u00fablica o monarqu\u00eda, esta ser\u00e1 peque\u00f1a, aquella grande? En mi concepto, esta es la imagen de nuestra situaci\u00f3n. Nosotros somos un peque\u00f1o g\u00e9nero humano; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares; nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil. Yo considero el estado actual de la Am\u00e9rica, como cuando desplomado el imperio romano, cada desmembraci\u00f3n form\u00f3 un sistema pol\u00edtico, conforme a sus intereses y situaci\u00f3n, o siguiendo la ambici\u00f3n particular de algunos jefes, familias, o corporaciones; con esta notable diferencia que aquellos miembros dispersos volv\u00edan a restablecer sus antiguas naciones con las alteraciones que exig\u00edan las cosas o los sucesos; mas nosotros, que apenas conservamos vestigios de lo que en otro tiempo fue, y que por otra parte, no somos indios, ni europeos, sino una especie media entre los leg\u00edtimos propietarios del pa\u00eds, y los usurpadores espa\u00f1oles; en suma, siendo nosotros americanos por nacimientos, y nuestros derechos los de Europa, tenemos que disputar estos a los del pa\u00eds, y que mantenernos en \u00e9l contra la invasi\u00f3n de los invasores; as\u00ed nos hallamos en el caso m\u00e1s extraordinario y complicado. No obstante que es una especie de adivinaci\u00f3n indicar cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de la l\u00ednea de pol\u00edtica que la Am\u00e9rica siga, me atrevo a aventurar algunas conjeturas que desde luego caracterizo de arbitrarias, dictadas por un deseo racional, y no por un raciocinio probable.<br \/>\nLa posici\u00f3n de los moradores del hemisferio americano ha sido por siglos puramente pasiva; su existencia pol\u00edtica era nula. Nosotros est\u00e1bamos en un grado todav\u00eda m\u00e1s abajo de la servidumbre, y por lo mismo con m\u00e1s dificultad para elevarnos al goce de la libertad. Perm\u00edtame V. estas consideraciones para elevar la cuesti\u00f3n. Los estados son esclavos por la naturaleza de su constituci\u00f3n o por el abuso de ella; luego, un pueblo es esclavo cuando el gobierno, por su esencia o por sus vicios, holla y usurpa los derechos del ciudadano o s\u00fabdito. Aplicando estos principios, hallaremos que la Am\u00e9rica no solamente estaba privada de su libertad, sino tambi\u00e9n de la tiran\u00eda activa y dominante. Me explicar\u00e9. En las administraciones absolutas no se reconocen l\u00edmites en el ejercicio de las facultades gubernativas: la voluntad del Gran Sult\u00e1n, Kan, Dey y dem\u00e1s soberanos desp\u00f3ticos, es la ley suprema, y esta es casi arbitrariamente ejecutada por los bajaes, kanes y s\u00e1trapas subalternos de la Turqu\u00eda y Persia, que tienen organizada una opresi\u00f3n de que participan los s\u00fabditos en raz\u00f3n de la autoridad que se les conf\u00eda. A ellos est\u00e1 encargada la administraci\u00f3n civil, militar, pol\u00edtica, de rentas, y la religi\u00f3n. Pero al fin son persas los jefes de Hispana, son turcos los visires del gran se\u00f1or, son t\u00e1rtaros los sultanes de la Tartaria. La China no env\u00eda a buscar mandatarios militares y letrados al pa\u00eds de Gengis Kan que la conquist\u00f3, a pesar de que los actuales chinos son descendientes directos de los subyugados por los ascendientes de los presentes t\u00e1rtaros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1n diferente era entre nosotros! Se nos vejaba con una conducta que, adem\u00e1s de privarnos de los derechos que nos correspond\u00edan, nos dejaba en una especie de infancia permanente con respecto a las transacciones p\u00fablicas. Si hubi\u00e9semos siquiera manejado nuestros asuntos dom\u00e9sticos en nuestra administraci\u00f3n interior, conocer\u00edamos el curso de los negocios p\u00fablicos y su mecanismo. Gozar\u00edamos tambi\u00e9n de la consideraci\u00f3n personal que impone a los ojos del pueblo cierto respeto maquinal, que es tan necesario conservar en las revoluciones. He aqu\u00ed por qu\u00e9 he dicho que est\u00e1bamos privados hasta de la tiran\u00eda activa, pues que no nos est\u00e1 permitido ejercer sus funciones.<br \/>\nLos americanos, en el sistema espa\u00f1ol que est\u00e1 en vigor, y quiz\u00e1 con mayor fuerza que nunca, no ocupan otro lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo, y cuando m\u00e1s el de simples consumidores; y aun esta parte coartada con restricciones chocantes; tales son las prohibiciones del cultivo de frutos de Europa, el estanco de las producciones que el rey monopoliza, el impedimento de las f\u00e1bricas que la misma pen\u00ednsula no posee, los privilegios exclusivos del comercio hasta de los objetos de primera necesidad; las trabas entre provincias y provincias americanas para que no se traten, entienden, ni negocien; en fin, \u00bfquiere V. saber cu\u00e1l era nuestro destino? Los campos para cultivar el a\u00f1il, la grana, el caf\u00e9, la ca\u00f1a, el cacao y el algod\u00f3n; las llanuras solitarias para criar ganados; los desiertos para cazar las bestias feroces; las entra\u00f1as de la tierra para excavar el oro, que puede saciar a esa naci\u00f3n avarienta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan negativo era nuestro estado que no encuentro semejante en ninguna otra asociaci\u00f3n civilizada, por m\u00e1s que recorro la serie de las edades y la pol\u00edtica de todas las naciones. Pretender que un pa\u00eds tan felizmente constituido, extenso, rico y populoso, sea meramente pasivo \u00bfno es un ultraje y una violaci\u00f3n de los derechos de la humanidad?<br \/>\nEst\u00e1bamos, como acabo de exponer, abstra\u00eddos y, dig\u00e1moslo as\u00ed, ausentes del universo cuanto es relativo a la ciencia del gobierno y administraci\u00f3n del Estado. Jam\u00e1s \u00e9ramos virreyes ni gobernadores, sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y obispos, pocas veces; diplom\u00e1ticos, nunca; militares, s\u00f3lo en calidad de subalternos; nobles, sin privilegios reales; no \u00e9ramos, en fin, ni magistrados ni financistas, y casi ni aun comerciantes; todo en contraversi\u00f3n directa de nuestras instituciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emperados Carlos V form\u00f3 un pacto con los descubridores, conquistadores y pobladores de Am\u00e9rica que, como dice Guerra, es nuestro contrato social. Los reyes de Espa\u00f1a convinieron solemnemente con ellos que lo ejecutasen por su cuenta y riesgo, prohibi\u00e9ndoseles hacerlo a costa de la real hacienda, y por esta raz\u00f3n se les conced\u00eda que fuesen se\u00f1ores de la tierra, que organizasen la administraci\u00f3n y ejerciesen la judicatura en apelaci\u00f3n; con otras muchas exenciones y privilegios que ser\u00eda prolijo detallar. El rey se comprometi\u00f3 a no enajenar jam\u00e1s las provincias americanas, como que a \u00e9l no tocaba otra jurisdicci\u00f3n que la del alto dominio, siendo una especie de propiedad feudal la que all\u00ed ten\u00edan los conquistadores para s\u00ed y sus descendientes. Al mismo tiempo existen leyes expresas que favorecen casi exclusivamente a los naturales del pa\u00eds, originarios de Espa\u00f1a, en cuanto a los empleos civiles, eclesi\u00e1sticos y de rentas. Por manera que con una violaci\u00f3n manifiesta de las leyes y de los pactos subsistentes, se han visto despojar aquellos naturales de la autoridad constitucional que les daba su c\u00f3digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De cuanto he referido, ser\u00e1 facil colegir que la Am\u00e9rica no estaba preparada par desprenderse de la metr\u00f3poli, como s\u00fabitamente sucedi\u00f3 por el efecto de las ileg\u00edtimas cesiones de Bayona, y por la inicua guerra que la regencia nos declar\u00f3 sin derecho alguno para ello, no s\u00f3lo por la falta de justicia, sino tambi\u00e9n de legitimidad. Sobre la naturaleza de los gobiernos espa\u00f1oles, sus decretos conminatorios y hostiles, y el curso entero de su desesperada conducta, hay escritos del mayor m\u00e9rito en el peri\u00f3dico El Espa\u00f1ol, cuyo autor es el Sr. Blanco; y estando all\u00ed esta parte de nuestra historia muy bien tratada, me limito a indicarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los americanos han subido de repente y sin los conocimientos previos, y, lo que es m\u00e1s sensible, sin la pr\u00e1ctica de los negocios p\u00fablicos, a representar en la escena del mundo las eminentes dignidades de legisladores, magistrados, administradores del erario, diplom\u00e1ticos, generales, y cuantas autoridades supremas y subalternas forman la jerarqu\u00eda de un Estado organizado con regularidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las \u00e1guilas francesas s\u00f3lo respetaron los muros de la ciudad de C\u00e1diz, y con su vuelo arrollaron a los fr\u00e1giles gobiernos de la Pen\u00ednsula, entonces quedamos en la orfandad. Ya antes hab\u00edamos sido entregados a la merced de un usurpador extranjero. Despu\u00e9s, lisonjeados con la justicia que se nos deb\u00eda con esperanzas halag\u00fce\u00f1as siempre burladas; por \u00faltimo, inciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la anarqu\u00eda, a causa de la falta de un gobierno leg\u00edtimo, justo y liberal, nos precipitamos en el caos de la revoluci\u00f3n. En el primer momento s\u00f3lo se cuid\u00f3 de proveer a la seguridad interior, contra los enemigos que encerraba nuestro seno. Luego se extendi\u00f3 a la seguridad exterior; se establecieron autoridades que sustituimos a las que acab\u00e1bamos de deponer encargadas de dirigir el curso de nuestra revoluci\u00f3n y de aprovechar la coyuntura feliz en que nos fuese posible fundar un gobierno constitucional digno del presente siglo y adecuado a nuestra situaci\u00f3n. Todos los nuevos gobiernos marcaron sus primeros pasos con el establecimiento de juntas populares. Estas formaron en seguidas reglamentos para la convocaci\u00f3n de congresos que produjeron alteraciones importantes. Venezuela erigi\u00f3 un gobierno democr\u00e1tico federal, declarando previamente los derechos del hombre, manteniendo el equilibrio de los poderes y estatuyendo leyes generales en favor de la libertad civil, de imprenta y otras; finalmente, se constituy\u00f3 un gobierno independiente. La Nueva Granada sigui\u00f3 con uniformidad los establecimientos pol\u00edticos y cuantas reformas hizo Venezuela, poniendo por base fundamental de su Constituci\u00f3n el sistema federal m\u00e1s exagerado que jam\u00e1s existi\u00f3; recientemente se ha mejorado con respecto al poder ejecutivo general, que ha obtenido cuantas atribuciones le corresponden. Seg\u00fan entiendo, Buenos Aires y Chile han seguido esta misma l\u00ednea de operaciones; pero como nos hallamos a tanta distancia, los documentos son tan raros, y las noticias tan inexactas, no me animar\u00e9 ni aun a bosquejar el cuadro de sus transacciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sucesos en M\u00e9xico han sido demasiado varios, complicados, r\u00e1pidos y desgraciados, para que se puedan seguir en el curso de su revoluci\u00f3n. Carecemos, adem\u00e1s, de documentos bastante instructivos, que nos hagan capaces de juzgarlos. Los independientes de M\u00e9xico, por lo que sabemos, dieron principio a su insurrecci\u00f3n en septiembre de 1810, y un a\u00f1o despu\u00e9s, ya ten\u00edan centralizado su gobierno en Zit\u00e1cuaro, instalado all\u00ed una Junta Nacional bajo los auspicios de Fernando VII, en cuyo nombre se ejerc\u00edan las funciones gubernativas. Por los acontecimientos de la guerra, esta Junta se traslad\u00f3 a diferentes lugares, y es veros\u00edmil que se haya conservado hasta estos \u00faltimos momentos, con las modificaciones que los sucesos hayan exigido. Se dice que ha creado un general\u00edsimo o dictador que lo es el ilustre general Morelos; otros hablan del c\u00e9lebre general Ray\u00f3n; lo cierto es que uno de estos dos grandes hombres o ambos separadamente ejercen la autoridad suprema en aquel pa\u00eds; y recientemente ha aparecido una Constituci\u00f3n para el r\u00e9gimen del Estado. En marzo de 1812 el gobierno residente de Zultepec present\u00f3 un plan de paz y guerra al virrey de M\u00e9xico concebido con la m\u00e1s profunda sabidur\u00eda. En \u00e9l se reclam\u00f3 el derecho de gentes estableciendo principios de una exactitud incontestable. Propuso la Junta que la guerra se hiciese como entre hermanos y conciudadanos, pues que no deb\u00eda ser m\u00e1s cruel que entre naciones extranjeras; que los derechos de gentes de guerra, inviolables para los mismos infieles y b\u00e1rbaros, deb\u00edan serlo m\u00e1s para cristianos, sujetos a un soberano y a unas leyes; que los prisioneros no fuesen tratados como reos de lesa majestad, ni se degollasen los que rend\u00edan las armas, sino que se mantuviesen en rehenes para canjearlos; que no se entrase a sangre y fuego en las poblaciones pac\u00edficas, no las diezmasen ni quintasen para sacrificarlas, y concluye que, en caso de no admitirse este plan, se observar\u00edan rigurosamente las represalias. Esta negociaci\u00f3n se trat\u00f3 con el m\u00e1s alto desprecio; no se di\u00f3 respuesta a la Junta Nacional; las comunicaciones originales se quemaron p\u00fablicamente en la plaza de M\u00e9xico, por mano del verdugo; y la guerra de exterminio continu\u00f3 por parte de los espa\u00f1oles con su furor acostumbrado, mientras que los mexicanos y las otras naciones americanas no lo hac\u00edan, ni aun a muerte con los prisioneros de guerra que fuesen espa\u00f1oles. Aqu\u00ed se observa que por causas de conveniencia se conserv\u00f3 la apariencia de sumisi\u00f3n al rey y aun a la Constituci\u00f3n de la monarqu\u00eda. Parece que la Junta Nacional es absoluta en el ejercicio de las funciones legislativas, ejecutiva y judicial, y el n\u00famero de sus miembros muy limitado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acontecimientos de la Tierra Firme nos han probado que las instituciones perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro car\u00e1cter, costumbres y luces actuales. En Caracas el esp\u00edritu de partido tom\u00f3 su origen en las sociedades, asambleas, y elecciones populares; y estos partidos nos tornaron a la esclavitud. Y as\u00ed como Venezuela ha sido la rep\u00fablica americana que m\u00e1s se ha adelantado en sus instituciones pol\u00edticas, tambi\u00e9n ha sido el m\u00e1s claro ejemplo de la ineficacia de la forma democr\u00e1tica y federal para nuestros nacientes Estados. En Nueva Granada las excesivas facultades de los gobiernos provinciales y la falta de centralizaci\u00f3n en el general, han conducido aquel precioso pa\u00eds al estado a que se ve reducido en el d\u00eda. Por esta raz\u00f3n sus d\u00e9biles enemigos se han conservado contra todas las probabilidades. En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y las virtudes pol\u00edticas que distinguen a nuestros hermanos del Norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina. Desgraciadamente, estas cualidades parecen estar muy distantes de nosotros en el grado que se requiere; y por el contrario, estamos dominados de los vicios que se contraen bajo la direcci\u00f3n de una naci\u00f3n como la espa\u00f1ola, que s\u00f3lo ha sobresalido en fiereza, ambici\u00f3n, venganza y codicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s dif\u00edcil, dice Montesquieu, sacar un pueblo de la servidumbre, que subyugar uno libre. Esta verdad est\u00e1 comprobada por los anales de todos los tiempos, que nos muestran las m\u00e1s de las naciones libres sometidas al yugo, y muy pocas de las esclavas recobrar su libertad. A pesar de este convencimiento, los meridionales de este continente han manifestado el conato de conseguir instituciones liberales, y aun perfectas; sin duda, por efecto del instinto que tienen todos los hombres de aspirar a su mejor felicidad posible, la que se alcanza infaliblemente en las sociedades civiles, cuando ellas est\u00e1n fundadas sobre las bases de la justicia, de la libertad, y de la igualdad. Pero \u00bfSe puede concebir que un pueblo recientemente desencadenado, se lance a la esfera de la libertad, sin que, como a \u00cdcaro, se le deshagan las alas y recaiga en el abismo? Tal prodigio es inconcebible, nunca visto. Por consiguiente, no hay un raciocinio veros\u00edmil que nos halague con esta esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo deseo m\u00e1s que otro alguno ver formar en Am\u00e9rica la m\u00e1s grande naci\u00f3n del mundo, menos por su extensi\u00f3n y riquezas que por su libertad y gloria. Aunque aspiro a la perfecci\u00f3n del gobierno de mi patria, no puedo persuadirme que el Nuevo Mundo sea por el momento regido por una gran rep\u00fablica; como es imposible, no me atrevo a desearlo; y meno deseo a\u00fan una monarqu\u00eda universal de Am\u00e9rica, porque este proyecto, sin ser \u00fatil, es tambi\u00e9n imposible. Los abusos que actualmente existen no se reformar\u00edan, y nuestra regeneraci\u00f3n ser\u00eda infructuosa. Los Estados americanos han menester de los cuidados de gobiernos paternales que curen las llagas y las heridas del despotismo y la guerra. La metr\u00f3poli, por ejemplo, ser\u00eda M\u00e9xico, que es la \u00fanica que puede serlo por su poder intr\u00ednseco, sin el cual no hay metr\u00f3poli. Supongamos que fuese el Istmo de Panam\u00e1, punto c\u00e9ntrico para todos los extremos de este vasto continente; \u00bfno continuar\u00edan estos en la languidez, y aun en el desorden actual? Para que un solo gobierno d\u00e9 vida, anime, ponga en acci\u00f3n todos los resortes de la prosperidad p\u00fablica, corrija, ilustre y perfeccione al Nuevo Mundo, ser\u00eda necesario que tuviese las facultades de un Dios, y cuando menos las luces y virtudes de todos los hombres.<br \/>\nEl esp\u00edritu de partido que al presente agita a nuestros Estados, se encender\u00eda entonces con mayor encono, hall\u00e1ndose ausente la fuente del poder que \u00fanicamente puede reprimirlo. Adem\u00e1s, los magnates de las capitales no sufrir\u00edan la preponderancia de los metropolitanos, a quienes considerar\u00edan como a otros tantos tiranos; sus celos llegar\u00edan hasta el punto de comparar a estos con los odiosos espa\u00f1oles. En fin, una monarqu\u00eda semejante ser\u00eda un coloso deforme, que su propio peso desplomar\u00eda a la menor convulsi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mr. de Pradt ha dividido sabiamente a la Am\u00e9rica en 15 a 17 Estados independientes entre s\u00ed, gobernados por otros tantos monarcas. Estoy de acuerdo en cuanto a lo primero, pues la Am\u00e9rica comporta la creaci\u00f3n de 17 naciones; en cuanto a lo segundo, aunque es m\u00e1s f\u00e1cil conseguirlo, es menos \u00fatil; y as\u00ed, no soy de la opini\u00f3n de las monarqu\u00edas americanas. He aqu\u00ed mis razones. El inter\u00e9s bien entendido de una rep\u00fablica se circunscribe en la esfera de su conservaci\u00f3n, prosperidad y gloria. No ejerciendo la libertad imperio, porque es precisamente su opuesto, ning\u00fan est\u00edmulo excita a los republicanos a extender los t\u00e9rminos de su naci\u00f3n, en detrimento de sus propios medios, con el \u00fanico objeto de hacer participar a sus vecinos de una constituci\u00f3n liberal. Ning\u00fan derecho adquieren, ninguna ventaja sacan venci\u00e9ndolos, a menos que los reduzcan a colonias, conquistas, o aliados, siguiendo el ejemplo de Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1ximas y ejemplos tales est\u00e1n en oposici\u00f3n directa con los principios de justicia de los sistemas republicanos; y aun dir\u00e9 m\u00e1s, en oposici\u00f3n manifiesta con los intereses de sus ciudadanos; porque un Estado demasiado extenso en s\u00ed mismo o por sus dependencias, al cabo viene en decadencia, y convierte su forma libre en otra tir\u00e1nica; refleja los principios que deben conservarla, y ocurre por \u00faltimo al despotismo. El distintivo de las peque\u00f1as rep\u00fablicas es la permanencia; el de las grandes, es vario, pero siempre se inclina al imperio. Casi todas las primeras han tenido una larga duraci\u00f3n; de las segundas s\u00f3lo Roma se mantuvo algunos siglos, pero fue porque era rep\u00fablica la capital y no lo era el resto de sus dominios, que se gobernaban por leyes e instituciones diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy contraria es la pol\u00edtica de un rey, cuya inclinaci\u00f3n constante se dirige al aumento de sus posesiones, riquezas y facultades; con raz\u00f3n, porque se autoridad crece con estas adquisiciones, tanto con respecto a sus vecinos como a sus propios vasallos, que temen en \u00e9l un poder tan formidable cuanto es su imperio, que se conserva por medio de la guerra y de las conquistas. Por estas razones pienso que los americanos, ansiosos de paz, ciencias, artes, comercio y agricultura, preferir\u00edan las rep\u00fablicas a los reinos, y me parece que estos deseos se conformar\u00e1n con las miras de la Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No convengo en el sistema federal entre los populares y representativos, por ser demasiado perfecto y exigir virtudes y talentos pol\u00edticos muy superiores a los nuestros; por igual raz\u00f3n reh\u00faso la monarqu\u00eda mixta de aristocracia y democracia que tanta fortuna y esplendor ha procurado a Inglaterra. No si\u00e9ndonos posible lograr entre las rep\u00fablicas y monarqu\u00edas lo m\u00e1s perfecto y acabado, evitemos caer en anarqu\u00edas demag\u00f3gicas o en tiran\u00edas mon\u00f3cratas. Busquemos un medio entre extremos opuestos que nos conducir\u00edan a los mismos escollos, a la infelicidad y al deshonor. Voy a arriesgar el resultado de mis cavilaciones sobre la suerte futura de la Am\u00e9rica; no la mejor, sino la que sea m\u00e1s asequible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la naturaleza de las localidades, riquezas, poblaci\u00f3n y car\u00e1cter de los mexicanos, imagino que intentar\u00edan al principio establecer una rep\u00fablica representativa en la cual tenga grandes atribuciones el poder ejecutivo, concentr\u00e1ndolo en un individuo que si desempe\u00f1a sus funciones con acierto y justicia, casi naturalmente vendr\u00e1 a conservar una autoridad vitalicia. Si su incapacidad o violenta administraci\u00f3n excita una conmoci\u00f3n popular que triunfe, este mismo poder ejecutivo quiz\u00e1s se difundir\u00e1 en una asamblea. Si el partido preponderante es militar o aristocr\u00e1tico, exigir\u00e1 probablemente una monarqu\u00eda, que al principio ser\u00e1 limitada y constitucional y despu\u00e9s inevitablemente declinar\u00e1 en absoluta; pues debemos convenir en que nada hay m\u00e1s dif\u00edcil en el orden pol\u00edtico que la conservaci\u00f3n de una monarqu\u00eda mixta; y tambi\u00e9n es preciso convenir en que s\u00f3lo un pueblo tan patriota como el ingl\u00e9s es capaz de contener la autoridad de un rey y de sostener el esp\u00edritu de libertad bajo un cetro y una corona.<br \/>\nLos Estados del Istmo de Panam\u00e1 hasta Guatemala formar\u00e1n quiz\u00e1s una asociaci\u00f3n. Esta magn\u00edfica posici\u00f3n entre los dos grandes mares podr\u00e1 ser con el tiempo el emporio del universo. Sus canales acortar\u00e1n las distancias del mundo; estrechar\u00e1n los lazos comerciales de Europa, Am\u00e9rica y Asia; traer\u00e1n a tan feliz regi\u00f3n los tributos de las cuatro partes del globo. \u00a1Acaso s\u00f3lo all\u00ed podr\u00e1 fijarse alg\u00fan d\u00eda la capital de la tierra, como pretendi\u00f3 Constantino que fuese Bizancio la del antiguo hemisferio!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Nueva Granada se unir\u00e1 con Venezuela, si llegan a convenirse en formar una rep\u00fablica central, cuya capital sea Maracaibo o una nueva ciudad que, con el nombre de Las Casas (en honor de este h\u00e9roe de la filantrop\u00eda), se funde entre los confines de ambos pa\u00edses, en el soberbio puerto de Bah\u00eda-honda. Esta posici\u00f3n, aunque desconocida, es m\u00e1s ventajosa por todos respectos. Su acceso es f\u00e1cil, y su situaci\u00f3n tan fuerte, que puede hacerse inexpugnable. Posee un clima puro y saludable, un territorio tan propio para la agricultura como para la cr\u00eda de ganados, y una grande abundancia de maderas de construcci\u00f3n. Los salvajes que la habitan ser\u00edan civilizados, y nuestras posesiones se aumentar\u00edan en la adquisici\u00f3n de la Goajira. Esta naci\u00f3n se llamar\u00eda Colombia como un tributo de justicia y gratitud al criador de nuestro hemisferio. Su gobierno podr\u00e1 imitar al ingl\u00e9s; con la diferencia de que en lugar de un rey habr\u00e1 un poder ejecutivo electivo, cuando m\u00e1s vitalicio, y jam\u00e1s hereditario si se quiere rep\u00fablica; una c\u00e1mara o senado legislativo hereditario, que en las tempestades pol\u00edticas se interponga entre las olas populares y los rayos del gobierno, y un cuerpo legislativo de libre elecci\u00f3n, sin otras restricciones que las de la C\u00e1mara Baja de Inglaterra. Esta constituci\u00f3n participar\u00e1 de todas formas, y yo deseo que no participe de todos los vicios. Como esta es mi patria, tengo un derecho incontestable para desearla lo que en mi opini\u00f3n es mejor. Es muy posible que la Nueva Granada no convenga en el reconocimiento de un gobierno central, porque es en extremo adicta a la federaci\u00f3n; entonces formar\u00e1 por s\u00ed sola un Estado que, si subsiste, podr\u00e1 ser muy dichoso por sus grandes recursos de todos g\u00e9neros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco sabemos de las opiniones que prevalecen en Buenos Aires, Chile y Per\u00fa; juzgando por lo que se trasluce y por las apariencias, en Buenos Aires habr\u00e1 un gobierno central en que los militares se lleven la primac\u00eda por consecuencia de sus divisiones intestinas y guerras externas. Esta constituci\u00f3n degenerar\u00e1 necesariamente en una oligarqu\u00eda o una monocracia, con m\u00e1s o menos restricciones, y cuya denominaci\u00f3n nadie puede adivinar. Ser\u00eda doloroso que tal cosa sucediese, porque aquellos habitantes son acreedores a la m\u00e1s espl\u00e9ndida gloria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reino de Chile est\u00e1 llamado por la naturaleza de su situaci\u00f3n, por las costumbres inocentes y virtuosas de sus moradores, por el ejemplo de sus vecinos, los fieros republicanos del Arauco, a gozar de las bendiciones que derraman las justas y dulces leyes de una rep\u00fablica. Si alguna permanece largo tiempo en Am\u00e9rica, me inclino a pensar que ser\u00e1 la chilena. Jam\u00e1s se ha extinguido all\u00ed el esp\u00edritu de libertad; los vicios de la Europa y del Asia llegar\u00e1n tarde o nunca a corromper las costumbres de aquel extremo del universo. Su territorio es limitado; estar\u00e1 siempre fuera del contacto inficionado del resto de los hombres; no alterar\u00e1 sus leyes, usos y pr\u00e1cticas; preservar\u00e1 su uniformidad en opiniones pol\u00edticas y religiosas; en una palabra, Chile puede ser libre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Per\u00fa, por el contrario, encierra dos elementos enemigos de todo r\u00e9gimen justo y liberal: oro y esclavos. El primero lo corrompe todo; el segundo est\u00e1 corrompido por s\u00ed mismo. El alma de un siervo rara vez alcanza a apreciar la sana libertad; se enfurece en los tumultos, o se humilla en las cadenas. Aunque estas reglas ser\u00edan aplicables a toda la Am\u00e9rica, creo que con m\u00e1s justicia las merece Lima por los conceptos que he expuesto y por la cooperaci\u00f3n que ha prestado a sus se\u00f1ores contra sus propios hermanos, los ilustres hijos de Quito, Chile y Buenos Aires. Es constante que el que aspira a obtener la libertad, a lo menos lo intenta. Supongo que en Lima no tolerar\u00e1n los ricos la democracia, ni los esclavos y pardos libertos la aristocracia; los primeros preferir\u00e1n la tiran\u00eda de uno solo, por no padecer las persecuciones tumultuarias y por establecer un orden siquiera pac\u00edfico. Mucho har\u00e1 si concibe recordar su independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo lo expuesto, podemos deducir estas consecuencias: las provincias americanas se hallan lidiando por emanciparse; al fin obtendr\u00e1n el suceso; algunas se constituir\u00e1n de un modo regular en rep\u00fablicas federales y centrales; se fundar\u00e1n monarqu\u00edas casi inevitablemente en las grandes secciones, y algunas ser\u00e1n tan infelices que devorar\u00e1n sus elementos, ya en la actual, ya en las futuras revoluciones; que una gran monarqu\u00eda no ser\u00e1 facil consolidar; una gran rep\u00fablica imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una idea grandiosa pretender formar de todo el mundo nuevo una sola naci\u00f3n con un solo v\u00ednculo que ligue sus partes entre s\u00ed y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religi\u00f3n, deber\u00eda por consiguiente tener un solo gobierno que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse; mas no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la Am\u00e9rica. \u00a1Qu\u00e9 bello ser\u00eda que el Istmo de Panam\u00e1 fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojal\u00e1 que alg\u00fan d\u00eda tengamos la fortuna de instalar all\u00ed un augusto congreso de los representantes de las rep\u00fablicas, reinos e imperios, a tratar de discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra con las naciones de las otras tres partes del mundo. Esta especie de corporaci\u00f3n podr\u00e1 tener lugar en alguna \u00e9poca dichosa de nuestra regeneraci\u00f3n; otra esperanza es infundada; semejante a la del abate St. Pierre que concibi\u00f3 al laudable delirio de reunir un congreso europeo para decidir de la suerte de los intereses de aquellas naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMutaciones importantes y felices, contin\u00faa, pueden ser frecuentemente producidas por efectos individuales. Los americanos meridionales tienen una tradici\u00f3n que dice que cuando Quetralcohuatl, el Hermes o Buhda de la Am\u00e9rica del Sur, resign\u00f3 su administraci\u00f3n y los abandon\u00f3, les prometi\u00f3 que volver\u00eda despu\u00e9s que los siglos designados hubiesen pasado, y que \u00e9l reestrablecer\u00eda su gobierno y renovar\u00eda su felicidad. Esta tradici\u00f3n, \u00bfno opera y excita una convicci\u00f3n de que muy pronto debe volver? \u00bfconcibe V. cu\u00e1l ser\u00e1 el efecto que producir\u00e1, si un individuo apareciendo entre ellos demostrase los caracteres de Quetralcohuatl, el Buhda del bosque, o Mercurio, del cual han hablado tanto las otras naciones? \u00bfno cree V. que esto inclinar\u00eda todas las partes? \u00bfno es la uni\u00f3n todo lo que se necesita para ponerlos en estado de expulsar a los espa\u00f1oles, sus tropas, y los partidarios de la corrompida Espa\u00f1a, para hacerlos capaces de establecer un imperio poderoso, con un gobierno libre, y leyes ben\u00e9volas?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pienso como V. que causas individuales pueden producir resultados generales, sobre todo en las revoluciones. Pero no es el h\u00e9roes, gran profeta, o Dios del Anahuac, Quetralcohualt, el que es capaz de operar los prodigiosos beneficios que V. propone. Este personaje es apenas conocido del pueblo mexicano, y no ventajosamente; porque tal es la suerte de los vencidos aunque sean Dioses. S\u00f3lo los historiadores y literatos se han ocupado cuidadosamente en investigar su origen, verdadera o falsa misi\u00f3n, sus profec\u00edas y el t\u00e9rmino de su carrera. Se disputa si fue un ap\u00f3stol de Cristo o bien pagano. Unos suponen que su nombre quiere decir Santo Tom\u00e1s; otros que Culebra Emplumajada; y otros dicen que es el famoso profeta de Yucat\u00e1n, Chilan-Cambal. En una palabra, los m\u00e1s de los autores mexicanos, pol\u00e9micos e historiadores profanos, han tratado con m\u00e1s o menos extensi\u00f3n la cuesti\u00f3n sobre el verdadero car\u00e1cter de Quetralcohualt. El hecho es, seg\u00fan dice Acosta, que \u00e9l estableci\u00f3 una religi\u00f3n, cuyos ritos, dogmas y misterios ten\u00edan una admirable afinidad con la de Jes\u00fas, y que quiz\u00e1s es la m\u00e1s semejante a ella. No obstante esto, muchos escritores cat\u00f3licos han procurado alejar la idea de que este profeta fuese verdadero, sin querer reconocer en \u00e9l a un Santo Tom\u00e1s como lo afirman otros c\u00e9lebres autores. La opini\u00f3n general es que Quetralcohualt es un legislador divino entre los pueblos paganos de Anahuac, del cual era lugar-teniente el gran Motekzoma, derivando de \u00e9l su autoridad. De aqu\u00ed se infiere que nuestros mexicanos no seguir\u00edan el gentil Quetralcohualt aunque pareciese bajo las formas m\u00e1s id\u00e9nticas y favorables, pues que profesan una religi\u00f3n la m\u00e1s intolerante y exclusiva de otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felizmente, los directores de la independencia de M\u00e9xico se han aprovechado del fanatismo con el mejor acierto, proclamando a la famosa virgen de Guadalupe por reina de los patriotas, invoc\u00e1ndola en todos los casos arduos y llev\u00e1ndola en sus banderas. Con esto, el entusiasmo pol\u00edtico ha formado una mezcla con la religi\u00f3n que ha producido un fervor vehemente por la sagrada causa de la libertad. La veneraci\u00f3n de esta imagen en M\u00e9xico es superior a la m\u00e1s exaltada que pudiera inspirar el m\u00e1s diestro profeta. Seguramente la uni\u00f3n es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneraci\u00f3n. Sin embargo, nuestra divisi\u00f3n no es extra\u00f1a, porque tal es el distintivo de las guerras civiles formadas generalmente entre dos partidos: conservadores y reformadores. Los primeros son, por lo com\u00fan, m\u00e1s numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los \u00faltimos son siempre menos numerosos aunque m\u00e1s vehementes e ilustrados. De esto modo la masa f\u00edsica se equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga, siendo sus resultados muy inciertos. Por fortuna, entre nosotros la masa ha seguido a la inteligencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo dir\u00e9 a V. lo que puede ponernos en aptitud de expulsar a los espa\u00f1oles, y de fundar en gobierno libre. Es la uni\u00f3n, ciertamente; mas esta uni\u00f3n no nos vendr\u00e1 por prodigios divinos, sino por efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos. La Am\u00e9rica est\u00e1 encontrada entre s\u00ed, porque se halla abandonada de todas las naciones, aislada en medio del universo, sin relaciones diplom\u00e1ticas ni auxilios militares y combatida por la Espa\u00f1a que posee m\u00e1s elementos para la guerra, que cuantos nosotros furtivamente podemos adquirir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los sucesos no est\u00e1n asegurados, cuando el Estado es d\u00e9bil, y cuando las empresas son remotas, todos los hombres vacilan; las opiniones dividen, las pasiones las agitan, y los enemigos las animan para triunfar por este f\u00e1cil medio. Luego que seamos fuertes, bajo los auspicios de una naci\u00f3n liberal que nos preste su protecci\u00f3n, se nos ver\u00e1 de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria: entonces seguiremos la marcha majestuosa hacia las grandes prosperidades a que est\u00e1 destinada la Am\u00e9rica Meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en el Oriente y han ilustrado la Europa, volar\u00e1n a Colombia libre que las convidar\u00e1 con un asilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales son, se\u00f1or, las observaciones y pensamientos que tengo el honor de someter a V. para que los rectifique o deseche seg\u00fan se m\u00e9rito; suplic\u00e1ndole se persuada que me he atrevido a exponerlos, m\u00e1s por no ser descort\u00e9s, que porque me crea capaz de ilustrar a V. en la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soy de VV. SS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Sim\u00f3n Bol\u00edvar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>El texto es dirigido al comerciante brit\u00e1nico Henry Cullen<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/Carta-de-Jamaica.pdf\">BOL\u00cdVAR: Carta de Jamaica &#8211; 1815 <\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTA:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ortograf\u00eda ha sido \u201cactualizada\u201d por Carolina Crisorio, a los fines de facilitar la lectura de los alumnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por ADHILAC Internacional \u00a9 www.adhilac.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Ud. desea asociarse de acuerdo a los Estatutos de ADHILAC\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=263\">(ver)<\/a> complete el siguiente formulario\u00a0<a title=\"(ver)\" href=\"https:\/\/adhilac.com.ar\/?page_id=3194\">(ver)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E-mail: info@adhilac.com.ar<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Twitter: @AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta de Jamaica Kingston, septiembre 6 de 1815 Muy se\u00f1or m\u00edo: Me apresuro a contestar la carta del 29 del mes pasado que V. me hizo el honor de dirigirme, y yo recib\u00ed con la mayor satisfacci\u00f3n. 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